Muy recomendada.

sábado, 23 de mayo de 2015

Test de Vidas Pasadas







  • SEPA QUE ASPECTOS DE SU PERSONALIDAD DEBE MODIFICAR PARA EVITAR QUE QUIENES LO RODEAN LE HAGAN DAÑO.
    Si repetidamente se da de cabeza en sus relaciones de amistad, algo sin duda ha de estar fallando en algún punto. Nadie tiene la constante mala suerte de cruzarse siempre con personas que terminan abusando de su confianza o sus sentimientos. La raíz de todo esto puede estar tanto en cuestiones personales de su presente como en sus vidas pasadas, a través de su Karma. Este test lo ayudará a conocer el origen del problema y a comprender mejor lo que le sucede.
    Primer paso
    Coja lápiz y papel y conteste los siguientes cuestionarios, anotando el aspecto de la pregunta, su número y la respuesta elegida.
    ASPECTO VITAL
    1.- ¿Cuál de estas características hace que una persona le caiga bien?
    a) Se pone de acuerdo con usted fácilmente.
    b) Le inspira confianza.
    c) Es muy simpática.
    d) Tiene cualidades que usted no posee.
    2.- ¿Cuál de estas características hace que usted se sienta cómodo con una persona? Que sea…
    a) Digna de admiración.
    b) Influyente.
    c) Segura de sí misma.
    d) Misteriosa.
    3.- Elija una de las siguientes frases:
    a) Todo por amor.
    b) Todo por dinero.
    c) Todo por ti.
    d) Todo por nada.
    4.- Cuando acude a una reunión donde no conoce a la mayoría de las personas, usted…
    a) Entabla rápidamente relaciones.
    b) Se mueve con cautela, espera que lo presenten.
    c) No se mezcla con quien no conoce.
    d) Prefiere reuniones sólo entre conocidos.
    5.- Un desconocido le sonríe por la calle. Usted…
    a) Permanece serio y sigue su camino.
    b) Devuelve la sonrisa e inicia algún tipo de intercambio.
    c) Devuelve la sonrisa y sigue su camino.
    d) No registra el hecho.
    6.- ¿Cuál de estas características identifica en general a sus amigos?
    a) Son muy distintos a usted.
    b) Son variados entre sí.
    c) Son iguales a usted.
    d) Nunca se lo ha preguntado.
    ASPECTO KARMICO
    I) ¿Con cuál de estos sueños se identifica, aunque no lo haya tenido?
    a) Un ángel le trae un mensaje: “No te rindas”.
    b) Una persona muerta le habla o comparte bebida o comida con usted.
    c) Un ser indefinible le ofrece la llave de todas las riquezas del Universo.
    d) Una Voz le habla en un idioma extraño que usted comprende.
    II) ¿Qué período de la historia universal prefiere o le interesa más?
    a) La Edad Media.
    b) El Renacimiento.
    c) El pasado reciente.
    d) Ninguno es especial.
    III) Si supiera que su alma viene de otra vida y le dieran la oportunidad de conocerla, lo haría para…
    a) Satisfacer su curiosidad.
    b) Aprender del pasado y mejorar el presente.
    c) Aprender del pasado y mejorar el futuro.
    d) Se negaría a conocer su vida anterior.
    IV) ¿Qué piensa usted que es la imaginación?
    a) Un don divino.
    b) La memoria infantil.
    c) La memoria de vidas pasadas.
    d) Una función cerebral.
    V) Elija uno de los siguientes personajes:
    a) John Lennon.
    b) Napoleón Bonaparte.
    c) Judas Iscariote.
    d) Buda.
    VI) Elija uno de los siguientes símbolos universales:
    a) La Santísima Trinidad.
    b) El Olimpo.
    c) La Esfinge.
    d) Un arcángel.
    Segundo paso
    Establezca su puntuación en cada cuestionario según la tabla correspondiente.
    ASPECTO VITAL
    Preg.
     a
    b
    c
    d
    1 2
    3
    4
    5
    6
    5 6
    5
    6
    7
    5
    6 6
    5
    5
    6
    5
    7 6
    8
    7
    8
    7
    5 5
    6
    4
    5
    6
    ASPECTO KARMICO
    Preg.
     a
    b
    c
    d
    I II
    III
    IV
    V
    VI
    3 2
    4
    3
    4
    3
    1 2
    1
    2
    3
    1
    1 1
    2

    1
    2
    2 2
    1
    1
    2
    1
    ASPECTO KARMICO
    Tercer paso
    Establezca su puntuación combinada. Reste a cada respuesta del Aspecto Vital la puntuación de cada respuesta del Aspecto Kármico. Por ejemplo: En la 1º pregunta respondió “c” (7 puntos) y en la pregunta I respondió “b” (1 punto). Debe restar 7 – 1 = 6.
    Luego sume el resultado de las seis restas, para llegar al resultado final.
    Resultados del Test
    Menos de 10 puntos.
    UNA DEUDA KARMICA
    Diagnóstico:
    Es posible que arrastre deudas de vidas anteriores. Los amigos que hoy le rodean y le fallan pueden haber sido antes personas a quienes usted defraudó. Situación difícil.
    Orientación:
    Quizá no pueda revelarse contra lo que el destino le depara, pero sí puede empezar a adquirir un cierto control mediante la búsqueda de un mayor equilibrio en las nuevas relaciones que emprenda. Puede intentar una terapia de regreso a vidas pasadas.
    Entre 10 y 20 puntos.
    ALEJESE DE QUIENES LO DEFRAUDAN
    Diagnóstico:
    Tiende a vincularse con personas que no le convienen, pero eso puede neutralizarse si lleva a cabo modificaciones en su personalidad. Esas personas que lo degradan lo seguirán mortificando en la medida en que usted lo permita.
    Orientación:
    Actuar correctamente siempre genera buen Karma, pero en este caso el entrenamiento de su voluntad puede alejar lo que el destino le marca. En su caso no hay una predestinación fuerte; así como esas personas se inclinan en su dirección para terminar defraudándolo, así también puede alejarse de ellos.
    Más de 20 puntos.
    BLOQUEO PSICOLOGICO
    Diagnóstico:
    Usted no está predestinado al fracaso en sus relaciones. Ha venido a su vida con su Karma bastante equilibrado. Pero eso no significa que esté a salvo de personas poco escrupulosas. En su caso, hay determinadas particularidades que pueden ser corregidas sin problemas.
    Orientación:
    No hay necesidad de un trabajo específico. Sí, una revisión urgente de sus actitudes ante las relaciones, quizá ayudado por alguna clase de terapia, para ver por qué tiene usted esa tendencia “natural” a relaciones que suelen terminar mal.

    LA ANSIEDAD


    La ansiedad es un desequilibrio energético. Su causa es debido a un desequilibrio emocional post-traumático y a una falta de presencia... una falta de permanecer en el centro de nuestro Ser.
    La identificación con el "yo físico-mental-emocional" (ego) es lo que realmente origina la ansiedad. 
    La ansiedad es una falta de permanecer en el momento presente, el aquí y ahora y un anhelo por el futuro próximo. Es decir, la ansiedad es cuando nuestra mente está pensando en "lo que voy a hacer", o "lo que tengo que hacer", olvidándose completamente de "este momento", o cuando la mente está recordando un suceso pasado muy traumático.
    La ansiedad surge a causa de las memorias de dolor que tenemos en nuestro subconsciente.
    Cuando en el pasado hemos experimentado y sufrido traumas emocionales, impresiones y sentimientos negativos, de dolor y sufrimiento, se forman nudos (quistes, pelotas de energía negativa, densa, de baja vibración) y entonces nuestra energía Chi no fluye correctamente. Al no fluir correctamente, surgen síntomas como ataques de pánico, fobias, inseguridades, depresión, etc... todo esto es debido al miedo que se ha quedado enquistado en nuestro subconsciente, debido a esos traumas, y no hemos logrado sanar.

    Los síntomas de la ansiedad suelen ser muy fuertes, la persona puede llegar a pensar que se va a morir, debido al fuerte choque emocional que ha quedado enquistado en el interior, es un descontrol total de uno mismo, un miedo tan intenso (pánico) que se ha apoderado de nosotros y nos ha sometido a un estado realmente lleno de sufrimiento. Por eso, es muy importante liberar esa energía enquistada para que nuestra energía Chi fluya correctamente (sanación).

    ¿Y cómo liberar esa energía negativa que causa la ansiedad?

    Se requiere de tiempo, paciencia, constancia y "trabajo en uno mismo". A veces pueden pasar algunos años para lograr sanar completamente (haber liberado esos nudos energéticos). Lo importante es volver a armonizarte energéticamente.
    La vida se encarga de traerte situaciones, una y otra vez, para darte la oportunidad de sanarte a ti mismo.

    Se trata de evitar todo tipo de personas, lugares, situaciones negativas y buscar todo aquello que te aporte paz.
    También se requiere de comprensión; el hecho de leer o escuchar a personas que están en la misma situación, o leer acerca de prácticas para liberar energía negativa y sanar... todo eso nos ayuda a lograr niveles más elevados de comprensión, y por tanto, cuanto más comprendemos, menos nos cuesta sanar.
    También es fundamental la práctica de meditación, para ir trascendiendo miedos y egos, para no permitir que nuestra mente tenga control y poder sobre nosotros, y para volver a re-equilibrarnos en el centro de nuestro Ser interno.
    Buda lo llamaba "seguir el camino medio", es decir, ni un extremo, ni otro... siempre buscar el equilibrio en uno mismo.

    Otras cosas que ayudan a sanar la ansiedad es enfrentar nuestros miedos, por tanto, cada vez que se presente una situación en la que sentimos una crisis de pánico, hemos de tomar consciencia de que NO PUEDE PASAR ABSOLUTAMENTE NADA, ya que se trata únicamente del miedo que aflora a la superficie... por tanto, lo aceptamos y lo abrazamos con plena consciencia.
    La música de relajación y sanación también ayuda a armonizar nuestro campo energético.
    Las terapias como el reiki, acupuntura, masajes, piedras, sonidos, ejercicio como el Yoga, la risoterapia y el amor de nuestros seres queridos son también muy beneficiosos para nosotros.

    Así pues, si sufres de ansiedad, debes saber que tú puedes sanarte a ti mismo, y empezar ahora. 
    Toma un tiempo para estar más contigo mismo, buscando momentos de paz, de alegría, de amor y evitar en todo lo posible amistades y situaciones negativas y estresantes que no nos aportan nada positivo.
    Practicar meditación todos los días es la terapia más importante y fundamental para sanar todos aquellos bloqueos energéticos, para re-equilibrarnos en el núcleo de nuestro Ser interno, elevarnos por encima del pensamiento y armonizar nuestros chakras (centros de energía). Con la meditación lograrás superar la ansiedad y vivir en plena paz, felicidad y libertad.

    Camino al Despertar

    viernes, 22 de mayo de 2015

    “El Sí Mismo Ilusorio” Eckhart Tolle.






    Tu realidad se convierte en un reflejo de la ilusión original.

    La palabra “Yo” encarna el más grande error y la más profunda verdad, dependiendo de cómo es utilizada. En el uso convencional, no sólo es una de las palabras más frecuentemente usadas en el lenguaje (junto con las palabras relacionadas:”mí”, “mío”, “yo mismo”) sino también una de las más engañosas. En el uso cotidiano normal, “Yo” encarna el error primordial, una percepción errónea de quién eres, una sensación ilusoria de identidad. Éste es el ego.
    Esta sensación ilusoria de sí mismo es a lo que Albert Einstein, quien tenía una visión profunda no sólo en la realidad del espacio y el tiempo, sino también de la naturaleza humana, se refirió como “una ilusión óptica de la conciencia.” Ese sí mismo ilusorio se convierte luego en la base de todos las otras interpretaciones, o más bien interpretaciones erróneas de la realidad, de todos los procesos de pensamiento, interacciones y relaciones.

    Tu realidad se convierte en un reflejo de la ilusión original.
    La buena noticia es: Si puedes reconocer la ilusión como ilusión, se disuelve. El reconocimiento de la ilusión es también su final. Su supervivencia depende de tú confundiéndola con la realidad. En la visión de quién no eres, la realidad de quién eres surge por sí misma. Esto es lo que ocurre mientras lees lenta y cuidadosamente este capítulo y el siguiente, que son acerca de la mecánica del falso sí mismo al que llamamos el ego.
    La mayoría de la gente está todavía completamente identificada con la corriente incesante de la mente, del pensamiento compulsivo, la mayor parte de él repetitivo y sin sentido. No hay un “yo” aparte de sus procesos de pensamiento y de las emociones que van con ellos. Éste es el significado de ser espiritualmente inconsciente. Cuando se les dice que hay una voz en su cabeza que no para de hablar, dicen, “¿Qué voz?” o la niegan con enojo, lo cual por supuesto es la voz, es el pensador, es la mente no observada. Casi podría ser visto como una entidad que ha tomado posesión de ellos.
    Algunas personas nunca olvidan la primera vez que se desidentificaron de sus pensamientos y brevemente experimentaron el cambio en la identidad de ser el contenido de su mente para ser la conciencia en el fondo. Para otros, sucede de una manera tan sutil que apenas lo notan, o simplemente notan un influjo de alegría o de paz interior sin saber la razón.


    TOMADO DE http://www.maestroviejodespierta.com/
    www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm

    Libertad, un Estado del Corazón Humano






  • Si podemos darnos cuenta de que solo experimentamos el mundo ‘tal como somos’, entonces la libertad que encontramos en el mundo no es sino un reflejo de la libertad que consciente o inconscientemente percibimos internamente.
    El filósofo humanista Erich Fromm consideraba que el mundo moderno padecía una lucha contradictoria entre tener y ser.
    La necesidad humana de encontrar sentido, bienestar y crecimiento personal entraba en conflicto con un tipo de mundo externo diferente.
    Para Fromm, la resolución de este enfrentamiento debía encontrarse en un ‘cambio radical del corazón humano’.
    Para mí, el tema del bienestar personal gira en torno a la percepción y la experiencia de libertad. La capacidad de reconocer e internalizar el bienestar está básicamente ligada a cómo la persona experimenta su libertad.
    La libertad no es simplemente una circunstancia limitada a los campos de batalla, las naciones y los derechos humanos. A un nivel esencial tiene que ver con la libertad dentro de uno mismo y con la contienda por mantener en nuestra vida cotidiana esa autonomía personal.
    El propio Erich Fromm escribió en abundancia sobre el miedo humano a la libertad.
    Fromm concluía que nuestro miedo innato a buscar la libertad frente al condicionamiento social tenía su origen en el proceso humano de nacimiento. La indefensión del niño recién nacido y su necesidad tan prolongada de dependencia y protección continúan durante la vida adulta en forma de necesidad de seguridad. Fromm considera por tanto que nuestra susceptibilidad al condicionamiento social se basa en una predisposición biológica.
    Quizá esto explique por qué a menudo tendemos a buscar una autoridad externa (padre, maestro, pareja/amante) como un poder o fuerza que compense nuestra sensación de aislamiento personal. La sociedad moderna ha explotado esa tendencia aprobando y sustentando nuestra dependencia de sistemas sociales externos.
    De igual modo, nuestras culturas a menudo desaprueban a aquellos individuos que muestran altos niveles de autosuficiencia e independencia.
    En un mundo que se dirige hacia una mayor conectividad, colaboración y compasión compartida, la existencia de libertad individual es crítica. Durante demasiado tiempo nos hemos centrado en la representación de la libertad tal y como se exhibe externamente – mediante poderes manifiestos – en tanto permanecemos ciegos a las restricciones de la libertad personal.
    Para mí, la libertad no es nada si no es libertad del corazón.
    A menudo hablamos de libertad, o escuchamos a otros hablando de ella, en términos de tener. De esa manera se convierte en un valor de posesión. O bien la tenemos o bien no; otra gente la tiene, o la manipula, o la controla, etc. Con nuestra moderna comprensión de la libertad la hemos convertido en una mercancía – un objeto material con el que negociamos.
    En muchas situaciones y para muchas personas esto ha sido cierto. Asimismo, si una persona ha sido secuestrada, o se la mantiene en prisión/confinamiento, la libertad se convierte en una auténtica realidad física. Pero ésta es solo una manifestación de la esencia de la libertad humana.
    Para lo que aquí me interesa me gustaría discutir la libertad como un estado del ser.
    A nivel interno la libertad no tiene que ver con lo que tenemos; más bien se trata de dónde estamos y qué hacemos. Se refiere a tener la actitud y la perspectiva correctas. En este contexto la libertad es un proceso: la necesitamos respecto a algo o para algo. No tenemos o poseemos libertad – la generamos.
    Es importante que creemos libertad para movernos hacia ella, de otro modo ¿hacia dónde vamos?
    Si deseamos desplazarnos hacia un lugar o estado del ser diferente podemos crear nuestra libertad a partir del pasado e incluso del presente. Por ejemplo, nuestro pasado no debería definir cómo deseamos que sea nuestro presente. Podemos aprender de él y desarrollarnos a partir de su experiencia; pero si ya no sigue siendo útil, o incluso resulta prejudicial, necesitamos aprender cómo dejarlo atrás.
    Todos tenemos la capacidad de elegir dónde queremos Ser.
    Si somos incapaces de crear esta libertad dentro de nosotros mismos nos convertimos, en palabras de Doris Lessing,
    en las ‘prisiones que elegimos para vivir.’
    Tampoco olvidemos que nuestra libertad interior va con nosotros allá donde sea que nos dirijamos.
    Si sentimos internamente una falta de verdadera libertad eso mismo viajará con nosotros ya sea que estemos en un retiro de meditación en la India, o en los Andes de Sudamérica. Después de todo, no podemos escapar de nuestro propio yo.
    Es por tanto esencial que tengamos la libertad de afrontar los hechos que nos afectan cotidianamente. No podemos controlar lo que nos ocurre pero tenemos la libertad de escoger cómo respondemos ante ello. Progresando mediante nuestras experiencias y escogiendo las conexiones y situaciones alineadas con nuestro corazón, podemos llegar a ser viajeros intencionados más que aleatorios.
    La pregunta fundamental que debemos formularnos es: ¿cómo queremos vivir?
    Para mí, cómo respondemos esa pregunta forma parte de lo que llamo el ‘trabajo viviente’ - el esfuerzo que hacemos internamente a fin de prepararnos y hacernos mejores para vivir en el mundo externo. Es aquí donde convergen ambos aspectos de la libertad – en la intersección donde se encuentran los mundos externo e interno.
    También es aquí donde nuestra imagen del mundo y su realidad física se fusionan. Si podemos darnos cuenta de que solo experimentamos el mundo ‘tal como somos’, entonces la libertad que encontramos en el mundo no es sino un reflejo de la libertad que consciente o inconscientemente percibimos internamente. En otras palabras, nuestro sentido de la libertad está tan cerca o tan lejos como lo concibamos.
    Puede sonar contradictorio, pero lo que precisamos conseguir es la liberación de nuestras propias percepciones de la libertad.
    La razón por la que muchos de nosotros no nos detenemos a tomarlo en consideración, o quizá no lo veamos necesario, es que ¡aún no tenemos la libertad para evaluar el estado de nuestra propia libertad! Como he dicho antes, la libertad no es una posesión, es un proceso – una acción – y por tanto algo en lo que trabajar, con lo que involucrarse.
    Nuestra propia libertad es un proceso de participación.
    Quizá este proceso implique la libertad de hacer las pequeñas cosas que son importantes en nuestras vidas; no necesariamente la libertad de ‘salvar el mundo’ o de hacer un gran gesto. Lo que necesitamos internamente es libertad de elección; de actuar como mejor nos sintamos; de crear momentos de alegría que poder compartir.
    O podría ser la libertad de empezar a realizar un cambio modificando las cosas de una en una. Nuestras vidas forman parte de un gran tapiz humano viviente.
    Haciendo una pequeña modificación podemos influir en el cambio de muchas otras maneras gracias a innumerable conexiones visibles e invisibles. La libertad consiste en tener la opción de hacer esos cambios, y responsabilizarnos de nuestra participación en el tapiz viviente que es la vida.
    La libertad personal es también una expresión de inteligencia: no de aprendizaje intelectual sino más bien de inteligencia social, espiritual, emocional e instintiva. Todo eso es la inteligencia de la libertad personal.
    Esto me recuerda a Rumi que describió la diferencia entre la inteligencia instintiva y la adquirida:
    ‘Hay dos tipos de inteligencia: Una adquirida/
    como la de un niño que memoriza en la escuela hechos y conceptos/
    de los libros y de lo que dice el profesor, recopilando información de las ciencias tradicionales…/
    …Hay otro tipo… una ya completa y conservada dentro de ti./
    Un manantial que desborda su lecho. Un frescor/
    en el centro del pecho…/
    Este segundo saber es una fuente/
    que mana desde dentro de ti.’
    Este segundo conocimiento - nuestra inteligencia instintiva – ya está dentro de cada uno de nosotros. Como seres humanos tenemos este saber de forma inherente. Para mí, la libertad es ser capaz de conectarse con este conocimiento interno – y actuar de acuerdo a él.
    Al fin y al cabo, la verdadera libertad es un estado del corazón humano.
    “Amar la libertad significa, para mí, tener la libertad de amarse profundamente y amar a los demás, y aceptar la eterna verdad del cambio.
    Quiere decir tener la libertad de ser feliz con uno mismo y con los otros según llegan y se van de nuestras vidas.
    Significa tener la libertad de conectarse de manera excelente con quien sea que nos encontremos y de relacionarse satisfactoriamente con aquellos con quienes resulta difícil hacerlo correctamente.” Owen Fitzpatrick
    Referencias
    [i] Ver su libro ‘Miedo a la libertad’
    [ii] Ver Doris Lessing, 1987, Prisons We Choose To Live Inside (“Prisiones que elegimos para vivir”)
    bibliotecapleyades.net

    jueves, 21 de mayo de 2015

    Los problemas desaparecen tan pronto como se aceptan



    “Si sientes miedo, sientes miedo. ¿Para qué convertir el asunto en un problema? Reconoce que tienes miedo, al igual que posees dos manos. ¿Para qué crear un problema? Es como si te preguntaras por qué tienes una nariz, en lugar de dos.
    El miedo está allí y lo único que debes hacer es tomar nota y aceptarlo. Acéptalo y no te preocupes. Verás que súbitamente desaparece.
    Esa es la alquimia interior: los problemas desaparecen tan pronto como se aceptan, pero se agrandan y complican cuando se entra en conflicto con ellos. Claro que hay sufrimiento y con él viene el miedo. Pero acéptalo porque no hay nada que puedas hacer al respecto. No pienses que estoy hablando de pesimismo al decir que no puedes hacer nada al respecto. Cuando digo que no hay nada que puedas hacer, te estoy dando la clave para solucionar el problema.
    El sufrimiento es parte de la vida y del crecimiento, y no hay nada de malo en él. El sufrimiento se convierte en algo malo solamente cuando es destructivo, y no se utiliza para crear; el sufrimiento se convierte en algo malo solamente cuando la persona sufre y no aprende nada de su sufrimiento. Yo quiero decirles que cuando el sufrimiento deja lecciones es una fuerza creadora.
    La oscuridad es bella cuando insinúa la pronta aparición del alba; la oscuridad es peligrosa cuando es interminable y no insinúa un amanecer. Es peligrosa cuando sencillamente se perpetúa y la persona continúa moviéndose como autómata en la rutina de su círculo vicioso. Esto te puede suceder si no estás alerta: por querer salir de un sufrimiento, terminas creando otro, y para escapar de ese creas otro, y luego otro, y así sucesivamente. Y todos esos sufrimientos que no has vivido continúan aguardándote. Han escapado, sí, pero simplemente para caer en otro sufrimiento, porque la misma mente que creó el primer sufrimiento, crea también los siguientes. El sufrimiento siempre estará ahí porque es una creación de la mente.
    Acepta el sufrimiento y atraviésalo; no escapes. Es una dimensión completamente diferente en la cual debes trabajar.
    El sufrimiento está ahí; sal a su encuentro, atraviésalo. El sufrimiento estará ahí, de modo que acéptalo. ¿Qué temblarás? ¡Entonces tiembla! ¿Para qué fingir que no tiemblas, que no sientes miedo? Si eres cobarde, pues acéptalo.
    Todas las personas son cobardes. Aquellas a quienes llamamos valientes solamente están fingiendo porque muy en el fondo son tan cobardes como el resto del mundo. En efecto, son quizá más cobardes porque para crear su cobardía se han fabricado una máscara de bravura y tratan de actuar de tal manera que nadie piense que son cobardes. Su bravura es apenas una fachada.
    ¿Cómo podemos ser valientes? La muerte está ahí. ¿Cómo podemos ser valientes si somos apenas hojas sacudidas por el viento? ¿Cómo podría no temblar una hoja? Cuando el viento sopla, la hoja se estremece. Pero nunca acusamos a la hoja de cobarde. Sólo sabemos que está viva. Así, cuando tiemblas y el miedo se apodera de ti, eres como una hoja al viento -¡hermoso! ¿Para qué formar un problema de ello?
    Pero la sociedad todo lo ha convertido en problema.
    Cuando un niño siente miedo de la oscuridad le decimos: “No tengas miedo, sé valiente”. ¿Por qué? El niño es inocente; es natural que sienta miedo en la oscuridad. Pero lo obligamos a ser valiente y a esforzarse por serlo. Entonces, se llena de tensión y se limita a soportar la oscuridad; todo su ser está tenso y listo para temblar, pero el niño se reprime. Ese temblor reprimido lo perseguirá durante toda la vida. Habría estado bien temblar en la oscuridad; no habría nada de malo en ello. Habría estado bien llorar y correr y refugiarse en los brazos de sus padres, no había nada de malo en ello.
    Ese niño habría salido de la oscuridad con mayor experiencia y mayor conocimiento. Después de temblar y sollozar en la oscuridad se habría dado cuenta de que en realidad no había nada que temer. Al reprimirlo, nunca logras experimentar el fenómeno en su totalidad y no extrae de él lección alguna.
    La sabiduría viene con el sufrimiento, a través de la aceptación. Cualquiera que sea la situación, siéntete a gusto en ella…
    ¡Eres hermoso! Acéptalo y, no importa lo que suceda, permite que pase y vive la situación.
    El sufrimiento no tarda en convertirse en aprendizaje, en cuyo caso se convierte en una fuerza creadora.
    El miedo te dejará intrepidez y la ira te dejará compasión. Al comprender el odio, nacerá en ti el amor.
    Pero eso no sucede creando un conflicto, sino viviendo con la consciencia alerta.
    Acepta y atraviesa la situación”


    Osho
    FUENTE http://www.shurya.com

    3 consejos para Dominar tu Mente Subconsciente

    3 consejos para Dominar tu Mente Subconsciente


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    Utilizar el poder de la mente subconsciente es la clave para vivir una vida con armonía. Ahora podrás descubrir el poder de tu mente subconsciente. Lamentablemente, la mente subconsciente es un misterio para la población en general. La mayoría de las personas no pueden explicar qué hace su subconsciente. 

    Si tenemos en cuenta que nuestra mente subconsciente es responsable no sólo de ejecutar nuestras funciones corporales tal y como un ingeniero dirige una nave; sino también de la realización de múltiples acciones simultáneas y del mantenimiento de hábitos repetitivos, es muy sorprendente que muchas personas no sean conscientes del poder que tienen dentro de su cabeza.
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    ¿Qué es tu mente subconsciente? 
    Imagina un joven agricultor que se sienta en el portal de su casa recién comprada, pensando en lo mejor para plantar para la temporada de siembra que viene. Seguramente elegirá las verduras más rentables, y en cuando haya comprado las semillas, procederá a preparar el suelo y asegurarse de que tenía todos los recursos necesarios a su disposición para el cultivo exitoso de sus tierras. Tú eres el agricultor, tu mente subconsciente es tu tierra fértil y tus pensamientos son las semillas que, o bien se convierten en frondosos campos de verduras, o solo producen malas hierbas. Esa es la naturaleza del universo, todo comienza como una semilla, como una idea que con el tiempo se convierte en una forma, una forma elegida de antemano por el creador. La evidencia está en todas partes, no importa por donde se mire. Como creador, eres responsable de controlar tu mente subconsciente, y cuando lo hagas obtendrás beneficios ilimitados.

    “Lo que sembramos en nuestra mente subconsciente y nutrimos con la repetición y la emoción un día se convertirá en una realidad.” 
    Earl Nightingale
    Consejos para controlar la mente subconsciente
    1/ Los pensamientos subjetivos son como las semillas
    Aunque sabemos que los pensamientos tienen poder y pueden llegar a ser “cosas”, es importante entender la diferencia entre un pensamiento objetivo y un pensamiento subjetivo. El pensamiento objetivo es el resultado de un pensamiento general, tal como el razonamiento o el proceso de investigación o de estudio y no hay sensación de participar. Por lo tanto, este pensamiento no puede entrar ni controlar la mente subconsciente. Un pensamiento subjetivo, por otro lado, puede entrar en la mente subconsciente, siempre y cuando se imprima a menudo y con sentimiento suficiente, lo que a menudo hacemos con bastante facilidad cuando nos preocupamos por algo. Usar afirmaciones impregnadas de emoción sería una forma de aprovechar con éxito en el poder de la mente subconsciente, si lo repites día a día con pasión y vigor.
    2/ Observa tus pensamientos y elige cuales podrán ser admitidos en la mente subconsciente
    Con esto en mente, aprende a observar tus procesos de pensamiento y nota que los pensamientos están generando una respuesta emocional dentro de ti. Intenta detener los pensamientos negativos que aparecen y no permitas que se conviertan en subjetivos dándoles sentimientos. Del mismo modo, si deseas sembrar semillas de pensamiento positivo, incúlcales contenido emocional. Mediante la repetición de esos pensamientos una y otra vez durante todo el día, tu mente subconsciente llega a trabajar con todo su potencial y recursos, y ¡puedes recoger una gran cosecha!
    3/ Las semillas peligrosas pueden emplear en contra tuya el poder de tu mente subconsciente: 
    Venganza: te aconsejo que no tengas pensamientos de naturaleza vengativa porque se filtran en tu subconsciente y te convertirá en una persona que toma las cosas de forma personal.
    Envidia: Tu vida será muy triste y tu progreso se limitará al programar tu mente subconsciente en centrarse en lo que otros tienen.
    Culpa: Este tipo de pensamientos poderosos tienden convertirte en una persona que elude la responsabilidad de su propia vida. Algo va mal y de forma automática le echas la culpa a alguien pues tu mente subconsciente ha aceptado este programa.


    Tus ideas comienzan como semillas que requieren cuidado
    El control de la mente subconsciente a través del poder de la sustitución
    Se trata de un método para detener pensamientos discordantes, semillas de pensamientos como malezas y reemplazarlos por pensamientos más adecuados, positivos y enérgicos que brotarán como cualquier forma generosa que tú les des. Puedes tener el hábito de pensar negativamente, y por tanto, que te sea difícil detener un pensamiento basura y reemplazarlo con un buen pensamiento. Esa no es una excelente manera de controlar el subconsciente y los pensamientos de los que se alimenta.
    Una mente llena sólo de pensamientos negativos puede llegar a ser fácilmente una mente que esté llena de buenos pensamientos. Esto se puede hacer mediante la búsqueda de lo bueno en todo y en todos. El control de la mente subconsciente a través de esta técnica es difícil, y por eso ayuda a la primera práctica de ver la otra cara de la moneda durante una semana. Mantén un diario de gratitud y de agradecimiento, camina por las calles mentalmente alabando todo lo que ves aunque no sea del todo bueno, si se mira con suficiente atención. Hacer eso te lleva a una buena posición para los momentos en los que desees reemplazar los pensamientos discordantes con pensamientos positivos, porque tu mente subconsciente ya estará bien versada en la producción de pensamientos de buena onda. Como resultado, serás capaz de controlar fácilmente el subconsciente y la consiguiente cosecha se producirá para ti.

    Recoge la abundante cosecha de tus pensamientos y aprovecha el poder de la mente subconsciente

    Impresiona tu deseo en la mente subconsciente justo en el momento adecuado para obtener los mejores resultados
    Cuando desees una cosa o una circunstancia, la mejor manera de informar a tu mente subconsciente es la repetición del pensamiento. En primer lugar, planta las semillas de tu deseo, y luego riégalas con la repetición constante. Esta es la forma más eficaz de controlar la mente subconsciente, de la preparación del suelo para que tu deseo pueda crecer y florecer rápidamente.
    Sin embargo, es habitual que la mente de una persona se llene de más de una necesidad o deseo y lo que todo esto hace es confundir a la mente subconsciente y matar la semilla original que fue plantada. Es imprescindible entonces, que después de haber plantado una semilla de deseo en el jardín de tu mente subconsciente, que el agua y el abono sean solo para esa semilla hasta que brote y seas capaz de recoger la cosecha que produce.
    Utiliza afirmaciones, escribe tu objetivo en una tarjeta y léela todos los días, visualiza tu meta y puedes estar seguro, al igual que un agricultor sabe que si tiene bien cuidado su cultivo, produce abundante una cosecha, que tu deseo se manifestará.
    El control de tu mente subconsciente es sólo una cuestión de enfoque, de emoción y de intención, junto con imaginación. Estos cuatro aspectos son la diferencia entre una tierra estéril en una mente subconsciente o un florecimiento en una abundante cosecha de tu mente subconsciente.
    “El miedo es un pensamiento negativo en tu mente. Suplántalo con un pensamiento constructivo. El miedo ha matado a millones de personas. La confianza es mayor que el miedo. No hay nada más poderoso que la fe en Dios y en el bien.” Joseph Murphy
    Datos sobre la Mente Subconsciente. 
    – La Mente Subconsciente constituye el 88% de la capacidad de tu cerebro.
    – La mente subconsciente es incapaz de razonar, por lo tanto no es capaz de rechazar todo lo que en esencia le dice que la “mente consciente” ¡así que ten cuidado con lo que piensas!
    – La mente subconsciente tiene una memoria perfecta, lo que significa que sólo necesitamos buscar y confiar en su capacidad de recordar la información.
    Fuente: http://www.elartedelaestrategia.com/3_consejos_para_dominar_tu_mente_subconsciente.html
    TOMADO DE http://www.luzarcoiris.com

    miércoles, 20 de mayo de 2015

    “DEJAR ATRÁS EL SUFRIMIENTO: LOS HÁBITOS DE LA FELICIDAD”

    A. Conócete a ti mismo, a ti misma
    1. Consciencia, espiritualidad, “despertar”… Se habla mucho de ello. Pero, ¿qué son, en qué consisten? Muy simple: en conocerse a uno mismo, a una misma… El aforismo “Conócete a ti mismo” fue colocado por los sabios griegos en el pronaos del Templo de Apolo en Delfos, donde se encontraba el oráculo para consultar a los dioses. ¿Qué significa? Se puede entender fácilmente utilizando estos dos símiles muy sencillos de entender: Conductor y coche / Iceberg.
    B. Conductor y coche
    1. Conductor: eterno, más allá del tiempo y el espacio
    2. Coche: el yo físico, mental y emocional que el conductor utiliza para vivenciar la experiencia humana, marcada por el tiempo y el espacio.
    3. Sistema operativo del conductor: consciencia, que actúa a modo de espejo en el que se refleja la vida hasta unificarse con la propia vida.
    4. Sistema operativo del coche: la mente, que tiene muchas funcionalidades, pero no vale para todo. Más adelante se profundizará al respecto.
    5. El ego: piloto automático que la mente activa ante la falta de un mando consciente (conductor dormido).
    C. Iceberg
    1. Desprendido de un glaciar o una plataforma de hielo, surca flotando las aguas oceánicas arrastrado por las corrientes marinas. Y del iceberg sobresale del agua solo una octava parte de su volumen total, mientras que más del 85 por ciento se mantiene por debajo de la superficie, invisible para la mirada.
    2. Cuando un iceberg entra en aguas menos frías, comienza a derretirse, lo que es posible detectar porque su parte exterior, la que emerge por encima del agua, empezará a deshelarse y menguará. Sin embargo, la razón de ser de tal licuado se halla en la parte del iceberg que permanece en el interior del océano, por debajo de la superficie, pues es la que se encuentra en contacto directo con las aguas que provocan la descongelación.
    3. Aplicando lo anterior al ser humano, lo que se está llamando coche coincide con la parte exterior y visible del iceberg; y el conductor, con su parte interior, sumergida y oculta para la vista.
    D. Lo que sucede en el exterior tiene su causa en el interior y se relaciona con los procesos conscienciales
    1. Desde la identificación con el coche, la gente suele creer y pensar que lo que ocurre en el exterior –el yo físico, mental y emocional– tiene su origen y causa en ese exterior. Por ejemplo, las enfermedades, sobre las que se volverá posteriormente, suelen ser reconocidas e interpretadas e intentan ser curadas por sus síntomas y sus efectos en el exterior (el cuerpo físico o en la mente). Sin embargo, la causa y origen de lo que sucede en el exterior se halla siempre en el interior y se relaciona con los procesos conscienciales y el impulso y evolución del estado de consciencia.
    E. Estado de consciencia
    1. Estado de consciencia: visión y percepción que cada uno tiene de sí mismo y de los demás y el modo en el que contempla e interpreta las experiencias cotidianas, la vida, la muerte, la divinidad, el mundo, las cosas, los hechos, las situaciones, las circunstancias y todo lo que le rodea, así como la escala de valores, las pautas vitales y las prioridades con las que afronta el día a día.
    2. Presenta tres notables características: cada uno tiene el suyo; va asociado a una determinada frecuencia vibracional; y no es permanente, sino que evoluciona al compás de las experiencias que se vivencian, todas con su sentido profundo y su porqué y para qué en clave de esa evolución y del desarrollo del proceso consciencial.
    3. En la vivencia humana, la evolución del estado de consciencia va desde un estado extremo de “consciencia de indivi-dualidad” -personas que viven en el olvido de lo que son (conductor), creyendo ser lo que no son (coche)- a otro pleno de “Consciencia de Uni-cidad” -cuando recuerdan lo que son (conductor) y cesan de identificarse con lo que no son (coche)-. Y entre ambos hay multitud de estados de consciencia intermedios, más o menos próximos a la “indivi-dualidad” o a la “Uni-cidad”.
    4. El nacimiento y anclaje de la “consciencia de indivi-dualidad” en Tercera Dimensión es un éxito de la evolución, frente a formas de vida en las que impera una consciencia de perfil grupal y muy limitada. Ahora bien, llegado a un estadio evolutivo concreto, lo que fue un éxito se convierte en un obstáculo. Es lo que le ha ocurrido a la Humanidad, que, en caso de haber permanecido instalada en la “consciencia de indivi-dualidad”, desaparecería como especie. Y por la vía de las experiencias vividas y acumuladas, la Humanidad se haya ya en plena transición hacia una “Consciencia de Uni-cidad”, aunque las estructuras sociales aún son las propias de la consciencia anterior.
    5. A esta transformación de consciencia –de la “indivi-dualidad” a la “Uni-cidad”– es a lo que se suele denominar “despertar”: salir del “gran olvido” y empezar a “recordar” lo que verdaderamente somos y es y, por tanto, a ver la realidad que antes estaba velada, adormecida. Se trata de una auténtica muerte en vida para resucitar a una nueva vida. La resurrección en vida o “nacer de nuevo” al que Cristo Jesús se refirió cuando dijo a Nicodemo: “El que no nazca de nuevo no puede ver el Reino de Dios (…) Vosotros tenéis que nacer de nuevo”.
    F. Libertad y miedo: confianza y desconfianza en la vida
    1. Retornando al símil del conductor y el coche y desde la perspectiva de la vida diaria de los seres humanos, ¿cuál es la principal diferencia a tener en cuenta entre el conductor y el coche? Pues que, como se ha indicado, el conductor es eterno, mientras que el coche tiene fecha de caducidad.
    2. Ese momento que la Humanidad todavía llama muerte –como se examinará más adelante, es un sólo un tránsito, una puerta que se abre para pasar de una habitación a otra dentro de la vida- permite discernir con claridad lo que tal diferencia supone: el conductor sigue vivo, pero el coche es enterrado en el cementerio o quemado en el crematorio.
    3. Por esto último, el coche pasa sus días con miedo a la muerte. Y ese miedo a la muerte implica, igualmente, miedo a la vida, en la que, en cualquier instante, puede ocurrir algo que desencadene y plasme la aludida fecha de caducidad. Por lo mismo, ese miedo conlleva desconfianza hacia la vida.
    4. El conductor, en cambio, vive ajeno a esos miedos y, por tanto, en completa libertad, que es la total ausencia de miedos. Lo que va unido a la confianza en la vida, sabiendo desde la consciencia que todo tiene un sentido profundo. Y la confianza genera aceptación, que nada tiene que ver con la resignación o la impotencia.
    5. Y, expresado coloquialmente, Las personas consciencialmente aferradas al coche y en el olvido de lo que son viven sus días en una cotidianeidad orientada hacia la “vía de la suma”. Y las que evolutivamente han comenzado a recordar el conductor que son, hacia la vía de la resta.
    6. Para el “salto de vía”: la importancia de los hábitos en tu vida.
    Viejos hábitos: La vía de la suma: los hábitos del sufrimiento
    Nuevos hábitos: La vía de la resta: los hábitos de la Felicidad
    1) Tener, retener, acumular, atesorar, poseer…
    1) Vida sencilla: Necesito poco y, lo poco que necesito, lo necesito poco / Las cosas realmente importantes en la vida no suelen tener precio: tienen tanto valor, que no pueden ser compradas ni vendidas mediante euros / Vaciamiento y desalojo interior y desapego exterior / Ritmo de vida y agenda diaria / Raza de deudores, el dinero y el ahorro / La desconexión del sistema desde el empoderamiento y la consciencia.
    2) Dominar
    2) No trates de dominar y nunca te enfades: nueva percepción del enojo, la ira y el insulto.
    3) Competir
    3) En lugar de competir, cooperar, ser solidario y compartir: Compartir, el flujo de la vida como Milagro.
    4) Ignorar los dones y talentos que se tiene y desconocer su profundo significado, convirtiendo la acción en un hacer lleno de esfuerzo, deber, obligación y cargas.
    4) Tomar consciencia del significado de los dones y talentos y de los que uno mismo posee, transformado la acción en la movilización de las energías interiores y, por tanto, en un “hacer no haciendo” pleno de entusiasmo (un movimiento en el plano humano que es reflejo y resplandor de la quietud esencial del conductor que somos).
    5) Vivir a través de la mente:
    5.1. Creer que es normal tener una voz en la cabeza que habla sin parar.
    5.2. Pensar que los pensamientos son nuestros.
    5.3. Creer que siempre hay algo que va mal.
    5.4. Creer en los opuestos y las dualidades.
    5.5. Creer que se necesita el esfuerzo para conseguir las cosas.
    5.6. Proponerse metas.
    5.7. Elegir, preferir, juzgar, opinar, etiquetar… y quejarse por lo que no es como queremos y pretendemos.
    5.8. Creer en los errores y los karmas y vivir arrastrado culpas, pecados, equivocaciones, arrepentimientos…
    5.9. El contraste en el funcionamiento de la mente y la necesidad del sufrimiento para evolucionar.
    5.10. Confundir lo real con las proyecciones de la mente.
    5.11. Hacer que las cosas sean como somos desde el sistema de creencias de cada cual.
    5.12. Ignorar lo que dice tu cuerpo desde la abducción de la mente.
    5.13. La pareja como sueño y la sexualidad como tabú.
    5) Vivir desde la no-mente: la mente al servicio de la consciencia:
    5.1. Permitir que la mente te abandone (no es posible dejarla): no hacerle el juego, que se aburra y vuelva al sitio que le corresponde.
    5.2. Observar los pensamientos-pestañeos.
    5.3. Percatarse de que la mente todo lo ve torcido, pero que es sólo un efecto óptico, una ficción mental. Todo es como debería ser: tú eres lo único que está inquieto.
    5.4. “No dos”.
    5.5. Vivir sin esfuerzos: ley del efecto contrario
    5.6. Vivir sin metas.
    5.7. Vivir sin elecciones ni preferencias (si pides, traes a tu vida el fenómeno completo, con sus teóricos “opuestos”) y sin quejas. Simplemente di: “Así es”.
    5.8. Darse cuenta de que no existen los errores, pues en cada momento se hace lo que corresponde al momento del proceso consciencial que se vive y tiene su porqué y para qué en el impulso del mismo, ni los karmas, que pertenecen al coche, no al conductor, y liberarse de tantas cargas y autolimitaciones mentales.
    5.9. Comprender que el sufrimiento es una elección y experimentar el gozo como espoleta de la evolución de los procesos conscienciales.
    5.10. Darse cuenta de que pensar “acerca de” nos aleja de la realidad: La mente piensa “acerca de”; y el “acerca de” se transforma en la barrera que impide ver lo real.
    5.11. Vivir sin ningún sistema de creencias. Todos los sistemas de creencias, del tipo que sean, sin excepción, son producto de la mente. Y toda la gente que pasa sus días bajo el influjo de un sistema de creencias responde a un mismo patrón, que se resume en estos dos puntos: en ese mundo, su mundo, todo es verdad (cada uno la suya) y, sin embargo, nada es Real; y para ellos las cosas no son como son, sino como ellos mismos son. Y son lo que creen que son o pretenden ser. Expresado en sentido inverso: lo que creen que son o pretenden ser lo proyectan mentalmente hacia afuera y ven el mundo como reflejo de ellos mismos, de sus creencias, juicios, opiniones, elecciones, preferencias… Y esto lo convierten en su verdad. Y sí, indiscutiblemente es verdad, pues es verdad para ellos. Sin embargo, nada tiene que ver con lo Real. ¿Y qué es lo Real? La vida sin más. Sin nada que creer, ni pensar, ni temer, ni dudar… La vida que se vive tal como es, sin nada que cambiar, ni desear, sin ninguna queja… Sólo así se contempla y vive lo real…
    5.12. Escucha a tu cuerpo y pon a la mente en su sitio.
    5.13. La pareja desde lo real y la sexualidad en libertad y con consciencia.
    6) Vivir en un continuo vaivén entre el pasado y el futuro, siempre ajeno al aquí y ahora.
    6) Vivir en el aquí-ahora: cuando mires, mira; cuando toques, toca; cuando comas, come; cuando camines, camina; cuando hagas el amor, haz el amor…
    7) Poner toda la atención en el “qué”: qué pasa o qué deja de pasar, qué hago o qué dejo de hacer…
    7) Poner toda la atención en el “cómo”: cómo vivo el qué.
    8) Crear problemas donde no los hay y convertir en complicado lo sencillo.
    8) Se acabaron los problemas –alegraos, no os inquietéis por nada- y se constata la inefable sencillez que subyace tras la grandiosidad de la Creación, el Cosmos y la Vida.
    9) Necesidad de cambio: deseo de cambiar la vida de uno mismo y de los demás, las cosas, el mundo…
    9) Comprensión de todo se halla en constante y veloz Evolución, de que todo es en cada momento exactamente como corresponde que sea y que la Paz ya hasta aquí: el libre albedrío como fruto del Amor del que surge y se nutre la Creación.
    10) Creer en la enfermedad y ceñirla a sus síntomas exteriores.
    10) Percatarse que la enfermedad es un mito: entender la auténtica naturaleza y dimensión de lo que se llama enfermedad y su contenido sanador: el papel de las enfermedades terminales y no terminales en el proceso consciencial de cada cual y/o en el de las personas cercanas (Pactos de Amor).
    11) Creer en la muerte y tenerle miedo, lo que conlleva también tener miedo y desconfiar de la vida.
    11) Comprender que la muerte es sólo un imposible, un fantasma de la imaginación humana: el tránsito y las experiencias cercanas a la muerte.
    12) Experiencia dual: malestar, bienestar… sufrimiento.
    12) El fin de la experiencia dual: la Felicidad incausada y como Estado Natural.
    13) Interior y exterior, mundano y espiritual, pasividad y actividad…
    13) Mundano-espiritual.
    14) Desconocer las interacciones y el carácter de red de la Humanidad.
    14) Darse de cuenta de las interrelaciones existentes entre todos los seres humanos y la organización en redes de la Creación, donde todo es suma de partes y cada parte forma parte, a su vez, de una suma superior.
    15) No percibir la naturaleza y el calado de la Madre Tierra.
    15) Vivir en simbiosis con la Madre Tierra, constatando que es un ser vivir, y comprender el papel de “maestra” que tiene la Naturaleza.
    16) Creer del Dios.
    16) Ningún Dios en el que creer: la creencia en Dios impide su experimentación; Dios no es una creencia, sino una experiencia: la Experiencia.
    17) Amar al prójimo.
    17) Amar al prójimo como a uno mismo: Endiosamiento.
    18) Interpretar todo desde el lenguaje.
    18) Silencio y meditación: el juego de jugar con la mente. El “tercer ojo”, el testigo interno, y las dos dimensiones del momento presente.
    19) Pretender ser perfecto.
    19) Olvídate de ser perfecto y relájate en lo divino.
    20) La Iluminación como un sueño más de la mente.
    20) La innecesariedad de la Iluminación: ser normal y Vivir Viviendo en un sí constante a la vida - di sí a todo lo que hay, que más da que pegue o bese-…

    … Entonces y sólo entonces se percibe la esencia de la vida. ¿Qué es? En palabras humanas, lo que más se aproxima a esa esencia es el Amor… El Amor que glosó Pablo de Tarso en el capítulo 13 de su Primera Carta a los Corintios y sobre el que Albert Einstein, en la célebre carta a su hija Lieserl (nacida en secreto de su relación prematrimonial con Mileva Maric), afirmó: “Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras; y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el Universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el Amor. Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del Universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas”.

    Amor es lo que eres; Amor es lo que Es. Sólo el Amor es Real… Viviendo el Amor que eres, vives fuera de la mente, sin identificarte con nada, libre, sin ningún sistema de creencias. Y tomas el mando consciente de tu vida, que ya no es “tú” vida, sino la vida misma. Vives desde la consciencia, en consciencia y con consciencia... Consciencia pura, mirada limpia: sin interferencias, sin juicios, sin interpretaciones, sin deseos, sin quejas. Todo es tal como es y exactamente como tiene que ser. Tú también… Por fin, te contemplas a ti mismo como realmente eres: sin identidad propia, pero siendo todo; sin percepción de sujeto, pero absorbiendo en ti la totalidad de los objetos, que dejan de ser tales para ser tú; nada y todo; todo y nada…

    Ya no hay sueños ni despertares, ni preguntas ni repuestas, ni búsquedas ni encuentros, ni deseos ni frustraciones, ni creencias ni expectativas, ni caminos ni metas… Ya no nadas en el Río de la Vida, flotas en él hasta darte cuenta de que no es que flotes, sino que tú eres el Río, eres la Vida…. Se desvanece cualquier identidad: ya no sabes quién es quién, ni lo necesitas para nada; ya no sabes qué es qué, ni lo necesitas para nada. Eres ¡un Vividor! Y te basta y te sobra con saborear la vida en su totalidad, sea lo que sea, traiga lo que traiga; te basta y te sobra con disfrutar de la existencia toda siendo tú misma toda la existencia… Te has transformado en el Río de la Vida y en la Vida misma. ¡Te has transformado en Dios! Nunca dejaste de serlo; aquí-ahora lo recuerdas, lo vives, lo experiencias, lo gozas…

    No puedo compartir más contigo a través de las palabras...

    Es todo tan sencillo, tan simple, tan fácil, tan divino… Vivir Viviendo… Mirada horizontal, nariz vertical… Esto es la iluminación: ¡tú mismo!... Sin mente, sin lenguaje, sin tiempo.

    TALLER
    “DEJAR ATRÁS EL SUFRIMIENTO:
    LOS HÁBITOS DE LA FELICIDAD”

    Guión básico del taller que Emilio Carrillo desarrollará en la Casa de Acogida de Pepe Bravo en Alozaina (Málaga) los días viernes 15 (tarde), sábado 16 (completo) y domingo 17 (mañana) de mayo de 2015Información e inscripciones: actividades.artedemismanos@gmail.com
    NOTA: Para profundizar en sus contenidos, acudir al libro de Emilio Carrillo titulado Sin mente, sin lenguaje, sin tiempo (Ediciones Ende, 2015):