Muy recomendada.

jueves, 21 de agosto de 2014

Los siete pasos de la alimentación consciente


FUENTE http://elblogdeesenciadealquimia.com
La alimentación consciente, o minfulness de la alimentación, tiene como objetivo que nos relacionemos de manera equilibrada con la comida.
Sin duda todos hemos experimentado lo contrario, que es una alimentación inconsciente: comer de modo automático,comiendo sin preguntarnos si tenemos o no hambre, sin disfrutar el momento, sin pensar en lo que estamos comiendo.
Se trata de adoptar unos enfoques de atención que te enseñan a relacionarte con la comida y contigo mismo, de un modo diferente. Sin hacer ningún tipo de dieta, consiste en ser consciente tanto de tus sensaciones físicas (hambre o saciedad) , de los mensajes de tu mente, y de tus emociones, para ser libre de elegir cuándo empezar y cuándo terminar de comer. Con la alimentación consciente encontramos en nosotros mismos la respuesta a la pregunta de cuánto y qué debemos comer.
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Según Buda tanto demasiado alimento como demasiado poco son perjudiciales para la salud y el bienestar. La comprensión de las necesidades únicas de tu cuerpo son esenciales para una vida sana y feliz.
La herramienta principal para ayudar a las personas a ser conscientes de lo que comen (algo que supone el 90% del trabajo) es la meditación .Cuando estamos llenos de consciencia y presencia entonces sí nos llenamos y  podemos sentir satisfacción.
Vamos a aprovechar la comida como una puerta que tiene el potencial de despertarnos a una verdad más profunda sobre la vida. Y tenemos 5 oportunidades diarias al menos.
Recuerda que no se trata de presionar un botón para activar la alimentación consciente y, así, cumplirla a la perfección. Es algo que requiere constancia y entrenamiento
LOS 7 PASOS PARA ALCANZAR UNA ALIMENTACIÓN CONSCIENTE
¿Cuáles serían los pilares fundamentales?
1.Come sólo cuando tengas hambre. Cada vez que vayas a comer, pregúntate para qué. ¿Qué parte de ti tiene hambre?(Después practicaremos este punto)
Si abres la nevera y te quedas mirando para ver qué te apetece comer es que no tienes hambre, vas allí porque te aburres. Si estás en el trabajo y vas a picotear algo no es porque tengas hambre, es porque quieres descansar. Si tomas un helado porque estás enfadado no tienes hambre, probablemente tienes ansiedad.
¿Quién es el que está hambriento? ¿Qué partes de mí son las que tienen hambre? 
2. Comer más despacio, llevar la atención a la masticación.
Ser conscientes de que nuestra satisfacción al comer procede del masticar. Es por esa razón que nos gustan los alimentos crujientes. Si estamos hablando, leyendo o contestando un whapsap mientras comemos nuestra hambre bucal no se sacia porque no hemos estado atentos. Sólo invitando a nuestra mente a la boca nos saciaremos.
Si masticamos bien aparecen sabores secundarios que al comer rapido no percibimos
Masticar despacio es igual a mayor satisfacción. Las señales de saciedad y statisfacción se activan a los 20 minutos de comenzar a comer, por lo tanto si comemos rápido habremos comido demasiada comida y nuestro estómago se resentirá
3. Come como si fueras un catador de vinos, oliendo, saboreando cada bocado.vino
Huele, disfruta de los aromas, toma un bocado y dale vueltas en la boca. Detecta todos los ingredientes y especias. Mastica lentamente hasta tragar, observa cuánto dura el sabor en tu boca. Toma agua para limpiar el paladar antes de dar el siguiente trago.
Observa cómo “solo sabe el primer trozo”, pero puedes lograr que cada bocado sea igual que el primero si estás atento
Fijaté cuando has dejado de notar el sabor: es momento de volver a invitar a la mente a tu boca, de estar presente, comenzando de nuevo a ser un catador de comida
4. Come sin distracciones: Si te conectas a la tele, al ordenador o al móvil te desconectas de tí. Tu mente no está en la boca, y así no hay satisfacción ni saciedad.
5. No te prohibas ningún alimento. Atrévete a comer de todo, el problema no es lo que comes sino la cantidad que comes o desde dónde lo comes. Si tienes alimentos prohibidos aumenta la tentación de ingerirlos., tenemos hambre “mental”. Si no los hay no hay nada que transgredir.
6. Come la cantidad adecuada o suficiente:
Aunque varía según las circunstancias,en general sería estar lleno 2 tercios.
Cuando nos sintamos llenos en un 80% podemos beber agua, tomar dos bocados más y dejar de comer
Para ello durante 3 momentos de la comida he de preguntarme¿tengo más hambre?: Nos han enseñado a comérnoslo todo, sin dejar nada en el plato.
7.  Experimenta la mirada blanda y la gratitud mientras comes. 
Mirada blanda: Observa lo que te pasa, los mensajes de tu mente, las veces que comes distraido e inconsciente con benevolencia hacia tí. El juicio, el perfeccionismo y la crítica interior ayuda a que abandonemos este enfoque.
La gratitud nos llena el corazón, que suele ser quién más nos pide comer. 
La gratitud se experimenta al ser consciente de todos los seres que han hecho posible que esos alimentos estén allí presentes: plantas, animales, personas…
Según las enseñanzas del Zen, cada vez que comemos ingerimos la energía vital de incontables seres. La comida de nuestro plato es producto del sol, la tierra, la lluvia, los insectos que polinizaron las plantas, y de muchas personas, como los labradores, trasportistas, tenderos…Esa energía del alimento, producto de tantos seres, recorre nuestro cuerpo, llega a todas nuestras cálulas. Y ese milagro ocurre cada día

Trucos para llevar la alimentación consciente a tu vida cotidiana:
1. Meditación del tenedor vacio: Soltar el tenedor entre bocado y bocado. Esperar hasta que no quede más comida en la boca antes de volver  a cojer el tenedor.
Puedes practicarlo durante 5 minutos o durante uno de los platos.
2. Hoy permanece presente al menos los 3 primeros bocados y/o los 3 primeros sorbos al empezar a comer o beber
3. Antes de comer para unos segundos y evalúa tu hambre estomacal, valorándola de 0 a 10, donde 0 es nada de hambre y 10 es desnutrido. Cuando en tu plato quede la mitad de la comida evalúa de nuevo tu hambre.
Y repite esa valoración al terminar de comer el plato. El objetivo es ejercitar la atención, conectar con las señales que habitualmente no percibimos.
4. Hacer una pausa antes de comenzar a comer y observar cada alimento del plato, comiendo con la vista: fíjate en los colores, formas, texturas…
Inhala los aromas. Siente cómo te alimentas con ese olor.
Y experimenta la gratitud hacia todos los seres que han hecho posible que esos alimentos estén allí presentes: plantas, animales, personas…
5. Come como si fueras un catador de vinos, oliendo, saboreando cada bocado.
Huele, disfruta de los aromas, toma un bocado y dale vueltas en la boca. Detecta todos los ingredientes y especias. Mastica lentamente hasta tragar, observa cuánto dura el sabor en tu boca. Toma agua para limpiar el paladar antes de dar el siguiente trago.
Observa cómo “solo sabe el primer trozo”Fíjate cuando has dejado de notar el sabor: es momento de volver a invitar a la mente a tu boca, de estar presente, comenzando de nuevo a ser un catador de comida
6. Mastica un bocado de la comida entre 15 y 30 veces. Enfocar la atención en lo que ocurre en nuestra boca cuando masticamos de ese modo, notar las diferencias entre comer así y de modo normal.
7. Puedes probar a beber agua antes de comer algo, saboreándola, una pausa que te ayuda a distinguir si tienes hambre verdaderamente y de qué tipo es (o simplemente es sed).

NO EXISTE NADA AFUERA




NO EXISTE NADA AFUERA

No existe nada afuera, solo existen pensamientos en mi mente, está frase viene del Ho’oponopono. Un curso de Milagros también dice que no hay nada afuera de nosotros.

¿Cómo entendemos esto? Sé que resulta algo complicado, …mé extenderé más allá de los sentidos físicos.


La ilusión nos muestra que estamos separados, pero en realidad lo que sucede es que si te ataco, me estoy atacando, si te perdono, me estoy perdonando. Si no estoy pensando pacíficamente en ti, tampoco estoy pensando pacíficamente en mí.

Cuando oigo noticias en la televisión o algún amigo o conocido me cuenta algún suceso ocurrido de esos que crean en mí, impotencia, malestar, enseguida quiero hacer algo para cambiar el mundo. Me nace un sentimiento de incapacidad y rabia y solo se calma cuando recuerdo que el mundo que percibo no es real, está en mí.

Me olvido completamente de que el mundo que percibo, está en mi mente, y que esa sensación de rabia e impotencia es mía, nace desde mi interior. Es fácil atribuirla a algo exterior, pero aquello que llega a mis oídos es porque hay algo en mí que cree en eso y lo atraigo o lo estoy creando. Por lo tanto aparece quién me lo cuente.

Si no fuera una creencia mía, nada entraría en mí que me alterara. Mi mundo soy yo.

Todo el tiempo sin darme cuenta estoy reflejando mis creencias en el mundo y deseando que el mundo cambie a mi antojo, que cambie de la manera que yo considero sería mejor. Que el mundo sea un mejor lugar para todos, que nadie sufra de escasez, que la gente sea feliz y lo demuestre y que todos vivamos en paz.

De una manera u otra el universo se encarga de mostrarme mis creencias reflejadas en la pantalla de mi vida. No tengo que entender como sucede esto ya que la mente consciente no tiene la capacidad de entender prácticamente nada, no fue diseñada para ello. Apenas capta menos del 1% de aquello que realmente sucede.

Esa misma necesidad de cambio es aquello que yo estoy reflejando y experimentando; más necesidad de cambio.

Veo en mi mundo a otros que también quieren cambiarlo ¿Por qué el mundo no cambia si tantos queremos el bien para nuestro mundo?

Entonces me pregunto, ¿Qué estoy creando? Y es cuando me doy cuenta que lo que estoy expandiendo es mi necesidad de que algo cambie. Estoy enfocada en la resistencia a algo y no en la aceptación, la paz y la tranquilidad en mí. Por lo tanto estoy creando más deseos de cambio, más frustración y más quejas acerca de mi realidad, estoy creando más de aquello que quiero cambiar.

Mi consciencia está haciendo lo contrario a lo que deseo, porque el deseo es lo que se está expandiendo y no el resultado. Expando la necesidad de cambiar algo. Y no hay manera de cambiar aquello que no existe.

El mundo está en mi mente, el mundo no es real. Nada existe allá afuera. El mundo que veo es el retrato de mi manera de pensar.

El mundo es la pantalla donde todas nuestras creencias se hacen realidad. Pero no existe, no es real, es tan solo un holograma de mi estado mental.

Es extraño esto y a mí me resulta difícil este entendimiento, pero todo es una ilusión, yo soy la creadora de lo que experimento. No existe nada allá afuera, solo son pensamientos en mi mente.

Nada que haga desde el afuera para solucionar el mundo puede funcionar porque él es tan solo mi proyección y las proyecciones no pueden cambiar, las proyecciones son ilusiones, no son reales, no existen.

No hay nada que hacer para que el mundo cambie. Pero si recuerdo quién realmente soy y si logro salir del velo que cubre mi visión, allí es cuándo podré ver un mundo perfecto como en realidad es y ver a mis hermanos en su esencia y tal como realmente son. Mis hermanos no están separados, todos ellos son parte de mí.

El mundo no puede cambiar, el cambio está en mi percepción.

Al usar los sentidos internos es más fácil oír la voz de Dios, ver desde el corazón y hablar a través del amor.

Solo cuando volvamos a recordar nuestra esencia y sentirla es cuando veremos un mundo de amor porque lo que se reflejará de nosotros es eso, amor. Nada que no sea amor, es real.

No necesitamos cambiar nada, porque ya somos perfectos, solo tenemos que salir del miedo para ver el mundo desde el amor.

Mientras siga viendo un mundo de violencia, de injusticias, de desamor, eso es en lo que me estoy enfocando y no estoy siendo puro de corazón, estoy viendo a través de mis memorias y mi programación.

La realidad que vivimos es parecida a una pantalla de cine, si queremos cambiar la película tenemos que cambiar lo que está en el proyector. Lo que estamos proyectando está hecho de ondas vibratorias y lo que hacemos es sintonizar con nuestros sentidos a esa realidad. Es como una radio, todas las emisoras están sonando al mismo tiempo, yo escojo con cual voy a sintonizar.

Toda la realidad exterior que percibimos, en realidad, es tan solo una construcción mental. Nosotros creamos nuestra versión del mundo tal como lo vemos, incluyendo a quienes pareciera que compartieran este mundo con nosotros.

La versión que recibimos de la realidad es aquella que nosotros creamos. Tu eres el único que está allí en tu mundo, nadie de los que están allí son reales. Ellos en realidad están en su mundo cada quien, tal vez con una versión tuya en su realidad. Todas las personas de mi mundo son hologramas. Estamos en este universo, hacemos parte de él y lo más importante es que todo el universo está dentro de nosotros.

Si quiero cambiar el mundo comienzo por mí, comienzo a irradiar luz e información.

Como tú no eres realmente como yo te imagino, tú eres mi otro yo, espero haberlo comprendido….

Pero sobre todo, desde mi corazón te digo….

Te amo.

Jocelyne Ramniceanu

FUENTE http://todomikeg.blogspot.com.es

miércoles, 20 de agosto de 2014

Transición a una Nueva Consciencia Planetaria. David Topi en conversació...

Entrevista a David Topí de Sergio Quiroga Morla en Barcelona
Agosto - 2014
Temas:
Vidas Paralelas
El proceso de Ascención planetaria
Meditaciones masivas y su relación con el sistema de control
Reflexiones sobre la dualidad

En
esta entrevista David expresa un interesante punto de vista acerca de
las meditaciones masivas y sus consecuencias en materia energética, tema
de su especialidad.

Escucha con el corazón y permite que las palabras resuenen en tu interior.

Sergio Quiroga Morla
www.quirogamorla.com
Unite a mi facebook:
https://www.facebook.com/TrabajoConsc...

Su interior se trasformó para siempre

Hace tres mil años había un ser humano, igual que tú y yo, que vivía cerca de una ciudad rodeada de montañas.
Este ser humano estudiaba para convertirse en un chamán, para aprender el conocimiento de sus ancestros, pero no estaba totalmente de acuerdo con todo lo que aprendía… En su corazón sentía que debía haber algo más…
Un día, mientras dormía en una cueva, soñó que veía su propio cuerpo durmiendo. Salió de la cueva a una noche de luna llena. El cielo estaba despejado y vio una infinidad de estrellas…
Entonces, algo sucedió en su interior que transformó su vida para siempre… Se miró las manos, sintió su cuerpo y oyó su propia voz que decía… “Estoy hecho de luz, estoy hecho de estrellas”…
Miró el cielo de nuevo y se dio cuenta de que no son las estrellas las que crean la luz, sino que es la luz la que crea las estrellas….
“Todo está hecho de luz dijo y el espacio de en medio no esta vació…”
Y supo que todo lo que existe es un ser viviente, y que la luz es la mensajera de la vida, porque está viva y contiene toda la información…
Entonces se dio cuenta de que, aunque estaba hecho de estrellas, él no era esas estrellas… “Estoy en medio de las estrellas” pensó…
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Así que llamó a las estrellas “el tonal” y a la luz que había entre las estrellas “el nagual”… y supo que lo que creaba la armonía y el espacio entre ambos es la Vida o Intento…
¡Sin vida, “el tonal” y “el nagual” no existirían! La vida es la fuerza de lo absoluto, lo supremo, la Creadora de todas las cosas…
Esto es lo que descubrió… ¡Todo lo que existe es una manifestación del ser viviente el que llamamos Dios!… ¡Todas las cosas son Dios!… Y llego a la conclusión de que “la percepción humana es sólo luz que percibe luz”…
También se dio cuenta “de que la materia es un espejo”, “todo es un espejo que refleja luz y crea imágenes de esa luz”… y el mundo de la ilusión, el Sueño, es tan sólo como un humo que nos impide ver lo que realmente somos… “Lo que realmente somos es puro Amor, pura Luz” dijo…
¡Este descubrimiento cambió su vida!… Una vez supo lo que en verdad era, miró a su alrededor y vio a otros seres humanos y al resto de la naturaleza, y le asombró lo que vio…
¡Se vio a sí mismo en todas las cosas… en cada ser humano, en cada animal, en cada árbol, en el agua, en la lluvia, en las nubes, en la Tierra!…
Y vio que la Vida mezclaba el tonal y el nagual de distintas maneras, para crear millones de manifestaciones de Vida…
En esos instantes lo comprendió todo… Se sentía entusiasmado y su corazón rebosaba paz… Estaba impaciente por revelar a su gente lo que había descubierto. Pero no había palabras para explicarlo…
Intentó describirlo a los demás, pero no lo entendían… ¡Vieron que había cambiado, que algo muy bello irradiaba de sus ojos y de su voz!… ¡Comprobaron que ya no emitía juicios sobre nada ni nadie.
Ya no se parecía a nadie!… Él los comprendía muy bien a todos, pero a él nadie lo comprendía… Creyeron que era una encarnación de Dios,… al oírlo, él sonrió y dijo… “Es cierto…Soy Dios… Pero vosotros también lo sois. Todos somos iguales…
Somos imágenes de luz… Somos Dios”… Pero la gente seguía sin entenderlo…
Había descubierto que era un espejo para los demás, un espejo en el que podía verse a sí mismo… “Cada uno es un espejo”, dijo… ¡Se veía en todos, pero nadie se veía a sí mismo en él!…
Y comprendió que todos soñaban pero sin tener conciencia de ello, sin saber lo que realmente eran… No podían verse a ellos mismos en él, porque había un muro de niebla o humo entre los espejos… Y ese muro de niebla esta construído por la interpretación de las imágenes de luz, el Sueño de los seres humanos…
Entonces supo que pronto olvidaría todo lo que había aprendido… Quería acordarse de todas las visiones que había tenido, así que decidió llamarse a si mismo “Espejo Humeante”, para recordar siempre que la materia es un espejo, y que el humo que hay en medio, es lo que nos impide saber qué somos…
Y dijo… “Soy Espejo Humeante porque me veo en todos vosotros, pero no nos reconocemos mutuamente, por el humo que hay entre nosotros..
Ese humo es el Sueño, y el espejo eres tú… el soñador…”
Miguel Ruiz Extracto del Libro los Cuatro Acuerdos
Fuente: Ángeles Amor

martes, 19 de agosto de 2014

Vivir en la Ilusión Enric Corbera


Basándose en la física cuántica, que es el mundo de las infinitas posibilidades, Enric Corbera nos explica que el ser humano como Observador, crea su propia realidad.
Se trata de comprender que todo lo que nos sucede lo atraemos nosotros mismos y que no hay que luchar contra nada, ni reforzarlo, simplemente integrarlo.
Nos habla de la revelación que es cuando te cuestionas tus creencias, tu vida, del holograma que es el mundo de la ilusión,etc.

-El querer es creer que tengo el derecho de cambiar tu vida.
-El amor es el respeto profundo a la vida de cada cual.
-Cada instante que vivimos determinará el instante siguiente.
-Siempre vivimos en el pasado que proyectamos en nuestro futuro.
-El mundo que estoy viviendo es un mundo que estoy creyendo, que estoy fabricando y lo estoy proyectando.

Ejercicio para descubrir tus creencias inconscientes


FUENTE http://elblogdeesenciadealquimia.com
Si podemos reconocer las pautas que tenemos impresas en las personas, situaciones y relaciones de nuestra vida, tendremos una buena idea de nuestras creencias inconscientes en las que tienen su origen
Te invitamos a hacer un cuestionario rápido, simple y eficaz donde identificarás las caracerísticas de tus cuidadores cuando eras niño, sobretodo sus rasgos “negativos” o contractivos. El propósito es identificar las impresiones y creencias que nos formamos de estas características negativas cuando éramos niños.
Rellena este cuadro:

Hombre Mujer
B (+)Lista de las características positivas de tus cuidadores. Pueden ser tanto los padres, hermanos, parientes, amigos de la familia, que cuidaron de tí hasta los 15 años

A (-)Haz una lista de las características negativas de esos mismos cuidadores.La lista se basa en tu manera de contemplarlos desde la inocencia de un niño


Ejemplos: Distante, controlador, crítico, estricto, frío, injusto, temeroso, dehonesto, juzgador…
Ahora responde con palabras sueltas o frases simples esta pregunta, desde la perspectiva actual, desde tu adulto:


¿Qué es lo que más querías y necesitabas de tus cuidadores?
        C
Ahora vamos a identificar las frustracciones recurrentes de la infancia (por ejemplo: no ser escuchado, desear más reconocimiento)
Como de pequeños somos muy creativos encontramos otros modos de conseguir lo que necesitabamos ( me saltaba las reglas, me retiraba del mundo, buscaba a otra persona…)
Describe tus frustraciones infantiles y lo que hiciste para afrontarlas.
Responde con palabras sueltas o frases breves.


1. Tus frustraccionesde la infancia 2. ¿Cómo abordastetus frustracciones?
       D

Completa el siguiente esquema con una mente abierta, recordando que en la vida nada es absoluto.

Declaración 1: A veces atraigo gente a mi vida que son……………………………………….(acaba la frase con una palabra de “A”)
Declaración 2: Yo quiero que sean……………….(palabra de “B”)
Declaración 3: …para poder tener ………………(palabra de “C”)
Declaración 4: A veces me impido conseguir esta haciendo ……………………. (Palabra de D2)
La declaración 1 te ayuda a reconocer que a veces atraes o has atraidp a personas con las características que menos te gustaban de tus cuidadores infantiles. Al percibir esas cualidades como negativas cuando eras niño y tuviste una fuerte aversión hacia ellas, se convirtieron en tu sombra, al poner una carga emocional sobre ellas. Tu disgusto hacia esa cualidad negativa se convierte en el imán que la atrae a tu vida adulta.
La declaración 2 te ayuda a ver que a menudo esperas de los demás las cualidades que considerabas buenas o positivas de tus cuidadores.
La declaración 3 te hace consciente de las cosas que quieres y necesitas en la vida desde el punto de vista de un niño.
Aunque ahora seas adulto sigues buscando las mismas cosas que cuando eras niño, sólo que ahora tratas de encontrarlas de maneras más adultas y sofisticadas.
La declaración 4 sugiere que inconscientemente podrías estar bloqueando la gran alegria y los logros de tu vida al intentar satisfacer tus necesidades usando versiones actualizadas de las técnicas que aprendiste de niño.
Tatiana Muñoz

lunes, 18 de agosto de 2014

Emociones causantes de dolores en la espalda

Pensamientos, juicios y críticas causan estas dolencias que se manifiesta y padecen un porcentaje altísimo de la población de la tierra.
Espalda (en general)
La espalda representa el sostén y el soporte de la vida. Es el lugar que me protege si me siento impotente frente a una persona o una situación (doy la espalda) en caso de necesidad. Si mi peso es excesivo, si carezco de “respaldo” o si no me siento bastante “respaldado” (afectivamente, monetariamente, etc.), mi espalda reaccionará en consecuencia y ciertos dolores (agujetas) pueden manifestarse. Puedo tener la espalda ancha y ser capaz de recibir o bien inclinarme humildemente, a inclinarme por respeto o aceptación. Poco importa el motivo, un dolor de espalda indica que quiero quizás salvarme de algo colocándolo detrás mío, porque es con mi espalda que olvido las experiencias que me causaron confusión o pena. Pongo todo lo que no deseo ver o dejar de ver a los demás, jugando así al avestruz.
Estoy profundamente herido, incapaz actualmente de expresar estas emociones bloqueadas. Rechazo ver lo que me conviene. Acepto liberar ahora las energías retenidas en los lugares que me duelen, una espalda flexible pero fuerte indica cierta flexibilidad mental y una gran apertura mental contrariamente a la rigidez dorsal que significa orgullo, poder y negación a ceder. Sentado bien cómodamente, puedo tener la sensación de estar protegido, en total seguridad. Sin embargo, aun cuando mi espalda sirva para soportar estas cosas indeseables y jugar al “avestruz”, acepto ver lo que me molesta y expresarlo. Actuando de este modo, me libero del peso que llevaba.
La postura adoptada da indicaciones sobre lo que vivo y sobre mi modo de transigir con las situaciones de mi vida: si estoy en reacción frente a la autoridad, si quiero tener razón frente a alguien o a algo, voy a “tensar la espalda” por orgullo. Si, al contrario, vivo sumisión, si tengo miedo, si me siento débil, voy a “curvar la espalda” y cuantas más grandes sean mis preocupaciones, más “me dolerá la espalda”. Ciertas personas integran más las dificultades de la vida en la escritura, el diálogo o el intercambio. Elijo el medio que mejor me conviene y dejo que la vida fluya en mí para aprender a expresarme más y afirmarme cuando lo necesito. Acepto que la vida me sostenga en cada instante y “levanto los hombros”, sabiendo que tengo la fuerza necesaria para realizar todos mis proyectos.
Parte superior de la espalda (7 vértebras cervicales)
La parte superior de la espalda corresponde a la región del corazón y al centro energético cardíaco.
Los dolores de espalda se refieren a las primeras fases de la concepción, a las necesidades de base y a la estructura más fundamental del ser. Las 7 vértebras cervicales están particularmente referidas en este sector. Se refieren a la comunicación y a mi grado de apertura frente a la vida. Mi ingenuidad puede hacerme vulnerable a este nivel. Si tengo la sensación que se me quiere juzgar, criticarme o herirme, podré estar afectado en este plano y tendré tendencia a encerrarme como una ostra. Las cervicales c1, c2, y c3 están particularmente afectadas si me desvalorizo al nivel de mis capacidades intelectuales y las cervicales inferiores reaccionarán a la injusticia que puedo tener de la sensación de vivir en mi vida o a la que veo alrededor mío y que me repugna. Además, cada vértebra me da las informaciones adicionales sobre la fuente de mi malestar.
c1 = primera vértebra cervical que se llama el atlas y que lleva el número c1, sirve de soporte a la cabeza. Es un pilar que mantiene la cabeza en equilibrio; si me preocupo demasiado ( me rompo la cabeza) frente a una situación o a una persona, mi cabeza se hace más pesada hasta darme dolores de cabeza y podrá tener dificultad en soportar la carga. Si manifiesto estrechez mental, si rehuso mirar todas las facetas de una situación, si soy rígido en mi modo de pensar, c1 reaccionará dejando sus actividades, dejando de poder pivotar. Estará paralizada por mi miedo, mi desesperación frente a la vida, mi negatividad, mi dificultad en expresar mis emociones. Un mal estado de c1 se acompaña generalmente de dolores que afectan la cabeza, el cerebro y el sistema nervioso, etc. Debo aprender a escuchar mi interior, a guardar mi mente abierta, a traer más calma en mi vida para disminuir mi actividad cerebral, permitiéndome así ver la realidad bajo un día nuevo, con más confianza.
c2 = la segunda vértebra cervical trabaja en estrecha colaboración con c1. Se la llama axis. Es el pivote que permite a c1 moverse. c2 está conectada con los principales órganos de los sentidos, es decir los ojos, la nariz, las orejas, la boca (lengua). Por esto estarán afectados éstos cuando c2 tenga un malestar. Si soy rígido en mi modo de percibir la vida, si rehúso soltar mis viejas ideas para dejar sitio a lo nuevo, si me preocupo siempre por el día siguiente, c2 corre el gran riesgo de volverse también rígida. Frecuentemente, mis lágrimas son secas porque reprimo mis emociones y mis penas, mis decepciones, mis pesares quedan hundidos dentro de mí. El “lubricante” (mis lágrimas de pena o de alegría) siendo carente, c1 no se articulará sobre c2 tan fácilmente. Habrá irritación, calentamiento, igual como en mi vida cotidiana. Esto se produce particularmente, en el caso de depresión, de una emotividad excesiva (si por ejemplo, hay un conflicto familiar), de ira, de revuelta, todo esto siendo generalmente causado por el miedo de ir hacia delante, de cambiar, de tomar responsabilidades, de enjuiciamiento de los demás y de sí – mismo, por la no estima, puede llevar a un deseo de auto destrucción (suicidio). Debo aprender a tomar contacto con mis emociones y asumirlas, a tomar mi lugar expresando lo que vivo para que el flujo de energía empiece a circular en mi cuerpo y que c2 pueda volver a funcionar en armonía con c1 y que todo “bañe en aceite”!
c3 = la tercera vértebra cervical es una eterna solitaria. A causa de su posición, no puede contar con nadie o trabajar en cooperación con otras vértebras. Si mi c3 no se encuentra bien, también puedo tener la sensación de que debo despabilarme solo. También puedo replegarme sobre mí mismo, vivir “en mi burbuja” y evitar toda forma de comunicación (tanto oral como sexual) con mi entorno. “¿para qué perder mi tiempo? de todos modos, nunca se me hace caso y nunca se entienden mis ideas o mis estados de ánimo”. Entonces se produce la rebelión, el desanimo, porque mi sensibilidad está afectada en lo más hondo de mí. Incluso puede apoderarse de mí la angustia. El desgaste del tiempo hace su labor y mis sueños y mis deseos más queridos se desvanecen poco a poco. Me vuelvo irritable, amargo con una persona o una situación que no consigo digerir. La soledad puede tanto ser benéfica para recuperarme, hacer balance, ver claro en mi vida, como puede ser un medio de huir de mis emociones, la realidad hacía la cual vivo con mucha incomprensión. La elección me incumbe! tomo nota de que una dolencia en c3 puede conllevar daños en mi rostro (piel, huesos o nervios) así como en las orejas y los dientes.
c4, c5, c6 = las vértebras cuarta, quinta y sexta cervicales se ubican al nivel de la tiroides y están en estrecha relación con ésta. Ésta juega un papel mayor en el lenguaje, la voz, (cuerdas vocales) y cualquier desarmonía en lo que a comunicación se refiere, tanto cuando me expreso, como cuando otras personas me comunican, hará que reaccionen c4, c5 y c6. Puede que me haya ofuscado con lo que haya oído, causando indignación e ira. c4, c5 y c6 reaccionan aún más fuertes si además no expreso mis opiniones, mis frustraciones. Mi porcentaje de agresividad corre el riesgo de incrementarse, lo cual cierra los canales de comunicación al nivel de estas 3 vértebras cervicales. Trago mal lo que a mí se me presenta. Tengo tendencia a rumiar ciertos acontecimientos para un largo período de tiempo. Frecuentemente aparecen dolencias y dolores que afectan todo mi sistema de comunicación verbal: boca, lengua, cuerdas vocales, faringe, etc. y todas las partes de mi cuerpo que se sitúan entre el nivel de mi boca y de mis hombros pueden estar afectadas. Tengo ventaja en aceptar, que cada experiencia es una oportunidad de crecer y que hay una lección por sacar de todo. Debo dejar fluir en vez de obstinarme y de estar enfadado con la vida, sino mi cabeza se pone a “hervir” y me siento sobrecargado por todas las tareas que tengo que realizar y que me parece no poder llegar a realizar. Necesito expresarme, o bien por la palabra, la escritura, la música, la pintura, o cualquier otra forma de expresión que me permita “volver a conectar” con mi creatividad, mi belleza interior. Todos mis sentidos entonces estarán estimulados, activados, lo cual activará mi tiroides y permitirá que c4, c5 y c6 funcionen normalmente. Los dolores sentidos en esta región podrán así desaparecer.
c7, la última vértebra cervical está influenciada altamente por todo mi lado moral, mis creencias y mi lado espiritual también. Si vivo en armonía con las leyes de la naturaleza, si escucho los mensajes que mi cuerpo me manda y la vida en general, c7 va a funcionar mejor. Al contrario, si vivo ira, si estoy cerrado a las opiniones y a los modos de ver de las personas con quienes me relaciono, si me elevo y me enfrento con otras ideologías diferentes de la mía sin una mente abierta, c7 reaccionará fuertemente y podrá afectar mis manos, codos y brazos que podrán inflamarse o tener dificultades en moverse. El funcionamiento de mi tiroides estará afectado. Del mismo modo, remordimientos de consciencia con relación a una palabra dicha, un acto hecho o un pensamiento mandado hacía una persona también van a afectar c7. Si vivo emociones intensas en mi vida, si estoy decepcionado, si tengo miedo de ser rechazado, si me escondo debajo de mi cama para evitar estar herido “otra vez”, c7 podrá estar afectada. Debo aprender a discernir lo que es bueno para mí y lo que no lo es. Debo respetar los puntos de vista de cada persona incluso si son diferentes de los míos. Abriendo mis brazos a los demás es cómo voy a aprender mejor y podré realizar mejor las elecciones que me permitirán sentirme más libre
La parte central de la espalda (12 vértebras dorsales)
La parte central de la espalda representa la gran región torácica del cuerpo comprendida entre el corazón y las vértebras lumbares. Es una región de culpabilidad emocional y afectiva. Las 12 vértebras dorsales se relacionan principalmente con esta región:
d1 = la primera vértebra dorsal puede reaccionar fuertemente cuando voy hasta mis límites bien sea en mi trabajo, en el deporte, en todas las situaciones en que voy hasta el final de mis fuerzas mentales, físicas o emocionales. No aprecia tampoco un “dopaje” que sea bajo forma de alcohol o de droga, la que sea. Su sensibilidad en ese momento estará a flor de piel. Me construyo entonces medios de auto – protección para protegerme de mi entorno y evitar estar herido. Esto puede manifestarse sobre todo en mis gestos o en mis palabras: por ejemplo, tiendo a apartar a los demás por mi frialdad o por palabras hirientes. esto puede incluso manifestarse por una toma de peso importante, éste siendo mi protección natural y física, porque quiero inconscientemente “ocupar más sitio” y dejar menos a los demás. También esto puede esconder timidez actual y con la cual tengo dificultad para transigir. Se pondrá aún más en evidencia si temo perder el amor de la gente. Debo vigilar y evitar acurrucarme sobre mí mismo rumiando negatividad constantemente, siendo siempre fijo en las mismas ideas y frustraciones. Un mal estado de d1 puede traer dolencias en cualquier parte de mi cuerpo situada entre mis codos y la punta de mis dedos así como dificultades respiratorias (tos, asma, etc.)
d2 = la segunda vértebra dorsal reaccionará fácilmente cuando mi emotividad esté afectada. Si acumulo y ahogo mis emociones, entonces d2 me mandará un mensaje y aparecerá el “dolor de espalda”. Si tengo la sensación de que no tengo mi lugar en la vida y en la sociedad, que la vida es “injusta” y que me siento víctima de los acontecimientos, d2 estará afectada. Puedo ser particularmente sensible a todo lo que toca a mi familia, y vivo situaciones de conflicto o desarmonía de un modo intenso. Puedo haber almacenado viejos rencores. También puedo remover constantemente experiencias pasadas, recuerdos, queriendo fijar mi realidad en acontecimientos pasados, en vez de mirar el porvenir con confianza y viviendo intensamente el momento presente. Puedo contemplar una nueva situación que me trae un miedo a lo desconocido. ¿Voy a tener demasiadas responsabilidades? ¿Voy a estar sostenido o deberé despabilarme solo? ¿cómo va a reaccionar la gente alrededor mío? si dudo de mí, de mis capacidades, podré reaccionar jugando el papel de los “duros de roer” volviéndome muy autoritario; tendré así la sensación de controlar la situación, sabiendo muy bien que tiemblo de miedo, yendo incluso hasta tener angustia. También puedo volverme irritable frente a una persona o un suceso y reacciono por saltos de humor. Una d2 en mal estado suele estar acompañada de malestar y dolores en el corazón y los órganos que se vinculan a ellos, así como a los pulmones. Aprendo a pedir y tener confianza en mi capacidad de aceptar nuevos retos. Suelto mi pasado y me giro hacía el futuro sabiendo que ahora soy capaz de tomar mi lugar en armonía con mi entorno. Puedo también leer la sección referente al corazón para tener otras pistas.
d3 = la tercera vértebra dorsal está esencialmente relacionada con los pulmones y el pecho. Puedo ir a consultar lo referente a estos dos temas para ver cuáles son las causas que pueden afectarles y tendré una pista para saber porqué d3 me manda también mensajes. Además, todo lo que puedo percibir por mis sentidos y que no me conviene del todo hará reaccionar d3. Ya que soy muy sensible a mi entorno, me he confeccionado un sistema con el cual sé lo que está bien y lo que está mal, lo que es aceptable, o no. puedo estar fijado y rígido en mi modo de pensar o ver las cosas. Tengo tendencia a juzgar cualquier persona o situación que no entre en mi definición de “correcto”. Puedo reaccionar fuertemente frente a lo que considero ser una “injusticia”. Incluso puedo volverme colérico y violento mientras no esté de acuerdo con lo que veo, percibo u oigo. También puedo construirme un “escenario” en mi cabeza, disfrazando la realidad, frecuentemente a causa de mi miedo a ver la realidad de frente y también porque la realidad que me rodea me deprime. Entonces, tengo menos gusto de vivir, ya no tengo el sentimiento de estar en seguridad. Puede invadirme la tristeza. Ya no tengo el gusto de luchar. La depresión se va apoderando de mí progresivamente, y querré cortarme de este mundo que sólo me trae pena, frustración, ansiedad. Debo aprender a ver la vida bajo un nuevo día. Aceptar que no pueda vivir en un mundo perfecto y que cualquier situación es perfecta porque cada situación me permite sacar una lección.
d4 = la cuarta vértebra dorsal e refiere a los placeres, a los deseos, a las tentaciones frecuentemente insatisfechos. A veces mis esperas son desmesuradas, carecen incluso de realismo y me vuelvo irritable, colérico porque “mis deseos” no están realizados. Estoy enfadado con la vida, mi entorno. En el fondo, siento un vacío tan grande, generalmente afectivo, que tengo tendencias depresivas y el único modo que conozco de equilibrar este estado de ser y traer algo “picante” en mi vida será crear un estado de excitación, bien sea naturalmente o artificialmente. Puedo practicar deportes de emociones fuertes (paracaidismo, alpinismo, etc.) o puedo tomar drogas para ponerme en un estado de éxtasis y de bienestar temporal. Me refugio así en un mundo imaginario, protegido de todos. Sin embargo, no estoy al albergue de las emociones que he inhibido y de las cuales he intentado escapar. En apariencia puedo ser muy libre, pero en realidad, estoy encarcelado en mi ira, mis penas, mis frustraciones, y por mi miedo a estar asfixiado por el amor de los demás, porque nunca supe reconocerlo y aceptarlo. Entonces, tengo tendencia a rechazar a los demás. Me opongo, me mantengo distante y alimento esta cuneta con mi mal humor, mi actitud depresiva. Es importante que reconozca y que acepte mis emociones para poder integrarlas y permitirme vivir plenamente mi vida. Cuando d4 está afectada, también puede seguir una dificultad con la vesícula biliar.
d5 = la quinta vértebra dorsal está tocada cuando me vuelvo a encontrar en una situación en que tengo la sensación de perder el control. Me siento entonces desestabilizado. Incluso puedo hallarme en un estado de pánico. Esto se produce en particular en el plano afectivo con relación a mi cónyuge, un miembro de mi familia, un amigo cercano, etc. este control se esconde a veces bajo una apariencia de “querer ayudar a alguien”, “guiarlo”, “ayudarle en sus dificultades”, pero en el fondo, ejerzo un control para con esta persona, estando en posición de “fuerza” incluso inconscientemente. Si las cosas no suceden como lo deseo, puedo volverme frustrado, crítico, impaciente e incluso colérico, y d5 reaccionará violentamente. Quiero darme una imagen de “duro de roer” que tiene la “espalda ancha” y que “es capaz de cargar”. Pero, en el fondo, sé que cargo demasiado los hombros, lo cual me lleva a estar inseguro, angustiado, en rebelión contra mi entorno que hago responsable de mi malestar. Tengo grandes ambiciones, lo cual me hace a veces apartarme de mis valores profundos y actuar en contradicción con éstas. Entonces, me echo en relaciones artificiales con la gente, viviendo decepción tras decepción, porque el amor verdadero, sencillo, no es bastante presente. Es importante que esté a la escucha de mi interior, que tome contacto con mi esencia, con mis verdaderos valores para que vuelva la calma en mi vida y que vea claro en los acontecimientos, desarrollándome y siendo capaz de vivir el amor verdadero. Se debe observar que el mal estado de d5 frecuentemente está acompañado de diversos malestares afectando mi hígado y mi circulación sanguínea.
d6 = la sexta vértebra dorsal, va a reaccionar cuando me critico y me juzgo severamente. Puedo haber estado educado en un entorno muy estricto en el cual los valores y las líneas de conducta debían seguirse al pie de la letra. Habiendo crecido en este clima autoritario y no permisivo, ahora puedo tener “casos de consciencia” en los cuales quisiera darme gusto, escoger tiempo para mí pero juzgo que esto no es “correcto” y “que no me lo merezco”. Me creo preocupaciones inútilmente porque no dejo de analizar cada uno de mis gestos, cada una de mis palabras, cada uno de mis pensamientos, para estar seguro de que “estoy correcto”. Me corroe la culpabilidad por dentro. La angustia está muy presente y me auto – castigo cortándome del mundo. Tengo dificultad en aceptarme. Me siento víctima de la vida, impotente frente a los acontecimientos. Juzgo severamente éstos sin querer aceptar que están aquí para hacerme crecer, pero viéndoles preferentemente como castigos, injusticias. Vivo entonces en la frustración y la incomprensión, el resentimiento, envidioso y celoso de los demás. Por esto una d6 en mal estado se suele acompañar de malestar al nivel del estómago. Tengo necesidad de estar más flexible y permisivo para conmigo y aprendo a ver lo positivo en cada acontecimiento, sabiendo que cada experiencia me lleva a conocerme más y a volverme mejor.
d7 = la séptima vértebra dorsal es una trabajadora de trabajos forzados. Si en mi vida, me empujo al límite en las cosas que debo hacer, sin escuchar mi cuerpo cuando necesita descansar o relajarse, d7 va a echar un grito de socorro. Es posible que así quiera olvidar o huir de alguien o de una situación cualquiera. Puede que quiera olvidar mis problemas financieros, afectivos, etc. parándome, es muy posible que afloren el desánimo y la insatisfacción frente a mi vida, cosa que no quiero. Acumulo mucha ira y agresividad: todo ruge adentro mío porque “la vida no tiene nada bueno para ofrecerme”. Me obstino, incluso me bloqueo sobre ciertas ideas que me obsesionan. Debo aprender a apreciar lo que tengo y lo que soy y ver toda la abundancia que es presente en mi vida. Tengo el derecho de tomar tiempo para mí, tengo el derecho de vivir emociones en vez de dejarlas hervir adentro mío. Me concedo el derecho de vivir mi pena, mi decepción, mis miedos porque es así como podré aceptarlos y cambiarlos en positivo. Puedo hacer mi limpieza interior a medida dejando que d7 funcione normalmente. Es así como los males que acompañan frecuentemente una d7 en mal estado y que tocan frecuentemente el páncreas y el duodeno podrán también irse.
d8 y d9 = las octava y novena vértebra dorsal que hallo a la altura del diafragma y que están estrechamente vinculadas, se parecen en todo. Por esto, se tratan juntas. Se afectan principalmente cuando vivo inseguridad debido a un miedo que tengo de perder el control en una situación o con una persona. Me siento más seguro de mí cuando dirijo perfectamente todos los aspectos de mi vida, cuando orquesto perfectamente cualquier situación para saber exactamente qué debo esperar. Me escondo en mi burbuja de cristal, sin hacerme preguntas ni hacer esfuerzos para cambiar lo que sea en mi vida. Vivo todas mis emociones “para dentro”. Pero este “supuesto equilibrio” está trastornado, d8 y d9 asustadas reaccionan fuertemente, acurrucándose de miedo. La desesperación puede tener lugar y tengo el mal de vivir. Tengo dificultad en ver la luz al final del túnel. Puedo sentir desprecio por la vida y me dirijo hacía un abismo que sólo puedo vencer haciendo confianza en la vida y dejando ir el control que ejerzo. Porque es soltando cuando gano el dominio de mi vida. Tomo nota que una d8 lastimada puede acompañarse de dolores del diafragma y el bazo (incluyendo los trastornos de la sangre) mientras que d9 en mal estado estará acompañada de alergia o de un mal funcionamiento de las glándulas suprarrenales o de urticaria.
d10 = cuando la décima vértebra dorsal d10 está afectada, esto suele reflejar una profunda inseguridad frente a la cual me siento sin armas, sin recursos. Mi confianza está en su nivel más bajo y necesito “un pequeño tónico” para ayudarme a darme más valor y olvidar mis preocupaciones. Frecuentemente, esto puede llevar a un consumo más grande de alcohol o de droga que de costumbre que me dará “un pequeño estímulo”. Sin embargo, cuando vuelvo a mi estado normal, las inseguridades aún están presentes y mi vida se oscurece porque sólo veo el lado negativo de las cosas. Lo veo todo en negro, rechazando la vida, compadeciéndome de mi – mismo. Estoy preocupado por pequeñeces y me enfado sin ser capaz de manifestarlo, lo cual afecta mi sensibilidad que vuelve a flor de piel y que hace que me irrite por futilidades. Una d10 en mal estado se acompaña frecuentemente de dolores en los riñones, reconocidos como la sede del miedo. Aprendo a hacerme de confianza y aprendo a ver la belleza alrededor mío y la que existe dentro de mí. Tengo el valor de pedir ayuda.
d11 = las anomalías en la onceava vértebra dorsal d11 se hallan también cuando mi sistema nervioso tiene dificultad en funcionar. Mi gran sensibilidad a todos los niveles hace que d11 se deforme porque también deformo la realidad para sufrir menos. La cambio a voluntad para que sea como quiero. Me “corto” voluntariamente de mi entorno. Pero esto sólo puede durar cierto tiempo y debo pronto o tarde enfrentar la realidad. En ese momento, una tensión interior se habrá instalado, y tendré dificultad en transigir con ella. Esto puede volverse tan insoportable que incluso puedo tener ideas de suicidio ya que vivo en la incomprensión y que tengo miedo del porvenir porque me siento impotente en cambiar las cosas en mi vida. Me considero “víctima”, herido en mis sentimientos. Rumio lo negativo y hago pocos esfuerzos para sacarme de esta situación. Debo aprender a moverme e ir hacia delante en vez de estancarme en un estado de ser comatoso y complacerme en la pasividad. Las dolencias en la d11 se acompañan frecuentemente de dolores en los riñones así como de enfermedades de piel (eczema, acné, etc.) empiezo a creer también que es posible cambiar cosas en mi vida pero que debo estar listo para invertir esfuerzos y pedir ayuda.
d12 = la doceava vértebra dorsal d12 está afectada sobre todo cuando vivo en un lugar cerrado. tengo tendencia a criticar, juzgar, saltar fácilmente a conclusiones, no porque haya comprobado sino solamente porque mis observaciones pueden darme falsas impresiones y que las interpreto a mi modo. esto me lleva a vivir mucha ira que me “roe interiormente”. mi mental es muy activo. mi sensibilidad está “a flor de piel”. me construyo castillos de arena. me invento todo tipo de escenarios. ya que tengo dificultad en transigir con mi entorno, vivo mucha inseguridad. puedo entretener ideas mórbidas, ya incapaz de absorber lo que sea de lo que veo, siento o percibo y envidiando lo que tienen los demás. una afección en el nivel de la d12 se acompaña frecuentemente de males intestinales, dolores en las articulaciones, una circulación linfática deficiente y así a veces afecciones en las trompas de falopio. aprendo a comunicar, a ir a comprobar con las personas relacionadas para eliminar la duda y la inseguridad que me habitan. así veo más claro en mi vida y se establecen en mí la calma.
Tanto es así que los dolores en medio de la espalda son la señal clara de una relación difícil con la vida y las situaciones de mi existencia. esta región de la espalda corresponde también al movimiento de exteriorización de la energía de vivir que fluye por mí. esto significa que en período de madurez interior (cuando adquiero experiencia), varias cualidades divinas tales como la confianza, el amor, el desapego (es decir el libre albedrío) sobre todo en el plano afectivo) están puestas a prueba. mis dolores de espalda e incluso la espalda curvada pueden significar diversas cosas: culpabilidad en unas situaciones en que no me he de sentir culpable, amargura o una débil confianza en mí vinculada a una vida que siento muy pesada por llevar.
Puedo tener la sensación de que “están siempre pegados a mi espalda”. si tengo dolor de espalda, esto denota un gran sentimiento de impotencia, frente a una situación presente difícil de tratar y en la cual necesitaría ayuda. la desesperación puede aparecer porque no me siento bastante apoyado en el plano afectivo y padezco también inseguridad. tengo tendencia a retener mis emociones y vivo mucho en el pasado. me quedo vinculado a dicho pasado. me siento inestable y ansioso. el objetivo por alcanzar reside en una expresión más activa de la energía divina. necesito ser transparente en todo, conmigo mismo y los demás, dejando de transportar sentimientos de un pasado cojo para dar paso a un aquí y abajo tranquilo y sereno. necesito ayuda y ánimo, conectarme con mi ser interior que vela sin cesar sobre mí. mi cuerpo me da señales importantes. no hay vergüenza ninguna en pedir ayuda. al contrario, es un signo de inteligencia ya que esta ayuda me permite ir hacía delante. veo importancia en mi propia identidad y soy prudente con mi ego y mis miedos. aprendo a comunicar con mi ser interior por la meditación y la contemplación; con él hallaré muchas soluciones y respuestas. estar conectado con mi ser interior, es elegir vivir mejor las situaciones de la vida.
Espalda (dolores de…) – parte inferior de la espalda. Frecuentemente confundida con los riñones y comúnmente asociada al dolor de riñones, esta área se sitúa entre la cintura y el coxis. es una parte del sistema de sostenimiento. dolores en esta región manifiestan la presencia de inseguridades materiales (trabajo, dinero, bienes) y afectivas. “tengo miedo de carecer de…!” “nunca lo conseguiré!”, “ nunca conseguiré realizar esto!” expresan bien los sentimientos interiores vividos. estoy tan preocupado por todo lo material que siento tristeza porque hay un vacío y este vacío me duele. incluso puedo fundar mi valor personal en el número de bienes materiales que poseo. vivo una gran dualidad, porque deseo tener tanto la “calidad” como la “cantidad”, tanto en lo que a relaciones interpersonales se refiere como a lo que poseo. tengo tendencia a tomar demasiadas cosas sobre mis hombros y tengo tendencia a dispersar mis energías. intento hacerlo todo para ser amado y me entretengo con la opinión que tienen de mí los demás. también puede tratarse de una inquietud frente a una u otras personas. estoy preocupado por ellas y quizás tengo tendencia en “coger los problemas de los demás sobre la espalda” y querer salvarlos.
Mi impotencia frente a ciertas situaciones de mi vida me vuelve amargo y rehuso someterme, pero tengo miedo. este sentimiento de impotencia que puede llevarme hasta la rebelión, podrá conducirme a un “lumbago” o un “dolor de cintura”. no me siento sostenido en mis necesidades de base y mis necesidades afectivas. tengo dificultad en hacer frente a los cambios y a la novedad que se presentan a mí porque me gusta sentirme en seguridad en mi rutina y mis viejas costumbres. esto revela frecuentemente que soy inflexible y rígido y que quisiera ser sostenido a mi modo. si acepto ¯© que los demás puedan ayudarme a su modo, voy a descubrir y tomar consciencia de que tengo el apoyo que necesito. así me vuelvo más autónomo y responsable. si se trata de un pinzamiento de los discos lumbares, pongo probablemente demasiado presión sobre mí – mismo en hacer cosas para que me amen. ya que se revela necesario un período de reposo, aprovecho para mirar lo que está sucediendo en mi vida y volver a definir mis prioridades. al no sentirme sostenido, me vuelvo rígido (tieso) hacía los demás. ¿tiendo a culpar a los demás de mis dificultades? ¿me tomo el tiempo de expresar mis necesidades? acepto ¯© que me único sostén viene de mí – mismo. volviendo a tomar contacto con mi ser interior, establezco un equilibrio en mis necesidades y reúno todas las fuerzas del universo que están en mí. estas fuerzas me dan confianza en mí y en la vida porque sé que me traen todo lo que necesito: físico, emotivo, espiritual. estoy sostenido en todo momento! las 5 vértebras lumbares se sitúan en esta área.
l1 = la primera vértebra lumbar l1 está afectada cuando vivo un sentimiento de impotencia frente a alguien o a algo que no me conviene y que tengo la sensación de no poder cambiar, que he de soportar. entonces, me vuelvo inerte, sin vida, gasto mucha energía con cosas frecuentemente menores pero las aumento tanto que toman entonces proporciones catastróficas, lo cual puede incluso hacer aparecer un sentimiento de desesperación. puedo vivir inseguridad frente a aspectos de mi vida, pero no tiene realmente razón de ser. quiero controlarlo todo, pero esto no es humanamente posible. puedo también vivir conflictos interiores entre lo que quiero hacer y que no me permito. esto hace subir en mí frustración, agresividad e ira. estos sentimientos endurecen mi corazón si no me libero y amargan mi vida. una vértebra l1 en mal estado puede traer enfermedades relacionadas con las funciones de digestión (intestino y colón) o eliminación (estreñimiento, disentería, etc.). tomo consciencia del poder que tengo para cambiar el curso de mi vida, y sólo la mía! vuelvo a establecer mis prioridades para canalizar bien mis energías.
l2 = el estado de la segunda vértebra lumbar l2 depende mucho de mi flexibilidad frente a mí – mismo y a los demás. la soledad y la amargura generalmente causadas por una timidez pronunciada son también factores importantes que pueden afectar l2. soy preso de mis emociones: al no saber como vivirlas y expresarlas, y al ser éstas a veces vivas y explosivas, pongo máscaras para protegerme y evitar que se pueda ver lo que sucede en mi interior. mi malestar puede hacerse tan grande que quiero “adormecer” mi mal con bebida, drogas, trabajo, etc. y l2 hará entonces una llamada de socorro. tengo tendencia a ver las cosas en negativo y a vivir en un estado depresivo que veo muy poco porque estoy en un papel de víctima que no me obliga a pasar a la acción o a cambiar cosas en mi vida. igual como l1, un sentimiento de impotencia y también mucha tristeza afectarán l2. soy bastante amargo frente a la vida porque estaría supuestamente disfrutando de los placeres de la vida pero, frecuentemente, no me autorizo a ello a causa de mis obligaciones o por deber, para mostrar el buen ejemplo. debo aprender que no he de ser perfecto. a veces puedo sentirme incapaz o impotente frente a una situación. no he de culparme por ello o estar enfadado; solo he de ser auténtico conmigo mismo y los demás y expresar simplemente mis penas, mis alegrías, mis dudas, mis incomprensiones, mis frustraciones para estar más abierto frente a los demás y para que l2 recupere vida también. se debe recalcar que una vértebra l2 en malas condiciones puede conllevar enfermedades del abdomen, la apéndice o las piernas en donde podría ver aparecer varices.
l3 = la tercera vértebra lumbar l3 se ve sobre todo afectada cuando vivo situaciones familiares tensas o tormentosas. me impido decir o hacer cosas para no herir y no molestar a los demás. pero al hacer esto, me hago daño a mí mismo. juego el papel de “buen chico” o “buena chica” manifestando una gran flexibilidad. pero me vuelvo “bonachón” lo cual me causa frustración, sobre todo si debo poner mis deseos de lado. y quizás, también, me ponga de lado, particularmente a causa de mi gran sensibilidad, sin saber mucho como dichas emociones estarán recibidas. me vuelvo “paralizado”, incluso impotente, en mis emociones, en mi cuerpo, en mis pensamientos, lo cual impide que se manifieste mi creatividad y todo lo vinculado a ella, en particular la comunicación y la sexualidad que se quedan “rígidas” y “frígidas”. para superar el desánimo, debo tender los brazos hacía los demás y atreverme a expresar mis emociones para que mi pleno potencial creativo se despierte y se manifieste. la mala condición de l3 puede conllevar dolencias en los órganos genitales, en el útero (en la mujer), en la vejiga o en las rodillas, tales como la artritis, la inflamación o dolores.
l4 = cuando la cuarta vértebra lumbar l4 se rebela, es frecuentemente porque tengo dificultad en transigir con la realidad de todos los días. puedo complacerme en un mundo imaginario y esto puede llevarme a vivir en la pasividad, estando un poco cansado de ver lo que ocurre alrededor mío. se instala cierta dejadez. “¿porqué preocuparse de todos modos?” sufro los acontecimientos y no los creo, lo cual me puede dejar un sabor amargo. igual como l4, necesito protegerme cerrándome porque puedo fácilmente dejarme distraer o influenciar por lo que me rodea, sobre todo por lo que la gente pueda decir de mí, y mi sensibilidad puede estar altamente afectada. también me rompo la cabeza exageradamente y mi discernimiento está a veces erróneo o carente porque mi mental es muy rígido, lo cual me impide tener una visión global de una situación y en consecuencia soluciones o posibles vías frente a ella. entonces quiero controlar en vez de escuchar mi voz interior. debo aprender a escuchar ésta para recuperar el dominio de mi vida. recupero mi poder de crear mi vía como quiero y recupero el gusto de realizar grandes cosas! se debe observar que una vértebra l4 en mal estado puede conllevar dolores en la región de mi nervio ciático y de la próstata en el hombre.
l5 = puedo preguntarme lo que sucede en mi vida cuando la quinta vértebra lumbar l5 está afectada. ¿tendría por casualidad una actitud de desprecio o de pereza frente a una persona o una situación? puedo vivir un poco de celos, disgusto, frustración, pero sin embargo ya tengo mucho, la vida me ha mimado y tengo dificultad en reconocerlo. mi vida está teñida de lujuria (en todos los niveles) y debo aprender a apreciar lo que tengo, y a cultivar mis relaciones interpersonales: tengo dificultad sobre todo en el plano afectivo a ser auténtico y a sentirme bien porque en el fondo de mí, vivo una gran inseguridad y tengo dificultad en expresar lo que vivo. por lo tanto, tendré tendencia a ser algo depresivo ya que pasaré frecuentemente de un cónyuge a otro sin saber demasiado porqué sucede esto, sintiéndome “correcto” dentro de lo que estoy viviendo. inventaré toda clase de guiones y mi atención siempre estará centrada en los pequeños detalles anodinos, lo cual me impedirá adelantar y pasar a otra cosa. cierta amargura puede ensombrecer mi vida e impedirme disfrutar de ésta. aprendo a saborear cada instante que pasa y a apreciar toda la abundancia que forma parte de mi vida. un mal estado de l5 puede ocasionarme dolores en las piernas, desde las rodillas hasta los dedos de los pies.
La parte inferior de la espalda también forma parte del sistema del centro del movimiento. si tengo dificultad en transigir con la sociedad, tanto desde el punto de vista de las orientaciones por tomar como del sostén que espero de ella, puedo vivir frustración o resentimiento. no quiero “dealer” con ciertas personas o ciertas situaciones. mis relaciones personales con mi entorno padecen de ello. también puedo tener dificultad en aceptar ¯© que voy sumando años. “me hago viejo” y debo amansar lentamente la noción de mortalidad. finalmente, la parte inferior de la espalda está muy estrechamente vinculada a los dos centros de energía inferiores, el coxis y el segundo centro de energía que está vinculado más específicamente a la sexualidad. si vivo conflictos interiores o exteriores para con ésta, si he reprimido mi energía sexual, puede manifestarse un dolor de espalda. las 4 vértebras sagradas y las 5 vértebras del coxis están relacionadas con esta región. cuando las vértebras sagradas están afectadas, puedo tener la sensación de que no tengo columna y que necesito a otra persona para sostenerme. estoy constantemente “probado” por la vida para ver cuál es mi nivel de integridad y de honradez. tengo un enorme potencial pero ¿estoy listo para realizar los esfuerzos necesarios para cumplir mis objetivos? las vértebras inferiores son las siguientes.
s1, s2, s3 = ya que las 3 primeras vértebras sagradas están soldadas juntas, se tratarán juntas. constituyen un todo. reaccionan con la rigidez que manifiesto, con mi estrechez mental en relación a ciertas situaciones o ciertas personas, a mi mente cerrada que rehusa oír lo que los demás han de decir. quiero tener el control para sentirme fuerte y en seguridad y, si lo pierdo, voy a estar enfadado, furioso y puedo tener ganas de “pegar una paliza” a alguien por estar tan frustrado y lleno de amargura. todos estos sentimientos generalmente tienen su origen en mis relaciones afectivas que no siempre van como lo deseo. la comunicación tanto verbal como sexual, es deficiente, por no decir inexistente, y estoy constantemente volviendo a plantear este tema. tengo la sensación de tener que nadar a contra corriente y me siento en un callejón sin salida. tengo interés en parar un momento y ver claro en mi vida, a reflexionar sobre lo que quiero y edificar una base sólida.
s4, s5 = todos los deseos tienen su origen en las vértebras sagradas cuarta y quinta. si soy capaz de administrarlas bien, si tomo el tiempo de descansar y hacer las cosas que me gustan, s4 y s5 funcionarán bien. sin embargo, si vivo culpabilidad, tratándome de perezoso y confrontándome a mis deberes y mi moralidad, juzgando mi conducta “no correcta”, s4 y s5 pueden reaccionar fuertemente. tengo el derecho de hacer cosas para mí y a veces evadirme pero debo evitar que esto se vuelva un medio de huida, evitando que me enfrente con mis responsabilidades. en ese momento, la pereza puede no estar benéfica: me mantiene en un estado pasivo de cansancio que me impide ir hacía delante. por esto, en casos extremos, también estarán afectados mis pies. el único modo de curar el sacro quebrado o roto, es la inmovilidad física y el tiempo. el sacro está vinculado al segundo centro energético que se sitúa al nivel de la primera vértebra lumbar. un desequilibrio de este centro energético puede aparecer en las dolencias físicas siguientes: referente a los órganos genitales, puede haber infertilidad, frigidez o herpes; en cuanto a los riñones: cistitis, cálculos; en lo referente a la digestión y la eliminación: incontinencia, diarrea, estreñimiento, colitis, etc. las desviaciones de la columna vertebral (escoliosis) nacen generalmente a este nivel y conllevan con ellas dolores de espalda. el segundo chakra o centro energético, influencia mis relaciones con mi entorno y un malfuncionamiento de éste, que afecta mi sacro, será el signo de mi estrés, mis angustias, mis miedos y mi tendencia depresiva que debo aprender a administrar.
En cuanto al coxis, está vinculado al primer chakra, o centro de energía, sede de la supervivencia. representa el fundamento de mi sexualidad, la realización adecuada de mis necesidades de base (sexualidad, alimento, protección, techo, amor[2], etc.). el coxis está formado de cinco vértebras coxigianas que están soldadas juntas. representa mi dependencia frente a la vida o a alguien más. hay muchas probabilidades de que mi cuerpo me diga que tengo que pararme cuando me duelo el coxis. es mi inseguridad la que se manifiesta en relación con mis necesidades de base, de supervivencia, en particular el hecho de tener un techo, alimento, vestidos, etc. el alimento aquí se refiere a las necesidades físicas como emocionales y sexuales. cualquier persona necesita amor en su vida. también necesita comunicación mediante relaciones sexuales con uno o su pareja. estas necesidades generalmente se niegan y reprimen, sobre todo a causa de mis principios morales y religiosos, lo cual me lleva a estar insatisfecha. puedo sentirme entonces impotente en todos los sentidos del término y hay una ira incubando dentro mío. quiero huir cualquier situación que hace daño a mi sensibilidad y frente a la cual puedo vivir culpabilidad. debo poner mi orgullo de lado, es decir mis miedos.
Debo confiar en la vida y sobre todo hacer confianza en mi capacidad por expresarme y asumirme. cuando siento dificultades vinculadas con este aspecto de mí – mismo, compruebo interiormente hasta qué punto estoy (quiero ser) dependiente de una persona que, conscientemente o no, satisface ciertas necesidades de mi vida. soy capaz de cumplir mis propias acciones, de ser autónomo. es posible que las personas con las cuales me vinculo sean mucho más dependientes afectivamente que yo y que tengan necesidad de este tipo de relación. acepto ¯© ver hasta qué punto hago muestra de independencia y vigor en mi vida. debo soltar cualquier sentimiento de inquietud frente a mis necesidades de base y tomar consciencia ahora de las fuerzas que me habitan y afirmar que soy la persona mejor colocada para garantizar mi propia supervivencia. al estar vinculado el coxis con el primer chakra, un desequilibrio al nivel de este centro de energía puede conllevar desordenes físicos, los más corrientes tocando el ano o el recto (hemorroides, irritaciones), la vejiga (trastornos urinarios, incontinencia), la próstata. también se puede encontrar dolores en la base de la columna vertebral, una toma o pérdida de peso considerable (obesidad, anorexia) y una mala circulación sanguínea al nivel de las piernas (flebitis), manos y pies. estos males me dan una indicación que tengo necesidad de volver a equilibrar este centro de energía.
[1] vértebras dorsales: el modo de identificar cada una de ellas es por la letra d que designa “dorsal” seguida del número secuencial de la vértebra. otro modo también es usar la letra t para designar las vértebras torácicas, y es lo mismo.
[2] amor: el amor aquí referido es como el amor de una madre para su hijo. cuando está afectado mi coxis, puede que viva el miedo a perder o no tener como mínimo un amor similar al que un hijo está en derecho esperar de su madre. se trata aquí de este tipo de amor y no de una relación amorosa entre adultos.
Extraido este material, de este importante libro : El gran diccionario de las dolencias y enfermedades. El diccionario más amplio sobre las causas de las dolencias y enfermedades relacionadas con los pensamientos, sentimientos y emociones.
de Jacques Martel.
editions quintessence.
Namaskar