Muy recomendada.

lunes, 15 de agosto de 2011

LAS SIMETRIAS DE LA VIDA


Symmetry from Everynone on Vimeo.
FUENTE http://lospasosdelalma.blogspot.com/
La Vida es una de las manifestaciones más altamente organizadas y sorprendentes del Universo. Es, además, una de las más hermosas. Nos quedamos maravillados, extasiados, ante las expresiones multicolores de la vida, porque probablemente reconocemos dentro de ellas los patrones ocultos de los que estamos hechos, que nos constituyen y que nos nutren. Y uno de esos patrones ocultos, intensamente bellos, es el de la Simetría.

La vida, cualquier forma de vida, se asienta en simetrías, expresa simetrías. La simetrías más abundantes son las dobles o binarias (el ser humano y los vertebrados, la mayor parte de invertebrados). Se las llama también bilaterales o especulares porque, si un espejo vertical nos cruzase por el centro, de atrás hacia adelante, la imagen de cada lado completaría la del otro. En los embriones las simetrías son casi perfectas, aunque después, en el desarrollo, en cada lado se superponen pequeñas diferencias, pero esto no rompe el patrón de simetría de fondo.

Pero no sólo existen simetrías dobles, si no también simetrías pentagonales (estrellas de mar) octagonales (pulpos), esféricas (erizos), helicoidales (caracoles), etc. En todas ellas encontramos una característica común: la fascinante Belleza.

La Vida es, en efecto, una gran Artista. Ama tanto las simetrías, que no es sorprendente que cada una de las partes simétricas contenga, a su vez, nuevas simetrías, en sucesión indefinida, lo que los matemáticos llaman 'Fractalidad'. Así, por ejemplo, un brazo es simétrico del otro: un espejo podría pasar por su eje, y por el centro del dedo corazón; pero cada dedo, a su vez, es el despliegue de otra simetría binaria, etc.

También podríamos plantear ascendentemente la fractalidad: cuando vemos algo simétrico en la vida, aparentemente completo, debemos preguntarnos si no será parte de una simetría mayor que la engloba: un dedo tiene su simétrico en otro dedo, un brazo en otro brazo; el mismo organismo entero tiene su simétrico en el otro cónyuge, dentro de la familia. Así podríamos ascender a las tribus, culturas, ecosistemas, planetas, sistemas estelares, galaxias, etc. Todos ellos expresan diversos tipos de simetrías, a veces binarias, a veces múltiples, a veces esféricas, etc

Estas son simetrías en el espacio, pero también existen simetrías en el tiempo. El anciano es el simétrico del niño, el reposo de la vigilia, el crepúsculo del amanecer, el flujo del reflujo, el sueño de la vigilia, etc. Son más desconcertantes y enigmáticas estas simetrías, pero no menos bellas y, sobre todo, no menos sabias. Su belleza y sabiduría no puede ser captada al instante (en simultaneidad o sincronía), si no que necesita ser captada con el paso del tiempo (en sucesión o diacronía); cuando nos hacemos viejos, la vida nos da un bonito regalo: 'la experiencia'; con ella podemos captar la sabiduría y belleza de las simetrías diacrónicas, algo que se les escapa a los jóvenes.

También existen simetrías funcionales y, de hecho, todas las que hemos citado, además de espaciales o temporales, son funcionales. El padre es un simétrico funcional de la madre, el abuelo del nieto, el día de la noche, etc. Avancemos un paso más: la muerte es el simétrico del nacimiento, el deterioro es el simétrico del desarrollo ...y la enfermedad es el simétrico de la salud. Juntos 'componen' una sabia Función, que esta al servicio de un 'objetivo' o Finalidad.
El almanaque de la medicina y la salud.

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