Muy recomendada.

lunes, 9 de enero de 2017

Medita, sobre todo cuando el mundo parezca ser un caos

harmonia.la
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Existe un antiguo proverbio zen que dicta “Debes sentarte a meditar durante 20 minutos al día, a menos de que estés muy ocupado. Entonces debes sentarte durante 1 hora”. Esto parecería no tener sentido pues cuando estamos ocupados no tenemos tiempo de nada, menos de sentarnos a meditar durante 1 hora, pero en realidad este consejo es sumamente valioso porque recomienda apaciguar la mente en todo momento, incluso en aquellos periodos de excitación y ansiedad. Actualmente hay muchas más investigaciones científicas sobre el desarrollo de conciencia plena y sus efectos positivos en la cognición, la atención y la erradicación de la ansiedad. 
El maestro budista Chögyam Trungpa alguna vez compartió una visión importante sobre la iluminación y el caos: 
Situaciones muy hermosas se han desarrollado del uso del caos como parte del proceso de iluminación. Hay caos de todo tipo desarrollándose todo el tiempo. Si estás tratando de detener esas situaciones, estás buscando un método exterior para liberarte, otra respuesta. Pero si logras ver el corazón de la situación, entonces el caos es la inspiración, la confusión es inspiración. 
Entender estas palabras de Trungpa realmente puede cambiar nuestro punto de vista sobre el caos y el desarrollo espiritual. Así que no dejes de meditar cuando el mundo se ponga de cabeza. Tampoco te fugues de la realidad; mejor concentra tu presencia en cada momento. Para lograr esto la meditación es fundamental, pero también hay otras formas de conservar un estado de atención plena o mindfulness durante el día. 
1. Saborea lo que comes
Muchas veces devoramos la comida casi sin notar su sabor. Esta no es la mejor forma de aprovechar las bondades de cada alimento. Lo ideal es masticar a conciencia, pero también dejarnos disfrutar de la sensación de los diferentes sabores; si les prestas atención puede que se abra un mundo nuevo en tu paladar.
2. Programa recordatorios
Cada vez que vayas de una posición sentada a una de pie, procura poner total atención. La idea es que con la repetición se vuelva un hábito y cada vez que cambies de posición durante el día regreses a tu estado de conciencia plena. 
De la misma manera en que no solemos poner atención en cada bocado que comemos, también llegamos a estar ausentes mientras caminamos. Lo mejor es que en lugar de rumiar tus preocupaciones te concentres en el peso y la sensación del contacto entre tus pies y el piso. Conforme abras tu atención, puedes registrar sensaciones como la temperatura de tu cuerpo y el ambiente. 
Con información de Daily Cup of Yoga

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