Muy recomendada.

sábado, 18 de octubre de 2014

Cuando TODO termina: El fin de una vieja etapa por María José Bayard


sol aries Cuando TODO termina: El fin de una vieja etapa por María José Bayard  

Cuando TODO termina: El fin de una vieja etapa

Cuando TODO termina es cuando TODO tiene la posibilidad de comenzar de nuevo.
Ciclos que se cierran, nuevos sueños que renacen, YOES que se disuelven dentro de la estructura energética e interdimensional… El macro sistema que colabora para que eso pase… Interiores que se disuelven para encontrar un nuevo sentido en la existencia. Caminos que siguen encontrándonos para mostrarnos la oportunidad de CAMBIAR.
Hoy abro un nuevo ciclo, el camino hacia la manifestación, el sendero que anhelo para poder llegar a casa. Todo tiene que terminar y desmoronarse para volver a construir la torre con nuevos cimientos, aquellos que habíamos olvidado establecer la primera vez que edificamos. Construir con miedo es anticipar la disolución del objetivo. Construir en base a los sueños, con pureza y desde el corazón supremo es anunciar la victoria, generar cimientos fuertes que nutren de amor a cada ladrillo edificado.
Hoy, nuevos caminos se abren, debo atravesarlos con pasión, algo viejo está muriendo. Debo construir una nueva torre basada en la esperanza, con paciencia, fe, en semejanza con el Dios, Creador. Hoy elijo edificar mi torre y despertar en ese proceso hacia una nueva luz que ilumine mis sentidos humanos. No puedo evitar sentirme triste y vacía, sabiendo que cuando TODO termina la incertidumbre toca mi puerta diciéndome suavemente al odio: “Ahora es momento de capitalizar el aprendizaje, regresar entera hacia la morada interna, recapitular el viaje y esperar a que la nueva ventana me brinde sus primeros destellos para anunciarme la llegada al nuevo hogar”
La vida se construye en base a los cambios, tocar fondo, llegar hacia lo más profundo para emerger hacia la nueva casa.
Renovarnos en medio del sendero es el camino del mago, es en gran parte la dimensión de dios a la cual no estamos acostumbrados. El universo entero está cambiando ahora. La energía que murió en un estado está permitiendo que una nueva renazca. Los sistemas solares siguen el rumbo de la transformación. El recorrido de los planetas alrededor del sol siguen su curso y cada cuerpo celeste está dispuesto a cambiar de posición para continuar ampliando su propia esfera dentro de la evolución global. ¿Por qué nos cuesta tanto como humanidad comprender que nunca nada permanecerá estático?
La energía está en constante movimiento. Nos despedimos de las horas, viejos YOES que mueren, recibimos el día, vemos brillar el sol pero también observamos cuando ese ciclo acaba. En el cielo podemos ser testigos de las estrellas gracias a que la tierra ha rotado para traernos la noche, la tierra se ha movilizado sobre su propio eje para CAMBIAR. Un nuevo amanecer tocará nuestras puertas, no seremos los mismos que hace algunos años. La conciencia de este observador de la realidad habrá mutado.
Cuando TODO termina es una señal de alarma que nos dice: “En esa pequeña o gran muerte habrá un ciclo de resurrección” Tocaremos fibras sensibles en nuestra esencia que jamás podríamos vivenciar sin la capacidad de desapego. Nos sentiremos incómodos estando en medio de la transición. Nos sentiremos vacíos sin la vieja estructura que nos acompañaba que, a pesar de ser destructiva, era algo conocido a lo cual aferrarse y la conciencia se había habituado a sentir. Sentiremos miedo a reconocernos dentro de una nueva estructura energética que desconocemos. Habrá paz en medio de la tormenta si reconocemos que nada es permanente. “Eso también pasará” Lo que llegue a tu vida será ni más ni menos que lo que has co-creado con el flujo de tu intención. Por eso debemos disfrutar los tiempos de victorias, los tiempos en los que permanecemos anclados en una realidad porque la vida nuevamente volverá a impulsarnos a buscar más. No podemos permanecer para siempre en una misma sintonía, los astros allá afuera se movilizarán y moverán nuestras piezas internas.
Hoy me sucede algo que jamás, jamás, jamás hacía sentido. Hoy puedo decir que TODO acaba de terminar. De un momento a otro mis guías, ser superior y Kryon desaparecieron, retiraron sus sabias presencias por unos minutos para que mi parte humana hiciera el proceso de resurrección. En ese espacio entre lo viejo y lo nuevo siento vacío… “¿Dónde están?”, les pregunto. “¿Por qué se fueron?”, grita mi alma desesperada. “¡Me dejaron sola!”, expresan mis cinco sentidos. Entiendo que por algo debe ser… desaparecieron en un instante y, por más que trato de hablarles e invocarlos, ya no están más. Poco a poco comienzo a comprender lo que debo soltar, la claridad llega a mi mente. Siento desesperación por unos momentos, angustia, tristeza, mi alma se siente perdida, no sabe quién es y qué está haciendo acá. Pero de un momento a otro hay un velo que se corre, viene la claridad, mis sistemas vuelven a centrarse, el alma regresa a mi cuerpo, veo todo claro, transparente… Entiendo que han regresado nuevamente y que tuvieron que dejarme por unos momentos para que fuera yo quien hiciera el proceso de trasformación. Me levanto de la cama, todo se vuelve más claro y me dicen: “Hubo alguien en esta tierra que mostró ése mismo proceso que acabas de vivir. Él fue Jesús. Minutos antes de su muerte sintió el abandono de su padre (ser superior) y los guías que lo acompañaban porque debía realizar el proceso de iluminación y trasformación solo” Fue entonces cuando dijo: “Dios mío ¿por qué me has abandonado?” En realidad quiso decir: “¿Dónde está esa porción de divinidad que estaba conmigo en todo este proceso?” La porción de divinidad que había en él la mayor parte del tiempo, se retiró. Debía atravesar ese proceso solo. Despegar su conciencia angelical con la humana para que el cuerpo pudiera asimilar dicha transformación. El alma se fue por unos instantes en la búsqueda de nuevos cambios al plano energético e interdimensional. En medio de ese camino él sintió el vacío. Cuando la muerte se produjo esa parte de la conciencia superior regresó a su cuerpo, pero esta vez materializando el CAMBIO definitivo hacia la nueva dimensión, y fue ahí cuando finalmente murió.
Exactamente lo mismo me sucedió a mi ese día… pude vivenciar lo que es morir y resucitar estando encarnada en la materia. A eso se refiere Kryon cuando nos dice lo siguiente:
Morir y resucitar en una misma vida Este es uno de los atributos de esta nueva era. En la vieja humanidad ustedes debían consumar la energía de renacimiento y regeneración profundos con la muerte física y partida terrenal para luego tener un nuevo nacimiento. Ahora ustedes pueden regenerarse, cambiar y re-nacer en una misma vida varias veces. De hecho este es uno de los atributos más importantes que presenta la energía de GAIA en este momento. Este proceso de transformación requiere una “muerte real” de un antiguo “ustedes” para dejar renacer uno nuevo. Esta regeneración generalmente se produce luego de haber consumado el tránsito por una energía determinada. Es el mismo proceso que pueden ver en el ave que vuela a niveles muy elevados y que representa al proceso de regeneración más profundo en la humanidad (el águila). Ahora ustedes, los humanos, también pueden lograr ése proceso de transformación profunda. Si tuviéramos que decirles que la nueva era tiene una bandera, así como ustedes tienen a modo de símbolo para cada nación, les diría que la bandera de esta nueva era es de “color celeste y blanca” y lleva al águila como símbolo: la visión y la regeneración. Esta bandera es de toda la humanidad, no es solo para algunas culturas y para otras no, es para todos por igual. (Celeste por el velo celestial y blanco por la simpleza y purificación) Cuando el antiguo plumaje del águila muere, la misma pasa por un período de desprotección: aquella coraza de plumas ya no está más y a cambio de ello hay un vacío, lo cual produce que todo quede expuesto al exterior. Lo mismo sucede en su experiencia de transformación humana. En la medida que van sanando y se van sacando las corazas que hasta ahora los había protegido de alguna manera del exterior, se quedan sin defensas y es ahí donde pueden sacar verdaderamente su propia naturaleza pura y de luz. Muchos de ustedes experimentan esto en sus procesos de transmutación. Muchos dicen: “me siento blanda/o, vulnerable y yo no era así, yo era una mujer/hombre fuerte”… “¿Qué sucedió Kryon?” Se salieron las plumas, es decir, la coraza, y ése interior que permanecía tapado y protegido por las corazas ahora se expone hacia el exterior. Es la forma que tienen que hacerlo, si no se sacan lo antiguo y anterior ¿cómo pueden lograr ponerse un revestimiento nuevo? Lo importante es que la próxima vestimenta de plumas ya no serán más corazas de protección, sino que será un fiel reflejo del cálido SER dulce y angelical que AHORA vive en su interior. Y así es.
¡Qué gran bendición el poder cambiar en una misma vida! Nuestros ancestros lo hubieran querido hacer. Quizá en un nivel muy profundo de sus conciencias lo anhelaban y ese anhelo terminó por abrir la puerta a que tiempo más adelante suceda y hoy somos nosotros quienes estamos cosechando el fruto de sus co-creaciones. Bendigo a mis ancestros, bendigo a los ancestros de esta tierra ya que ellos generaron la plataforma energética apropiada para que hoy nos podamos transformar. Nos dejaron una hermosa carga energética para elevar hacia la luz.
A mayores desafíos mayores cargas luminosas que nos dieron para resolver esos obstáculos que sabíamos iban a ser muy grandes. Las almas guerreras nacidas en estos tiempos son espíritus luminosos muy potentes, que han nacido, por ley de simetría, con una carga de oscuridad importante ya que mayor poder lumínico, mayor contraste oscuro para poder disolver y elevar hacia el nuevo estado. En medio de ese camino nuestra alma se convierte en guerrera, adquiere un nuevo sentido dentro de la espiritualidad y canaliza la sabiduría necesaria para plasmar el bendito desenlace al cual arribar cuando TODO haya terminado.
“Estuve en crisis, toque fondo y me sentí muy mal”, expresan las voces del ser humano. En ese momento experimenté lo que era sentir el abandono de los guías y ser superior. Debían dejarme hacer mi proceso humano. Anterior a ello ya me habían dotado de las herramientas espirituales que serían necesarias utilizar cuando ese proceso llegara. Todo se acaba hoy y un nuevo camino despliega sus alas. Anhelo que todo termine de desmoronarse, porque mi deseo encendido es construir todo de nuevo, pero esta vez, con el impulso del amor de Dios consciente en mí. Suelto todo, todo lo suelto. En este acto de consagración dejo a mi destino y mi mejor futuro que abra el telón para iniciar este nuevo acto. Estoy vencida. Dejo que mi parte de luz me llame nuevamente para escuchar su voz y encender mi alma.
Aunque esa parte de luz jamás se apartó de mí; esa parte jamás puede cansarse porque siempre buscó llevarme hacia el escenario de mayor pureza y libertad. Es la personalidad victimizada quien se cree y siente vencida, ella es la que opaca nuestra felicidad.
Enfrenté a mi mayor gigante, el que vivía dentro de mí y el que formé durante tantos años. Ya no puedes convivir con mi esencia bendita, aquella que ahora se quiere manifestar.
Luna negra que ardía frente a mis ojos ya no está más. Atravesé la noche, vivencié stu ciclo, movilicé el agua de mi cuerpo y finalmente decidí SOLTAR.
Hoy veo a la Virgen de Guadalupe cargando en sus brazos a un hijo. En la antigua imagen ella se encontraba encinta, pero hoy, para mi conciencia interdimensional ya dio a luz. En ese hijo se encuentra sellada su bendita esencia, aquella que portó dentro de su vientre por miles de años.
Luna blanca que alumbra mis sentidos, ahora me haces saber que he llegado a casa.
Alma viviente que da el último suspiro sabiendo que ahora ya puedes descansar.
Narraré a las próximas generaciones que un día grite: ¡Volví! ¡Volví! ¡Volví! Después de tanto tiempo de haberme desencontrado. Dios me dijo: “Te perderás a ti misma en medio el camino, para que cuando sientas el impulso de regresar hayas materializado la lección durante el viaje” Me dijo: “La dimensión de luz que llevarás será la misma dimensión de oscuridad que deberás atravesar, para que se esa manera seas consciente de la capacidad que tienes de alumbrar tu propia vida”
Un día regresé a mi centro y dije: “Gracias Dios porque cuando TODO termina es cuando TODO tiene la posibilidad de empezar de nuevo. Comenzar desde una nueva dimensión”
La vida se manifiesta dentro de una misma espiral evolutiva que nos va a acercando cada vez más al reconocimiento de la dimensión de Dios dentro de nosotros. Hoy tengo la oportunidad de comenzar de nuevo. Hoy sé que cada desafío, cada paso transitado, tuvo una razón de ser. Finalmente todo me condujo al encuentro con mí ser divino.
Honro la vida de cada trabajador de la luz que ha caminado. Porque en ese caminar sus almas se elevaron, conocieron la dimensión de su propia luz para iluminar a aquellas almas que apenas dan sus primeros pasos.
Y así es.
María José Bayard

Sí hay vida después de la muerte, por Raymond Moody


Sí hay vida después de la muerte, para mi sorpresa por Raymond Moody en el 1er Congreso Conciencia Transpersonal que tuvo lugar los días 25 y 26 de mayo de 2013 en Madrid.

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Raymond Moody
Actividad: Psiquiatra forense

Fue el primer psiquiatra que se atrevió a hablar públicamente en los años 70 de lo que ocurre al final de la encarnación y su libro y documental “Vida después de la vida” marcó un punto de inflexión en el estudio científico del tema.

Aunque luego ha habido autores importantes como la doctora Elisabeth Kübler-Ross, quien consiguió cambiar los protocolos médicos de acompañamiento a enfermos terminales, o cardiólogos como Pim Van Lommel que investigaron sobre la supervivencia de la conciencia en experiencias cercanas a la muerte, la obra y legado de Moody siempre será un gran referente.
Mis conversaciones:

01Perdí el miedo a la muerte hace muchísimo tiempo y 14 años atrás hubiera estado dispuesto a morir, pero adopté con mi mujer a un niño y luego a una niña, así que quiero quedarme para verlos crecer.

02La gente dice que abandona su cuerpo, que lo ven desde arriba, que va por una especie de pasillo, llega a una luz brillante, en la que siente compasión y amor absolutos, que amigos y familiares que han muerto la esperan, y tiene un recuerdo panorámico en el que ve toda su vida; y todo eso sucede al mismo tiempo y de forma instantánea. Y ahora sabemos que esa pauta también la han seguido personas al cuidado de moribundos.

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viernes, 17 de octubre de 2014

La soledad no existe | Reflexión

La soledad no existe | Reflexión

¡Cuánta gente se queja de la soledad!. Pues bien, deben saber que han sido ellos quienes han creado esa soledad en sí mismos, en su cabeza. En realidad, nunca se está solo. Y, ¿por qué entonces se sienten solos? Porque no tienen demasiado amor. Ellos os dirán: “¡Pero cómo, si tenemos demasiado amor, no hacemos más que soñar con el amor!” Precisamente ahí está su error, sueñan con el amor, esperan el príncipe o la princesa de las Mil y Una Noches y por eso se sienten solos: porque esperan el amor en lugar de buscarlo en ellos mismos. El amor que se espera, nunca llegará. No hay que esperar que el amor venga del exterior, el amor está dentro de nosotros. Dejad que salga, que se manifieste porque sólo así lo encontraréis realmente.
Nunca estamos solos: todo el universo nos escucha. Todas nuestras palabras, todos nuestros gestos tienen eco. Por ejemplo, si cuando salís de vuestra casa, por la mañana, sonreís al mundo entero, saludáis a toda la creación diciendo: “Buenos días, buenos días, buenos días”, no os sentiréis solos durante el día, porque desde todos los rincones del espacio llegarán hasta vosotros voces que os contestarán haciendo eco: buenos días, buenos días, buenos días… Los humanos salen de sus casas encerrados en sí mismos: ven y oyen a los demás a su paso, pero nos los miran, ni los escuchan. ¿Por qué no recordar que el mundo entero está habitado por criaturas que merecen que se les mande un pensamiento, buenos deseos: la luz, la paz, la alegría… ¿Tan dificil resulta abrirse, sonreír, dar el primer paso? Siempre esperan que sean los otros quienes lo hagan, y en la espera, se lamentan porque se sienten solos.
Empezad desde hoy a cambiar de actitud y veréis como ya no os sentís solos. Diréis: “Si, pero la gente que por todos lados nos encontramos, en la calle, en los almacenes, en nuestro lugar de trabajo, no nos inspiran, y por otro lado, si nos mostramos con ellos tan abiertos, no nos comprenderán”. Es verdad, hay gente que no os comprenderá; si les saludáis, si les sonreís, dirán: “¿Qué le ocurre a éste?” Pero solo algunos se mostrarán incapaces de comprenderos, habrá muchos otros que os comprenderán y se sentirán felices. Además, ¿Acaso vivimos sólo para la gente con la que nos encontramos? No, vivimos para toda la creación, y en las regiones invisibles existen numerosas criaturas que sabrán apreciar vuestro amor, y esto es lo esencial.
Incluso, ¿por qué no aprendéis a mirar de otra forma menos superficial, a toda esa gente con la que os cruzáis y que nada os inspira? Siempre os fijáis en la apariencia, y es cierto que a menudo no es muy agradable. Pero los humanos no son sólo lo que aparentan, cada uno tiene también un alma, un espíritu, e incluso si esta alma y este espíritu raramente se manifiestan, están ahí y tienen siempre la posibilidad de aparecer y expresarse. No demuestra ser inteligente quien observa a los humanos de forma tan superficial. Un sabio sabe que los hombres y las mujeres son hijos e hijas de Dios, y con esta idea trata a todos los seres. Este es un trabajo creativo que realiza, ya que, de esta forma, desarrolla el lado divino de todos aquellos que encuentra… y se siente feliz. Creedme, la mejor manera de actuar con los demás, es descubriendo sus cualidades, sus virtudes, sus riquezas espirituales y concentrarse en ellas.
Descubrir los defectos de la gente no tiene ningún mérito, es demasiado fácil; además, es algo que todo el mundo hace… A partir de ahora, intentad prescindir de los detalles no demasiado virtuosos, y en cambio haced hincapié en el principio divino existente en cada ser. Sí, ¿por qué no tener sentimientos sagrados para aquello que en el hombre es divino, inmortal y eterno? Es así como realizaréis un buen trabajo sobre vosotros mismos y ayudaréis también a los demás.
Mientras que si tan sólo os ocupáis de sus defectos, os perjudicáis, porque absorbéis sus suciedades y, además, impedís que ellos evolucionen. y ¿cómo queréis después no sentiros solos?
Criticando a los demás, subrayando sus defectos, no hacéis más que cavar un foso entre ellos y vosotros. Cuando sepáis, a través de vuestra alma y de vuestro espíritu, entrar en relación con todas las almas y todos los espíritus de la tierra, cuando lo mejor de vosotros mismos descubra lo mejor de los demás, entonces ya no os sentiréis solos.
Omraam Mikhaël Aïvanhov
FUENTE http://cienciacosmica.net

PERSONAS QUE NO APORTAN NADA: ¿CUÁNDO DEJARLAS MARCHAR?‏


En el momento actual que nos toca vivir, aunque no sea un tema cotidiano, lo cierto es que la relación de pareja sigue en crisis y como nos hemos acostumbrado a dicha crisis, pero lo cierto es que la relación de pareja es de vital importancia en el desarrollo y evolución del ser humano. 
 “CUANDO EL AMOR APRIETA, ES QUE NO ES DE TU TALLA”.
Esta frase, que leí en algún sitio, se me ha quedado impresa porque utiliza un símil particularmente esclarecedor. Cuando vamos a la tienda y nos probamos un par de zapatos o un vestido, si este nos queda chico, pedimos una talla mayor, nos damos cuenta inmediatamente de que no está hecho a nuestra medida y debemos cambiar. Sin embargo, lo que resolvemos en cuestión de segundos en una tienda puede llevarnos años cuando se trata de las relaciones interpersonales. Y es que normalmente nos aferramos a las personas y a las experiencias que hemos vivido con ellas, aunque nos hagan daño o ya no nos reporten nada gratificante.
No obstante, hay relaciones que están heridas de muerte y prolongar la agonía solo implica hacerse daño innecesariamente, es como hurgar en la herida para provocar más dolor. Cuando una persona no nos aporta nada, lo mejor es dejarla marchar. De esta forma ambos podremos pasar página con mayor rapidez y mirar al futuro.
LAS SEÑALES QUE INDICAN QUE UNA RELACIÓN HA LLEGADO A SU FIN 
- LOS INTERESES HAN CAMBIADO.
A veces conocemos a personas en determinadas etapas de nuestra vida, personas con las cuales conectamos inmediatamente pues descubrimos gustos e intereses comunes. Sin embargo, con el paso del tiempo todos cambiamos y no es difícil que desarrollemos intereses diferentes que nos alejen. Cuando sentimos que “nada es lo mismo”, ha llegado el momento de replantearnos el sentido de la relación, sobre todo si la otra parte ya ha decidido que la separación es el mejor camino.
- LOS ACUERDOS SON UNA MISIÓN IMPOSIBLE.
Hay relaciones en las que cada una de las partes quieren cosas diferentes por lo que llegar a un acuerdo es casi imposible. En estos casos normalmente la discusión sienta casa, se convierte en pan cotidiano y termina afectando el equilibrio psicológico de todas las personas implicadas. Cuando en vez de disfrutar del tiempo que pasamos con el otro, lo empleamos en discutir, ha llegado la hora de dejar ir esa relación pues aporta más cosas negativas que positivas.
- LA CONFIANZA SE HA ESFUMADO.
En cualquier tipo de relación, ya sea de pareja o de amistad, la confianza y la sinceridad son pilares fundamentales. Cuando se deja de confiar en el otro se comienza a desarrollar una relación basada en las dudas, la incertidumbre y el recelo. Este tipo de relación no es beneficiosa para nadie y, a la larga, si la confianza no se recupera, solo provocará dolor ya que es probable que ambas partes se hagan daño. - 
EL PESO DE LA RELACIÓN RECAE SOBRE UNA PERSONA. 
Cuando sientes que eres el único que lucha para que la relación funcione, que llevas todos los problemas sobre tu espalda porque la otra persona no pone de su parte, ha llegado el momento de poner punto final. Una relación solo es satisfactoria cuando ambas partes están comprometidas y dispuestas a cambiar o a trabajar para solucionar las dificultades. Si solo una persona arrastra con el peso de los problemas, es porque el otro ha perdido el interés y eso significa que no tiene sentido seguir luchando por algo que ya no existe.
¿POR QUÉ NOS AFERRAMOS A ESTE TIPO DE RELACIONES? 
- NOSTALGIA. En muchas ocasiones nos aferramos a una relación simplemente porque hemos vivido buenos momentos y, cuando los recordamos, nos invade la nostalgia, un sentimiento que nos da la falsa sensación de seguridad. Simplemente preferimos mantenernos atados al pasado en vez de mirar al futuro.
- MIEDO. Dejar ir a una persona que ha estado a nuestro lado durante mucho tiempo puede ser aterrador por lo que en ocasiones preferimos a “un malo conocido que a un bueno por conocer”. La creencia de que el futuro es incierto o de que no encontraremos a otra persona nos genera tal desasosiego que preferimos mantener el estado actual de las cosas.
- HÁBITO. Las relaciones que se han mantenido durante años han ido construyendo a su alrededor una serie de hábitos que han echado raíces. Abandonar estas costumbres y apostar por el cambio puede dar pereza y por eso, a veces preferimos quedarnos en nuestra zona de confort, al lado de una persona que en realidad ya no nos aporta nada.
- ESPERANZA. Detrás de la esperanza casi siempre se encuentra el amor, muchas personas se aferran a relaciones heridas de muerte simplemente porque tienen la esperanza de que el otro cambie. Sin embargo, recuerda que tampoco se le pueden pedir peras al olmo.
DEJAR IR: UN PROCESO LIBERADOR
Cuando en una relación se llega al punto en el cual esta no nos reporta prácticamente nada positivo sino que se ha convertido en una carga de tensión, negatividad y problemas, lo mejor es dejar que la persona se marche. Al contrario de lo que muchos piensan, ese dejar ir no suele ser doloroso sino liberador. Después de meses de discusiones, desencanto y estrés, poner punto final es un alivio. Por supuesto, eso no significa que sea sencillo y mucho menos fácil pero en muchas ocasiones es la única solución para poder continuar adelante. 
No debemos olvidar que en la vida ……..”HAY DECISONES QUE DUELEN EN EL CORAZÓN, PERO TRANQUILIZAN EL ALMA”. 

jueves, 16 de octubre de 2014

TORMENTAS SOLARES Y LA MUTACIÓN PLANETARIA

TEORIA BIOCÉNTRICA DEL COSMOS:
LAS  TORMENTAS  SOLARES  Y  LA  MUTACIÓN DEL  PLANETA
 HACIA  LA  5 D ¿ DEBEMOS  PREOCUPARNOS ?

En realidad, las tormentas solares, el fenómeno del niño, los sismos, inundaciones, el deshielo de la Antártida, el calentamiento global o cambio climático y otros fenómenos adversos, son consecuencias de la mutación o ascenso de la vida planetaria en cuyo interior, gira la Tierra por impulso de la vida astronómica. Todo nuestro planeta y sus habitantes, se halla en ascenso desde la tercera, a la quinta dimensión (5D) de existencia superior o etérica. En esta nueva dimensión o ciclo de Acuario, el humano irracional, se hará racional para luego, transformarse en humano espiritual pasando, por humano amoroso. ¿Pero que es una tormenta solar? ¿Nos afecta de manera positiva o negativa?

En el mismo tiempo en que nuestro planeta y todas las formas de vida mineral, vegetal, animal y humana estamos mutando a 5 D; la vida estelar también, con el sol en su interior y rodeado por doce planetas, está ascendiendo a la sexta dimensión. Como resultado de esta mutación de todo el sistema solar entonces, el sol tiene una acelerada actividad nuclear y alta radiación electromagnética en doce frecuencias. De los doce, siete son visibles y cinco invisibles entre las cuales, está la radiación ultravioleta y la infrarroja. Una tormenta solar entonces, es definida, como una explosión o perturbación temporal. En cada explosión solar, se irradian gases con temperaturas que alcanzan millones de grados centígrados.
Las tormentas solares en sus tres etapas fundamentales (erupción solar, tormenta de radiación y eyección de masa coronal), emiten grandes cantidades de energía bioelectro mental. Las vibraciones de esta energía conforme se alejan del sol, se bifurcan en tres frecuencias. Cada frecuencia se denomina en lenguaje de los brahmanes o sánscrito; energía fohática, kundalínica y pránica. En el mundo material o físico de nuestra existencia tridimensional, fohat se manifiesta como energía eléctrica o física con masa en movimiento y masa intermedia. Por eso cada tormenta estelar, emite energía física radiante en una cantidad equivalente a la explosión de millones de bombas atómicas o de hidrógeno.

La oscilación pulsativa (expansión – contracción) de la vida galáctica que encierra a nuestra vía láctea constituida por 150 mil millones de vidas estelares con sus pertinentes estrellas y 650 millones de vidas planetarias también, con sus planetas, genera energía psicobiotrónica en propagación a mayor velocidad que la luz. Debido a la fase femenina de esta energía que nos alcanza a cada uno y como resultado de la mutación de todo el sistema planetario, las tormentas solares; están incrementando la frecuencia electromagnética que nos envuelve y en simultáneo, está disminuyendo la intensidad del campo magnético terrestre.

Las vibraciones electromagnéticas que inciden sobre la Tierra y su campo magnético, han sido invariables; por eso hasta hace poco, nos hemos mantenido casi sin mayores complicaciones psicosomáticas. Pero ahora debido al cambio planetario o aumento de las ondas electromagnéticas sobre la Tierra y la disminución de su campo magnético; podrían a largo plazo, ocasionar la reversión de la rotación terrestre y la inversión de sus polos magnéticos. Pero al margen de esta posible inversión y rotación, la mutación planetaria, afecta de manera positiva y negativa a nuestra salud psicosomática a nivel personal y colectivo.

En el universo, cada entidad o forma de vida mineral, vegetal, animal y humana, ostenta su propia vibración debido a su oscilación pulsativa análogo al diástole y sístole del corazón. Cada forma de vida oscilante, irradia su vibración física y mental, por medio de su respectiva materia inorgánica, orgánica, biológica y humana. Pero cambia de vibración, cuando el segmento del universo en la que se manifiesta, finaliza un ciclo de manifestación para luego empezar, con uno nuevo. Nosotros, estamos finalizando el ciclo de Piscis y entrando de lleno, al ciclo de Acuario con 2160 años de duración aproximada.

Las formas de vida mineral, vegetal, animal y humana integrantes de la vida planetaria; y las formas de materia inorgánica, orgánica, biológica y humana constituyentes de la materia planetaria, se están acomodando a la nueva escala de vibración acuariana en la que nunca antes, estuvieron formando un planeta. Debido a este cambio cíclico y vibratorio, nuestras células, se están acomodando a las nuevas vibraciones de nuestro organismo como un todo. Nuestro organismo en mutación a su vez, se está adaptando a las nuevas vibraciones del planeta mutante; y ésta a la vez, se esta acomodando al sistema solar también en mutación.

La mutación de la vida estelar que encierra al sistema solar compuesta por doce vidas planetarias auto girando sobre doce planetas que giran en torno al sol, incitará tormentas solares de alta intensidad. El propósito de esta alza de vibraciones, es transmutar a nuestro organismo y planeta densos y opacos, en materia etérica o traslúcidos. Este nuevo estado cristalino al que estamos mutando lentamente, está provocando sin causa aparente, dolores de las extremidades, espalda, cabeza, estreñimientos, diarreas, hormigueos (parestesia), sofocaciones, cansancio, stress, ansiedad y cambios repentinos de euforia a depresión y viceversa.

Debido al ascenso planetario entonces, las tormentas solares, provocarán también, distorsiones en la percepción del tiempo y de nuestra realidad. Y dependiendo del grado de evolución mental alcanzada, se producirán, cambios en el estado de nuestra consciencia y quizá, algunas alucinaciones y acaso, algunos poderes mentales inusitados. Durante el tiempo de las tormentas solares de alta intensidad, no todos reaccionaremos de la misma manera. Algunas personas, escucharan dentro de sí, voces extrañas y fuera de sí, sentirán presencias extrañas. Mientras que otras, experimentarán paz y euforia y otros todavía, tendrán momentos de agresividad seguida de una fuerte depresión, melancolía y lloriqueo.

En épocas prehistóricas de la humanidad evolucionante, cada ADN de las células, tenía doce ondas psíquicas genéticas sobre doce filamentos físicos. Las doce ondas mentales conectadas a los doce centros psíquicos (chakras) de nuestro organismo y también, conectados a los doce planetas que nos circundan, contiene información básica de las experiencias que adquirimos en los mundos de la vida mineral, vegetal y animal. En aquellas épocas remotas, los doce filamentos portadores de doce ondas mentales, mantenía casi perfecta o completa, la función física y psíquica de la vida humana
reencarnada en materia humana u organismo.

La antigua función total o completa de la vida humana reencarnada, lo hemos perdido, por la excesiva creación en el hemisferio izquierdo del cerebro (lado racional, frio y calculadora), de pensamientos negativos con amplitud y frecuencia moduladas. Desde entonces, de los doce filamentos, diez se han adormecido y pasaron al estado latente. Por eso ahora quedan activos, sólo dos hélices en cada ADN. Debido a este letargo de los diez filamentos y de su paso al estado latente, tenemos hoy, una sociedad dividida en clases sociales antagónicas; es decir, con explotación del hombre por el hombre a través de la plusvalía. Por eso, la estructura espiritual, fraternal y moral de la sociedad, es deficiente y con habilidades intuitivas y de sanación, reducidas a su mínima manifestación.

Ahora bien, debido al ascenso planetario, la Tierra está cargándose de altas vibraciones electromagnéticas desprendidas de las tormentas solares y también, está recibiendo vibraciones de fase femenina (polo negativo) de la energía psicobiotrónica antes referida. Por este hecho la vida planetaria, está elevando las vibraciones de consciencia y mente de la Tierra. Esta nueva y elevada escala de consciencia y mente irradiada por la Tierra, despertará en nuestras células, a los diez filamentos genéticos adormecidos; con la cual en un futuro próximo, tendremos doce filamentos activos en cada ADN. Con estos doce ondas mentales sobre doce fibras de memoria activos, nuestro cerebro, funcionará en doce dimensiones; por lo que, tendremos acceso al uso completo de nuestra masa encefálica hoy restringida de 5 a 10%. Fin del escrito por límite de espacio.

Robert Salas Falconi
Ensayista Peruano

¿Qué hacemos aquí?



  • Todas las filosofías y doctrinas espirituales del mundo están de acuerdo al describir al género humano como en proceso de evolución, de transformación, de cambio. Las enseñanzas esotéricas mejor fundadas, venidas de todas las tradiciones, nos dicen que desde hace millones de años, la humanidad comenzó un gran viaje que llamamos proceso de involución, seguido de un proceso de evolución.
    Al principio de ese gran proceso, la conciencia “divina se escindió en una multitud en parcelas, luego, durante, un largo periodo de involución, se fusionó con la materia, bajando la frecuencia vibratoria a fin de dotarse de unos instrumentos de manifiestación, unos “cuerpos” para experimentar cada nivel. De esta forma se confundió con la materia, al identificarse cada vez más con ella.
    Esta conciencia divina, que es la esencia de lo que somos, ha terminado su movimiento involutivo y empieza ahora un proceso de evolución.
    “El camino de vuelta”
    Un trabajo de vuelta hacia la conciencia de nuestra divinidad, un proceso de vuelta hacia la luz, hacia la unidad, un encuentro con nuestra propia naturaleza, un reconocimiento de nuestro profundo ser real.
    El sentido de ese gran viaje es, por una parte, divinizar la materia, y por otro unir la auto-conciencia con la conciencia divina que teníamos al principio y que debimos perder momentáneamente. Así pues salimos, hace millones de años, con un plan bien definido, y este plan se desarrolla etapa tras etapa.
    De suerte que hubo un tiempo, en el curso del proceso de involución, en el que experimentar la separatividad no era modo alguno una “falta”. Al contrario, era algo excelente, puesto que eso iba, en aquel instante, en el sentido del plan. Olvidar la conciencia divina entraba en el orden de las cosas, así como olvidar nuestro sentido de la unidad con los demás y con el Universo. Estaba bien que experimentásemos nuestro ser cada vez más como en un estado separado; era absolutamente necesario. Y no por ello hemos actuado incorrectamente. Estaba previsto en el desarrollo de todos los sucesos.
    Todo sucedió según el Plan.
    El trabajo que debemos hacer ahora, después de haber bajado hasta los tres mundos inferiores y de habernos vestido de cuerpos hechos de materia de estos mundos, es elegir libremente elevar de nuevo nuestra conciencia, llevando con nosotros una experiencia única de la materia al haber adquirido, en el curso de este gran viaje, lo que llamamos la auto-conciencia por la individualización. Se trata de una elección totalmente libre, porque en el transcurso de este gran viaje se nos ha dado también el poder de elegir nuestro camino de vuelta y la forma en que queremos experimentarlo.
    Así pues consideramos que actualmente estamos en este planeta para evolucionar, o como se ha dicho a veces, para traer el reino de Dios sobre la Tierra. Traer el reino de Dios sobre la Tierra, no es instaurar la autoridad de una religión cualquiera, sea la que sea. Es llegar a hacer que cada ser humano se manifieste concretamente al máximo de sus posibilidades sin barreras interiores, es decir manifieste su esencia divina en sus pensamientos, sus palabras y sus acciones con todas sus cualidades afectivas y espirituales. Eso será efectivamente el paraiso terrenal, nacido naturalmente de la calidad de nuestra manifestación concreta. Con toda evidencia ahora no podemos describir esta manifestación mas que en términos de libertad, de poder, de amor, de luz, etc., porque eso se dará al nivel vibratorio de la esencia divina y no al nivel de la personalidad. Suponemos que eso tomará algunos años. Pero de momento ya hemos recorrido un buen trecho….El ser humano no dispone solamente de una vida para evolucionar, sino de toda una serie de vidas y de experiencias sucesivas.
    El objetivo del Plan, es pues, dotarnos de un vehículo de manifestación cada vez más adecuado que nos permita manifestar nuestra voluntad en el mundo físico.
    Este objetivo se alcanza progresivamente por un aprendizaje lento pero seguro a través de la larga peregrinación de vidas sucesivas.
    Nuestra vida, nuestras vidas, y nuestra evolución en lugar de estar sometidas al azar, están dirigidas por el Plan de evolución general de la humanidad.
    Annie Marquier
    *Reflexión*
    Las señales están en todo nuestro entorno, aunque solamente unos pocos están dispuestos a reconocer este Plan. Dirigimos nuestra conciencia hacia “Todo lo que es”, …. hacia lo “Que siempre ha sido y que siempre será” porque somos unidades conscientes del Uno.
    Inhalamos la vida y exhalamos amor en un continuo sin tiempo. Nuestra fuerza divina busca abrirse paso y hacerse presente en cada unión con nuestro cuerpo de luz.
    “A semejanza del Loto …vosotros, los que despertais, estáis llegando a la superficie, a punto de abir vuestros pétalos en el calor de la verdadera luz de la existencia. sois hermosos y majestuosos en vuestros corazones, vuestra voluntad es decidida, y os celebramos. Vuestra claridad de intención yace en la semilla, la conciencia pura que es toda la vida. Es aquello que os confiere poder para is más allá de la oscuridad de esas turbias aguas; es la fuerza vital que lleva a toda vida a buscar la luz”
    TäRA

    miércoles, 15 de octubre de 2014

    El despertar del Tercer Ojo








  • FUENTE http://www.shurya.com

    Qué es el tercer ojo?

    El tercer ojo es la puerta que abre al espacio de la conciencia y a los mundos interiores. También es el principal órgano para gobernar y poder despertar el cuerpo de energía. Así pues, en la práctica el tercer ojo actúa como un “conmutador” que puede activar frecuencias más elevadas del cuerpo de energía y, en consecuencia, conducir a estados de conciencia más elevados.
    Desde un punto de vista terapéutico, la experiencia profesional me ha mostrado que numerosos pacientes se sentían mejor cuando conectaban con el tercer ojo, independientemente de la naturaleza de sus problemas. Debido a su función de conmutador, tan pronto como se activa el tercer ojo tiende a iniciarse el movimiento de diversas corrientes de energía. Lo cual supone el ajuste automático de un gran número de desórdenes físicos y emocionales, un proceso que podría definirse como una especie de auto-acupuntura. Además, incluso el proceso inicial del despertar del tercer ojo tiende a ponernos en contacto con los planos más profundos de la personalidad, lo cual por sí mismo supone una importante acción terapéutica. Por supuesto, no estoy sugiriendo que sea suficiente conectar con el tercer ojo para sanarlo todo, aunque el potencial de este centro es tan grande que no me sorprendería que en las próximas décadas se desarrollarán cada vez más las “terapias del tercer ojo”.
    Desde un punto de vista espiritual, tanto en la tradición cristiana como en la hindú se encuentran textos que comparan el cuerpo con un templo. Si pretendiéramos desarrollar dicha analogía, equipararíamos al tercer ojo con el portal del templo. Cruzando dicho portal se pasa de lo profano a lo sagrado, del estado donde se lee y se piensa acerca de la vida espiritual al estado en que se comienza a experimentar. El tercer ojo siempre ha sido considerado por quienes buscan conocerse a sí mismos como una de las joyas más preciosas, de ahí la piedra preciosa que se coloca en la frente de las estatuas de los Budas.

    Primera apertura

    Advertencia previa a la práctica de apertura
    Esta práctica de apertura se ha diseñado para dar una primera “pista” del tercer ojo, mediante el despertar de una cierta sensación en el entrecejo. Se ha pensado para que sea puesta en práctica una sola vez, o bien unas cuantas veces durante un corto período de tiempo.
    Un buen modo de comenzar es elegir un día en el que no se tenga nada que hacer, por ejemplo al principio de un fín de semana, y enfocarse intensamente en las prácticas. Después de este fuerte impulso inicial será más fácil seguir las restantes prácticas.
    Las prácticas pueden efectuarse a solas o con amigos, en cuyo caso la energía será más intensa. El mejor día del mes para empezar es el inmediatamente anterior a la luna llena. Sin embargo, no hay que preocuparse en exceso por el calendario, ya que lo principal es hacer, más que esperar a que llegue el momento perfecto.
    Se recomienda vestir ropas de colores claros, preferiblemente blancas. Evítese vestir de negro.
    Debe recordarse que se está tratando con percepciones sutiles. La vibración no es de esperar que sea sentida como una daga en la frente. Aún en el caso de que solamente se sienta una vaga titilación o presión en el entrecejo, es más que suficiente para comenzar el proceso.
    Recuérdese: ni imaginación ni visualización. Déjese que las cosas lleguen por sí mismas. Una tenue vibración ya está presente en el entrecejo de todo el mundo. El propósito es revelar esta vibración natural, para más adelante cultivarla.
    Preparación
    Elija una habitación tranquila donde nadie pueda interrumpir durante al menos una hora. Esta práctica puede realizarse junto con amigos – no es necesario hacerla a solas – pero no debería estar presente en la habitación nadie que no esté realizándola.
    Enciéndanse velas alrededor de la habitación.
    Despréndase del cinturón, corbata u otras prendas restrictivas.
    Quítese el reloj de pulsera.
    Túmbese en el suelo, preferiblemente sobre una alfombra, sábana o manta delgada. Los brazos no deberían cruzarse, sino yacer a ambos lados del cuerpo. Es recomendable que las palmas de las manos miren hacia arriba.
    Las piernas no deberían cruzarse.
    Cierre los ojos. Mantenga los ojos cerrados hasta el final de la práctica.
    Relájese durante dos o tres minutos.
    Hágase el zumbido durante cinco a diez minutos.
    Fase 1
    Hágase consciente en la garganta.
    Esta práctica consiste en respirar con una fricción en la parte posterior y más baja de la garganta mientras se mantiene la boca ligeramente abierta. La fricción es generada tanto durante la inhalación como en la exhalación, lo cual crea un sonido como una especie de “viento”. No es ni un silbido, ni un zumbido, ni ninguna otra forma de sonido cantado. El sonido es aproximadamente el mismo cuando inhalamos que cuando exhalamos. Si es posible, intentemos hacerlo en un tono bajo; así nos resultará más sencillo mantenerlo durante un período de tiempo prolongado. Pero antes de dar más indicaciones y consejos sobre la fricción en la garganta, aclararemos algunos aspectos.
    No se trata de empezar a buscar una fricción en la garganta perfecta. Sólo hay que hacer una “especie” de sonido de fricción y dejar que se adapte por sí mismo con el tiempo.
    Si tratamos de realizarlo a la perfección, probablemente acabaremos haciéndolo mal. Si intentamos ser demasiado exactos, se interpondrá nuestra mente. Sólo hay que respirar con una vaga fricción en la garganta y todo irá bien! Basta con leer las instrucciones que se dan más adelante, para así descubrir con mayor precisión dónde se produce la fricción y de este modo ajustar los detalles.
    Hágase consciente de la vibración generada en la laringe por la fricción en la garganta.
    Únicamente se trata de estar consciente, sin ninguna concentración en particular.
    Fluya con la energía. Si aparecen algunos movimientos en el cuerpo o en la conciencia, déjese que sucedan.
    Continúe durante cinco a diez minutos, respirando con la fricción en la garganta y siendo consciente de la vibración en la laringe.
    Fase 2
    Mantenga la respiración con la fricción en la garganta.
    En lugar de ubicar la conciencia en la laringe, hágase ahora consciente de la zona del entrecejo.
    No hay que concentrarse. Si se “agarra” el área del entrecejo con un foco excesivo, el proceso no podrá revelarse. Flúyase con la energía. Sígase lo que llega espontáneamente. Si la respiración cambia con naturalidad y se hace más intensa, debe entonces seguirse dicha – u otra – tendencia natural de la respiración. No obstante, hay que asegurarse de que se está manteniendo al menos alguna fricción en la garganta durante las primeras cinco fases de la práctica.
    Permanezca “solo consciente” del entrecejo, respirando con la fricción en la garganta durante unos cinco minutos. Para esta práctica no es preciso controlar el tiempo con precisión, por lo que no hay necesidad alguna de mirar al reloj.
    Fase 3
    Coloque la palma de la mano enfrente del área del entrecejo, sin que la mano toque la piel, a una distancia de unos tres a cinco centímetros.
    Obsérvese que la mano no toca la piel.
    Durante algunos minutos permanezca inmóvil en el suelo con los ojos cerrados, mientras respira con la fricción en la garganta, consciente del entrecejo y con la palma de la mano a unos tres centímetros por encima de dicha zona.
    Fase 4
    Mantenga la mano frente a sí mismo, o bien vuélvala al costado, según prefiera.
    Permanezca con los ojos cerrados, respirando con la fricción en la garganta, consciente del área del entrecejo.
    Comience a esperar la aparición de una vibración en el entrecejo, la cual puede tomar diferentes aspectos: bien una clara vibración o picazón, o incluso una presión bastante difusa, una sensación de peso o de densidad, en el área del entrecejo.
    No hay que esforzarse. Permanezca tranquilo, ya que hay que permitir que las cosas sucedan naturalmente.
    Recuerde que los ojos deben permanecer cerrados durante todas las fases de esta práctica.
    Fase 5
    Tan pronto como perciba la más leve sensación de vibración o picazón, presión, pulsación, peso o densidad, debe proceder del siguiente modo: conecte la fricción en la garganta con la sensación del entrecejo.
    Conectar significa estar simultáneamente consciente, tanto de la fricción en la garganta como de la vibración (o picazón, densidad, presión…) en el área entre las cejas. Conforme se procede de este modo, la conexión entre la energía de la fricción en la garganta y el tercer ojo se va percibiendo cada vez con mayor claridad.
    A medida que se combina con la fricción en la garganta, cambiará la vibración, haciéndose más sutil a la vez que más intensa.
    Si se siente vibración o picazón en cualquier otra parte del cuerpo – por ejemplo en toda la frente, los brazos, o incluso en todo el cuerpo – no hay que prestar atención a la misma. Se trata de permanecer consciente de la vibración (o densidad, presión…) en el área entre las cejas.
    Continúe con la realización de esta fase durante unos diez minutos, fortaleciendo la vibración en el entrecejo mediante la conexión con la fricción en la garganta.
    Recuérdese que no hay que imaginar ni visualizar nada. Se trata de fluir con lo que venga.
    Fase 6
    Interrumpa la fricción en la garganta.
    Ya no hay que enfocarse en la vibración.
    Permanezca con los ojos cerrados, consciente únicamente del área del entrecejo durante otros diez minutos (o, preferiblemente, algo más).
    Hay que estar absolutamente inmóvil, sintiendo la energía en torno a uno mismo. Cuanto más inmóvil se esté, más intensa será la sintonía.
    Obsérvese si puede percibirse alguna sensación de luz o de colores en la zona del entrecejo.

    Primera Apertura – Sinopsis de la Práctica
    Tumbarse en el suelo y relajarse.
    1) Fricción en la garganta + conciencia en la laringe
    2) Fricción en la garganta + conciencia en el entrecejo
    3) Como en 2) + palma de la mano frente al tercer ojo
    4) Fricción en la garganta + buscar la vibración, picazón, presión, densidad… en el área del entrecejo
    5) Conectar la fricción en la garganta con la vibración en el entrecejo
    6) Quietud absoluta – conexión con la energía en torno a uno mismo

    Experiencias varias

    En lo que concierne a esta primera apertura, lo único que importa es la vibración (o picazón, o densidad…) en el área entre las cejas y la luz, si es que se perciben. La mejor actitud es no prestar atención a ninguna otra manifestación que pueda ocurrir mientras se implementa dicha práctica.
    Cuando se trabaja con el tercer ojo y con energías etéricas, especialmente al principio, puede que tengan lugar otras manifestaciones menores tales como la picazón, o incluso sacudidas, en diferentes partes del cuerpo, o bien imágenes que se instalan de repente en la conciencia. Déjese que vayan y vengan, ya que no tienen demasiado significado. Limítese a seguir la técnica como si no sucediera nada.
    Puede ocurrir que la vibración, la picazón, la densidad o la luz que se sienta en el entrecejo sea bastante intensa; pero realmente no importa si son un tanto tenues o borrosas. Como se verá más adelante, la intensidad de la energía puede variar mucho de un día a otro para una misma persona; y bien puede ser que se haya intentado la “primera apertura” en un día de baja intensidad energética. Sin embargo, independientemente de lo tenues que puedan ser dichas cualidades, son el primer hilo, y  se irá introduciendo de forma gradual una técnica sistemática para transformarlas en una percepción clara del tercer ojo.

    Referencias experienciales

    vibración <=> etérico (fuerza vital)
    colores, luz <=> astral luz púrpura <=> espacio astral
    A medida que se practiquen las diversas técnicas que trabajan con el tercer ojo, podrá principalmente encontrarse con tres tipos de experiencias en el área del entrecejo: 1) vibración, 2) colores y luz, 3) luz púrpura. La primera indica una activación del plano etérico, la segunda del astral y la tercera – la percepción de la luz púrpura – indica que se ha establecido una conexión con el espacio astral (los términos “etérico” y “astral” serán más adelante desarrollados con amplitud).
    Por supuesto, estas indicaciones son excesivamente simples como para poder ser exactas. Pero desde un punto de vista experiencial proporcionan una referencia útil para facilitar la búsqueda del propio camino en la etapa inicial.

    1) Vibración, picazón, sensación de presión, peso o densidad, tienen el mismo significado cuando se sienten en el entrecejo. Indican que se ha activado algo en la parte etérica del tercer ojo. El cuerpo etérico es el plano o estrato donde se contiene la fuerza vital, equivalente al prana de la tradición hindú o el qi de la medicina tradicional china. (El tercer ojo no es un órgano físico, sino que es predominantemente etérico y astral).
    La vibración (o cualquiera de sus equivalentes, como picazón, pulsación, presión, peso, densidad…) es la sensación por la que se percibe el etérico. Siempre que se sienta en cualquier parte del cuerpo, indica que el etérico está activado en dicha zona. Por consiguiente, la percepción de la vibración en el entrecejo no es otra cosa que la percepción de la parte etérica del tercer ojo.
    Dado que la picazón, presión, densidad o peso tienen más o menos la misma significación, a efectos simplificatorios nos referiremos a todas ellas en conjunto con una sola palabra: vibración. Por lo tanto, siempre que se lea “vibración”, se debe interpretar que nos estamos refiriendo a todo el conjunto de sensaciones citado. Por ejemplo, “construir la vibración en el entrecejo” significaría construir la modalidad que sea más natural en uno mismo: vibración, presión, densidad… En cualquier caso, transcurrido cierto tiempo la vibración se percibirá como si fuera todas las modalidades citadas al mismo tiempo.
    Hay diferentes niveles de vibración, al igual que existen diferentes niveles de energía etérica, unos más sutiles que otros. La intensidad de la vibración puede variar de un día a otro. Además de las variaciones cuantitativas, también la cualidad de la vibración tiende naturalmente a diferir de un día a otro. En consecuencia, es importante no apegarse a ninguna modalidad, sino fluir con lo que venga cada día. Tras algún tiempo, la experiencia se hará más estable y los movimientos de la energía estarán más bajo control.

    2) El segundo tipo de experiencia que puede tener lugar en el entrecejo es la de luces (no físicas) de varios tipos, desde una vaga neblina, nube o brillo hasta colores y formas organizados. Estas variadas manifestaciones pueden considerarse como equivalentes, e indican que algo se está activando en la parte astral del tercer ojo. Para simplificar, nos referiremos a todas ellas con el término “luz”. Así, cada vez que se lea “luz”, implica que nos estamos refiriendo al conjunto de manifestaciones mencionado (neblina, colores, formas luminosas, puntos brillantes, brillos…). Elíjase la que llegue con más naturalidad a uno mismo, permitiendo que se vaya refinando gradualmente hasta convertirse en una luz cada vez más brillante.
    El cuerpo astral es el plano de la conciencia mental y de las emociones. La ecuación “luz (no física) = astral” no es absoluta, ya que ciertas frecuencias elevadas de luz provienen de planos muy por encima del astral. Pero, como pronto se aprenderá a discernir, las luces y colores que normalmente aparecen en el entrecejo cuando se “activa” el tercer ojo son un claro indicador de que la parte astral del tercer ojo se está activando.

    3) La luz púrpura es a menudo percibida como el fondo de las otras luces o formas de color. Da la sensación de una extensión o espacio que se extiende frente al tercer ojo. Cuanto más profundamente se contacte la luz púrpura, más se percibirá como un espacio que no solo está enfrente sino también alrededor de uno mismo. Este espacio se corresponde con lo que los esoteristas denominan espacio astral.
    Este espacio de conciencia no siempre se percibe como púrpura, sino también como azul oscuro e incluso negro. Lo que más importa es la sensación de espacio, independientemente del color de fondo que se perciba. Por tanto, emplearemos el término “espacio” para indicar la extensión oscura al fondo del tercer ojo, cualquiera que sea su color.
    Obsérvese que la percepción del espacio púrpura es bastante sencilla, así como que muchas personas lo han experimentado (particularmente durante la infancia) sin haberse dado cuenta de su verdadera naturaleza.

    Cuando no se siente ninguna vibración

    A continuación se exponen unas cuantas indicaciones para quienes no puedan sentir ninguna vibración en el entrecejo mientras realicen los ejercicios.
    Es posible, y no es infrecuente, que la vibración esté pero que no se registre. Puede que se esté esperando algo extraordinario o muy intenso. Tal vez sea demasiado simple. Esta vibración ha estado siempre en el entrecejo y nunca se le ha prestado la atención suficiente.
    Puede que se esté bloqueando el proceso por practicar con vehemencia. Asegúrese de que no hay concentración, déjese que las cosas sucedan por sí mismas. No hay que buscar la vibración, hay que dejar que venga. Continúe con la práctica, insista; pero con el espíritu de dejarse llevar.
    Hay otra razón por la cual puede que no se sienta ninguna vibración: tal vez se esté teniendo luz en lugar de vibración. Recuérdense las referencias:
    vibración <=> etérico
    luz <=> astral
    Si se está percibiendo luz en alguna de sus formas (desde un simple haz borroso y desdibujado hasta un maravilloso espacio púrpura, pasando por diversos tipos de colores y formas), en ese caso se está ya en el astral, y por tanto ya no se está en el etérico. No se puede (al principio) estar dentro y fuera de la casa al mismo tiempo. Consecuentemente, si se está teniendo luz, es bastante posible haber soslayado el nivel de la vibración.
    Después de haber efectuado estas prácticas con cientos de estudiantes de Clairvision School, nunca he visto a nadie que no lograra sentir la vibración después de unas cuantas prácticas. Síganse losOxyrhynchus Sayings of Jesus, donde se habla acerca de aquellos cuya búsqueda no cesa hasta que encuentran, “y cuando encuentren se quedarán atónitos”. Persevere, persevere, persevere… y todo llegará.

    Otros comentarios acerca del tercer ojo

    Es práctico considerar el tercer ojo como si fuera un parche o moneda grande en el centro de la frente (área del entrecejo). En realidad, el tercer ojo es más bien como un túnel o tubería que va desde el área del entrecejo hasta el hueso occipital, en la parte posterior de la cabeza.
    tercer ojo
    A lo largo de dicho túnel existen varios centros de energía, mediante los cuales se puede conectar con diferentes mundos y áreas de conciencia. Esto explica por qué distintos sistemas pueden “ubicar” el tercer ojo en sitios diferentes: cada uno elige uno de los centros de energía que se emplazan a lo largo del túnel como punto de referencia, o incluso a veces una estructura de energía adyacente al túnel del tercer ojo. Otro punto importante a tener en cuenta es que el tercer ojo no es físico. La parte más material del tercer ojo es una estructura de energía que se integra en el cuerpo etérico, o plano de la fuerza vital. El cuerpo etérico tiene múltiples conexiones con el cuerpo físico y por lo tanto el tercer ojo, al ser el “conmutador principal” del cuerpo etérico, está asimismo estrechamente conectado a ciertas estructuras del cuerpo físico, como por ejemplo las glándulas pituitaria y pineal.
    Sin embargo, sería simplista decir que el tercer ojo es la glándula pituitaria o la glándula pineal, como se afirma en ciertos libros. Como se ha explicado anteriormente, el túnel del tercer ojo no es físico. El tercer ojo impacta su energía en varias estructuras del cuerpo físico, incluyendo el seno frontal, los nervios ópticos y sus ramificaciones, los nervios de la placa cribiforme del hueso etmoides, las glándulas pituitaria y pineal, algunos de los núcleos en el centro del cerebro, los ventrículos del cerebro y otras más. Sería en exceso simplista y limitador tomar una de estas estructuras y etiquetarla como “tercer ojo”. Insistimos una vez más en que el tercer ojo no es físico, sino que es un órgano de energía. Puede tener conexiones privilegiadas con determinadas estructuras físicas, aunque no puede limitarse a ninguna de ellas.

    Meditación en el tercer ojo

    Ahora comenzaremos con nuestra principal técnica de meditación. Los estadios iniciales de este proceso de meditación no pretenden la proyección a estados de transcendencia espectaculares, sino trabajar en la construcción sistemática del tercer ojo, para más adelante lograr el verdadero silencio interior. Uno de los principios de nuestra aproximación es que uno no puede luchar mentalmente contra la mente. No puede forzarse a la mente a permanecer en silencio. Pero puede construirse una estructura que transcienda la mente, desde donde la mente pueda dominarse. En tal sentido, el tercer ojo puede ser comparado a una torre de control, semejante a la del vigésimo hexagrama del I Ching. Las primeras fases de este proceso de meditación pretenden la estructuración del tercer ojo y su integración en el propio sistema, tan tangiblemente como sea posible.
    Las fases 4 y 5 tratan del espacio interior y de los vórtices misteriosos. Durante las primeras semanas de la práctica, para simplificar, puede decidirse obviar la fase 5 (el vórtice), yendo directamente desde la fase del espacio a la “no-técnica”, o meditación propiamente dicha, cuando se está “solamente consciente” por encima de la cabeza.
    Preparación
    Quítese los zapatos, el cinturón, la corbata y el reloj.
    Siéntese en el suelo con las piernas cruzadas, o en una silla, con la espalda vertical. No es preciso estar en el suelo; pero la espalda ha de estar muy recta y vertical. Si se está sentado en una silla es preferible no apoyar la espalda en el respaldo, de modo que se permita el libre flujo de las energías.
    Meditación, fase 1: la laringe de energía
    Cierre los ojos. Mantenga los ojos cerrados hasta el final de la meditación.
    Comience respirando con la fricción en la garganta.
    La respiración con la fricción genera una vibración en la garganta. Hágase consciente de la vibración en la laringe. Utilice la fricción en la garganta para intensificar la vibración en la laringe.
    La vibración en la garganta se compone de dos partes: una física, creada por una acción mecánica de la respiración, y otra más sutil, como una picazón, que puede percibirse aún después de interrumpir la respiración con la fricción en la garganta.
    Emplee la fricción en la garganta para intensificar la picazón no física.
    Ajuste la posición de la columna. Busque la verticalidad absoluta. Alinee el cuello con el resto de la espalda en busca de una postura perfectamente vertical. Asegúrese de que la cabeza, el cuello y el resto de la espalda están perfectamente alineados y verticales.
    Observe cómo se intensifican la vibración en la laringe y el flujo de energía en la garganta cuanto más próximo se está a la postura de perfecta verticalidad.
    Cultive la quietud.
    Meditación, fase 2: vibración en el ojo
    Siga respirando con la fricción en la garganta; pero deje que descienda la conciencia de la garganta. Hágase consciente de la vibración en el entrecejo.
    Conecte la vibración en el ojo (i.e. en el entrecejo) con la fricción en la garganta.
    Si no se está suficientemente seguro de lo que significa ‘conectar’, limítese a permanecer consciente de ambos centros al mismo tiempo: la respiración con la fricción en la garganta y la vibración en el entrecejo. Pronto se evidenciará el hecho de que hay una cierta interacción entre la garganta y el ojo. Esto es lo que significa conectar.
    La fase 2 consiste en usar la fricción en la garganta como un amplificador, para cultivar y la vibración en el ojo.
    Si se puede elegir entre una densidad pesada o una sutil picazón, es preferible quedarse con la picazón. Evite la sujeción de la mente. Mantenga la experiencia ligera.
    Meditación, fase 3: luz en el ojo.
    Mantenga la fricción en la garganta. (Los ojos permanecerán cerrados hasta el final de la meditación).
    Haga descender la conciencia de la vibración. En vez de esto, empiece a buscar en el entrecejo una niebla o neblina, o un brillo, o cualquier tipo de luz o color. Todas ellas pueden integrarse como diferentes modalidades de “luz”, lo cual, naturalmente, no hace referencia a una luz física sino espiritual, la cual es percibida con los ojos cerrados.
    Un principio esencial del trabajo es:
    No trate de ver la luz, trate de sentirla!
    Recuerde, no hay que imaginar ni visualizar – solamente hay que tener conciencia de lo que está frente a uno mismo.
    Tan pronto como se perciba alguna de esas modalidades de luz (neblina, brillo, color…), aunque sea vagamente, conecte con la fricción en la garganta. Así como en la fase 2 se conectaba la fricción con la vibración en el entrecejo, ahora se está conectando la fricción con la luz. En vez de amplificar la vibración, ahora se trabaja para amplificar la luz.
    A medida que se avanza en la práctica se percibirán partes de la luz cada vez más brillantes. Se ha de descender paulatinamente la conciencia de las partes más neblinosas para enfocarla en las más brillantes. Conecte la fricción amplificadora con las partes más luminosas de la luz.
    Es frecuente la experiencia de minúsculas partículas brillantes de luz, esparcidas por el espacio frente a uno mismo, moviéndose aleatoriamente en todas direcciones. Conforme se conecte la fricción con dichas partículas luminosas, algunas de ellas entrarán en uno mismo e irán directamente al corazón, alimentándolo con una energía preciosa.
    Meditación, fase 4: conciencia en el espacio
    Permanezca en el ojo, entre las cejas.
    En lugar de enfocarse en la propia luz y en sus partículas brillantes, hágase consciente del fondo de la luz. La penumbra o luz púrpura al fondo de todos los colores dará una sensación de espacio, el cual se extiende frente a uno mismo.
    El espacio puede aparecer como púrpura, azul oscuro o incluso únicamente oscuro. Más que su color, lo que importa es la sensación de extensión.
    Limítese a permanecer consciente en el espacio. Déjese absorber en él.
    En este punto la fricción en la garganta puede disminuirse o incluso interrumpirse. Reanude la respiración con fricción si la mente divaga con pensamientos.
    Meditación, fase 5: pivotando en el espacio
    Comience a pivotar en el espacio frente a sí mismo, haciendo espirales hacia adelante y en el sentido de las agujas del reloj, como si estuviera cayendo hacia adelante en un túnel.
    Pivote como si estuviera atrapado en un vórtice o remolino.
    El vórtice está ahí, en el espacio, esperando. No debe tratar de inventarse un movimiento en espiral. Más bien se trata de dejarse coger por el vórtice y ser arrastrado por su movimiento natural.
    A medida que se gira, a veces cambiarán las cualidades y el color del espacio, como si fuéramos proyectados a un área completamente distinta. Únicamente se trata de ir reconociendo las diversas sensaciones y sentimientos y continuar con el vórtice.
    De vez en cuando – o incluso constantemente si se desea – puede emplearse la fricción en la garganta para amplificar el efecto del vórtice.
    No-técnica
    Deje caer cualquier conciencia de la respiración, del ojo, del espacio…
    Hágase consciente únicamente por encima de la cabeza.
    No haga nada, no busque nada, esté “sólo consciente”.
    Ni siquiera esté consciente de sí mismo – únicamente consciente.
    Permanezca extremadamente inmóvil.
    Practique el arte de perder el control.
    Permita que la conciencia despegue, por encima de la cabeza.
    Vuelva y finalice la meditación
    Vuelva a estar consciente en el entrecejo.
    Escuche los sonidos de afuera.
    Hágase consciente del cuerpo. Haga unas cuantas inhalaciones prolongadas.
    Emplee cuanto tiempo desee para volver por completo, y entonces chasquee los dedos de la mano derecha y abra los ojos.
    Sinopsis de la meditación del tercer ojo
    Preparación: siéntese con la espalda recta y vertical
    1) Fricción en la garganta + vibración en la laringe
    2) Fricción en la garganta + vibración en el entrecejo
    3) Fricción en la garganta + luz en el entrecejo
    4) Espacio
    5) Pivotar en el espacio: el vórtice
    No-técnica: solo estar consciente por encima de la cabeza

    Práctica más zumbido
    Siéntese en una posición de meditación, con la espalda muy recta. Hágase consciente de la parte cervical de la espina dorsal, en el cuello, y busque una posición perfectamente vertical, alineada con el resto de la espalda.
    Mantenga los ojos cerrados.
    Hágase consciente de la laringe.
    Comience a entonar un zumbido continuo, haciendo vibrar la garganta. Haga el sonido mientras exhala e inhala. Haga inhalaciones cortas y exhalaciones prolongadas.
    Permanezca consciente de la vibración física que se genera en la laringe debida al zumbido.
    Continúese la práctica durante unos cuantos minutos. Entonces, permanezca quieto y en silencio durante algunos minutos más, sintiendo únicamente la vibración en la garganta.

    Cómo organizar la práctica

    Durante los primeros días de práctica haga tanta meditación como le sea posible, repitiendo la práctica de la primera apertura y usando la meditación del tercer ojo, así como su equivalente con el zumbido. Este fuerte impulso inicial hará que sea más fácil seguir el resto del proceso.
    A partir de entonces, un buen método de proceder es dedicar algún tiempo todas las mañanas a la práctica de la meditación del tercer ojo y otros ejercicios.
    El secreto del éxito no consiste en pasar largas horas meditando, sino en incorporar cada vez más estas prácticas en las actividades cotidianas. La piedra angular de nuestro método es mantener una conciencia permanente en el tercer ojo (en el área entre las cejas), independientemente de lo que se esté haciendo (aparte de dormir). Lo cual no se refiere a la luz o el espacio, que deben dejarse para los momentos de meditación, sino a mantener constantemente una conciencia de la vibración en el entrecejo. Así se alcanzará un doble propósito: por una parte, se estará gradualmente más presente en las propias acciones, más centrado; y por otra parte, el tercer ojo se nutrirá de dicha conciencia y se desarrollará como un centro de energía poderoso. Todas las técnicas contenidas  pueden considerarse como ocasiones para cultivar una nueva conciencia. El primero y principal beneficio de nuestras técnicas de visión es que al implementarlas hay que permanecer consciente ypresente en el área entre las cejas.
    Si se dispone de escaso tiempo, puede muy bien seguirse el proceso de meditar tan solo de cinco a diez minutos cada mañana, e incorporar las restantes prácticas en las rutinas diarias. Pero dichos cinco a diez minutos de meditación matutina son esenciales para el desarrollo del tercer ojo. Si la “agenda” es tal que el período de práctica es por la tarde en vez de por la mañana, debe asimismo tratarse de mantener de cinco a diez minutos de meditación matutina a ultranza, ya que ello asegura la reconexión del tercer ojo, modificándose por completo la energía para el resto del día.
    Independientemente del formato que se decida adoptar para la práctica, recuérdese que esta parte del camino tiene que ver con la construcción – construcción del cuerpo sutil -, por lo que cuanto más se practique antes se concluirá el edificio.

    Los misterios del espacio

    Mientras se practica, no es raro volver a experimentar la condición del embrión durante los días que siguen a la concepción. El feto puede sentirse “bañándose” en el espacio púrpura. El espacio púrpura lo rodea por completo, como si fuera un mar. El embrión es diminuto y el espacio alrededor da la sensación de ser inmenso. Dicho espacio no es distinto del espacio púrpura que se percibe en el tercer ojo, durante las fases cuarta y quinta de la meditación del tercer ojo.
    Para el embrión, el espacio está fuera y alrededor de sí mismo. Pero para nosotros el mismo espacio está dentro. Para entrar en el espacio, uno se ha de retirar hacia dentro y atravesar el portal del tercer ojo. En los Upanishads, el ser humano es comparado con una ciudad con diez puertas. Nueve de dichas puertas abren hacia afuera y sólo una hacia adentro. Las nueve exteriores son los dos ojos, las dos orejas, las dos fosas nasales, la boca, el ano y el órgano generador. La décima puerta es el tercer ojo oajña-cakra, el cual no está abierto al mundo externo sino al espacio interior.
    Así que, lo que estuvo fuera para el embrión, ahora está dentro para nosotros. Durante el proceso embrionario por el que se construye el feto tiene lugar una interiorización del espacio astral. Es una inversión fascinante, mediante la cual el interior se convierte en exterior y el exterior se convierte en interior. Y en la muerte sucede todo lo contrario: lo individual se reintegra en el espacio.
    Esto nos conduce a un entendimiento más profundo de la palabra “existencia”, empleada para describir el período de vida en la Tierra. En latín ex significa fuera y sistere significa tomar posición. Existencia, por lo tanto, significa tomar posición fuera, esto es, salir del espacio. Existir es la salida temporal del espacio que se experimenta entre el nacimiento y la muerte.
    Ahora puede entenderse la sensación de alivio y desahogo que se siente en el corazón cuando uno se sumerge en el espacio púrpura durante la meditación. Es como si de repente el corazón fuera liberado de todas las presiones de las distintas encarnaciones vividas, de todos los problemas de la existencia – suficiente para sentirse mucho más ligero!-. Uno de los resultados de la iniciación es establecer una conexión permanente con el espacio sin perder el anclaje con la Tierra. Se puede disfrutar de la paz del espacio cósmico y, al mismo tiempo, permanecer plenamente involucrado en las actividades diarias. Pasado un determinado nivel, esta alegre ligereza se queda para siempre en el corazón, sin importar lo que pueda suceder afuera.
    Debe quedar patente que el propósito del estilo de trabajo no es sacar al individuo fuera de la encarnación para llevarlo a un paraíso flotante y feliz, sino prepararle para el trabajo de alquimia interior, la transformación de la sustancia íntima de sus cuerpos. El propósito es conseguir la iluminación aquí y ahora, en medio del embrollo cósmico que es la vida moderna. Paradójicamente, conectando con el espacio se crea una libertad interior que nos permite estar en el mundo de una manera más plena.