Muy recomendada.

viernes, 31 de octubre de 2014

Meditar en el sonido de los Chakras




  • El trabajo con los chakras, es fundamental que la energía fluya de la manera adecuada a través de ellos. También hemos hecho hincapié a lo largo de este blog en la importancia de la vibración y el sonido; el origen de todo está en la sílaba OM, “En el principio fue el Verbo”. Los Mantras son sonidos sagrados, estratégicamente diseñados para generar un tipo de vibración en nuestro cuerpo físico y energético que nos permite expandir la conciencia, liberar bloqueos y abrirnos al fluir de la energía cósmica.
    Según las tradiciones del Yoga y Tantra, de donde procede la sabiduría más ancestral acerca de los chakras, estos centros energéticos se corresponden, cada uno, con un sonido, un Mantra que les impulsa, les armoniza y les sana. También se establece una conexión entre los chakras y los cinco elementos que designa la tradición del Yoga y el Tantra. A estos elementos de les conoce como Bhutas y son: tierra, agua, fuego, aire y espacio. Elementos que actúan en conjunción con los 5 chakras inferiores. El sexto chakra se asocia con la mente que, se considera, está más allá o es anterior al estallido que provocó la aparición de los elementos. El séptimo chakra es la consciencia en sí misma, que es anterior a la mente o la fuente de su manifestación.
    Los cinco elementos se alinean y actúan a partir de los 5 chakras primeros y con el bija (semilla) mantra que corresponde a cada uno de ellos. Cada uno de estos cinco elementos lleva asociado un sentido sensorial vinculado a un chakra determinado.
    De este modo tenemos:
    Primer chakra
    Primer Chakra: Su nombre en sánscrito es Muladhara. Su elemento es la tierra, el sentido que gobierna, el olfato. Su energía es la de supervivencia.
    El mantra con el que podemos activar y armonizar este chakra es LAM.
    Una afirmación para este chakra: Estoy a salvo.
    Segundo Chakra
    Segundo Chakra : Swadishthana. Se relaciona con el el agua y con el sentido del gusto. Su energía es la de procreación.
    El mantra para este centro es VAM.
    Una afirmación para este chakra: Tengo raíces, soy creativo.
    Tercer chakra
    Tercer Chakra: Manipura. Su elemento es el fuego y el sentido es la vista. En este centro radica el respeto a nosotros mismos, el amor a mí.
    El mantra para el tercer chakra es RAM.
    Una afirmación para este chakra: Tengo talento, soy especial y único.
    Cuarto Chakra
    Cuarto Chakra: Anahata. Su elemento es el aire y el sentido que gobierna, el tacto. Es un centro energético fundamental en la época en que vivimos. Anahata nos permite entrar en la consciencia de cuánta capacidad de amar y ser amados tenemos. Desde él fluye la energía del amor, la compasión, la unión con todo lo que se manifiesta en el mundo como energía divina, la armonía, el amor de pareja y de familia, la amistad, el amor hacia nosotros y la conexión con la existencia.
    El mantra para el cuarto chakra es YAM.
    Un afirmación para este chakra: Yo Soy Amor.
    Quinto Chakra
    Quinto Chakra: Vishuddi. Rige el elemento espacio y el sentido del oído. Chakra vinculado con el sonido, la comunicación. Su energía se activa con la escritura, el canto, el expresarse con claridad y saber escuchar. La palabra es una de sus herramientas. Vishuddi es muy sensible ante cualquier desequilibrio, por ello debemos prestar especial atención a todo lo que decimos.
    El mantra del quinto chakra es HAM.
    Una afirmación: Tengo voz, presencia, llego a otros.
    Sexto chakra
    Sexto Chakra: Ajna, el chakra de la mente, la percepción, la intuición y la clarividencia. En este chakra reside el poder de la visualización, el poder hacer realidad los pensamientos.
    El mantra que le corresponde es OM.
    Una afirmación: Conozco el camino.
    Séptimo chakra
    Séptimo Chakra: Sahasrara. Aquí reside la consciencia, la conexión con nuestra existencia sutil y con el plano divino. Es la puerta de encuentro con Dios, la puerta a la consciencia pura.
    El mantra para el séptimo chakra es permanecer en el silencio, en la paz del contacto con tu esfera divina, con tu parte espiritual. Si bien puedes antes del silencio prolongar la sílaba OMmmmmmm, manteniendo el sonido de la “m”, hasta dejar que se disuelva en el silencio de la Meditación.
    Afirmación: Yo Soy un Ser espiritual en un cuerpo físico.
    Una forma sencilla de trabajar con los sonidos de los chakras, es recitar sus mantras mendiante la repetición de sus sílabas en Meditación, según vamos ascendiendo por la columna vertebral hacia el séptimo. Podemos empezar recitando en voz alta y luego internamente cada uno de los mantras (LAM, VAM, RAM , YAM, HAM, OM) hasta quedarnos meditando en silencio, sintiendo la vibración que estos sonidos producen en nosotros.

    El único modo de vivir



    Por David Topí

    David Topi
    Dice un amigo que existir no es lo mismo que vivir. Dice que existir es atravesar la vida a duras penas sorteando todo tipo de situaciones y problemas, reaccionando ante ellos e intentando hacer las cosas sin tener muy claro porque las hacemos, dejándonos llevar por la marea de las corrientes que el entorno nos marca. Vivir, por el contrario, es dejarse llevar por la corriente de la vida creadora que nace del interior de uno mismo, imbuido en la mágica energía de todo lo que existe, y que conecta todo con todo, y sabiendo que el único instante que cuenta es el instante presente, desde donde, además, es el único instante que representa a la misma eternidad. Esta descripción del vivir suena a palabras bonitas cuando se reciben desde la cabeza, y a verdad rotunda cuando se sienten desde el interior del ser que somos. Párate un momento a ver cual de las dos opciones fue la primera en resonar.
    Es posible que muchos de vosotros hayáis oído hablar de la antigua sabiduría tolteca que Don Miguel Ruiz plasmó en sus famosos “Cuatro Acuerdos”, cuatro reglas para la vida que marcan la diferencia entre existir y vivir, entre pensar y analizar la vida, o sentir y fluir con ella. La mente piensa y analiza, el ser interior que somos siente y fluye.
    Dice el primer acuerdo que no te puedes tomar nada de forma personal. Nada te pueden decir o hacer como para que te lo puedas tomar como si de algo personal contra ti se tratara y tuvieras que enfadarte o reaccionar por ello. Nada es lo suficientemente importante en esta vida como para permitir que te pueda sacar de tu centro, de tu felicidad y de tu bienestar, y esto solo sucede cuando consideramos que algo que nos digan, o nos hagan, tiene poder para ello, es decir, nos lo tomamos como algo personal contra uno mismo. Cuando no le das poder a nada externo a ti para que modifique tu estado de paz y armonía interna, nada ni nadie tiene control sobre nosotros, y por lo tanto, automáticamente, su efecto se diluye en tu realidad (no tiene porque hacerlo en la realidad de los demás). Tu accionar, que no reaccionar, luego, sobre la situación en la que te encuentres, nace de tu poder para tomar la mejor decisión respecto al evento o persona con la que tengas que lidiar, siempre y cuando mantengas la convicción de que no debemos tomarnos nada personalmente. Además, en la mayoría de los casos, las personas manifiestan hacia fuera lo que llevan dentro, y por tanto, no están accionando contra ti, sino reaccionando y proyectando alguna faceta de su mundo interior que, posiblemente, a ti ni te viene ni te va. El mismo reaccionar de esa persona que te tomas como algo personal, habría sido proyectado de igual forma sobre otra que nada tenga que ver contigo, quizás pensando esa otra persona que también era algo personal contra ella cuando no era más que lo que, quien lo manifestaba, reflejaba de su realidad interior.
    Dice el segundo acuerdo que nada se puede suponer. Porque si supones puedes llegar a conclusiones erróneas. Nadie tiene nunca todos los datos de cualquier situación, evento o experiencia de forma que puedas comprenderla, entenderla o gestionarla como si tuya se tratara. Nunca supongas nada, pues te estarías inventando, intentando rellenar los datos que te faltan, con aquellos que tu posees en tu interior. El “creo que dijo esto…” o el “creo que quiere decir lo otro”… no tiene base real. Y dos personas oyendo lo mismo supondrán dos cosas totalmente diferentes, posiblemente siendo ninguna de ellas correcta respecto al origen de lo que generó la suposición. Tu mundo es diferente al mundo de la persona que dijo esto o lo otro, y no tienes ni idea de que componentes a nivel de arquetipos, programas y patrones mentales tiene esa persona que la llevan a actuar o decir lo que hace o dice. De forma que, a no ser que puedas estar en la mente de esa otra persona, y sentir exactamente lo que quería hacer o decir, nunca puedes suponer nada, pues las suposiciones siempre serán equivocadas. En el mundo de los toltecas no se adivinan las cosas, sino que se preguntan y aclaran sin suponer nunca nada. El ego – personalidad artificial supone, el ser o yo interior se cerciona antes de accionar.
    Dice el tercer acuerdo que nunca se debe intentar hacer las cosas lo mejor posible. Alguien que existe INTENTA hacer las cosas lo mejor posible, alguien que vive, nunca intenta nada, sino que LO HACE lo mejor posible. Intentar es para aquellos que necesitamos una excusa para huir de nuestra responsabilidad ante los hechos, personas o situaciones, pues si simplemente lo intentas y no sale, puedes salvar la cara, pero eso no te hace estar vivo, eso solo te hace existir un rato más, pues para vivir, hay que dar lo mejor de uno mismo en cada momento y hacer las cosas lo mejor que podamos. Nunca te equivocas si, lo que haces, lo haces siempre con toda la carne en el asador, sin medias tintas, y sin intentar nada. Uno de aquellos guías con los que hablamos de vez en cuando nos dejó una frase marcada a fuego en la memoria, tras una de las tantas sesiones que ya hemos compartido con el: “uno tiene que hacer lo que tiene que hacer, y las cosas se hacen y punto, no se intentan, se hacen y punto”. Fue una “sacudida” cuando también yo eludía, de alguna forma, mi propia responsabilidad.
    No se como suena esto cuando lo lees, pero si que se como suena y como nos caló a los compañeros cuando nos lo dijo. Cuando haces las cosas lo mejor que puedes, das el 100% de ti mismo, y no importa ese 100% a que se refiere, si es mucho o es poco, si es más o menos que el 100% de otra persona, pues eso da igual, porque tu eres tu y solo puedes ser tu, así que si das el 100% de lo que eres en cada momento, estás dando todo tu ser, potencial y energía a algo o alguien. Nada más se le pide a nadie en este mundo para avanzar por el camino de cada uno, y de cara al bien común de todos los demás.
    Y dice el cuarto acuerdo que hay que ser impecable con las palabras y los hechos. Las palabras tienen poder, manipulan, hieren, reconfortan, crean ilusiones, expectativas, traen esperanza, generan dolor. Quien domina el arte de la palabra domina el arte de influenciar sobre los demás, y el arte de llevar la felicidad o causar tristeza. Las palabras son creadoras, pues es energía consciente con una intención detrás que sale de la persona que las pronuncia, y las palabras pueden ser dardos envenenados o ungüentos para el alma. Los antiguos toltecas, representados quizás, para muchos de nosotros, por el Don Juan de Castaneda, basaban el arte de la impecabilidad en no decir o hacer nada que no tuviera un objetivo concreto y basado en lo que justo tocaba hacer o decir en ese momento. No se puede desperdiciar energía tontamente en las cosas, y por eso uno tiene que ser impecable, pues solo el uso correcto de la energía del ser humano, produce el surplus de la misma necesario para el crecimiento espiritual, ya que ninguna función interna puede activarse sin la energía necesaria, y esa energía es interna a cada uno de nosotros, proveniente de la famosa triada de Gurdjieff de Carbono-Oxigeno-Nitrógeno (lo que comemos, lo que respiramos, lo que obtenemos energéticamente del entorno). La activación de los chakras superiores por encima del séptimo, de las funciones internas psíquicas y espirituales, del desarrollo de la conciencia y la potenciación del espíritu para el control de la mente predadora, dependen de que exista energía sobrante en el interior de cada uno y que no haya sido malgastada existiendo, reaccionando, o actuando de forma que perdamos fuerzas tontamente. Solo la impecabilidad de actos, pensamientos o palabras generan ese excedente energético, que luego, automáticamente, es dirigido hacia donde corresponde para el uso del resto de mecanismos inherentes al ser humano que no se activan porque no hay nada que pueda mantenerlos funcionando.
    Recordad que el mundo está hecho para que nunca tengamos energía suficiente para nosotros mismos, y que la energía que consumimos tenga una calidad pésima (comida de baja calidad, aire contaminado, impresiones y entornos energéticos negativos), de forma que el consejo de ahorrar energía es aun más importante cuando piensas que, por mucho que te esfuerces, en el mundo occidental, todos sobrevivimos energéticamente, ya que no llegamos a absorber más que la dosis diaria de combustible que necesitamos para existir otro día más. Si no ahorras algo de lo que obtienes, no se puede dar el paso a vivir y desarrollarse.
    Se impecable, no supongas nada, no te tomes nada de forma personal y hazlo siempre lo mejor que puedas. Cuatro consejos para un único modo de vivir.

    jueves, 30 de octubre de 2014

    10 cosas que nos hacen perder la energía vital



    Cada vez hay más personas que son conscientes de la importancia de mantener nuestra energía vital aprendiendo a no perderla. Si estamos en niveles bajos de energía nos sentimos cansados, sin ganas de nada, y nuestro rendimiento y felicidad se ven mermados. Una persona sana mantiene su energía en unos niveles óptimos la mayor parte del tiempo.
    1) Es importante vivir en el presente, el famoso aquí y ahora nos ofrece la posibilidad de no ir derrochando energía elucubrando acerca de un futuro inquietante. Cuando entramos en un bucle de pensamientos repetitivos sin darnos cuenta estamos perdiendo gran parte de nuestra energía.
    2) La ansiedad es todo lo opuesto a la tranquilidad. Para no perder la energía es necesario que equilibremos nuestras tareas con nuestras capacidades. Forzar más de la cuenta trae consigo una pérdida gradual de energía.
    3)Una respiración cortada, tensa, hace que nuestros niveles de energía permanezcan bajos. Es importante si queremos tener más vitalidad que aprendamos a respirar cómoda y profundamente. Para ello existen cientos de técnicas que nos permiten desarrollar esta capacidad.
    4) Un sobreesfuerzo físico acompañado de poco descanso o mal dormir hace que no demos la oportunidad a nuestro cuerpo de recuperarse.
    5) La ingesta de sustancias que hacen trabajar en exceso a nuestro organismo debido su difícil descomposición y eliminación. No es lo mismo llevar una dieta saludable basada en legumbres, frutas y verduras, que abusar de grasas. El alcohol, el tabaco y todo tipo de drogas tienen un efecto demoledor en nuestro organismo.
    6) ¿Quién no ha sentido que al estar con ciertas personas acaba agotado y de mal humor?. Estar rodeado de personas con mucha neurosis puede hacer que permitamos que entren en nuestro sistemas las malas vibraciones que nos llegan del exterior.
    7) Un tipo de apego dependiente hace que sobrevaloremos a otra persona y creamos un vínculo negativo que hará que nos volquemos tanto en otra persona que le estemos entregando nuestra energía, quedándonos nosotros agotados.
    8) La sexualidad es una de las mejores maneras de generar energía en nosotros. Pero una sexualidad mal entendida, sin amor, con alguien patológico, puede hacer que nosotros nos veamos afectados.
    9) En mayor o menor medida todos tenemos una máscara que mostramos al exterior. A partir de las experiencias y retroalimentaciones que nos da el entorno, nos creamos un personaje que intentamos mantener. Cuando este personaje irreal ocupa todo nuestro tiempo y no nos permitimos ser nosotros mismos, se convierte en algo patológico. La preocupación y ansiedad que genera el mantener una imagen idealizada o disfuncional hace que perdamos toda nuestra energía en ello.
    10) Toda enfermedad biológica tiene un componente o determinante psicológico. Cuando tenemos enfermedades nuestro organismo se encuentra en un estado de poca energía. Si nos mantenemos con una energía vital alta la mayor parte de nuestro tiempo es menos probable que suframos cualquier tipo de enfermedad.
    Cada vez el entorno demanda más de cada uno de nosotros. Parece que la evolución nos está llevando a perder los momentos de calma y relajación que tanto necesitamos. Es muy importante ser conscientes de cómo perdemos y cómo recuperamos nuestra energía antes de que nos traiga consecuencias negativas para nuestra salud.
    Los diez puntos de arriba son los sucesos principales que hacen perder nuestra energía aunque seguramente habrá cosas que a cada uno personalmente le hace perder la energía y que no se encuentran en este listado.
    Fuente: El Templo de la Meditación

    Abriendo los chakras con meditaciones y mudras



    Estas meditaciones de los chakras usan mudras, que son posiciones especiales de las manos para abrir los chakras. Los mudras tienen el poder de enviar mas energía a chakras particulares.
    Para intensificar el efecto, sonidos son cantados. Estos sonidos son de letras en sánscrito. Cuando son cantados, ellos causan resonancia en tu cuerpo que tu puedes sentir en el chakra para el que están
    destinados.

    Para pronunciación, tengan en mente que:
    La "A" es pronunciada como en "aah",
    La "M" es pronunciada como en "mng".

    Haz una meditación por 7 a 10 respiraciones. Canta el sonido varias veces durante cada respiración (por ejemplo 3 veces).

    Abrir el Chakra de la Raiz
    Deja que las puntas de tu dedo pulgar y dedo indice se toquen.
    Concentrate en el Chakra de la raíz, que esta en el punto entre los genitales y el ano.
    Canta el sonido LAM.




    Abrir el Chakra Sacro
    Pon tus manos ente regazo, con las palmas para arriba, una sobre la otra Mano izquierda abajo, su palma tocando la parte trasera de los dedos de la mano derecha. Las puntas de los dedos tocandose suavemente.
    Concentrate en el Chakra sacral que esta en el hueso sacral (en la espalda baja).
    Canta el sonido VAM.

    Abrir el Chakra de el Ombligo
    Ponga sus manos frente a su estomago, ligeramente debajo del plexo solar. Deja que los dedos se unan en la parte superior, todos apuntando en dirección contraria a tu cuerpo. Cruza los pulgares. Es importante que los dedos estén rectos.
    Concentrate en el Chakra del ombligo localizado un poquito hacia arriba de el ombligo.
    Canta el sonido RAM.


    Abrir el chakra del Corazón
    Sientate con las piernas cruzadas. Deja que las puntas de tu dedo indice y pulgar se toquen. Pon tu mano izquierda en tu rodilla izquierda y tu mano derecha frente a la parte baja de tu hueso del esternón (arribita del plexo solar).
    Concentrate en el chakra del corazón, en el centro de tu pecho, a nivel con tu corazón.
    Canta el sonido YAM.

    Abrir el chakra de la Garganta
    Cruza tus dedos en la parte interior de tus manos, sin cruzar los pulgares. Deje que los pulgares se toquen en la parte superior, y levantelos un poquito hacia arriba.
    Concentrate en el Chakra de la garganta, ubicado en la base de la garganta.
    Canta el sonido HAM

    Abrir el chakra del Tercer Ojo
    Pon tus manos frente a la parte inferior de tu pecho. Los dedos medios están rectos y se tocan en la parte superior, apuntando hacia el frente. Los demás dedos están doblados y se tocan en las dos falanges superiores. Los pulgares apuntan hacia ti y se tocan en las puntas.
    Concentrate en el chakra del tercer ojo ligeramente abajo del punto entre las cejas.
    Canta el mantra OM o AUM

    Abrir el chakra del la Corona
    Pon tus manos frente a tu estomago. Deja que los dedos anulares apunten hacia arriba, tocandose en la parte superior. Cruza el resto de tus dedos, con el pulgar izquierdo debajo del derecho.
    Concentrate en el Chakra de la Corona, que esta sobre tu cabeza.Canta el mantra NG.
    Advertencia: No use esta meditación para el Chakra de la Corona si no tiene un Chakra Raíz fuerte (Primero necesita un cimiento fuerte).

    Tomado de Eclectic Energies

    martes, 28 de octubre de 2014

    Libérate y deshazte de todo el lastre que impide tu crecimiento.



    A menudo nos acostumbramos a vivir sin asumir ningún riesgo, nos construimos una burbuja y nos esforzamos por que esta, nunca explote. Vivimos acomodados en las programaciones que nos instalaron de pequeños y nos cuesta asumir la responsabilidad de desprendernos de ellas. Las asumimos, las reconocemos, sabemos que están ahí y cuanto nos limitan, pero tememos arrancarlas totalmente de nuestras vidas, por temor a lo desconocido, el miedo irracional al no tener nada al que asirnos, cuando las zancadillas que nos de la vida nos hagan caer. Vivir con la necesidad permanente de esas muletas ideológicas es una forma mas de esclavitud, no nos podemos definir como seres humanos libres y responsables, si no nos desprendemos de todo aquello que nos dijeron que era cierto y que nosotros en nuestro camino hemos averiguado que no.

    Debemos aprender a vivir sin creer, sin dar algo por sentado, sin inseguridad y sin miedo. Debemos asumir que para ser seres conscientes y responsables tenemos que formarnos también mentalmente, crearnos un carácter y una personalidad propia, olvidarnos de los modelos del pasado y atrevernos a crear el nuestro, perder el temor al error, perder el pudor y la vergüenza, mostrarnos tal cual somos y no arrepentirnos jamás de nuestras decisiones, solo así, empezaras a forjar una personalidad con una identidad y unas ideas propias basadas en su experiencia y sin copias de modelos caducos e inexactos. Dejar de asumir como propias, ideas, conductas y conceptos ajenos, limpiar nuestra mente y empezar a construir nuestra propia estructura, desescombrar lo viejo e inútil y construir lo nuevo y propio.

    No podemos pretender ser seres despiertos y concienciados, y seguir con creencias e ideales que está demostrado que no sirvieron. No basta con afirmar nuestra condición, debemos practicarla también y ser consecuentes. Al humano se le ha separado, etiquetado y clasificado como un animal de granja, se le ha acotado en un entorno (frontera) y se le ha soltado para que produzca, en un sistema que esta construido para penalizar a aquel que piensa por si mismo y que ve la competencia como un reto al que no aspira en modo alguno. Si de verdad no nos consideramos animales, debemos dejar de pensar como tales, debemos tirar esos pilares que nos sujetan a una realidad que no nos identifica y no nos sostiene, que el apoyo y el suelo firme que creemos pisar no es mas que una ilusión, que esas muletas que nos ayudan a levantarnos en realidad son anclas que nos mantienen amarrados y sujetos a una estructura que nos encapsula y nos limita.





    La verdadera celda esta en nuestra mente y debemos ir quitando uno a uno esos barrotes que nos impiden salir y ser libres, esos barrotes que son los que crees que forman parte de ti, tu identidad, tu cultura, tu fe, tu ideología, tu clase, tu raza, son los que debes ir tirando abajo. Para poder avanzar, no necesitas agarrarte a nada porque desde ese instante nada te hará caer, caminaras con paso firme y seguro por la vida, sin pensar en que piensen el resto, su opinión o su critica, ya no te afectan por que eres libre y la libertad, te aporta esa seguridad, la ausencia de temor al rechazo y al abandono, te forjara una personalidad férrea. Perderás el miedo a ser señalado, veras cualquier intento de sabotear tu libertad como un acto infantil e inútil, una rabieta de aquel que se sabe preso pero no es lo suficientemente valiente para desprenderse de toda esas cadenas que lo amarran e impiden su libertad de pensamiento y obra, sin condicionamientos, ni remordimientos inútiles.

    Toca trabajar, y perder la idea de clase, ese concepto que te dice que eres mas que otro, solo por tu condición económica o sanguínea, una trampa para que no veas al prójimo como lo que es, un igual. La sangre o la materia que poseas no te da categoría, mas bien te resta. Desprenderte de este concepto pasa por palpar otras realidades distintas a la que vives, restar valor a la materia y darle valor a los sentimientos. Las personas son algo mas que esas cosas que consiguen acumular, son mas que esos trapos que tapan sus vergüenzas, son mas que esos patrones que lo clasifican, en definitiva, son mas que las circunstancias que arrastran.





    Sobre la corteza terrestre solo existe una raza, la humana. El racismo es otro programa que nos instalan para evitar que descubramos nuestra verdadera identidad. Nos inculcan que el tono de piel es lo que nos hace diferentes y no nos fijamos en que la diferencia realmente no existe. Nadie nace siendo racista, ningún niño que no haya sido previamente adoctrinado lo es, solo conocemos una raza y es la humana, lo único que nos diferencia es la ignorancia y eso ha llegado el momento de erradicarlo. La ignorancia es un agujero negro que devora nuestra inteligencia y nuestra capacidad de discernir correctamente, la ignorancia es un vacío que solo se llena con experiencia y conocimiento, solo debes perderle el respeto a saber mas y todo concepto racista se desmonta por si solo.

    Tu ideología por regla general es heredada de tus progenitores, salvo breves periodos de rebeldía adolescente, finalmente terminamos acogiendo la opción mas cómoda que es aquella que de pequeños nos inculcaron, ser de izquierdas o de derechas, no es mas que un componente diferenciador que no necesitas. Esas ideologías se diseñaron para crear enfrentamiento, detrás de una ideología no existe el debate civilizado de ideas, si no el combate de las mismas. El enfrentamiento, la disputa, la diferencia y la fracción, dando como resultado una mentalidad obtusa y confusa, por muy claro que parezca tener sus conceptos, un ideólogo no es más que un adoctrinado, un ser programado para programar y sembrar en sus semejantes esa semilla de odio. Una diferencia mas, donde no existen diferencias, la política no es mas que un instrumento del sistema para poner orden en la granja. El borrego necesita poner siglas y colores a las ideas para poder asumirlas como propias, esos conceptos confusos y llenos de trampas, son resumidas en un bando, con un color y unas letras, y así no identificar al lobo que se esconde tras sus arengas, que no son mas que cantos de sirena.





    Tu identidad y tu cultura vienen unidas, por la zona en la que aterrizaste en este mundo, te dan una bandera de colores y te dicen que eso eres tú y cualquier ofensa a ese trapo es una ofensa a tu persona. Nos limitan y nos encajonan con esos conceptos, nos hacen poseedores y herederos de un trozo de tierra cuando en realidad somos dueños de un planeta. Ese concepto limitante es el que ha logrado que durante miles de años el ser humano mate a su propio hermano con saña y sin arrepentimiento. Nos han negado la idea de sentirnos dueños de La Tierra y nos conformamos con las migas, nos dan una identidad y una cultura, potencian esas diferencias, con una lengua, una escritura y una idiosincrasia distinta, un modo distinto de llamar a las cosas y un modo distinto de entenderlas. Nos negamos a creer que todo es de todos y que en esos trapos de colores solo están las manchas de sangre de nuestros hermanos, a los cuales nos obligaron a matar por hacernos creer en algo que no nos pertenecía, no nos identificaba y no nos definía como seres humanos y como personas civilizadas. Nos programaron para la diferencia, en lugar de la igualdad, nos inculcaron dogmas que no nos identificaban ni como personas, ni como raza. Con esas líneas divisorias en esos mapas, no solo delimitaron el terreno, si no que acotaron nuestra inteligencia.

    No se puede vivir sin fe, pero la verdadera fe que debemos empezar a profesar, es la fe en nosotros mismos. No basta con sacar la religión de nuestras vidas, no basta con saber que toda esa mentira divina, nos contamina y nos limita, debemos desechar definitivamente todo lo que ello engloba y no dejar absolutamente nada. Muchos de los que se definen despiertos van asimilando el concepto real de Dios, entendiéndolo como un todo desde donde mana todo lo que es y existe, esto esta muy bien, eliminar los viejos conceptos de divinidad que las religiones nos inculcaron poco a poco empieza a ser una realidad, pero no debemos convertirlo en una muleta, debemos fortalecer la confianza en nosotros mismos y no pasarnos el día lloriqueándole a Dios. También debemos deshacernos de esos mesías. Jesús fue un maestro que aporto sus enseñanzas y dejo un legado para el que quiera tomarlo, pero no podemos seguir repitiendo curso constantemente, los maestros están para enseñarnos y una vez hemos aprendido, comenzar nuestro camino e iniciar nuestra maestría, el fin de todo maestro es que el alumno aprenda y ande por si solo. Buda, Jesús, Zoroastro, el que queráis, dieron unas pautas para que fueran tomadas, no para que fueran adoradas y convertidas en ley. Ahora después de unos pocos miles de años, debemos empezar a darnos cuenta que la lección esta aprendida y empezar a ser nosotros los que demos clase. Hoy nosotros somos los maestros y debemos empezar a dejar de mirar atrás y enfocar nuestra mirada en el presente, en lo que hemos aprendido y lo que podemos enseñar. No podemos seguir con Jesús dijo esto o Jesús hizo aquello, debemos soltar esa última muleta y empezar a caminar libres enseñando al mundo nuestra propia lección, siendo unos maestros por pleno derecho. Muchos esconden tras estos avatares su miedo y su inseguridad, su falsa creencia en que están solos y que en esos tropiezos que a diario tienen, necesitan implorar ayuda a esas "divinidades", temen que al desprenderse de esos dogmas queden a la deriva en un mar espiritual, sin mapa y sin brújula. Esto no es así, nunca estamos solos, nunca estaremos perdidos, nunca vendrá nadie a levantarnos cuando caigamos, porque todo eso lo debemos aprender nosotros mismos por nuestros medios, son nuestras lecciones y somos nuestros propios maestros. Lo que otros maestros te puedan aportar solo es un enriquecimiento, esa pizca de sal que te puede aportar una chispa mas de luz a tu temario, pero no debe ser la columna vertebral de tu enseñanza.





    Se que muchos ahora estarán tocados u ofendidos, por que he tocado alguna de sus vacas sagradas, la identidad nacional y la Fe, son las dos cosas mas inútiles y estúpidas, que mas sangre ha hecho derramar y mas muertes injustas han causado. Si estas cosas que crees intocables provocan en ti la diferencia o el odio, es momento de que las revises seriamente y las deseches para siempre. Una raza humana unida y hermanada debe caminar de la mano sin estos conceptos que la diferencia y la separa. Si una idea enciende el odio y provoca que se derrame una sola gota de sangre, no merece nuestra consideración y debería ser erradicada ipso facto. La humanidad no necesita mas muertes en nombre de Dios, Jesús o Allah, no necesita mas muertes en nombre de una nación o una bandera, nuestra nación es La Tierra y nuestra bandera la humanidad, no hay mas fe que en la que depositemos en nosotros mismos como raza y como civilización, hay que comenzar a desechar lo que nos diferencia y nos separa y quedarnos con lo que nos une. Ninguna idea es buena si precisa ser impuesta y ninguna fe es verdadera si derrama sangre.

    Es momento de abandonar esa zona de confort, y empezar a vivir libre de programas y libre de convencionalismos que te limiten como persona, todos esos conceptos que instalo en tu mente la educación, deberás irlos formateando poco a poco, para paso a paso formar una nueva identidad, una nueva persona, segura de si misma y confiada en sus posibilidades, sin miedo al fracaso, porque ese fracaso es solo un ensayo y sin miedo al juicio porque tu eres el juez.

    El poder de la mente y las estrategias para utilizarlo

    FUENTE http://www.elsecreto-lda.com.ar


    Si comparamos la vida de una persona que ha conseguido grandes triunfos versus la de otra que la mayoría del tiempo ha estado en un suplicio producto de su propio desorden, nos damos cuenta que la gran diferencia se marca en los pensamientos predominantes, hacemos algo de acuerdo a lo que creemos, en ese sentido la mente es poderosa porque tiene una consecuencia directa en nuestros actos conscientes.

    También podemos comprender el poder de la mente desde una perspectiva más profunda, cuando una
    persona tiene una sólida creencia entonces el universo la sigue, por ejemplo hay gente que cree en
    el infortunio y siempre encuentran circunstancias que les dirán que sus vidas son desafortunadas, pero no es el mundo en general, son sus creencias negativas, también vemos el caso de quienes creen en el amor, la paz y la justicia, por donde andan pueden observarla, pero esta perspectiva no se construye de la noche a la mañana, lleva su tiempo, algunos consejos para hacerlo son los siguientes:

    • El poder está en su interior, pero cada idea necesita de un fuerte impulso inicial: El hecho de que usted tenga un gran poder no significa que las cosas le caerán del cielo, consolidar una idea necesita de mucho esfuerzo, solo después de pagar el precio es donde podrá notar cómo el poder se manifiesta en su vida, imagine que usted está trabajando como diseñador y desea triunfar a altos niveles, al inicio no conoce a nadie, apenas está vendiendo sus productos a personas de clase media, pero se mantiene enfocado, da lo mejor, busca cada día aprender algo nuevo, entonces el resultado será que de tanto intentos su energía se acumulará a un punto en que el convencimiento llegará y verá grandes resultados, es ahí cuando comprenderá la dimensión del poder de la mente, notará cómo maravillosas oportunidades están tocando su puerta, pero eso no surgió de la casualidad, llegó a usted producto de un enorme esfuerzo inicial, en el libro YO SOY FELIZ, YO SOY RICO de Andrew Corentt se explican los grandes fundamentos del éxito, la riqueza y felicidad, al leer este libro comprenderá los métodos más efectivos para ejercer un adecuado control mental que le permita acceder a su fuente de poder de manera acelerada, podrá identificar su divinidad, entonces estará en la capacidad de cumplir grandes propósitos, libre de sentimientos de culpa y con la convicción que su misión es creadora.

    • El poder es para controlarse usted mismo y no para controlar a otras personas: Usted tiene que aprender a controlar sus acciones, emociones, sentimientos y pensamientos, concentrarse completamente en sus deseos, buscar el automejoramiento de manera permanente, entonces esa perspectiva le permitirá una enorme autoridad, tendrá fe en sí mismo, no hay duda que muchas personas se identificarán con sus ideas y harán acuerdos maravillosos, pero lo harán con alegría.

    • La concentración continuada provoca que el poder se dirija hacia donde nosotros deseamos: Todos queremos manifestaciones de poder que apoyen nuestras metas, pero muchas personas dispersan su energía mental, están metidos en demasiadas cosas, de modo que no pueden alcanzar eficiencia y especialización en nada, cuando usted se mete de lleno a una única idea y se mantiene totalmente concentrado, entonces llegará un punto en que la energía mental será tan fuerte que la interiorización ocurre, es así en donde surgen las grandes oportunidades, cuando ocurren los momentos de inspiración y en donde se puede experimentar por carne propia el increíble poder de la mente.

    Libro: Yo soy feliz, yo soy rico

    lunes, 27 de octubre de 2014

    LA ESENCIA DEL ZEN


    El zen no es una teología, es una religión. 
    Una religión sin teología es un fenómeno único. 
    Todas las demás religiones existen alrededor del concepto de Dios, cuentan con teología, están centradas en Dios o en el ser humano. 
    Para el zen, el hombre es el objetivo, el hombre es el fin en sí mismo. Dios no es algo que esté por encima de la humanidad, sino que Dios es algo oculto en la humanidad. 
    El ser humano lleva a Dios en sí mismo como potencial.
    Por eso en el zen no existe concepto de Dios.
    Ni siquiera es una religión, porque ¿cómo puede haber alguna religión carente del concepto de Dios? Por eso, quienes han sido educados como cristianos, musulmanes, hinduístas o judíos no pueden concebir qué clase de religión es el zen. 
    Si no hay Dios entonces es un ateísmo, pero no lo es. Es teísta hasta la médula, pero sin un Dios.

    El zen dice que Dios no es extrínseco a la religión, es intrínseco. No está allí, sino aquí. De hecho, para el zen no hay “allí”, sino que todo es aquí. Dios no es entonces, sino ahora… y no hay otro tiempo. No hay otro espacio, ni otro tiempo. Este momento lo es todo. En este momento converge toda la existencia, todo está disponible. 
    A Dios no hay que buscarlo, Dios ya es.

    La oración es irrelevante en el zen. ¿A quién rezar? No hay ningún Dios en algún sitio en los cielos y controlando la vida y la existencia. No hay controlador alguno. La vida se mueve en una armonía, por sí misma. No hay nadie fuera de ella que le de órdenes. Cuando existe una autoridad externa se crea una especie de esclavitud.
    Cuando Dios está por ahí dando órdenes, como mucho puedes llegar a ser un servidor o un esclavo. Pierdes toda dignidad.
    No es ese el caso con el zen. El zen te proporciona una tremenda dignidad. No hay ninguna autoridad en ninguna parte. La libertad es completa y fundamental.

    Uno puede ser religioso sin un Dios. 
    De hecho, ¿cómo se puede ser religioso con un Dios? 
    Esta es la pregunta que hace el zen. ¿Cómo puede un ser humano ser religioso teniendo un Dios? Porque Dios destruirá tu libertad, te dominará.
    Puedes buscar en el Antiguo Testamento. Ahí Dios dice: “Soy un dios muy celoso, y no puedo tolerar ningún otro dios. Quienes no estén conmigo están contra mí. Y soy un dios muy violento y cruel, y os castigaré, y seréis arrojados a las llamas eternas del infierno”. 
    ¿Cómo puede nadie ser religioso con un Dios así? 
    ¿Cómo puedes llegar a ser libre y a florecer? 
    Sin libertad no hay florecimiento que valga. 
    ¿Cómo puedes alcanzar tu manifestación óptima cuando hay un Dios que te confina, condena, forzándote a hacer las cosas de esta o aquella manera, manipulándote?

    El zen dice que con Dios, el ser humano es un esclavo; con Dios, el ser humano seguirá siendo un adorador; con Dios el ser humano tendrá miedo. ¿Cómo puedes florecer si tienes miedo? 
    Te encogerá, te secarás.
    El zen dice que cuando no hay Dios, existe una libertad tremenda, que no hay ninguna autoridad en la existencia. De ahí surge una gran responsabilidad. 
    Si estás dominado por alguien, no te puedes sentir responsable. 
    La autoridad crea irresponsabilidad; la autoridad provoca resistencia; la autoridad crea reacción en tu interior, rebelión… querrás matar a Dios.
    Para vivir sin Dios se necesita mucho coraje, mucha meditación, mucha consciencia.
    Para el zen, el ser humano es responsable de sí mismo y del mundo en el que vive. Si existe sufrimiento, entonces eres responsable; no hay nadie más a quien acudir.
    Si el mundo es horrible y existe el dolor, entonces nosotros somos los responsables, no hay nadie más.

    Cuando no hay Dios te ves remitido a ti mismo. Entonces creces. Debes crecer. Debes hacerte cargo de tu vida; debes tomar las riendas en tus manos. Ahora eres el señor. Deberás estar más alerta y consciente porque serás responsable de todo aquello que suceda. Esto da mucha responsabilidad. 
    Uno empieza a estar más alerta, más atento. Uno empieza a vivir de una manera totalmente distinta. Uno se torna más observador. Uno se convierte en testigo.
    El más allá esta en tu interior.
    En el cristianismo, el más allá está más allá; en el zen, el más allá está en el interior. Así que la cuestión no radica en alzar los ojos al cielo y rezar… eso no tiene ningún sentido porque estás rezándole a un cielo vacío.
    La oración no tiene sentido, dice el zen. Sólo la meditación.
    Todo lo que necesitas es silenciarte e ir hacia tu interior para hallar el centro. Este centro es también el centro de la existencia. 
    Y cuando hayas alcanzado tu núcleo más íntimo, habrás llegado al núcleo más íntimo de la propia existencia. Eso es Dios en el zen.

    Uno de los fundamentos del zen es: 
    "Se vacío. Mira sin ninguna idea. Mira en la naturaleza de las cosas pero sin ninguna idea, prejuicio ni presunción”.
    (Observa, mira las cosas sin juzgarlas, sin etiquetarlas, simplemente obsérvalas tal y como son). 

    El zen es sencillo pero difícil a la vez. 
    Simple en lo que respecta al zen; es la cosa más simple del mundo, la más simple porque es espontánea, pero muy difícil a causa de nuestras mentes condicionadas, a causa del mundo enloquecido en el que vivimos, en que nos han criado, y que nos ha corrompido
    (Estamos acostumbrados a juzgarlo todo, pensarlo todo, razonarlo todo, etiquetarlo todo, esto es bueno, esto es malo, si hago esto me pasará lo otro...Estamos absorbidos completamente por nuestro ego. Y el Zen es tan simple como estar en el Presente; atención en el aquí y ahora, observar, sin juicios mentales). 

    Al zen le interesa muchísimo la belleza. Y la belleza es no violencia, amor, y compasión.
    El zen es poesía.
    El buscador zen mira en la realidad para hallar lo bello; en el canto de los pájaros, en los árboles, en la danza de un pavo real, en las nubes, en los relámpagos, en el mar, en la arena. Intenta buscar la hermosura.
    Cuando buscas belleza eres más femenino, estás más interesado por la intuición.
    El zen es pasivo. Por eso, en el zen sentarse se convierte en una de las meditaciones más importantes. 
    Sólo sentarse… zazen. El zen dice que si simplemente te sientas, sin hacer nada, empiezan a suceder cosas.
    Las cosas empiezan a ocurrir por sí mismas; no necesitas ir tras ellas, ni ellas buscarte a ti, ni tú a ellas. Llegan por sí mismas. 
    Tú simplemente permaneces sentado. Si puedes sentarte en silencio, si puedes caer en una tremenda quietud, si puedes relajarte, si puedes abandonar todas las tensiones y convertirte en un estanque silencioso de energía, sin ir a ninguna parte, sin buscar nada, "Dios" empieza a verterse en ti. "Dios" viene a ti desde todas partes.
    Y recuerda, cuando el zen dice “solo sentarse”, quiere decir sólo sentarse, nada más, ni siquiera un mantra. Si repites un mantra entonces no estás sólo sentado, estás otra vez implicado en algo mental.
    En cambio, si no haces nada de nada, los pensamientos llegan y llegan, y luego se van… Si llegan, bien; si no llegan, bien. No te implicas en lo que sucede, estás simplemente sentado. 



    El zen no tiene teoría. Es un enfoque no teórico de la realidad. 
    No tiene doctrina ni dogma, de ahí que carezca de iglesia, de sacerdotes, de papa. 
    Cuando empiezas a hablar sobre la teoría del zen, el zen deja de ser zen. Existe la teoría pero no el zen.
    El zen es una experiencia ilimitada, y la teoría está muy limitada.
    El zen es más parecido al amor, no puedes definirlo.
    Lao-tzu es muy práctico.
    Todas las teorías abstractas apartan al hombre de la realidad.
    El zen es existencial, no teórico. No dice nada acerca de la verdad, sino que te ofrece la verdad tal cual es. 
    Sólo te despierta. Te sacude para despertarte, pero no te ofrece teorías, ni doctrinas, ni escrituras.

    En el zen no hay teoría y no puede haber nadie que se denomine un “estudiante” zen.
    Un estudiante quiere ser sabedor, acude a un profesor. Un estudiante va al colegio, a la universidad, a un instituto. El zen no tiene estudiantes, tiene maestros y discípulos. Y un maestro no es un profesor, recuérdalo.

    El trabajo de un maestro es exactamente el contrario que el del profesor. El profesor te enseña, el profesor te hace aprender muchas cosas. El maestro te ayuda a desaprender.

    Y ¿cuál es la diferencia entre un estudiante y un discípulo?
    El estudiante quiere saber más, aprender más. El estudiante anhela el Árbol del Conocimiento. El estudiante quiere comerse todas las manzanas posibles (la manzana de Adán y Eva representa el conocimiento, la teoría). 
    El estudiante está en un viaje egoico. Es curioso, inquisitivo, pero no está listo para ser transformado.

    El estudiante quiere saber acerca de; todo su esfuerzo está dirigido a pensar mejor.

    El discípulo es un fenómeno distinto. El discípulo no anhela conocimiento; quiere ver, no saber. Quiere ser. Ha dejado de estar interesado en acumular conocimiento, y lo que más quiere es ser. Su dirección es completamente distinta. Si para tener más, debe deshacerse de todo su conocimiento, está listo. Está preparado para sacrificarlo todo.
    El discípulo no es un acaparador; el estudiante sí lo es. Y cuando acaparas, lo guardas todo en la memoria. La memoria no deja de crecer en la mente de un estudiante, pero no es su consciencia.
    En el interior de un discípulo, la memoria empieza a desaparecer poco a poco. Ha dejado de cargar con el peso del pasado. Sólo sabe lo esencial. Su conocimiento es utilitario. Pero su consciencia empieza a crecer. Su energía se traslada de la memoria a la consciencia.
    El discípulo quiere ser; todo su esfuerzo está dirigido a cómo ser, a cómo regresar a casa, a cómo volver a recuperar esos ojos infantiles, a cómo renacer.
    Eso es lo que Jesús quiere decir cuando dice: A menos que vuelvas a nacer, no me comprenderás y no podrás entrar en el reino de los cielos (el reino de "Dios")”.

    Un discípulo se ha convertido en un hombre silencioso. Un discípulo sabe que estar en silencio es natural. Escuchar al maestro en silencio. No se trata de escuchar demasiado sus palabras, sino de escuchar su silencio.

    Osho 
    FUENTE http://caminoaldespertarr.blogspot.com.es