Muy recomendada.

viernes, 24 de marzo de 2017

"El monje equivocado": Después de este corto no volverás a ver la vida de la misma manera

paradigmaterrestre.com

A veces estamos demasiado imbuidos en los problemas de la vida cotidiana, los pequeños contratiempos nos absorben tanto que perdemos de vista las cosas realmente importantes y cuando nos damos cuenta, ya no podemos disfrutarlas.
Este maravilloso corto titulado “El monje equivocado” fue creado por Tom Long como proyecto final durante su especialización en animación en 3D en la Southampton Solent University. Versa sobre un monje eremita a quien un buen día, mientras practicaba sus ejercicios, le interrumpe un invitado inesperado. El viaje que nos propone es muy tierno y nos invita a reflexionar sobre lo que estamos haciendo con nuestra vida y cómo empleamos el limitado tiempo que tenemos a nuestra disposición.

Aprovecha cada momento porque no siempre tendrás una segunda oportunidad

En muchas ocasiones nos comportamos como el monje de esta historia: dejamos que algunas cosas, como el trabajo o las pequeñas tareas de la vida cotidiana, absorban por completo nuestra vida, hasta tal punto que no dejamos espacio para nada más. Confundimos lo serio con lo importante y caemos en el error de pensar que lo que ocupa tiempo es significativo.
Al dejarnos llevar por el estrés y ensimismarnos en nuestra rutina cotidiana, terminamos reaccionando como el monje y después nos arrepentimos. No somos capaces de estar plenamente presentes cuando alguien a quien queremos nos necesita.
Sin embargo, debemos tener presente que no siempre tendremos tanta suerte como el monje. A veces no tenemos la oportunidad de reparar lo que hemos hecho mal porque la vida nos arrebata a las personas que queremos.
Por eso, es importante ser plenamente conscientes de que la vida es ahora. No esperes a mañana para demostrarle a alguien cuánto le quieres, no dejes que las tareas que no te aportan nada consuman todo tu tiempo y energía. Aprende a vivir cada momento junto a los demás de forma plena y valora a quien te regala su tiempo porque te está dando su posesión más valiosa. Asegúrate de estar plenamente presente para que ese regalo se convierta en un recuerdo especial.
La vida no puede ser un subseguirse de hábitos que no te aportan nada, cada día debes decidir qué es lo más importante para ti y priorizarlo. Piensa en tu vida como en un frasco de cristal que debes llenar. Si primero metes arena, no cabrá nada más. Sin embargo, si primero metes unas pelotas de golf, por ejemplo, habrá espacio para que sigas metiendo objetos más pequeños. Las pelotas de golf son las personas significativas y las cosas que nos apasionan, mientras que la arena representa todas esas tareas intrascendentes que debemos realizar pero que no nos aportan nada.
Solo siguiendo esta filosofía así podrás vivir sin arrepentimientos y, cuando llegue el momento de mirar atrás, encontrarás una vida rica de sentido.
Rincón de la Psicología 

Las emociones negativas son fundamentales para la salud mental... déjalas ser

Entender que las emociones negativas y “malos” momentos son parte de la vida, curiosamente resulta liberador para la mente.
El aparato de la felicidad como lo conocemos ahora, es en realidad bastante nuevo. Durante milenios, generaciones y generaciones asumían con naturalidad que esta vida, entendida como felicidad plena, es una utopia, y más contracultural aún (al menos así suena hoy) ello no le quitaba lo bello o que mereciera ser vivida.
Como ejemplo tenemos fragmentos de los Huhuetlatolli, la palabra antigua de los mexicas, donde en algunas cartas de un padre dirigidas a su hija se muestra cómo en la cosmovisión de esta cultura, este era un mundo de obstáculos, también de sufriimieintos, y no por ello un lugar exento de felicidad. Es decir, que el enfrentar periodos o momentos de tristeza, frustración, miedo, etc., es simplemente parte de la vida.
Hoy, sin embargo, con la maquinaria que nos obliga irremediablemente a ser felices todo el tiempo (y además demostrarlo obsesivamente en redes sociales) pareciera que los sentimientos “negativos” se vuelven aún más frustrantes, ya que les hemos negado el derecho a su normalidad, por cierto, por primera vez en la historia. Lo anterior genera sociedades obsesionadas con sentirse bien todo el tiempo, como si ello fuese un sinónimo de felicidad.
Sobre este conocimiento milenario, estudios recientes confirman su sabiduría, e incluso advierten que la aceptación de las emociones negativas como parte de la vida, no solo nos prepara para los momentos malos (algo así como hacían los estoicos), este entendimiento es también crucial para la salud mental.
Un estudio de Queensland University of Technology en Australia hecho en 2009, y liderado por el psicólogo David J. Kavanagh, encontró que los pacientes con problemas de alcohol y drogas que evitaban los pensamientos que les conducían a tomar, fueron más propensos a tomar. Es decir, reprimir los pensamientos que molestan genera que no puedan sanarse.
Por su parte, otro estudio de la Universidad de Florida aplicado en 2012 por Eric L. Garland arrojó resultados muy interesantes también con pacientes con dependencia al alcohol. Midiendo sus niveles de estrés por medio de su ritmo cardiaco, los pacientes que evadían pensamientos incómodos o dolorosos, sufrían más estrés que aquellos que simplemente afrontaban el pensamiento y lo dejaban pasar cuando este cesara por sí mismo (algo muy parecido a lo que ocurre con la meditación).
Aceptar el dolor nos provee de herramientas psicológicas para afrontar la existencia. Obsesionarnos, en cambio, con la idea de que somos raros por no sentirnos felices todo el tiempo, nos está ocasionando severos daños psicológicos. 

jueves, 23 de marzo de 2017

Sigue tu corazon - Steve Jobs, Alan Watts

Estos grandes te dan un consejo que no debes olvidar, sigue tu corazon

EL PERDÓN ES POR NOSOTROS

evolucionconsciente.org

perdon

























“El perdón no es algo que hagamos por los demás, sino por nosotros mismo, para liberarnos de las cargas”.
Es realmente así, quien me conoce sabe el gran dolor diario que me están causando y sin embargo, si odiase estaría perdido pues a maldad me vencería, simplemente comprende que si no cesan de dañarte ya es por simple enfermedad de ignorancia y por ello no odies al pobre que sufre sin darse cuenta de sus actos y por ello actúan como bestias, tu simplemente libérate del sentimiento y vive en paz pues tu camino seguirá y con paciencia todo obstáculo caerá ya que el peso del mal acabara derrumbando su propio ser, así que a perdonar y libérate del mal de otras personas!!!

“El perdón no es algo que hagamos por los demás, sino por nosotros mismo, para liberarnos de las cargas”.
Es realmente así, quien me conoce sabe el gran dolor diario que me están causando y sin embargo, si odiase estaría perdido pues a maldad me vencería, simplemente comprende que si no cesan de dañarte ya es por simple enfermedad de ignorancia y por ello no odies al pobre que sufre sin darse cuenta de sus actos y por ello actúan como bestias, tu simplemente libérate del sentimiento y vive en paz pues tu camino seguirá y con paciencia todo obstáculo caerá ya que el peso del mal acabara derrumbando su propio ser, así que a perdonar y libérate del mal de otras personas!!!”El perdón no es algo que hagamos por los demás, sino por nosotros mismo, para liberarnos de las cargas”.
Es realmente así, quien me conoce sabe el gran dolor diario que me están causando y sin embargo, si odiase estaría perdido pues a maldad me vencería, simplemente comprende que si no cesan de dañarte ya es por simple enfermedad de ignorancia y por ello no odies al pobre que sufre sin darse cuenta de sus actos y por ello actúan como bestias, tu simplemente libérate del sentimiento y vive en paz pues tu camino seguirá y con paciencia todo obstáculo caerá ya que el peso del mal acabara derrumbando su propio ser, así que a perdonar y libérate del mal de otras personas!!!

miércoles, 22 de marzo de 2017

Cómo Hacer Un Viaje Astral | Guía Completa

En este vídeo te voy a mostrar como hacer un viaje o desprendimiento
astral y que te salga muy bien siguiendo estos pasos (de mi experiencia
personal). Recuerda que hacer viajes astrales lleva su práctica,
paciencia y precaución.

Haciendo Preguntas - Buscando Respuestas

shurya.com
En el curso de tu vida sigues el camino del buscador, haciendo preguntas cuyas respuestas esperas que te den la paz, el confort y el consuelo que recuerdas de tu hogar espiritual. Pero puede ser que sientas tu vida como una búsqueda sin fin, haciendo preguntas que no son contestadas, porque debes aprender que tienes la respuesta a cualquier pregunta que puedas hacer. La respuesta ya está ahí, esperando a que formules la pregunta. Esto representa tu búsqueda de empoderamiento e iluminación. Cuando haces una pregunta porque deseas saber lo que se te responderá, estás temeroso, buscando conexión y confirmación. La respuesta a cada pregunta está dentro de ti y puede ser respondida, dependiendo de por qué estás haciendo la pregunta. Todas las respuestas están dentro de ti, no importa lo que preguntes.
Si preguntas si hay amor en el mundo no te será respondido dándote amor, porque el mundo está buscando que tú le des a él el regalo del amor. Cada vez que busques alegría, frecuentemente te decepcionarás, porque la alegría está esperando que la crees, la alegría no se encuentra como respuesta a tu pregunta, es la respuesta que creas cuando permites a la alegría ser una energía dentro tuyo que expandes en la Tierra El camino del buscador termina cuando el buscador se da cuenta de una importante verdad, que el que hace la pregunta es también el que tiene la respuesta a la pregunta.
Las preguntas que haces, surgen a veces del temor a que no haya una Fuente, ninguna guía que te asista en tu camino. No deseas respuestas, deseas reconexión, gracia divina, confirmación, y la verdad más allá de tu duda. Estas preguntas reflejan tu des-empoderamiento, tu falta de fe y tu falta de creencia en que eres la respuesta a todas tus preguntas. Como chispa de luz divina, no puedes estar ”no sabiendo”, porque siempre sabes y, sin embargo, buscas confirmación, porque ves un mundo en desorden y deseas confirmar que alguien tiene las respuestas. Puedes traer Orden Divino al caos sabiendo que, en quien es consciente del caos, está la respuesta y es quien tiene la solución.
¿Por qué preguntas al Universo en busca de respuestas cuando eres la respuesta que estás buscando? Lo que demandas de cada experiencia, las lecciones que tienes que aprender, la sanación que está disponible para tí, y la paz y la comprensión que tu alma busca, está ya dentro de cada experiencia.
Puedes ir de una lección a otra en busca de respuestas, pero cada lección tiene la respuesta, y sólo se requiere una. Cada lección es una experiencia completa cuando te detienes el tiempo suficiente como para permitirte oír la respuesta antes de hacer la pregunta. Y la respuesta está siempre dentro de ti.
Al camino del buscador, lo eliges desde tu creencia de que eres incapaz de experimentar humanamente la plenitud de tu conexión con la Fuente. El ego percibe la vida como buscador y no puede imaginar la vida cuando todas las preguntas son respondidas y no hay ninguna más que formular. Pero este es tu camino de ascensión y en vibraciones más altas no hay preguntas, a medida que la vida se convierte en un camino de creación expandida, en el que ya no eres un buscador y te mueves de un punto de la creación a otro, siendo la respuesta a todas las preguntas a través de tu reconexión. Como co-creador con el Universo creas las respuestas a cada pregunta y ya no tienes más que preguntar ya que puedes simplemente recibir desde tu intención inspirada, no desde una necesidad insatisfecha, sino desde el siguiente punto del merecimiento.
Por Jennifer Hoffman.
Fuente: Hay de un paraíso para el Alma

martes, 21 de marzo de 2017

Las 12 leyes del Karma que cambiarán tu vida

paradigmaterrestre.com

Karma es una palabra sánscrita que significa “acción”. Es equivalente a la ley de “toda acción genera una reacción” de Newton. Cuando pensamos, hablamos o actuamos creamos una fuerza que reaccionará en consecuencia. Esta fuerza de retorno tal vez pueda ser modificada, cambiada o suspendida, pero la mayoría de la gente no será capaz de escapar de ella. Esta ley de causa y efecto no es un castigo, sino más bien al contrario, es totalmente por el bien de la evolución.
“La Ley del Karma es la ley que castiga al ignorante y da libertad al sabio.” -Ernest Holmes
Una persona no puede escapar de las consecuencias de sus acciones, pero sufrirá sólo si él mismo ha creado o mantenido las condiciones para su sufrimiento. La ignorancia de la ley no es excusa para nadie tanto si las leyes son hechas por el hombre o bien universales. Para dejar de tener miedo y empezar a poseer un poder sobre el mundo del karma y la reencarnación, esto es lo que necesitas saber acerca de las leyes kármicas.

La Gran Ley

– “Así como siembras, así cosecharás”. Esto también se conoce como la “Ley de Causa y Efecto”.
– Lo que enviamos al universo es lo que viene de regreso a nosotros.
– Si lo que queremos es la felicidad, la paz, el amor, la amistad… entonces debemos ser felices, tranquilos, cariñosos y aprender a ser un verdadero amigo para los demás.

La Ley de la Creación

– La vida no ocurre por sí sola, requiere de nuestra participación.
– Somos uno con el Universo, tanto por dentro como por fuera.
– Lo que nos rodea nos da pistas sobre nuestro estado interior.
– Sé tú mismo, y rodéate de lo que quieres tener presente en tu vida.

La Ley de la Humildad

– Lo que te niegas a aceptar, continuará para ti.
– Si lo que vemos es un enemigo, o alguien con un rasgo de carácter que encontramos como negativo, entonces nosotros mismos no estamos enfocados en un nivel superior de existencia.

La Ley del Crecimiento

– Donde quiera que vayas, ahí estarás creciendo: con dolor y sufrimiento o con iluminación y gozo (la decisión es siempre tuya).
– Cada reto en tu vida, representa una oportunidad maravillosa para crecer.
– Para que crezcamos en el Espíritu, somos nosotros los que debemos cambiar -y no las personas, lugares o cosas que nos rodean.
– Lo único dado que tenemos en nuestras vidas somos nosotros mismos y es el único factor sobre lo que tenemos control.
– Cuando cambiamos dentro de nuestro corazón, nuestra vida sigue su ejemplo y cambia también.

La Ley de la Responsabilidad

– Siempre que hay algo mal en mi vida, hay algo mal en mí.
– Reflejamos lo que nos rodea: y lo que nos rodea representa nuestro espejo; Esta es una verdad universal.
– Hay que asumir la responsabilidad total por lo que hay en nuestra vida.

La Ley de la Conexión

– Incluso si algo que hacemos parece intrascendente, es muy importante que se haga, ya que todo en el universo está conectado.
– Cada paso lleva al siguiente paso, y así sucesivamente y así sucesivamente.
– Alguien tiene que hacer el trabajo inicial para obtener un resultado.
– Ni el primero ni el último paso son de mayor importancia, todos fueron necesarios para realizar la tarea.
– Pasado-Presente-Futuro todos ellos están conectados.

La Ley del Enfoque

– Tú no puedes pensar en dos cosas al mismo tiempo.
– Cuando nuestra atención se centra en los valores espirituales, es imposible para nosotros tener pensamientos inferiores, tales como la codicia o la ira.

La Ley del Dar y la Amabilidad

– Si crees que algo es verdad, entonces esa “verdad” se revelará en tu vida.
– Da con alegría y sin regateos. Da dinero, amor, alegría y amabilidad.

La Ley del Aquí y Ahora

– El mirar hacia atrás para examinar lo que fue, nos impide ser totalmente en el aquí y ahora.
– Los viejos pensamientos, los viejos patrones de comportamiento y actitud, las creencias limitantes… nos impiden tener lo nuevo y disfrutar el Ahora a plenitud.

La Ley del Cambio

– La historia se repite hasta que aprendamos las lecciones para cambiar nuestro camino.
– La vida es cambio. El cambio es expansión y crecimiento.

La Ley de la Paciencia y la Recompensa

– Sé paciente con la vida. El tiempo de Dios es perfecto.
– La verdadera alegría se obtiene haciendo lo que suponemos que debemos estar haciendo ahora, y con fe en la recompensa que está por venir en su propio tiempo perfecto.

La Ley del Valor e Inspiración

– El verdadero valor de algo es un resultado directo de la energía y la intención que se pone en ello.
– Cada contribución personal es también una contribución a la totalidad.
– Permite que la divinidad en ti te llene de inspiración a cada momento.
Nuevas Mentes

Lo Bueno y lo Malo. El nivel horizontal de la vida

ojodeltiempo.com
bueno, malo, filosofia, hombre, vida, consecuencia
Bueno y malo son términos relacionados a lo que nombramos como el “nivel horizontal” de la vida, es decir, la consecuencia de nuestra situación de vida. El individuo evalúa todo subjetivamente como bueno o malo. En contrapartida, hay la necesidad de distinguir las palabras “bondad” y “maldad”. Estas sirven para describir la dirección espiritual del hombre – “el nivel vertical” de su vida. Si usted imaginar el hombre como un punto a través de lo cual el horizontal expresa la vida terrena y el vertical la vida espiritual, usted formará una cruz. La cruz es el símbolo de la Verdad; el nivel de su vida (horizontal) será proporcional a su calidad espiritual (vertical). Luego, si usted de hecho quiere cambiar su vida y sus circunstancias exteriores, cambia a usted mismo.
Las personas observan el mundo a su alrededor principalmente de una forma subjetiva, porque normalmente apenas suelen ver las cosas bajo su propia perspectiva. “Eso es lo que yo quiero, pero no que eso sea bueno o malo…”- conforme a ellas les convenga o no. De hecho, las cosas no son buenas o malas. Nosotros solamente las hacemos parecer de esta manera. Definimos la lluvia como buena cuando riega nuestro jardín y como mala cuando queremos disfrutar al aire libre; un fuego en la chimenea es considerado bueno en una noche fría, pero el calor del verano es malo.
Los opuestos como “bueno” y “malo” de alguna manera pertenecen uno al otro, como las dos fases de una moneda. Una vez usted la ve de un lado, y después del otro; y nunca logra ver los dos lados al mismo tiempo. Ver los dos opuestos y conectarlos espiritualmente es algo que solamente una persona plenamente consciente puede hacer – un individuo quién ha experimentado los dos opuestos, los conoció y aprendió a amarlos, o más claramente: los aceptó sin lamentar. Nosotros aprendemos que algo es bueno solamente cuando se le compara con su opuesto malo. Sin el contraste, nada podría existir. Al final, como usted sabería lo que es bello si no supiese lo que es feo? Como usted percibiría lo que es felicidad si no supiese como es la sensación de estar infeliz? Pero cuando usted pare de juzgar las cosas en su alrededor evaluando si a usted les gustan o no, su visión subjetiva cambia para un mirar más objetivo y usted logra verlas como son. Entonces usted realmente comprenderá la vida y podrá vivirla completamente.
Lo que es bueno para uno puede ser malo para otro. Usted puede dividir el pan con un cuchillo, pero usted también puede matar con un cuchillo. La “división del pan” de una familia pobre (tirarle el poco que tienen), de cualquier manera, no es bueno; matar, por ejemplo, un cerdo puede ser bueno para su dueño pero sería malo si el cerdo tuviese alguna enfermedad. El bueno puede transformarse fácilmente en malo y el malo en bueno, y aquello que anteriormente era conveniente en el momento siguiente puede convertirse en un fardo.
La mayoría de las cosas, tras de las cuales las personas orientan su vida, cambia solamente su situación en el sentido horizontal y son irrelevantes para la calidad de vida – como una determinada marca (de auto, cerveza, ropas), dónde ir a las compras… En contraste con esto, hay los opuestos que se encontran en la línea vertical y, eligiendo entre ellos, realmente cambiamos nuestras vidas. Por ejemplo: orgullo – humildad; ganancia – generosidad; lujuria – castidad; envidia – desapego; gula – moderación; rabia – tolerancia; pereza – vigor.
Basado en nuestras opciones, nos inclinamos hacia la dirección del bueno o del malo. En el camino del bueno, las cosas buenas nos pueden ayudar, así como las malas. Cuando, por ejemplo, alguien en la casa nos despierta por la mañana y levantamos de la cama, lo vemos como malo si no hemos dormido lo suficiente. Sin embargo, cuando aprendemos a no estar enojados con esto (lo que no es fácil si es una situación repetitiva), somos tolerantes. Si aprendemos a despertar por la mañana, y no en la hora del almuerzo (algo que percibiremos inicialmente como mala y desagradable), superaremos nuestra propia flojera y ganaremos tiempo que anteriormente perdíamos durmiendo. Cada paso en la línea vertical nos cambia y luego nuestras vidas serán distintas. Por ejemplo, gracias al hecho de levantar más temprano de la cama, podremos tener muchas experiencias durante el día y después, en la noche, no necesitaremos ir para algún bar para “charlar”. Pájaros cantan graciosamente por la mañana y el clima es normalmente más agradable antes del medio-día; al contrario, alcohol y cigarrillos “satisfacen” más en la noche que durante el día. Nosotros apenas tenemos que caminar hacia arriba en la vertical y el camino es cada vez más fácil; porque cuando vamos a su largo, también cambiamos nuestra vida completamente. A final, es un reflejo de nuestro estado interior. Cuando somos tolerantes, otras personas son tolerantes con nosotros. Cuando no somos flojos para hacer algo para los demás, otros también vienen y nos ayudan, si precisamos. Si somos generosos, otros nos darán lo que precisamos, y en este momento seremos muy agradecidos. Por lo tanto, les deseamos mucha fuerza y paciencia en el camino por la línea vertical de su cruz personal.
Fuente: http://www.conocimiento-espiritual.es

lunes, 20 de marzo de 2017

¿Dispuesto a un Renacimiento Cósmico?


Hay dos cosas que nunca dejan de asombrarme: el cielo estrellado sobre mi cabeza y la ley moral en mi interior. Immanuel Kant - filósofo de la ilustración.
El Renacimiento Cósmico del Sol
Despertamos en el nuevo año solar este lunes 20 de marzo de 2017, muy temprano para algunos; el Sol entra en Aries por la mañana. Exactamente a las 10:28 GMT
Nos encontramos preparados para afrontar otro año astrológico con esta entrada del Sol en Aries, marcando el equinoccio de marzo, trayendo la primavera al norte, otoño al sur.
Los astrólogos tropicales usan esta alineación del Sol cruzando el ecuador para mantener nuestro zodíaco tropical alineado con las estaciones. Zero Aries, el primer grado del zodíaco, un punto de partida.
La sucesión de las estaciones conformó los signos del actual zodiaco, donde originalmente se desarrolló. Algo que necesitamos explicar continuamente a los no iniciados que tratan de degradar nuestro arte, diciéndonos que nuestro zodíaco ya no está alineado con las estrellas, las constelaciones, por lo tanto, no tiene sentido. Sin embargo, está muy claro para nosotros mantener la alineación en sintonía con las entradas del Sol en signos cardinales, ya que gran parte del significado del zodiaco se deriva de la alineación de nuestra predisposición e inclinación  con las estaciones cambiantes y la luz y la altura variable del Sol.
Como lo hicieron nuestros antiguos vigilantes del cielo, continuamos alineándonos con Aries y primavera, Libra y otoño, cuando el Sol cruza nuestro Ecuador, y los solsticios, mientras el Sol se detiene en los trópicos norte y sur de Cáncer y Capricornio (invertido para el hemisferio sur).
En tiempos pasados el zodiaco y el movimiento del Sol a través del año denotaban el tiempo. Un tiempo para cosechar o el momento de sembrar, la aparición de ciertas constelaciones en diferentes partes del mundo denotaría la llegada del invierno, o la aparición del verano.
En el norte de Europa, por ejemplo, cuando aparecía el sol en el solsticio de invierno, Escorpio estaba en el medio del cielo, y era visto como un reno, y más tarde un trineo y la llegada de la Navidad. No el Escorpión que se encontró en la antigua Babilonia, de donde provienen nuestras tradiciones astrológicas occidentales.
En el hemisferio austral, Australia, los aborígenes locales tienen muchas historias variadas de las estrellas dependiendo de a qué tribu pertenecían. Por ejemplo, el aumento o el establecimiento de ciertas constelaciones y estrellas serían los marcadores para ellos para recoger huevos, ir a pescar...
La variedad de cuentos, la arqueología del cielo, la proyección de la inteligencia humana en los cielos continúa hasta nuestros días, y nunca se detendrá.
Todo es cierto y todo es correcto, en todas partes del mundo.
En este día y en nuestra Era, nuestra perspectiva se encuentra mucho más unificada.
La mayoría de nosotros ya no recolectamos huevos, pero el cielo vivo, el movimiento de los cielos, los milenios de sabiduría recolectados y la inteligencia recogida continúan a través de nosotros en todo lo que transmitimos.
La astrología, ciencia sagrada se ha desarrollado a partir de esta conexión y lo que significa para nosotros, es ahora tan relevante como lo era entonces y si queremos que prospere hay que valorarla, transmitirla y sobre todo vivirla, porque al vivir con ella, valoramos su verdadero significado.
Contemplar el ingreso del Sol en Aries nos habla del año que viene. Al igual que los aldeanos que esperan a su chamán local, al sabio, al vidente, al hombre de las estrellas... para que hable de lo que vio en los cielos para el año que viene, ahora, milenios más tarde, tenemos computadoras, programas, software y toneladas de información que nos indica qué esperar a diario e incluso cada hora.
Como astrólogos celebramos este ingreso como un momento especial y significativo para nuestra especial inteligencia cósmica, la Astrología.
En este ingreso de Aries apreciamos algunos aspectos significativos:
Primero el Sol en Aries está flanqueado por una Venus retrógrada en un signo un poco incómodo (incómodo porque se encuentra en el signo opuesto al que rige, Libra, aquí deja de ser una dama para convertirse en una Diosa Guerrera en una misión)
El Sol se encuentra en una cuadratura con la Luna y Saturno ¿Qué podemos hacer?
Una conjunción de Saturno y Luna tan estrecha nos recuerda que estamos dejando atrás un viejo paradigma a cada paso que damos, mientras que el poder personal necesita justificación para asumir el control.
Es un año astrológico para abrirnos a mucho más de lo que pensamos, o creer que es posible.
Esta combinación nos empuja a mantener el control, conocer nuestros límites, pero también a lanzarnos a cumplir nuestras misiones personales posibles.
Marte se encuentra en el obstinado Tauro, lo que nos ayuda a mantener nuestra energía con los pies en la tierra en este momento, puede que actuemos con más lentitud, pero más resueltos y capaces.
Marte en Tauro es como Vulcano, el artesano/herrero que crea las herramientas que necesita para hacer su trabajo. Todos estamos llamados a seguir creando lo que necesitamos para ser útiles y prácticos.
Puede ser el momento de ponernos a trabajar de verdad, sin excusas.
Dejar de esperar que las cosas cambien a nuestro alrededor, hacer algo práctico para ser parte del cambio que se necesita. Esperar que las cosas se resuelvan según nuestras preferencias o tal y como las planificamos requieren este año astrológico de rutina, trabajo esforzado y músculo, mucho músculo energético...
La Luna entrará hoy en Capricornio. Las emociones pueden amortiguarse en este restrictivo signo, pero la determinación de acero nos ayuda a escalar montañas.
Es un día en el que podemos terminar con cierta preocupación.
Preocupación por ser demasiado viejos para empezar de nuevo, cuando la Luna en el viejo Capricornio cuadra al Sol en el joven Aries,
Preocupación por el dinero con la Luna en cuadratura a.
Valorarnos a nosotros mismos lo suficiente para invertir en nuestro futuro a largo plazo es esencial.
Feliz año astrológico.
Francisco.

astroworld.eS
VISTO EN https://www.facebook.com/rios.lilianaleonor?fref=ts 

Estas 5 señales indican que tu tercer ojo está abierto… ¡y te decimos qué significa eso!

perfecto.guru
Desde la antigüedad, el tercer ojo ha sido venerado por todo tipo de culturas. Hoy en día, lo conocemos como la glándula pineal, pero todavía se le llama el tercer ojo en el ámbito espiritual. Es visto como un signo espiritual que representa nuestra capacidad de conquistar todo tipo de desafíos en la vida cotidiana, aprovechando nuestra sabiduría interior.
En la mayoría de las tradiciones orientales, el tercer ojo es una cosa que cualquiera puede percibir y, obviamente, sentir si tiene un fuerte sentido de sí mismo y la atención plena. A eso se refieren con la conexión entre cuerpo y espíritu. Cuando meditamos con consistencia, el tercer ojo se abre y su guía interior se hace más fuerte. A continuación, te damos una pista de las 5 señales que indican que tu tercer ojo está abierto:

1. Sensación de presión entre los ojos

Generalmente, cuando el tercer ojo comienza a manifestarse en un nivel mucho más profundo, hay una conciencia relacionada con la sensación entre las cejas. Podría parecer como si alguien nos estuviera tocando ligeramente en ese momento, o podrías sentir una difusión de calor. A veces esta sensación podía aparecer desde la nada, como si fuera una señal que nos hiciera retroceder en estado de ánimo espiritual.
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2. Intuición en aumento

Entre las señales más obvias de apertura del tercer ojo está el aumento en la previsión o la intuición que comenzamos a experimentar. La intuición es la capacidad de saber que algo podría suceder antes de que lo haga, o saber que algo está bien o mal debido a un sentimiento. A menudo viene y se va sin notificación. Sin embargo, con el tiempo, este sentimiento podría ser más fuerte, y convertirse en un proceso de guía en nuestra vida cotidiana.

3. Sensibilidad a la luz

Con el tercer ojo abierto, podríamos encontrarnos un poco más sensibles a la luz y ver colores más brillantes. Los colores vivos y nuestra conciencia de la luz pueden comenzar sutilmente. No siempre son instantáneamente evidentes o abrumadores. Sin embargo, la sensibilidad a la luz a menudo trae una mayor conciencia de lo que está sucediendo a nuestro alrededor. Al enfocar profundamente el tercer ojo, pueden aparecer luces.

4. Sentido de cambio gradual y continuo

Lo más importante para fomentar un tercer ojo saludable es cambiar constantemente nuestra perspectiva de la vida y personalidad. Como resultado obtendremos cambios beneficiosos porque queremos, y tal vez incluso anhelamos. Por lo general podemos notarlo en la forma en que tratamos a los demás. Podemos ser más tolerantes y menos egoístas.
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5. Dolor de cabeza recurrente

Se trata de una presión causada por el dolor de cabeza más fuerte que la presión anteriormente mencionada que ocurre entre las cejas. A veces, esa presión puede comenzar a doler un poco. Considéralo un poco de sobrecarga de energía. Sal al aire libre y haz algo que te gusta, como meditar o caminar. La presión en la cabeza es un signo real de la apertura del ojo espiritual, en particular en el centro de la frente. Es una indicación de que la glándula pineal se está desarrollando enérgicamente.

El ego y el ser

FUENTE http://elojocuantico.blogspot.com.es

FUENTE https://www.youtube.com/channel/UCh8bVrVKxgLJwGXph5Wtnvw

Aunque aparentemente tienen el mismo objetivo, el ego y el Ser no
comparten la misma estrategia. Mientras el primero va buscando amor,
seguridad y reconocimiento fuera, el otro respira y se aquieta y sabe
que es de Él de donde proceden todas las cosas. 
El ego marcha de la seguridad de la CASA en pos de la seguridad. Deja el
amor por buscar el amor, abandona la paz para ir a imponer su paz así
sea armando su propia guerra. Batalla como un loco sin descanso por
conseguir lo que quiere. Se mueve rápido de meta en meta; desea
intensamente; lucha y se frustra cuando no consigue. El ego nunca tiene
suficiente porque cuando suple un deseo o una necesidad, atrás llega
otro deseo u otra necesidad para tentarlo. Y así vive, y así crece,
alimentándose de su insatisfacción constante.
El Ser, más por ser viejo que por Ser, sabe que ese camino da muchas
vueltas pero al final regresa siempre al punto de partida. A la raíz, a
la esencia. Y entonces... ¿Qué sentido tiene salir a conquistar lo que
ya se posee? ¿Para qué entrar en esa carrera inútil, para qué participar
en esa absurda maratón sin premio?
Si el ser tiene consciencia de ser Ser en todo momento, el ego jamás
admitirá que es ego. A menos que lo detengas, seguirá corriendo.

domingo, 19 de marzo de 2017

El cuerpo emocional o astral

davidtopi.com
chakras-ser
Vamos a cambiar de tercio y empezar a tratar en las siguientes semanas varios temas relacionados con la estructura energética del ser humano, para que podamos entender mejor cómo estamos hechos, cosa que, por otro lado, nunca ha sido tema de enseñanza en la educación del sistema bajo el que vivimos, pues no es de interés general que cada uno conozca los componentes que forman su configuración y composición, ya que, conociendo cómo funcionamos y estamos constituidos, podemos tomar el mando de nuestros vehículos evolutivos, y ser más dueños y soberanos de nosotros mismos.
No hablaremos de chakras ni de auras, tenéis bastante información (y desinformación) en la red, pero al menos son partes conocidas por todos, y con un poco de paciencia, y constancia, es posible entender esa primera parte del cuerpo etérico, que es el que alberga todas las estructuras que ya conocemos y de las que hay mucha más literatura. Ahora vamos a trabajar el resto de cuerpos, empezando por el cuerpo emocional, que tiene un papel tremendamente importante a la hora de hacernos ver el mundo como lo vemos cada día, pues es el cristal que tinta parte de lo que decodificamos de la realidad exterior, y que nos proporciona material para que nuestro programa ego y los componentes de la psique puedan hacer sus decodificaciones mentales sobre lo que se percibe o no se percibe de ahí fuera. Como apunte, el cuerpo emocional es menos denso que el etérico, y este es menos denso que el físico, y así como el etérico interpenetra al físico, el cuerpo astral o emocional interpenetra a estos dos últimos.
Conexiones emocionales en nuestra estructura energética
Hemos de señalar que el cuerpo emocional está relacionado con la segunda y cuarta del campo electromagnético que llamamos aura, pero estas capas y este campo pertenecen al cuerpo etérico, por lo que, a pesar de que la capa emocional del aura del cuerpo etérico tiene mucha importancia a la hora de tintar también nuestras emociones del día a día, es el cuerpo emocional (también llamado astral) el que lleva el peso de este componente del ser humano que nos hace distinto a los tipo Dr. Spock, o a otras razas qué, al no poseer un cuerpo emocional, carecen de las facultades y habilidades básicas para, por ejemplo, sentir empatía por otros, o para ser capaces de percibir e interactuar “anímicamente” con el resto de la vida consciente que pulula por doquier.
El cuerpo emocional, como tal, es un vehículo que permite a los componentes superiores del ser humano, el alma, el espíritu, el Yo Superior, la mónada y demás, poder experimentar una serie de patrones energéticos que conocemos como emociones. En nuestro cuerpo, si habéis visto la conferencia “Humanidad y Salto Evolutivo”, las emociones se procesan por el sistema límbico, mientras que los pensamientos se procesan por el neocórtex. Así, básicamente, todo el cuerpo emocional está conectado y sintonizado tanto con el sistema límbico como con los componentes del cuerpo etérico, que también traducen y llevan el peso del filtrado de estos procesos emocionales para poder procesarlos y manifestarlos en el plano sólido.
Haciendo de puente y mediador
La función del cuerpo astral es hacer de puente entre los procesos de planos superiores, como el plano mental (el cual gestionamos gracias a nuestro cuerpo mental) y los planos etéricos y físicos, que son el resultado de las experiencias de estos otros niveles. El cuerpo emocional como tal proporciona una riqueza y una vivez a las octavas y procesos que vienen en forma puramente geométrica y estructurada de los planos superiores, del mundo de las ideas, dándole el tinte que necesita para que esa idea esté viva, y esté revestida de color y del componente que, al ser humano, le proporciona la sensación de “calidez”, de emoción, de expresión de la vida. Esto es difícil ponerlo en palabras, ya que no hay demasiados adjetivos para describirlo, pero el concepto a transmitir es que lo que llega desde niveles muy altos en frecuencia y contenido para nosotros, y a veces de forma muy abstracta y confusa, si conseguimos sintonizarlos y percibirlos con los otros sentidos que poseemos, han de ser revestidos de unos procesos especiales y capas que, de una barra de acero idéntica para todos, hagan una nube de algodón maleable individualmente, es decir, que de algo que viene geométricamente, numéricamente, vibracionalmente con patrones exactos, precisos y conectados, tengan un componente maleable, efímero, cambiable, adaptable y transmutable para que pueda ser adecuado a las miles de formas de manifestar esos patrones y conceptos rígidos, en formas experimentales diferentes para millones de personas.
Si no fuera así, la vida tendría para todos el mismo color, o un color muy parecido, pues no habría forma ni manera humana de adaptar los conceptos y arquetipos de los planos mentales, causales, búdicos, etc., a diferentes tipos de experiencias terrenales personalizadas para cada uno. Es por ello que cuando hablamos del cuerpo emocional, no solo estamos hablando de que es el repositorio de miedos y de angustias, de sueños y de alegrías, de rabias y de perdones, todo ello formas emocionales que nos dotan del mecanismo adecuado para darle un toque de viveza a la realidad, sino que, además, es el cuerpo que envuelve y recubre todo aquello que viene desde otros niveles más altos de la Creación, y nos permite con sus formas cambiantes y manipulables, adaptarlas a las experiencias particulares de cada uno.
Sanado el cuerpo emocional
Entonces, ¿es bueno tener un cuerpo emocional lleno de sentimientos y formas emocionales de todo tipo? Evidentemente no, lo bueno es tener en el cuerpo emocional formas emocionales sanas, positivas, basadas en el arquetipo y energías de la luz y del amor, como conceptos universales, no solo como concepto romántico que es lo que termina siendo para muchos. El cuerpo astral, como todos los cuerpos, está constituido por 7 niveles de energía, o mejor dicho, existen 7 tipos de materia “astral” que permiten que el cuerpo emocional tenga una composición u otra.
Si la materia emocional que lo forma es la más densa y la menos refinada de todas, el cuerpo emocional del ser humano es un cuerpo pesado, que lastra la experiencia, que colorea todo con emociones negativas, que está anclado en el miedo, y eso es lo que filtra de los cuerpos superiores y termina pasando para su manifestación al etérico y al físico. Por el contrario, un cuerpo emocional o astral más limpio y refinado, es un cuerpo que se forma de partículas “astrales” con una vibración más elevada, de las clases más altas de materia del plano en cuestión, y, como tal, permite que lo que llega de esos otros niveles y cuerpos superiores esté menos coloreado, o filtrado con energías muy limpias, superiores en vibración, y con sustrato de luz. Esto provoca que lo que reciben luego los cuerpos etéricos y físicos sea otro tipo de materia prima con la que trabajar para manifestar la realidad terrenal del día a día.
Para limpiar todo esto, como siempre, todas las técnicas de sanación energética que están disponibles en el planeta sirven desde sus diferentes ángulos y enfoques, sabiendo detectar, diagnosticar y “leer” correctamente los bloqueos y problemas existentes en el cuerpo astral, y transmutando, sanando y liberándolo de aquello que no son más que piedras en la mochila. La experiencia y el color de las gafas con las que cada uno ve la vida depende en gran medida del estado de este cuerpo astral, además de muchas otras cosas que ya vimos cuando explicamos cómo funciona el embudo de nuestra percepción de la realidad, así que no deja de ser otro componente más que hay que añadir a la lista de partes del ser humano que debemos conocer para mantener en el estado más óptimo, sano y funcional.

La tensión es quien crees que deberías ser, la relajación es quien eres…

rincondeltibet.com La mayoría de las preocupaciones, las angustias y los pesares de nuestra vida, si bien pueden tener motivos completamente válidos, están grandemente influenciadas por nuestra actitud ante las cosas y por la manera en la que hacemos frente a nuestra propia vida.
Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos. Nicolás Maquiavelo
Pretender ser quienes no somos y vivir la vida preocupados por llenar las expectativas de los demás, conforme a las exigencias de una sociedad que nos rodea y que vive completamente insatisfecha de lo que obtiene día a día, únicamente deriva en una tensión tan aguda, que incluso puede repercutir en nuestro organismo y en nuestra salud mental.
relaciones
Cuando te centras en el presente y atiendes únicamente el instante y el momento en el que vives, dejas de lado la tensión que genera la falsa ilusión de vivir en el futuro, preocupados por quienes deberíamos ser o por lo que deberíamos tener o dónde deberíamos estar, de tal manera que olvidamos quiénes somos, qué tenemos y dónde estamos y de entregarnos a la relajación de vivir en el ahora.
Confiad en los que se esfuerzan por ser amados; dudad de los que sólo procuran parecer amables. Giacomo Leopardi
Cuando tenemos la capacidad de aceptar, de transformar aquello que podemos y de vivir plenamente conforme a lo que somos, entonces esa tensión innecesaria que afecta nuestro cuerpo, nuestra vida, desaparece, pues nuestro ego queda desplegado hacia un espacio en el cual ya no es importante, porque hemos comprendido que la esencia de nuestra vida está en el momento presente, justo en donde lo estamos viviendo.
relajación
Muchas veces perdemos grandes oportunidades en nuestra vida, por no darnos cuenta de su verdadero valor, por estar ocupados de dónde deberíamos estar o simplemente por sentirnos insatisfechos con lo que estamos viviendo y porque no creemos que sea suficiente. No nos percatamos de que las oportunidades llegan en el preciso momento en el cual deben aparecer y es menester saber aprovecharlas, sin quejarnos, sin llenarnos de dudas y de temores inútiles que simplemente desvirtúan nuestro presente.
Hay mucha gente en el mundo, pero todavía hay más rostros, pues cada uno tiene varios.
Rainer María Rilke
aceptar
Por más que queramos hallar culpables y responsables en nuestro entorno, es necesario tener la voluntad y la entereza de aceptar que todo parte de nosotros, que todo proviene de nuestro interior y de nuestro ser, de esa conexión que hemos logrado establecer con nosotros mismos, de esa seguridad que nos da el conocernos. De lo contrario, viviremos sumergidos en la frustración de no poder cumplir a cabalidad con las exigencias de los demás y de no poder mantener por largo tiempo, esa apariencia que de alguna manera nos otorga seguridad al poder ser aceptados y encajar en lo que los demás esperan.
No hay mayor libertad que el ser uno mismo, no hay mayor felicidad que reconocerse tal y cual se es, no hay mayor relajación que mostrarte como eres verdaderamente, sin caretas, sin apariencias y sin egos inútiles…
Por: Marvi Martínez

sábado, 18 de marzo de 2017

¿Cómo te ves a ti mismo? Te sorprenderá el concepto que tienes de ti

ojodeltiempo.com
por Pablo Klte

Nuestro concepto de nosotros mismos

Un aspecto muy importante de nuestra personalidad es la forma en que nos vemos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. Dos personas diferentes pueden interpretar la realidad de forma distinta. Al observar un bosque a lo lejos ambas coincidirán en que allí hay árboles y montañas, pero mientras una de ellas puede ver un lugar lleno de peligro, la otra puede estar viendo un paraíso en el que le gustaría perderse durante varios días.

“Yo no soy quien tú crees que soy. Tú eres quien tú crees que soy”.

Las personas reaccionan al mundo de acuerdo a su modo de percibirlo. La personalidad determina ese modo de ver el mundo y de vernos a nosotros mismos, pero, al mismo tiempo, la manera de vernos a nosotros mismos influye en nuestra personalidad. Por ejemplo, si varias personas le dicen a un niño que es muy inteligente, es muy probable que piense de sí mismo que lo es, mientras que si le dicen lo contrario llegará a considerarse una persona poco inteligente. Esto es debido a que es difícil comprobar si somos o no inteligentes (mientras que es bastante fácil comprobar, por ejemplo, la fuerza física). Por este motivo, muchas veces recurrimos a los demás para definirnos, basándonos en la opinión que otros tienen de nosotros. En otras ocasiones nos describimos tomando a los demás como punto de referencia. Si alguien nos dice “soy un dormilón”, lo que nos está diciendo es que duerme más horas que la mayoría de las personas.
La percepción de nosotros mismos y de los demás suele estar relacionada. Por ejemplo, a veces atribuimos a los demás rasgos de personalidad que nos pertenecen a nosotros, porque de ese modo nos resultan más fáciles de entender y porque en ocasiones los conocimientos que tenemos para explicar las causas de nuestra conducta son los únicos de los que disponemos. Es decir, si yo hago tal cosa, lo haría por el motivo X; por tanto, esta persona lo ha hecho por el mismo motivo (por supuesto, esto no tiene por qué ser cierto). Por eso, cuando alguien cambia su autoconcepto cambia también el modo que tiene de ver a las demás personas.

Cuando autoconcepto y realidad no coinciden

Es normal que haya cierta distorsión entre autoconcepto y realidad. Algunas personas se ven como más o menos capaces de lo que son. Pero cuando este desajuste es muy grande se produce una psicopatología.concepto, personalidad
Supongamos que una persona se considera a sí misma como alguien capaz de mantener la calma en situaciones tensas. Si se declara un incendio y se bloquea, siendo incapaz de reaccionar adecuadamente y poniéndose excesivamente nerviosa, habrá una incongruencia bastante grande entre su autoconcepto y la realidad, debido a que su comportamiento no ha estado de acuerdo con dicho autoconcepto. Cuando se produce este tipo de incongruencia (llamada disonancia), resulta intolerable y tratamos de eliminarla inmediatamente. Esto se consigue de dos formas: 1) cambiando el autoconcepto para ajustarlo a la realidad, o 2) distorsionando la realidad para adaptarla al autoconcepto. En este segundo caso podría producirse un trastorno psicológico.
Por tanto, para evitar que se den estas disonancias, tratamos de comportarnos siempre de acuerdo con nuestro autoconcepto. De este modo, si pensamos algo de nosotros mismo, nos comportamos de acuerdo con eso, tanto si es positivo como si es negativo. Por ejemplo, si alguien se considera agresivo, se sentirá incómodo al comportarse de forma cariñosa, porque crea una incongruencia con su autoconcepto. Esto puede hacer difícil el cambio, pero no imposible.

Aquí les dejamos algunas frases para que veas y analices la proyección que tienes de ti mismo.

“Quizás cuando me criticas estás criticando, en realidad, a las partes mías idénticas a las que no te gustan de ti. Una piedra nunca me irrita, a menos que esté en mi camino”. JORGE BUCAY.
“No vemos a los demás como son, sino como somos nosotros”. IMMANUEL KANT.
“Usted puede saber más de una persona por lo que dice de los demás, que por lo que los demás dicen de ella”. LEO AIKMAN.
“Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros”. HERMANN HESSE.
“La humildad nos permite ver las cosas como son, sin las deformaciones que genera la lente de la vanidad”. ALEX ROVIRA.
“Cuando comienzan a vernos como esto o como aquello, comienzan a no vernos”. ANTONIO PORCHIA.
“El alma tiende siempre a juzgar a los otros por lo que piensa de sí misma”. GIACOMO LEOPARDI.
“Cuando un proceso interno no puede ser integrado, usualmente se proyecta hacia el exterior”. CARL GUSTAV JUNG.
“Usted puede saber más de una persona por lo que dice de los demás, que por lo que los demás dicen de ella”. LEO AIKMAN.
“Si una persona no se quiere a sí misma, proyectará ese sentimiento y pensará que nadie podrá quererla. El amor se refracta siempre en lo que somos”. WALTER RISO.
“Muy a menudo, lo que encontramos difícil en los demás es precisamente aquello que no hemos resuelto dentro de nosotros mismos. Si lo hubiéramos resuelto inicialmente, nunca se hubiese convertido en un problema crónico”. ROBERT DILTS.
“Muchas de las dificultades que experimentamos con los demás están más relacionadas con nuestra proyección y nuestra interpretación que con su verdadera intención”. ROBERT DILTS.
“Es sorprendente cuantas personas van por la vida sin reconocer que sus sentimientos hacia los demás son en gran medida determinados por sus sentimientos hacia sí mismos, si usted no se siente cómodo de sí mismo, no puede estar cómodo con los demás”. SIDNEY J. HARRIS.
“No son los ojos los que ven, sino que nosotros vemos por medio de los ojos”. JOHANN WOLFANG VON GOETHE.
“Envolvemos al amado en capas de cristal, y vemos una visión en lugar de una persona durante todo el tiempo que dura el encanto”. STENDHAL.
“Es la terrible ofuscación del amor lo que nos implica, desde el principio, en un juego que no acontece con una mujer del mundo real, sino con una muñeca imaginada en nuestra mente”. MARCEL PROUST.
“Conoce primero los hechos y luego distorsiónalos cuanto quieras”. MARK TWAIN.
“Cuando el hombre abre la boca, se juzga a sí mismo”. RALPH WALDO EMERSON.
“Todos utilizamos la proyección para evitar mirar a nuestro interior, la sombra nos dice que no nos fijemos en nuestras propias debilidades y que las proyectemos sobre los demás para evitar en sentimiento de inferioridad”. DEEPAK CHOPRA.
“Todo lo que te molesta de otros seres es solo una proyección de lo que no has resuelto de ti mismo”. BUDA.
“Es un error capital teorizar antes de poseer datos. Uno comienza a alterar los hechos para encajarlos en las teorías, en lugar de encajar las teorías en los hechos”. SHERLOCK HOLMES.
“Cuando juzgas no muestras quien es la otra persona, sino quien eres tú”. ANÓNIMO.
“El prejuicio es un gran ahorro de tiempo. Puede formarse una opinión sin tener que conocer los hechos”. E. B. WHITE.
“Si no tuviéramos defectos, encontraríamos menos placer en señalar los del prójimo”. FRANÇOIS de la ROCHEFOUCAULD.
“El condicionamiento obstruye nuestra visión de la realidad. No la vemos tal como es debido a nuestro adoctrinamiento, torcido y distorsionado”. BRUCE LEE.
“Lo más difícil del mundo es conocerse a uno mismo, y lo más fácil hablar mal de los demás”. TALES de MILETO.
“Si quieres conocerte, observa la conducta de los demás; si quieres conocer a los demás, mira en tu propio corazón”. FRIEFRICH VON SCHILLER.
“La belleza está en el ojo del observador”. DAVID HUME.
“Conocer a un hombre y conocer lo que tiene dentro de la cabeza, son asuntos distintos”. ERNEST HEMINGWAY.
Fuente: cepvi.com

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DESCUBRIENDO AL SER INTERIOR - Roly Polanco

Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, ni como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminación.

Pon una chispa de amor en el todo y te fundirás en el todo.

Todos venimos con un objetivo, atravesar y penetrar en esas estancias donde la conciencia necesita expandirse y no estancarse.

La humanidad tendrá que pasar y descubrir una forma de amar distinta.



DESCUBRIENDO AL SER INTERIOR, EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA (TERCERA PARTE)

SOMOS LA RESISTENCIA DE LA LUZ



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viernes, 17 de marzo de 2017

¿Cómo puedo saber qué vibración estoy enviando al universo?

evolucionconsciente.org
La Ley de Atracción existe en tu universo en este momento, ya sea que la entiendas o no, ya sea que lo sepas o no, y tanto si te gusta como si no.
Hasta que aprendas a usar la Ley de Atracción de una manera deliberada, la mayor parte del tiempo no estarás consciente de lo que estás atrayendo a tu vida. Esto se conoce como atracción no delibe rada. Esto puede ser descrito en un ciclo de 4 pasos:
Paso 1: Observo lo que me atrae en cualquier área de mi vida.
Paso 2: Al observar lo que me atrae, estoy ofreciendo una vibración correspondiente, ya sea negativa o positiva.
Paso 3: La Ley de Atracción está siempre vigilando para ver lo que mi vibración es y la compara o empata obedientemente, ya sea algo deseado o no deseado.
Paso 4: La ley de Atracción responde a mi vibración, recibo o manifiesto en mi vida más de lo que estaba observando en primer lugar.
Entonces el ciclo comienza en el paso 1 y se repite una y otra vez. Así es como el ciclo puede estar trabajando en tu vida ahora mismo: Es posible que notes que sigues atrayendo a gente y eventos negativos a tu vida. Como notas u observas esto, estás emitiendo una vibración o la oferta correspondiente.
La Ley de Atracción responde a tu vibración, dándote más de lo mismo. En este ejemplo, más de lo mismo, simplemente significa que experimentas más gente y eventos negativos en tu vida. Ten en cuenta que la Ley de Atracción es una ley universal de gran alcance y muy obediente.
No sabe si quieres más de algo o no, si es bueno para ti o no, o si lo quieres para ti o no, sino que simplemente te da más de lo mismo. Si eres curioso acerca de lo que estás ofreciendo vibratoriamente en cualquier área de tu vida, sólo tienes que mirar los resultados que estás obteniendo en esa zona -que es siempre una combinación perfecta.
Cuando observas que lo que estás atrayendo te gusta, lo celebras, y en tu celebración, atraerás más de lo mismo. Cuando observas que estás atrayendo algo que no te gusta, puedes usar la Ley de Atracción deliberadamente para poner fin a esa situación y convertirla en algo que sí quieres. La manera más fácil de hacer esto es preguntándote “¿Y qué es lo que quiero?” y luego mantener tu mente enfocada en esta nueva claridad del deseo.
Ahora te estás convirtiendo en un observador deliberado acerca de lo que quieres y la Ley de Atracción responderá en consecuencia. A medida que continúes esta práctica, pronto serás capaz de entrar en esa área de tu vida y ver los nuevos resultados que estás obteniendo.

La decepción no mata, enseña

paradigmaterrestre.com

Muchas veces apostamos tanto por algo, especialmente por alguien, que ante una decepción podemos sentir que la vida se nos va, pero afortunadamente como la mayoría de las cosas que nos ocurren, resulta en solo una lección y probablemente el mayor favor que podamos recibir para ayudarnos a abrir los ojos y darnos cuenta de en qué o quién hemos invertido nuestras energías y recursos.
La decepción viene a nuestras vidas cuando sentimos que las cosas no resultan como esperábamos, y quizás es justo allí donde está la clave de todo, en que esperamos mucho y esperamos desde lo que nosotros sentimos, desde lo que nosotros haríamos en el lugar del otro. Pero la realidad es que todos pensamos, sentimos y actuamos diferente, todos tenemos criterios propios, creencias, crianzas, deseos y prioridades que no necesariamente tienen que coincidir con lo que impulse las acciones de otro.
Evidentemente hay algo llamado sentido común, que nos habla básicamente que en medio de una colectividad existen parámetros comunes en cuanto a lógica, conveniencia y prudencia. Existen a su vez escalas de valores, donde clasificamos acciones como positivas o negativas. Sin embargo, todo esto puede volverse agua entre las manos cuando no se tiene el debido cuidado o no se otorga la debida importancia en las acciones que pueden afectar a otro.

La decepción que produce un engaño, una mentira, una ausencia, puede inclusive haber sido causada de manera involuntaria, bien sea porque no se dio demasiada importancia al hecho, a la persona o a las consecuencias y sus efectos dependerán de quien haya resultado desilusionado.
Por lo general se diferencian con claridad el antes y el después de una decepción. Quien la ha recibido, pierde la confianza, recorta los recursos a invertir, marca distancia, se coloca a la defensiva, pero difícilmente la relación o interacción continua de la misma manera.
Es cierto que cada quien es responsable por lo que espera del otro, pero es lógico (más no necesariamente sano), esperar lo que hemos sembrado o lo que somos capaces de dar. El equilibrio y el cuidado son cosas importantes para mantener una relación. Es por ello que debemos aprender en primera instancia a esperar lo menos posible de los demás y a ver las señales que normalmente se presentan previas a una decepción, sin necesidad de predisponernos.
Cuidar y valorar las relaciones evita que lleguemos a decepcionar a nuestros afectos, la honestidad, el respeto, el no hacer a otros lo que no nos gustaría que nos hicieran, son lineamientos básicos que pueden guiar nuestras acciones, velemos por nuestra felicidad, sin llevarnos por el medio a quienes apuestan por nosotros.
Rescatemos siempre de cualquier situación que nos desencaja el aprendizaje, de manera consciente, de esta forma evitaremos recibir la misma lección en diferentes rostros.
Por: Sara Espejo – Rincón del Tibet

jueves, 16 de marzo de 2017

Maestro zen pide comprender personalidad de Donald Trump

pijamasurf.com
Phap Dung, antiguo arquitecto en Los Angeles –EE.UU.– y actual monje budista en Plum Village –EE.UU.– retomó los aprendizajes de su maestro Thich Nhat Hanh para promoverlos en la actual situación en que cada vez hay una mayor cantidad de bullies entre policías y civiles.
Cada día hay noticias sobre las nuevas e insólitas políticas establecidas por el actual presidente de EE.UU., Donald Trump. Cada día surgen diversos usuarios de las redes sociales que expresan el arrepentimiento o el pesar de enfrentar la gobernabilidad de este personaje. Cada día se publican videos o noticias de las consecuencias psicosociales en la población estadounidense como parte del reflejo de la actitud agresiva de su poder ejecutivo. Cada día se respiran aires de angustia y miedo.
Frente a esta paranoia colectiva, maestros budistas han recomendado ir hacia dentro antes de continuar con la rabia hacia Trump. Para ellos, cultivar y demostrar rabia es muy fácil; pero tras varios análisis rigurosos de introspección, resulta difícil observar que existen varios aspectos de su personalidad en cada uno de nosotros. Por esto es importante promover la trascendencia aprendiendo que reaccionando con enojo no sólo no ayuda a calmar la situación, también expande el sentimiento hacia otros grupos o naciones.
Phap Dung, antiguo arquitecto en Los Angeles –EE.UU.– y actual monje budista en Plum Village –EE.UU.– retomó los aprendizajes de su maestro Thich Nhat Hanh, quien en su momento respondió a la guerra de EE.UU. en su tierra natal de Vietnam en 1967 con campañas y actividades pacifistas, para promoverlos en la actual situación en que cada vez hay una mayor cantidad de bullies entre policías y civiles. Se trata de poner en práctica la paz y acciones libres de violencias; y en palabras de Dung, “La no violencia no es una serie de técnicas que se aprenden con el intelecto. La acción no violencia surge de la compasión, la lucidez y el entendimiento que proviene del interior.”
La realidad es que se requiere de la práctica regular para desarrollar herramientas psicoemocionales de la compasión, dirigiendo la atención hacia dentro con el fin de generar una transformación interna. Dung explicó para The Huffington Post, que “Tenemos una percepción errónea sobre la individualidad, sobre cómo estamos separados de los otros… Es muy fácil considerarlo a él como una ‘cabra loca’. Pero si observamos más atentamente, lograremos darnos cuenta que tenemos elementos de Trump en nosotros y será de mucha ayuda reflexionar al respecto.” Se requiere de valor para confrontar una realidad en la que poseemos características similares a este personaje, pero será la oportunidad para una evolución personal, la cual se verá reflejada en la solidez de un planeta entero.

Desarrollo del tercer ojo y Conciencia

shurya.com

Centramiento mediante la vigilancia en el tercer ojo

Comenzaremos con una experiencia sencilla. Cierre los ojos y haga una reconexión: hágase consciente en el entrecejo y en la respiración, de como pasa por su garganta. Pase un poco de tiempo en esta fase e intente sentir una presión o una vibración en su entrecejo. Abra entonces los ojos y mire cualquier objeto frente a sí mismo. Aún cuando los ojos estén abiertos, hay que mantener una conciencia firme en la vibración en el entrecejo. Qué hay en el campo de conciencia? El objeto, uno mismo y la vibración en el entrecejo.
Puede notar algo interesante: es como si estuviera mirando el objeto desde el entrecejo. No está tratando de hacerlo, más bien sucede automáticamente. Limítese a mirar el objeto, manteniendo una fuerte conciencia de la vibración en el ojo, y se encontrará mirando el objeto desde el entrecejo con mucha naturalidad. En otras palabras, estamos centrados. Observe que, para conseguir el centramiento, no está haciendo algo de forma activa, sino que ello sucede por sí mismo. Esto se debe a que la verdadera naturaleza del tercer ojo es el centramiento. En consecuencia, siempre que esté operando el ojo nos encontraremos centrados.
Elija otro objeto y comience a mirarlo. Al mismo tiempo, permanezca consciente de la vibración en el entrecejo. Otro hallazgo será que la mente tiende a aquietarse. Una vez más, no está tratando de silenciar la mente. Por tanto, no ha de intentar nada, no ha de hacer nada, sino limitarse a mantener alguna conciencia de la vibración en el ojo. Y, como un subproducto, se encontrará con que la mente estará más aquietada de lo normal.
Cómo ocurre esto? En cuanto se está en el tercer ojo, ya se está un poco fuera de la mente. El tercer ojo es la puerta que permite salir de ella. Por lo tanto, cada vez que se vaya al tercer ojo, se dará un primer paso para salir de la mente, con lo que todo se calmará.
Repita la práctica anterior una y otra vez. Elija unos cuantos objetos a su alrededor y emplee algún tiempo en mirar cada uno de ellos. Cada vez, está el objeto, está uno mismo, y está la conciencia de la vibración/cosquilleo/presión en el entrecejo. Mantenga abiertos los ojos, parpadeando tan poco como le sea posible. Continúe con la fricción en la garganta. Observe su conciencia y vea cómo difiere de cuando no hay foco en el ojo.

Alquimia interior

El centramiento y la quietud que surgen al estar en el tercer ojo ilustran la naturaleza de la alquimia interior. El entrecejo es la estructura y el centramiento es una de sus funciones. Al activar la estructura, se implementará la función. En lugar de tratar de luchar mentalmente contra nuestra mente para lograr la calma interior, se construirá una nueva estructura: el tercer ojo. Y entonces sólo hay que conectar la estructura para que la función – calma, quietud – se active.
Este es uno de los grandes secretos de la alquimia interior: no tratar de resolver un problema al nivel de dicho problema. Por ejemplo, no hay que perder el tiempo peleando con la mente desde la mente. Fórmese un nuevo órgano. Una vez construido, el ojo irradiará calma – esta es su verdadera naturaleza. Por consiguiente, la tarea consiste en construir el tercer ojo, tal como los antiguos construían las catedrales. Es un trabajo que requiere perseverancia o “persistencia sobrenatural”. Y así, un buen día uno se da cuenta que, con solo estar en el ojo, la mente se silencia. Se podrán ver los pensamientos viniendo hacia la mente como pequeñas formas, pudiéndose elegir entre dejarlos o no entrar.
Tomemos otro ejemplo: la meditación. Tal vez haya alcanzado un estado de meditación muy elevado una o varias veces en la vida, por ejemplo al retirarse de las actividades diarias y seguir un retiro meditativo durante unos cuantos días o semanas. Pero, al volver al trabajo y reanudar la vida normal, el elevado estado de conciencia gradualmente se disipa y nos deja de nuevo enganchados en las rutinas diarias de pensamientos.
La respuesta que da la alquimia interior es: no hay que esforzarse en retener la experiencia. No puede mantenerse, dado que se carece del órgano apropiado, la estructura de energía que nos permitiría estabilizarnos en un estado de conciencia más elevado. Precisamos generar dicha estructura, comenzar a tejer el cuerpo de inmortalidad, abrir el canal central de energía en el centro del cuerpo, construir el centro de la corona en la parte superior de la cabeza.
Créense los órganos sutiles apropiados y ya no solamente será durante los retiros meditativos cuando se podrá experimentar la expansión de la conciencia, sino durante todo el tiempo. Incluso en medio de una multitud, en una estación de tren, o mientras se conduce en un embotellamiento, el nuevo estado de conciencia permanecerá con nosotros. La experiencia no dependerá de que nuestra mente se aquiete mediante la reclusión, lejos del mundo. La conciencia espiritual irradiará desde el Ser Superior a través de los vehículos que se han construido, sin importar lo que suceda a nuestro alrededor.
Ahora nos encontramos en la etapa de construir el tercer ojo, como un primer paso en la realización del cuerpo de inmortalidad.

Permanencia en el ojo

Los caminos espirituales son muchos y variados, y así son sus técnicas, las cuales nos invitan a mirar al mundo y a nosotros mismos desde ángulos diferentes. No obstante, hay unos cuantos puntos comunes a la mayoría de ellos. El tema central, que suele encontrarse en casi todos los métodos de autotransformación, es la necesidad de mantener una conciencia interna permanentemente.
Los maestros hindúes a menudo gustan de hacer ponderar a sus discípulos, acerca de lo que distingue a un sabio iluminado de un ser humano cualquiera. Este último puede ser más inteligente, más educado, más hermoso que el sabio. Puede que tenga toda suerte de habilidades y cualidades, de las cuales el sabio carezca. Pero hay una característica fundamental, que sintetiza todas las diferencias entre ambos: el sabio está permanentemente consciente y el otro no. El sabio ha explotado en un espacio de conciencia en el cual la conciencia interior es espontánea. La mente del otro está tomada por incesantes pensamientos, percepciones y emociones que ensombrecen la percepción de su Ser Superior.
Para sustentar esta conciencia, se han diseñado toda clase de métodos a lo largo de generaciones de inventores espirituales. Algunos emplean un mantra, una secuencia de sonidos dotados de poder, y lo repiten interiormente todo el tiempo! Como, por ejemplo, el gran yogui Ramdass, que alcanzó su iluminación mediante la repetición ininterrumpida del mantra om ram durante veinte años. Pueden encontrarse prácticas equivalentes en el misticismo cristiano, basadas en la constante repetición de ciertas oraciones. Este método puede ser muy poderoso, pese a que no necesariamente se adecue a todo el mundo: la repetición constante de una secuencia de sonidos, no es sino un camino entre muchos.
El problema se reduce a encontrar un método que se adecue a la propia energía, y apegarse al mismo. Sugiero que se haga a sí mismo la siguiente pregunta: cuál es mi varita mágica? Es decir, qué mecanismo estoy empleando para estar consciente todo el tiempo? Y funciona? Si uno se preocupa por su desarrollo espiritual, entonces esta cuestión es vital. En la medida en que la respuesta a la segunda pregunta sea no, uno ni siquiera será candidato para estados más elevados de conciencia, ni para la iniciación.
Observe que la técnica que es correcta para uno, no siempre es la misma que le gusta al principio. En la práctica espiritual, el éxito viene de la mano de la persistencia. Si se estudian vidas de maestros iluminados, se hallará que con bastante frecuencia, cuando comenzaban su camino, no entendían nada de lo que estaban haciendo. La técnica que se les había proporcionado, aquella con la que iban a alcanzar la iluminación más adelante, les parecía árida, improductiva y extraña. Así pues, por qué llegaron a ser maestros, mientras tantos otros no llegaron a ninguna parte? Ellos persistieron, persistieron, persistieron… hasta el punto que su empeño llegó a ser más importante que la propia técnica, y acabaron por lograr avances fenomenales.
En el camino de la alquimia interior, la primera de las varitas mágicas consiste en establecer una conciencia permanente en el ojo. Si puede mirar a un objeto y al mismo tiempo permanecer consciente de la vibración en el entrecejo, entonces también puede caminar con la misma conciencia, por ejemplo. Por qué no lo intenta ahora mismo? Deje este texto por un minuto y camine, con una conciencia total de la vibración en el entrecejo.
Así pues, esta es una primera extensión de la búsqueda espiritual en las actividades diarias. Ahora, cada vez que camine, puede ser un buscador espiritual. O bien puede andar sin conciencia alguna, errabundamente, tragado por sus propios pensamientos, o bien puede estar totalmente en la vibración en el entrecejo.
La conducción es otra actividad que se encontrará fácil de casar con la conciencia en el ojo. Conducir desde el tercer ojo es armonioso e inmensamente satisfactorio para el alma. El foco nos mantiene conscientes y centrados, pudiendo conducir durante más tiempo y con menos tensión y fatiga. Además, uno permanece alerta y el ángulo de visión es más amplio, lo cual aumenta la seguridad en la conducción.
Así pues, el propósito es extender la conciencia a más y más actividades, hasta alcanzar un foco constante en el ojo. Llegará un momento en que esta conciencia centrada en el ojo será automática y exenta de esfuerzo. Se integrará en todas nuestras acciones. Entonces, se habrá convertido en candidato para la iniciación.
Piense en todos los monjes que pasan sus vidas en un monasterio, sin otra cosa que hacer que rezar o meditar desde la mañana hasta la noche. Solamente un pequeño porcentaje de los mismos alcanzará la iluminación. Cómo puede uno aspirar a ello, con solo meditar 20 minutos dos veces al día y estando el resto del tiempo absorbido por la vorágine de la vida moderna?
La respuesta consiste en extender la conciencia a todas las situaciones de la vida diaria. Comenzando a usar el mundo para llegar a estar más consciente. Entonces el mundo se convierte en el propio maestro, en lugar del adversario. Las circunstancias más insignificantes se transforman en bellas oportunidades para probar y ampliar nuestro centramiento y vigilancia. Pues es muy posible adormecerse en un monasterio, abandonarse a una vida interior desconectada que evita aspectos clave y no conduce a ningún sitio. Mientras que, si uno acepta enfrentarse al mundo, el mundo se asegurará que uno se enfrente a sí mismo.
Ahora bien, no hay que hacer del hecho de estar en el tercer ojo un proceso doloroso – hay que divertirse! – Las técnicas  se han diseñado para poder jugar con ellas. Sería una tontería permanecer en la cabeza todo el día, recordando el propósito de vigilancia solo de vez en cuando, y enfadándose con uno mismo por dejar que la mente vague a sus anchas. En lugar de ser absorbido por las rutinas cotidianas y sólo recordar el foco en el ojo de vez en cuando, sugeriría que – al principio – se aplique a la realización de ciertas acciones con una conciencia total en el entrecejo.
Por ejemplo, lave los platos estando al 100% en el ojo. Si pone en ello todo su ser, tras unas cuantas veces llegará a hacerlo automáticamente: cada vez que comience a lavar, la presencia en el ojo vendrá por sí sola. Incidentalmente, observe que lavar puede convertirse en una actividad muy refrescante, si deja fluir el agua y libera las tensiones y energías erróneas en el agua a medida que limpia los platos (técnica 4.12).
Diversas actividades que podrían calificarse de simples y aburridas, llegarán a ser sorprendentemente fascinantes si se realizan desde el ojo. A medida que añada al foco en el ojo mayor estado de visión, el mundo se convertirá en una constante fuente de asombro. Este camino puede muy bien seguirlo ahí donde está, aquí y ahora. Dejar el trabajo y huir a una cueva no necesariamente sería una ventaja. El problema no es tanto el cambiar las propias actividades como efectuarlas con la nueva conciencia.
Vida en el tercer ojo: consejos, trucos y trampas
– Siempre es aconsejable emplear algunos recordatorios: cada vez que los vea, vuelva al foco. Por ejemplo, póngase una cinta en la muñeca, o bien pegue papelitos en lugares clave. O escriba una nota en el espejo, pinte una de sus uñas de diferente color…
– Las puertas y portales tienen una fuerte resonancia simbólica. Una práctica poderosa consiste en recordar nuestra aspiración espiritual cada vez que crucemos una puerta o portal.
– Otro poderoso método consiste en usar un reloj con cuenta atrás y hacerlo sonar cada siete minutos, por ejemplo. Cada vez que oigamos la señal, reenfocaremos nuestra conciencia en la vibración del entrecejo y respiraremos con fricción en la garganta durante diez o quince segundos. El siete es un buen número para la autotransformación. No obstante, lo importante no es la longitud del intervalo, sino el hecho de que la señal y la práctica se repitan con extrema regularidad. Esto proporcionará un sentido del ritmo al cuerpo astral y nos imprimirá profundamente el hábito de estar en el ojo.
– Ahora probaremos algo diferente. Cerremos los ojos y comencemos a respirar con la fricción, construyendo una fuerte vibración en el entrecejo durante uno o dos minutos. Abramos los ojos, manteniendo un foco lo más intenso posible en el entrecejo, y mirémonos en un espejo.
Obviamente, nuestros amigos o familiares encontrarían un tanto ofensivo que nos dirigiéramos a ellos con una cara como esa! Luego, qué hacer? En primer lugar, cuando quiera que hablemos con alguien, hemos de practicar el estar en el ojo y en el corazón a la vez, de modo que la intensidad del ojo sea temperada por la apertura y suavidad del corazón.
En segundo lugar, cuando mediante la práctica nos hayamos estabilizado más en el tercer ojo, el intenso fruncido de ceños del principio desaparecerá, y pareceremos prácticamente normales. Mientras tanto, hemos de intentar llevarlo con diplomacia.

La cosecha de la permanencia

Procedamos a revisar y procurar entender los beneficios que se obtienen al mantener una conciencia permanente en el ojo.
Conciencia
Lo más importante de todo es el propio hecho de estar conscientes, como se vio anteriormente. Quien esté consciente estará navegando hacia el Ser Superior. Quien no lo esté, estará malgastando oportunidades preciosas de crecimiento.
Centramiento
Como se ha mostrado con las sencillas experiencias al comienzo, uno de los resultados directos de estar en el tercer ojo es un estado de conciencia más centrado. En la filosofía del yoga (yoga-darÍana) hay una palabra importante: vikÍepa. VikÍepa está vinculada a una condición de la mente de esparcirse y extenderse. El gran sabio Patañjali, en su clásico Yoga-sutras(aforismos del yoga) describió vikÍepa como uno de los principales obstáculos en la senda hacia la reintegración espiritual (Yoga-sutras 1:30-31). A medida que desarrollemos el ojo, conseguiremos una mayor capacidad de mantener a voluntad propia un estado mental de quietud y silencio.
Una conciencia más allá de la mente discursiva
La ventaja de usar el tercer ojo para el propósito de estar consciente, es que conduce a una vigilancia que está más allá del plano habitual de la mente discursiva. Uno de los principales escollos, cuando uno se dedica a un camino de la conciencia, es observar a la mente con la mente. Algunas personas consiguen alcanzar cierta conciencia de sus pensamientos, aunque esta sea meramente mental. En otras palabras, cada vez que tienen un pensamiento, por ejemplo acerca de su amiga Brünnhilde, llega otro pensamiento: “estoy pensando en Brünnhilde”. Y así sucesivamente. Dichas personas a menudo se quedan insatisfechas tras un cierto tiempo. Tienen la sensación de que todo lo que hacen es correcto, comenzando por el hecho de estar conscientes, y aún así nunca ocurre nada. Permanecen ancladas a su conciencia mental ordinaria. Nunca experimentan ningún avance real hacia un estado de conciencia expandida.
La razón es obvia. El verdadero objetivo es la conciencia del Ser Superior, y no solamente la conciencia de uno mismo! Manas, el plano de la conciencia mental ordinaria, el que está hablando en nuestra cabeza todo el tiempo, es el principal velo entre uno mismo y el Ser Superior. Por lo tanto, el propósito es salir de la manas-mente para entrar en el Ser Superior, y no pretender que la manas-mente simule una conciencia más elevada al añadir pensamientos tras pensamientos.
Es, pues, cuando comencemos a observar la mente desde fuera de la mente, que nuestra conciencia llegará a ser espiritualmente remuneradora. Y es por ello que resulta tan valioso trabajar en la apertura de la percepción: cuando se consigue siguiendo nuestros principios, la apertura nos permite salir fuera de la manas-mente. Lo principal no es ver auras y mundos no físicos, sino ver desde “fuera de la mente”. Entonces comenzaremos a existir fuera de la jaula.
Construcción del ojo
Al permanecer enfocados permanentemente en el entrecejo, aceleraremos la evolución del ojo de forma considerable. El ojo será nutrido por nuestra conciencia. Además, se establecerá una conexión que permitirá que los guías y ayudantes espirituales nos puedan dar energía y apoyo. En las primeras etapas de nuestro desarrollo espiritual, su función es venir para cincelar nuestros órganos sutiles de clarividencia. Su tarea se facilita enormemente si mantenemos una vigilancia constante. En lugar de decir “estar consciente en el tercer ojo”, podríamos decir “permanecer conectado mediante el foco en el tercer ojo”. Si uno se dedica a establecer cierta permanencia en el ojo, el sentimiento de conexión con la propia energía se hará cada vez más evidente.
La persistencia en este trabajo también fomenta diversos cambios fisiológicos en los nervios y glándulas relacionados con el tercer ojo. El tercer ojo en sí mismo no es físico, es un órgano de energía que principalmente pertenece a los cuerpos etérico y astral. Aún así, algunas estructuras físicas a su alrededor están conectadas al mismo, y experimentarán una transformación profunda a medida que el despertar avance: por ejemplo, la glándula pituitaria y, en una etapa posterior, la glándula pineal. Estas dos glándulas son invariablemente mencionadas por todo tipo de ocultistas cuando hablan del tercer ojo. No obstante, la investigación clarividente en profundidad revela que también tienen lugar cambios significativos en otras estructuras, tales como la placa cribiforme del hueso etmoides (a través de la cual pasan al cerebro los nervios de la mucosa nasal), el miasma óptico, el seno frontal, el seno del esfenoides y los ventrículos del cerebro (cavidades llenas de líquido, en el interior del cerebro).
Filtro del mundo exterior
Uno de los motivos por los que no podemos ver los mundos no físicos, es debido a que nuestra mente está saturada por impresiones recibidas por los sentidos físicos. En otras palabras, la cabeza está llena con las imágenes y sonidos del mundo físico, y no queda espacio para nada más. La copa se ha de vaciar antes de que pueda ponerse otro material en ella. Es por esta razón que con frecuencia se indica – por ejemplo en Steiner – que el aprendiz de esoterismo debería dedicar diariamente algún tiempo a cortar con todas las percepciones sensoriales. Entonces el cuerpo astral, el plano de la conciencia mental, podrá retirarse a una vida propia, y contemplar imágenes no físicas. Un concepto muy semejante se repite constantemente en los distintos yogas de la tradición hindú. La palabra sánscrita pratyahara significa una retirada de los sentidos, mediante la cual puede experimentarse una condición desnuda de conciencia. En la literatura sánscrita, pratyahara se describe a menudo como un prerrequisito para lograr experiencias internas más elevadas.
A medida que se abra nuestra visión, haremos un descubrimiento interesante: la polución no solo es un problema de cantidad, sino de calidad. No solo está el hecho de que constantemente recibimos multitud de percepciones sensoriales físicas, que nos hacen incapaces de ver otros mundos. Además, estas percepciones físicas tienen un duro efecto sobre nuestro sistema. Lo que llega por los sentidos físicos es como materia basta: es excesivamente grosero. Por lo tanto, si no se filtra hará que nuestra conciencia sea áspera y poco refinada.
En otras palabras, estamos permanentemente inundados por impresiones no procesadas: imágenes, sonidos, olores, etcétera. Estas asaltan nuestra conciencia y crean mucho más daño del que nos podamos imaginar. Para poner una analogía, es como si los nutrientes que ingerimos al comer fueran directamente enviados a los órganos y tejidos del cuerpo, sin haber sido previamente procesados por el aparato digestivo. Si así ocurriera, nuestro cuerpo físico perdería su identidad, se convertiría en demasiado “como lo de fuera”. Y eso es exactamente lo que le sucede a nuestra conciencia, que pierde la identidad de su Propio Ser. El Ser Superior ya no puede discernirse entre este maremágnum de impresiones externas.
Quiero insistir en este hecho, ya que aparece como esencial cuando se observa la economía de la conciencia de forma clarividente. Del mismo modo que nuestro cuerpo físico está hecho de lo que comemos, todas las impresiones sensoriales contribuyen a tejer nuestro plano de la conciencia mental. Y en la presente situación se está generando, día tras día, una nube espesa de materia astral grosera, la cual vela nuestro Ser Superior.
Qué ocurre cuando permanecemos conscientes en el tercer ojo? Las impresiones que llegan desde el mundo exterior se reciben primeramente en el tercer ojo, en vez de asaltar directamente nuestra mente. Recordemos los ejercicios de centramiento del comienzo, en los que se miraba a un objeto y se permanecía consciente en el espacio entre las cejas. Automáticamente, es como si estuviéramos mirando desde el tercer ojo, queriendo esto decir que las impresiones visuales llegarán primero a nuestro tercer ojo. Qué pasa entonces? El tercer ojo “digiere” dichas impresiones. Las filtra y las procesa.
Este mecanismo nos impactaría si pudiéramos observarlo de forma clarividente. La calidad de la vibración que penetra en nuestra cabeza difiere enormemente, en función de si ha sido o no previamente procesada por el tercer ojo. Las percepciones que han transitado primero por el tercer ojo son suaves y refinadas, y las que no lo han hecho son groseras y cacofónicas, hieren como un dolor de cabeza. Tejen nuestra conciencia de tal modo que la hacen inapropiada para la toma de conciencia espiritual.
Comprender y aplicar este principio es por sí mismo suficiente para cambiar un destino. Pues, qué se ve cuando se observa la mente con clarividencia? Los pensamientos de la mente no son entidades abstractas, sino que están hechos de cierta sustancia. Por supuesto, dicha sustancia no es física, aún existiendo como materia a un cierto nivel. Y la calidad de nuestra sustancia mental determinará la calidad de nuestros pensamientos. Los pensamientos espirituales, o incluso los pensamientos inteligentes, simplemente no pueden prosperar o ser recibidos si la sustancia mental es pobre y grosera. Si nos preocupa nuestro desarrollo espiritual, sugiero que se pondere este punto.

Prácticas

Podemos estar de pie o sentados, siempre y cuando la espalda esté recta y vertical.
Hagámonos conscientes del espacio entre las cejas. Permanezcamos completamente inmóviles. Limitemos al máximo los parpadeos y los movimientos de los globos oculares.
– Imágenes
Miremos un objeto de nuestro alrededor. Mirémoslo desde el ojo. Recibamos el objeto en el ojo, entre las cejas. Tratemos de poner en práctica el efecto filtrante que se acaba de exponer. Tratemos de sentir el “peso” de las imágenes en el tercer ojo, como si las imágenes estuvieran presionando en el espacio entre las cejas. Asegurémonos que ninguna impresión visual deje de pasar por el ojo. Hagámonos conscientes del procesado de todas las imágenes físicas por el tercer ojo.
Luego, dejemos caer la conciencia del tercer ojo. Liberemos el foco. Comencemos a mirar los objetos en el modo mental usual… y veamos la diferencia. Podemos percibir que las vibraciones que alcanzan nuestra cabeza son menos sutiles?
– Sonidos
Apliquemos este mismo método a los sonidos. Pongamos música y pasemos un minuto oyéndola sin ninguna conciencia en particular, y sin el foco en el ojo. Tratemos de apreciar la calidad de la vibración de lo que está entrando.
Entonces, hagámonos conscientes en el espacio entre las cejas. Escuchemos desde el ojo. Mantengamos el foco de manera que los sonidos se reciban en el ojo. Tratemos de sentir la diferencia en la naturaleza de las vibraciones que nos penetran.
– Olores
Ahora practicaremos con algo que estimule nuestro sentido del olfato. Primero oleremos la sustancia sin ninguna conciencia en particular. Luego, recibiremos el olor desde el espacio entre las cejas: olamos desde el ojo. Cómo cambia la percepción cuando la filtramos por el ojo?
– Gusto
Comencemos comiendo algo sin ninguna conciencia en particular. Luego, tras unos minutos, empecemos a degustar la comida desde el ojo. En este caso, la diferencia en la calidad de la vibración será especialmente impactante.
Practiquemos de forma más selectiva, con distintos sabores y comidas. Observemos y comparemos la acción de gustos dulces, salados, ácidos, etc. en el ojo, uno tras otro.
Un descubrimiento importante consistirá en que, cuando estemos en el ojo, no apreciaremos las mismas comidas que cuando no estemos conscientes en el mismo.
Práctica en el exterior
Caminemos por la calle con un foco total en el ojo. Asegurémonos que cualquier imagen, sonido u olor se reciba a través del ojo. Después de unos minutos, liberemos la conciencia del ojo. Recibámoslo todo mentalmente, sin foco alguno en el ojo. Comparemos la calidad de las vibraciones en nuestro interior.
Práctica del perceptor
Qué es exactamente lo que nos penetra cuando percibimos una imagen, un sonido, un olor…? Qué clase de vibración recibimos? Qué clase de sustancia sutil se añade a nuestro ser?
Repitamos la práctica anterior, pero esta vez pongamos todo el énfasis en el perceptor – nosotros mismos. Miremos un objeto sin mantener ningún particular enfoque en el ojo. El objeto tiene determinadas cualidades y también hay cierta cualidad de vibración dentro de nuestra cabeza.
Qué es lo que se añade a nuestra propia vibración cuando recibimos la imagen del objeto? Qué cambia en nuestra cabeza, o donde sea, al nivel de la energía?
Ahora, permanezcamos más y más en el ojo. Hay grados, en lo que a estar en el ojo se refiere. Podemos estar un 10 % en el ojo, o un 40 % en el ojo… y si perseveramos en la práctica, un día nos será posible estar un 100% en el ojo.
Comencemos estando un poco en el ojo, digamos un 5%. Observemos la diferencia en la vibración que recibimos del objeto, comparada con la que recibimos cuando no hay una particular conciencia en el ojo. Incrementemos progresivamente, haciéndonos conscientes un 10% en el ojo, luego un 20%, y así sucesivamente. Observemos cada vez la vibración que tomamos mientras miramos el objeto. Luego, hagamos lo mismo con tanta conciencia como nos sea posible. Tratemos de sentir cómo nos afectan las impresiones visuales. Qué se añade a nuestra energía mientras las percibimos? Podemos sentir que la entrada sensorial sea materia astral?
Vayamos de uno a otro objeto y repitamos el proceso de observación, con niveles gradualmente superiores de conciencia centrada en el ojo.
Luego pongamos música y repitamos el proceso, en esta ocasión con los sonidos.
Este ejercicio también puede aplicarse al sentido del gusto.
Pruebas en el exterior
Escojamos el lugar más agitado de una gran ciudad. Tratemos de permanecer allí durante media hora, con la conciencia completamente en el tercer ojo. Asegurémonos que no penetre percepción alguna que no haya sido previamente procesada por el tercer ojo. Filtremos incluso aquellas percepciones que normalmente pasan desapercibidas – aunque sean registradas inconscientemente.
Hasta dónde podemos mantener nuestra integridad?
Repitamos la prueba de vez en cuando, al objeto de medir nuestro progreso.

Cambios en la visión

Uno de los primeros resultados que observaremos cuando apliquemos las técnicas descritas, es una suave transformación del modo en que percibimos el espacio en nuestras actividades diarias. Para las prácticas, sería preferible estar en el exterior, en un jardín o en un bosque.
Miremos los árboles y las flores mientras estemos en el ojo. Sentémonos cómodamente, no necesariamente en postura de meditación. Se trata de estar relajados. Reconectemos con el ojo, en el espacio entre las cejas. Mantengamos los ojos abiertos. Es preferible no moverse mucho, pero tampoco se trata de adoptar una actitud rígida, como de estatua, a diferencia de las prácticas de contacto visual.
Retomemos el triple proceso de visión:
1) Conciencia en el entrecejo.
2) Conciencia del hecho de ver, o estado de visión. Si el estado de visión es un problema excesivo, nos limitaremos a sentir la imagen en lugar de mirarla.
3) Sentimiento desde el corazón.
Observaremos que, mientras estemos enfocados en el tercer ojo, la percepción del campo cambiará ligeramente. Una primera y sencilla diferencia será que la percepción se hará más global: abarcará más de lo que esté situado en la periferia de la imagen. En vez de seleccionar una parte e inconscientemente enfocarla, permaneceremos conscientes de todo el panorama.
Pero habrá algo más que un incremento de la percepción periférica. Comparado con lo que vemos normalmente, la imagen nos parecerá que sea “menos plana”. El aire parecerá “cobrar dimensión”. Parecerá que haya más perspectiva, más relieve. A medida que se desarrolle nuestro ojo, este contraste aparecerá con mayor claridad. La diferencia entre la visión del tercer ojo y la normal, es semejante a la que hay entre la realidad y una postal, o entre una imagen holográfica y una imagen plana. El ojo parece que añada una dimensión estereoscópica a la imagen, incluso sin llegar a entrar en la percepción extrasensorial o en la visión de auras.
Otra diferencia observable será que la imagen parecerá que sea más “viva”. Los colores serán más vívidos, como si tuvieran intensidad y vitalidad propias. Los colores hablan a nuestra alma, le comunican sus cualidades. Definitivamente, habrá un sentimiento de viveza que empapará toda la imagen. Nuestra visión física se embellecerá de repente: es como si estuviéramos redescubriendo el mundo! Y todo lo que hay que hacer para lograr esta otra visión, es salirse un poco del plano de la mente en que uno ha sido condicionado a operar. Recordemos que, tan pronto como entramos en el ojo, ya estamos medio fuera de la mente.
Cuando se experimentan episodios de vidas pasadas mediante técnicas de regresión y clarividencia, uno se da cuenta que hasta no hace mucho tiempo, los seres humanos veían el mundo con esta visión más bella y vivaz. El “aplanamiento” del campo de conciencia parece haber tenido lugar a partir del siglo XIX, simultáneamente a la revolución industrial y a la explosión de descubrimientos científicos. Puede relacionarse con lo que Rudolf Steiner ha denominado la llegada de las influencias Ahrimánicas a la conciencia humana.
Sugeriría que pensáramos en dar paseos por la naturaleza, reconectando con esa visión llena de vida, cuando estemos agitados o agobiados por problemas. Es una forma dulce de pacificar muchos conflictos de la mente, no mediante la lucha, sino por la atracción de la belleza del mundo, tal como se ve desde la no-mente.

La conciencia ojo-corazón

Una vez hayamos establecido una sólida conciencia en el tercer ojo, el siguiente paso será anclarla en el corazón. Por el corazón no me refiero al órgano físico, compuesto de músculos y ubicado en el lado izquierdo del pecho, sino al centro del corazón, el chakra situado en el centro del pecho.
En varios de los ejercicios de contacto visual se sugirió que se ubicara la conciencia en el ojo y el corazón a la vez, como si se estuvieran recibiendo imágenes y sentimientos en el corazón a través del ojo. El próximo paso consistirá en extender este doble foco a todas nuestras actividades.
La conciencia ojo-corazón es un desarrollo ulterior del foco en el tercer ojo. Una vez hayamos llegado a familiarizarnos con la vida en el ojo, no será tan difícil añadir el sentimiento del corazón al mismo tiempo. La fuerza penetrará más hondamente. La conciencia se anclará, se arraigará en el corazón, y surgirá una nueva gama de percepciones y sentimientos, ya que conseguiremos un grado de integración más elevado.
Qué es lo que puede verse clarividentemente en el aura de alguien que haya asentado una conciencia permanente en el ojo y en el corazón al mismo tiempo? Comienzan a fluir corrientes de vibración y de luz, entre el corazón y algunos centros de energía localizados alrededor de las glándulas pituitaria y pineal. Se establece una nueva comunicación entre el corazón y la cabeza. Se activan algunos canales nuevos del cuerpo de energía.
El estado de conciencia que se obtiene con este doble foco es también bastante diferente. La principal diferencia consiste en que la conciencia en el corazón nos permite estar más en contacto con nuestro Ego, o Ser Superior. Nuestro Ser Superior recibe más y más percepciones nuestras, en lugar de estar desconectado de nuestra existencia consciente. Surge un nuevo modo de pensar a partir de nuestro foco permanente en el ojo. Y puede conectarse esta nueva forma de pensar con la presencia del Ser Superior en el corazón.
Definitivamente, este doble foco nos conduce a llegar a estar más presentes en nuestro entorno. Ya no podremos hacer las cosas mecánicamente y sin alma, si estamos completamente conscientes de nuestra propia presencia en el corazón. Estamos trabajando en la construcción de una conexión sagrada, que permitirá que nuestro Ser Superior reciba el mundo y que Él Mismo se exprese en el mundo. Dicho de otra forma, estamos preparando la gran boda alquímica: la del Ser Superior y el mundo.

Cuándo comenzar?

Cuándo deberíamos dejar el foco únicamente en el ojo y comenzar con el doble foco ojo-corazón?… No demasiado pronto. Por supuesto, dependerá de cuánto nos involucremos en la práctica. Aún así, suele requerir al menos uno o dos años de permanente conciencia, para que la transformación alquímica del tercer ojo sea plenamente operativa. Sería un gran error dejar de cultivarla demasiado pronto y diversificar nuestra atención. Incluso si uno se considera avanzado, recomiendo continuar con el foco únicamente en el ojo durante un número suficiente de meses.
Cuando hayamos pasado a la conciencia ojo-corazón, todavía será muy recomendable que dediquemos uno o dos días a la semana a estar conscientes únicamente en el ojo, para reforzarlo.
No obstante, hay excepciones a estas reglas. Debido a su propia organización, queriendo con esto decir debido al trabajo de autotransformación alcanzado en vidas previas, ciertas personas deberían enfocarse más en el corazón que en el ojo desde el mismo inicio del trabajo. Por ejemplo, algunas personas tienden a ser proyectadas a “fuegos artificiales” de percepción sutil tan pronto como entran en contacto con su tercer ojo. Es como si fueran diseminados por el espacio astral. Ven seres no físicos por todas partes. Se sumergen en los mundos espirituales y tienden a perder sus propias referencias. En este caso, la conciencia debería estabilizarse en el centro del corazón. Cada vez que surjan tales experiencias, debería ponerse énfasis en mantener el sentido del propio Ego, y en desarrollar las propias referencias mediante el sentimiento de la propia presencia en el corazón.