Muy recomendada.

jueves, 30 de abril de 2015

Eckhart Tolle: “Soy la Vida”

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Eckhart Tolle: “Soy la Vida” 
El ego nace a causa de una ruptura en la psique humana. La mente divide la identidad en dos partes que podríamos llamar “yo” y “mí” o “yo” y “yo mismo”.
Por consiguiente, todo ego es esquizofrénico, para usar la palabra en su acepción popular de la doble personalidad. Vivimos con una imagen mental de nosotros mismos, un ser conceptual con el cual tenemos una relación. La vida misma termina siendo un concepto separado de nuestra esencia en el instante mismo en que hablamos de ella como “mi vida”. Tan pronto como decimos o pensamos en términos de “mi vida” y creemos en lo que decimos (en lugar de ver la expresión como una convención lingüística), habremos entrado en el ámbito de lo ilusorio.

De existir “mi vida”, inmediatamente se desprende que Yo y mi vida somos dos cosas distintas, de tal manera que también puedo perder mi vida, mi tesoro imaginario más preciado. La muerte se convierte en una realidad aparente y en una amenaza. Las palabras y los conceptos dividen la vida en segmentos separados carentes de realidad en sí mismos. Podríamos incluso decir que la noción de “mi vida” es el delirio original de la separación, la fuente del ego. Si yo y la vida somos dos, si estoy separado de la vida, entonces estoy separado de todas las cosas, de todos los seres, de todas las personas. 

¿Pero cómo podría estar separado de la vida? ¿Cuál “Yo” podría existir separado de la vida, separado del Ser? Es completamente imposible. Por consiguiente, “mi vida” no puede existir y no tengo una vida. Soy la vida. Yo y la vida somos uno. No puede ser de otra manera. ¿Entonces cómo podría perder mi vida? ¿Cómo podría perder algo que no poseo? ¿Cómo podría perder algo que Yo Soy? Es imposible.
Eckhart Tolle

“Nunca es demasiado tarde para nada”



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“Nunca es demasiado tarde para nada”

La edad no te condiciona, lo que te condiciona a la hora de seguir aprendiendo, cambiar de profesión, enamorarte, conocer nuevas personas o iniciarte en una afición es la interpretación que tú le das a tu edad.
En esta vida todo es relativo. ¿Por qué te ves mayor para emprender o hacer algo nuevo si no sabes qué día te vas a morir? ¡Desconoces por completo cuántos años vas a estar aquí! Las personas que por desgracia han fallecido jóvenes, víctimas de una enfermedad o de algún accidente, nunca pensaron que eran demasiado mayores para estudiar su carrera.
Se limitaron a vivir. No tenemos información de cuándo acaba nuestra historia, así que no tenemos capacidad para establecer cuándo somos mayores para algo. Mi abuela se inició en la informática a los setenta y pico. Hoy tiene ochenta y nueve y maneja el ordenador y las redes sociales mejor que alguien de cincuenta que cree que ya no tiene edad para cambiar su metodología de trabajo o para aprender algo nuevo de informática. ¡Quién le iba a decir que con setenta y pico todavía le quedaban veinte años de experiencia informática!
No es la edad, es la actitud. Las personas jóvenes no son las que están por debajo de los 40 o los 30, sino las que se sienten llenas de vida, de ideas, de proyectos, las que desean vivir de forma plena y seguir aprendiendo. La juventud es aprendizaje y tenemos capacidad de aprendizaje hasta que morimos. Decía Eduardo Mendicutti en su libro Mae West y yo que hasta la muerte, todo es vida.
Muchas son las personas que han decidido hacer su carrera universitaria cuando llevan veinte años trabajando en otra profesión. Le han dado un giro a sus vidas y se sienten ahora plenamente satisfechas. Les costó esfuerzo, quitarse horas de descanso o de otras actividades, pero no dejaron de perseguir y trabajar por un sueño.
Que no te asuste la falta de memoria o de concentración. A pesar de que el cerebro y las personas perdemos facultades, lo cierto es que nuestra experiencia, la capacidad de relacionar conceptos y otras habilidades suplen lo que vamos perdiendo. Siempre estamos en equilibrio. La capacidad de aprendizaje de alguien que se cree mayor, con tanto que lleva almacenado en el cerebro, a veces es más sencilla que la de una persona de 18 años.
La capacidad de aprendizaje se relaciona con:
La motivación. Cuando algo te interesa de verdad, le prestas atención, inviertes horas y al final terminas por conseguirlo.
Las facultades intelectuales. A pesar que el tiempo reduce ciertas facultades como la memoria, la agilidad mental o la concentración, ninguna de ellas sufre un nivel de deterioro tan grande como para limitarnos el aprendizaje. Y lo más importante, se suplen con la experiencia, el interés y la motivación por querer hacer cosas nuevas.
La estimulación. Necesitas entrenar la mente. Leer, hacer ejercicios, resolver problemas, jugar con palabras, con números o lo que te llame la atención. Cualquier actividad cognitiva te mantendrá la mente ágil.
La paciencia. No se consigue todo a la primera. Plantéate que no tienes opción de tirar la toalla, no existe esta posibilidad. Persevera, aprende de los errores, vuélvelo a intentar. Lo que importa es conseguir la meta, no las veces que tropieces en el camino.
La capacidad de organización. Cuando de adultos tratamos de compaginar una formación nueva, otra carrera universitaria, no siempre podemos dedicarnos de forma plena a ello. Las responsabilidades como los hijos o tener que pagar la hipoteca impiden que dejemos el trabajo actual y podamos estar a pleno rendimiento con lo nuevo. Tendrás que hacer un sobreesfuerzo y compaginar. Y para ello es fundamental gestionar bien el tiempo y saber organizarse. Las personas que hacen más actividades no suelen tener tiempo. Sólo se organizan mejor.
La experiencia es un grado. Conocer los procedimientos, el funcionamiento de la vida en general, lo que es importante y lo que no lo es, facilita que tu concentración esté en lo que es relevante.
No permitas que nada te frene si estás apasionado con tu proyecto. La vida es larga y siempre ofrece nuevas oportunidades. Lo cierto es que hay que salir a por ellas porque rara vez llaman ellas a la puerta.

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miércoles, 29 de abril de 2015

7 leyes del Karma: ¿Cómo pueden cambiar tu vida?



Si existe una máxima que debe convertirse en la base de las acciones que uno emprende a lo largo de la vida, seguramente sería la compasión: no hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti.
Se trata de una frase muy antigua, de Confucio, pero también resulta muy actual, aunque por desgracia, muy pocas personas la ponen realmente en práctica. Esta idea es, de cierta forma, la base del karma.
¿Qué es realmente el karma?
El karma es una palabra que proviene del sánscrito y que está presente en diferentes religiones dhármicas, como el hinduismo y el budismo. Hoy esta palabra se ha popularizado pero muy pocos sabe a qué se refiere realmente.
El karma indica las acciones, tanto físicas como verbales y mentales. Esas acciones dejan huellas o impresiones, aunque sean muy sutiles, que después generan resultados o consecuencias en la persona. De cierta forma, el karma es algo equivalente a la ley de Newton que indica que “cada acción tiene una reacción”.
Por tanto, cuando pensamos, hablamos o actuamos, desencadenamos una fuerza que reaccionará en proporción. Así, el karma es una especie de juez de nuestros actos, pero no debemos comprenderlo como un castigo que nos aboca a un destino preestablecido sino más bien como una oportunidad de aprendizaje. De hecho, el karma también simboliza la responsabilidad por nuestras acciones y enfatiza en la importancia de ser conscientes de que estas tienen consecuencias.
Cada persona es libre para tomar el camino que desee, puede elegir entre hacer el bien o el mal, pero el mundo le devolverá las propias fuerzas que ha puesto en movimiento.
Por supuesto, el karma es un concepto mucho más complejo y no forma parte del objeto de estudio de la Psicología, aún así, muchas de las leyes que se encuentran en su base pueden dejarnos una valiosa enseñanza para la vida cotidiana, pueden ayudarnos a ver el mundo con otros ojos y, sobre todo, pueden promover la felicidad personal desde una postura comprometida y consciente.
Las leyes del karma: ¿Qué nos enseñan desde el punto de vista de la Psicología?
1. Gran Ley. Se trata de un principio básico que nos remite a la sabiduría popular “el que siembra viento, recoge tempestades”. Lo que transmitimos al universo, nos será devuelto pero diez veces más potente. Esta ley nos incita a reflexionar sobre nuestros pensamientos, palabras y comportamientos porque, de una forma u otra, todos repercuten en nuestro bienestar. Incluso nuestra forma de pensar determina la manera en que reaccionamos ante las situaciones y, por consiguiente, lo que obtendremos de estas.
2. Ley de la Responsabilidad. Si algo malo te sucede, significa que hay algo mal en ti porque lo que nos rodea es simplemente una expresión de lo que reflejamos. Esta ley nos recuerda que no debemos quejarnos inútilmente sino asumir nuestra cuota de responsabilidad por lo que nos sucede y preguntarnos qué podemos hacer para cambiar esa situación. Asumir la responsabilidad por nuestros actos no es echarse la culpa, sino adoptar una postura proactiva que nos conduzca hacia donde realmente deseamos encaminarnos.
3. Ley de la Conexión. En el universo todo se encuentra interconectado, así que cualquier acto, por intrascendente o nimio que pueda parecernos, tendrá repercusiones. Se trata de una ley estrechamente vinculada al Efecto Mariposa ya que indica que cada acción que emprendemos, nos conduce en una dirección y nos aleja de otra. Nos indica que cada paso es importante y que debemos prestarle atención a cada pensamiento porque estos nos pueden aproximar o alejar de nuestra meta, aunque en un primer momento no nos demos cuenta.
4. Ley del Cambio. Esta ley está muy vinculada a un refrán popular que dice: “el hombre es el único animal que choca dos veces con la misma piedra”. Nos indica que la historia se repite hasta que seamos capaces de aprender la lección y cambiar el rumbo. Por eso, muchas personas se ven envueltas en patrones negativos y/o autodestructivos que se repiten continuamente. La buena noticia es que está en nuestras manos romper ese círculo vicioso, aprendiendo de nuestros errores, creciendo y continuando adelante.
5. Ley del Enfoque. No se puede pensar en dos cosas al mismo tiempo, por lo que es mejor ir paso a paso. Cuando intentamos abarcar demasiado, no solo perdemos la concentración y gastamos más energía innecesariamente sino que le abrimos la puerta a la inseguridad y al estrés porque perdemos la brújula. Un antiguo proverbio romano se refería de cierta forma a esta ley: “quien va despacio, llega lejos y seguro”.
6. Ley de la Humildad. Esta ley también nos remonta a un antiguo refrán popular “al que no quiere caldo, se le dan dos tazas”. Nos indica que si no somos capaces de aceptar las cosas, estas continuarán molestándonos, por lo que nos conmina a aceptar los cambios. De hecho, aceptar es el primer paso para cambiar o para sanar, si no aceptamos la existencia de un problema o de algo que nos disturba, jamás podremos solucionarlo. Sin embargo, esta ley va un paso más allá para indicarnos que debemos aceptar desde una actitud humilde, no desde la arrogancia o la superioridad.
7. Ley del Crecimiento. Allí donde vayas, estarás tú. A primera vista puede parecer una verdad de Perogrullo pero lo cierto es que muchas personas cambian de lugares y de cosas, solo para verse envueltas de nuevo en el mismo círculo vicioso porque no han cambiado sus malos hábitos y sus patrones de pensamiento. Sin embargo, cualquier cambio empieza dentro de nosotros mismos. Ya lo había dicho Buda “es más fácil usar pantuflas que alfombrar el mundo”.
Como puedes apreciar, se trata de leyes que incluso tienen su equivalente en la sabiduría popular y, si las aplicamos, pueden tener un impacto muy positivo en nuestra vida cotidiana y nuestro bienestar. Básicamente, se trata de comprender que nuestras palabras, pensamientos y acciones tienen consecuencias, lo cual también significa que está en nuestras manos alcanzar ese estado de felicidad y tranquilidad que tanto deseamos.

Tu Plan de Vida : Repasando el ciclo de existencia





  • Nacemos y vivimos conscientes que moriremos. Interiormente vivimos negando nuestra muerte porque nuestra mente programada se niega a creerlo y nos abrazamos a cualquier religión que nos diga que resucitaremos o que vendrá alguien y nos salvara de esa ineludible cita. Esto no es más que un engaño y engañándonos entramos en una espiral de miedo sin fin, la cual, tan solo la idea de dejar de existir nos creara más y más miedo, un falso miedo por supuesto. Desde los breves instantes de ver por primera vez el mundo, nos etiquetan, nos dan un nombre y apellidos, cuantos mas mejor, nos dan una pertenencia familiar o tribal, una filiación numérica y según crecemos nos van sumando identidades, locales, regionales, nacionales y continentales, asumimos todos esos roles y añadimos otros complementarios, religión, filiación política, cultural e identidad racial en algunos casos.
    Nos las inculcan y se aseguran de que nos quede claro, que somos quienes somos y que pertenecemos a quien pertenecemos y que salir de ese rol no solo es imposible, si no que, no es recomendable, se nos confunde y se nos apega a cosas sin valor, dinero, casa, coche, trabajo, estatus. Nada de esto otorga ningún tipo de valor y nada de esto puede ser transportado tras la muerte física, pero no nos permiten hacernos a la idea de lo contrario y seguimos girando en este engranaje y lo llevamos hasta las últimas consecuencias. Pretendemos que la muerte sea material, como la miserable vida que tuvimos, queremos mausoleo o tumba de piedra, en la que quede bien plasmado y a perpetuidad si es posible, quienes somos (no quienes fuimos, porque con este gesto pretendemos dejar claro que aun existimos y somos). Ataúd de madera noble, flores por doquier, misa, ritual y máximo boato posible. Demasiado existencialista para algo que en realidad es todo lo contrario, físicamente dejamos de existir y dejamos de ser, como hasta ese momento fuimos, pero no morimos, nadie muere, porque ese término solo sirve para meternos miedo y vivir amamantándolo toda nuestra vida.
    Debemos entender la muerte como un proceso de cambio y no como un final.
    Una vez cumplimos el ciclo de ciclos, que compone nuestra vida física, abandonamos ese cuerpo hecho de materia que, por desgaste, enfermedad u otra causa deja de funcionar y como si de un traje se tratara abandonamos para posteriormente, quizás mas adelante, decidir si estrenar otro. Olvidemos la resurrección, nadie resucita, nadie ha resucitado nunca y nadie lo hará jamás, ese concepto nos ha sido inculcado para seguir anclados en el miedo y vivir esperando algo que no va a pasar. Tampoco nadie nos va a salvar en el ultimo minuto de ese traumático trance, básicamente porque no hay nada de que salvarte, si esperas que alguien venga y te libre de la muerte segura, te puedes llevar un buen chasco. Tampoco podemos comprar un billete al paraíso, porque nacemos con el en el bolsillo, así que cualquiera que puedas comprar será seguramente falso.
    Debemos vivir y disfrutar en la medida que se pueda de lo que te toque vivir, en donde y con quien vives, disfrutar de la materia, usarla debidamente, consumirla con responsabilidad y finalizar tu ciclo sin ningún apego. Morir pensando en que abandonamos algo, que debemos cuidar de alguien o que somos imprescindibles en cualquier ámbito, no solo es falso, si no que nos estaremos auto engañando y evitaremos de forma traumática que nuestro ciclo finalice y podamos retomar nuestra verdadera existencia. Debemos vivir conscientes de quienes somos y lo que somos, somos almas, que encarnan y desencarnan continuamente buscando un conocimiento, porque es ese conocimiento, esa experiencia de vivir lo único que te llevaras de esa existencia, por ello cualquier apego no es más que algo muy negativo y hará que se paralice el ciclo natural de esa alma.
    El alma desencarnada apegada a la materia o a la familia, quedara pegada literalmente a ese estadio y no podrá evolucionar a otro hasta que no despierte y retome su verdadera esencia en su existencia. Debemos asumir la vida como una obra de teatro o un juego de rol. Nacemos y asumimos un personaje, desarrollamos esa personalidad o personaje, le damos un bagaje y unas experiencias y después dejamos de jugar y abandonamos, tras la muerte, este rol, para si es necesario, volver y asumir otro que se adecue a la experiencia que deseamos vivir o necesitamos vivir, para adquirir ese conocimiento concreto que aun nos falta.
    Todos debemos completar nuestro puzzle para entender nuestra existencia.
    Podemos tomar varios ejemplos, cuando compramos un traje o un vestido y lo usamos, si nos gusta, lo mimamos y reutilizamos, hasta que ese traje se desgasta y debemos desecharlo, quizá sentiremos cierta nostalgia por los buenos momentos que pasamos mientras lo llevabas puesto, pero pronto tomas conciencia y te decides a comprar otro y solo queda el recuerdo del antiguo traje que te quedaba tan bien y que te favorecía tanto, pero no le guardas luto, ni pasas ningún duelo. Otro ejemplo básico seria el del huevo, podemos coger un huevo, tocar su cáscara y tomarlo como un cuerpo físico, pero jamás se nos pasara por la cabeza cascarlo y quedarnos con la cáscara, llorarla, ponerle un mausoleo, un altar o dedicarle unas misas, porque sabemos que lo importante es lo que alberga en su interior y una vez la cáscara se rompe nos quedaremos con su clara y su yema (su esencia o alma) y desecharemos la cáscara (su cuerpo), esa coraza de calcio que fue vehículo protector. Estos ejemplos se podrían aplicar al ser humano, lo importante es lo que vive en nuestro interior, no en la cáscara con la que percibimos el exterior, que no es mas que un vehículo para albergar nuestra verdadera esencia.
    El cuerpo, una vez liberada nuestra esencia, debe ser desechado sin ningún tipo de apego o trauma, en las filosofías orientales es común quemar el cuerpo para que el alma no sienta apego y pueda marchar libremente, en occidente se a comenzado a normalizar esta practica como una alternativa mas y es sin duda la mejor opción. Por lo tanto debemos vivir conscientes, para poder morir y dejar esta existencia de igual forma, cuanto antes asumas lo que realmente eres y llegues a ese instante tomándolo como un proceso transitorio, una fase, que no es ni de lejos, mas traumático que nacer. Hay gente muy despierta espiritualmente que opina que vivimos hasta que decidimos nacer, y es entonces cuando realmente morimos, ya que dejamos de ser libres, para empezar a estar limitados por ese vehículo físico. Decidimos pasar este trance para adquirir conocimiento, estarás pensando que hablo de reencarnación y quizá esto rompa algún dogma de fe, solo reencarna quien así lo desea, en nuestra existencia desencarnada, tomamos la decisión de que precisamos adquirir cierta experiencia y que esa experiencia debe ser adquirida viviendo físicamente. Elegimos cuando, como y donde nacer, quien serán nuestros padres, cual es el cometido existencial que nos impulsa a vivir esta experiencia, el proceso para lograrlo y el final de la misma, sea cual fuere este, y sin duda, siempre el que más se adecue a aquello que precisamos. Durante esta existencia física podremos elegir libremente como queremos vivir y si nos desviamos del patrón existencial que prediseñamos para adquirir el conocimiento que precisamos, nos reubicaremos, esto generalmente pasa de forma brusca, para que tomemos conciencia y retomemos el programa diseñado.
    Solemos pensar erróneamente que nacemos solos y morimos solos y esto es literalmente falso, durante toda nuestra existencia física estamos acompañados y somos guiados para que logremos con éxito nuestro propósito de vida, lo mas seguro que a lo largo de tu vida notes esa presencia, lo llames Dios o ángel de la guarda, lo cierto es que no es nada de esto, si no tú mismo, en el mundo espiritual se le conoce como el Yo superior. No es mas que una parte de ti que no encarno y que se asegura que cumples lo acordado, se comunicara constantemente contigo de forma intuitiva, dándote esas corazonadas y siendo lo que llamamos, la voz de la conciencia, que nos dice que, y que no es correcto según el programa de vida que elegimos, ya que al encarnar olvidamos quienes somos y para que venimos.
    Recordar quienes somos es esencial para enfocarte adecuadamente.
    Esta voz interior nos dirá donde y como debemos actuar, para conseguir nuestra meta. No es preciso creer, tampoco ser buenos o malos, solo vivir conscientemente y escuchar a nuestro guía para saber cual es el camino, pero aun así, somos libres de hacernos los sordos y omitir esta voz interior y hacer nuestra voluntad, solo entonces si te alejas demasiado, tu Yo superior te dará esa patada en el culo que necesitas para que espabiles y vuelvas al trabajo. A quien no le ha dado la vida una bofetada alguna vez, pues esas bofetadas te las das tú mismo, para que vuelvas al camino que hará que consigas tu meta.
    Se suele pensar erróneamente que venimos de vacío y nos vamos igual, lo cual es totalmente falso. En el proyecto de tú vida, la materia que logres atesorar es la única que no te acompañara, el resto se va contigo después, por eso es fundamental no sentir ciertos apegos, porque a la hora de marcharte serán un lastre del que no es fácil deshacerse. Nacemos con un bagaje y un plan, este plan es como he comentado un pequeño croquis, que puede ser alterado, de hecho, solemos alterarlo con bastante frecuencia, y el bagaje es todo aquello que traemos de vidas pasadas, traumas, miedos y sobre todo experiencia, a pesar del velo del olvido, es innegable como tenemos habilidades para ciertas disciplinas, que incluso desconocíamos, buen oído y destreza para la música, buenas manos con la artesanía o el arte, la cocina o cualquier rama de la ciencia o la medicina. Se suele decir que es vocacional, cuando se siente cierta pasión por una actividad concreta, pero no es así, es la experiencia acumulada la que provoca un alto nivel en las distintas disciplinas, y esa vocación, no es mas que la consecuencia de unas cuantas vidas dedicadas a ellas, por lo tanto. solo recordamos cuando nos enfrentamos a ciertas tareas, es algo instintivo y natural, que apenas precisa aprendizaje, simplemente, porque ya dominabas esa materia. ¿Qué nos llevamos de esta vida? Todo lo no material, te llevas toda tu experiencia, todo el conocimiento que hayas acumulado, se sumara en tu cuenta, y perdurara en tu ser, también te llevas el recuerdo de esa vida, las experiencias, los éxitos, los fracasos, los sin sabores y todos tus momentos de gozo y felicidad, pero lo mas importante que te llevas es el amor, todo el amor recibido y por supuesto, todo el amor que hemos dado, sobre todo este ultimo, todo ese amor incondicional y puro que repartimos a los demás, nos es devuelto de golpe, llenándonos de luz, de energía pura.
    Este es el equipaje que nos llevamos principalmente, después empezaremos a deshacernos de nuestra identidad (mente) y ser solo espíritus, energía pura que pasaría por un periodo digamos de descanso, hasta que llegue el momento idóneo para volver a encarnar. El momento preciso en el que el desarrollo histórico y cultural se adapte a las necesidades evolutivas de nuestro espíritu, que no se nos olvide, que no somos un cuerpo con espíritu, si no un espíritu que toma un cuerpo para vivir esa experiencia. Si asimilamos este concepto será fácil comprender que una vez termine nuestra estancia física en este espacio/tiempo, tendremos la posibilidad, si así lo queremos, y creemos propicio evolutivamente hablando, volver.
    Cuando desencarnamos y nos deshacemos de nuestros apegos y nos llevamos nuestra memoria, repasaremos nuestra vida y cotejaremos aquello que nos sirvió y lo que no, o simplemente nos falto eso concreto por hacer en nuestro plan previo, como si de una lista se tratase, tachamos aquellos objetivos logrados y veremos que nos queda aun por vivir. Después accedemos a un espacio idílico, llámalo cielo, paraíso, como quieras. Allí estaremos con otras almas afines, algunas de ellas fueron familia, amigos o incluso enemigos, todos te recibirán como en una fiesta y recordareis y os reiréis de esas situaciones que experimentasteis juntos, os alegrareis de lo mucho que aprendisteis gracias a ellas y lo mucho que os sirvió aquel drama, para tomar conciencia y dar el siguiente paso. Este regreso es como una vuelta al hogar, una vuelta a casa, el sitio que realmente te pertenece y no eso que dejaste atrás que por otro lado, pronto dejaras de echar de menos.

    martes, 28 de abril de 2015

    “Pistas” para saber si estoy despertando.

    sabiduria
    1- Dejo de depender de lo externo y manejo mi vida desde mi interior.
    2- Dejo de creer que alguien me hace daño, que alguien me perjudica o me beneficia.
    3. No culpo a nadie, nadie ni a mi mismo, por que se que el culpable no existe, me libero de la necesidad de defenderme. 
    4- Dejo de pedir a otros que me resuelvan mis problemas, por que comprendo que soy el único que puede transformar lo que genera esos problemas. TOMO ACCIÓN
    5. Entiendo que mis errores son aprendizajes, y permito que cada quien tenga los suyos.
    6. Comprendo que estas envuelto en situaciones desagradables para mi ego, se trata de oportunidades de desarrollo de mi conciencia.
    7. Solo interpretando las cosas desde mi ego, se genera sufrimiento y malestar.
    8. Transformo mis miedos.
    9. No hay rencor, resentimiento, odio, POSESIVIDAD, ni sufrimiento.
    10 Desaparece la idea de hacer justicia. 
    11. Comprendo que el lugar donde me encuentro es perfecto para mi desarrollo.
    12. Decido comprometerme a trabajar sobre mi misma y no sobre los demás.
    13. VIVO EN EL PRESENTE.
    14. Me dasapego de todo y de todos por que mi felicidad está en mi misma.
    15. Doy siempre lo mejor de mí.
    16. Comienzo a disfrutar todo lo que hago.
    17.Aumenta mi energía vital.
    18. Mejoran las relaciones y se establecen nuevas cada ves mas armónicas y afines.
    19.Me siento bien en donde me encuentre por que me conecto desde lo que soy y no del ego.
    20. Mi cuerpo físico se regenera y recupera los patrones originales.
    Mi Despertar de Consciencia

    Inteligencia Intuitiva: Decidir sin pensar



    Hace algunos años, la inteligencia era un concepto muy limitado, que tan solo preveía las capacidades para resolver problemas de índole lógica. Sin embargo, con la aparición de la Teoría de las Inteligencias Múltiples, de repente el concepto de inteligencia adquirió una nueva dimensión, ampliándose considerablemente.
    Por eso, en la actualidad la inteligencia se comprende como una capacidad para resolver problemas de cualquier índole, desde problemas lingüísticos hasta de naturaleza emocional o interpersonal. En este escenario, surge un nuevo concepto que pretende darle un vuelco radical a la forma como pensamos y tomamos decisiones: la Inteligencia Intuitiva.
    Freud ya había hecho referencia a este concepto al indicar que “cuando tomamos decisiones pequeñas, siempre es ventajoso analizar los pros y los contras. Sin embargo, en los asuntos vitales, como la elección de la pareja o la profesión, la decisión debe venir del inconsciente, de un lugar recóndito dentro de nosotros. En las decisiones realmente importantes de la vida, debemos dejar que gobiernen las profundas necesidades de nuestra naturaleza”.
    A lo que Freud se refería era a esa sensación de justo o erróneo, de placer o rechazo visceral, que se genera en lo más profundo de nosotros y que a veces desoímos, para darle crédito a la razón.
    ¿Qué es la Inteligencia Intuitiva?
    La idea de la Inteligencia Intuitiva proviene del sociólogo canadiense Malcolm Gladwell, quien partió del concepto de “thin-slicing”. Este sociólogo sostiene que somos capaces de conferirle un sentido a las situaciones en base a experiencias realmente efímeras. Por tanto, también tenemos la capacidad para determinar lo que es más importante en poquísimo tiempo, incluso en un abrir y cerrar de ojos. A esta capacidad Malcolm Gladwell la denominó “Inteligencia Intuitiva”.
    La Inteligencia Intutiva enaltece nuestra capacidad para decidir y resolver problemas en muy poco tiempo. Es un concepto que va contracorriente ya que siempre hemos pensado que para tomar buenas decisiones, es necesario pensar detenidamente, no apresurarse y analizar los pros y los contras de la situación.
    Sin embargo, lo cierto es que en una sociedad como la actual, donde hay un exceso de información, a veces menos es más, y tener más datos no siempre juega a nuestro favor sino que a veces puede confundirnos o conducirnos a la inercia. De hecho, ya sabemos que cuando tenemos muchas opciones entre las cuales elegir, nuestro cerebro sufre una especie de bloqueo, al ser incapaz de manejar tantos datos, simplemente no puede decidir.
    Al respecto, en un estudio muy interesante realizado en Chicago les pidieron a los médicos que cambiaran la forma en que diagnosticaban los ataques al corazón. La idea era que recogiesen menos información sobre los pacientes para poder intervenir con mayor rapidez y aprovechar unos minutos de tiempo preciosos. Así, solo debían tomar la presión arterial y realizar un electrocardiograma, omitiendo todos los datos de la historia clínica.
    Como resultado de este experimento, hoy el Condado de Cook es uno de los mejores lugares en Estados Unidos en el diagnóstico de dolores torácicos.
    Por supuesto, convencer a los médicos no fue una tarea fácil ya que aquel procedimiento iba contra las normas preestablecidas. De la misma manera, no nos resultará sencillo dejarnos llevar por lo que siempre hemos considerado como “corazonadas” o presentimientos, sobre todo si debemos tomar decisiones importantes que pueden marcar nuestro destino.
    Por tanto, la Inteligencia Intuitiva no sería nada más que dejar aflorar a la conciencia todo aquello que ya sabemos, en aras de resolver un problema y tomar decisiones con extraordinaria rapidez. No se trata de razonar sino de saber escuchar a nuestro inconsciente y a nuestras emociones.
    De hecho, mientras que la inteligencia tradicional implica cierto grado de reflexión y procesamiento, la inteligencia intuitiva se basa en el conocimiento que hemos atesorado a lo largo de los años y que está bien guardado en el inconsciente.
    ¿Es fiable la Inteligencia Intuitiva?
    La Inteligencia Intuitiva sienta sus bases en el cerebro emocional. Se trata de la zona más antigua del cerebro, encargada de procesar los principales estímulos provenientes del medio. De hecho, cuando nos encontramos ante situaciones que debemos resolver inmediatamente, se activan una serie de imágenes relacionadas con el hecho en cuestión. A su vez, esas imágenes activan recuerdos emocionales, ya sean dolorosos o positivos, que influyen en la decisión que tomaremos.
    Por ejemplo, cuando debemos decidir si le vamos a dar una segunda oportunidad a nuestra pareja, inevitablemente, en nuestra mente se activan los recuerdos de relaciones pasadas. Esos recuerdos pasan por delante de nuestros ojos, como si de una película se tratase, e inclinarán la balanza en una u otra dirección. Si las experiencias han sido positivas, es probable que decidamos darle una segunda oportunidad, si han sido negativas, es probable que no se la demos.
    Este proceso transcurre de forma consciente, por eso generalmente somos capaces de explicar las razones de nuestra decisión. Sin embargo, en algunos casos el proceso transcurre de forma inconsciente. Por debajo del umbral de nuestra conciencia tiene lugar un mecanismo de preselección que se encarga de examinar las diferentes opciones y decidir cuáles serán las que lleguen a la conciencia. De hecho, este es el primer mecanismo de decantación de alternativas, y se encarga de que afloren solo las opciones más convenientes. Así nuestro cerebro racional no se ve ofuscado con demasiadas alternativas, con un número excesivo de opciones que no puede manejar.
    Sin embargo, este mecanismo no solo se encarga de que el cerebro racional funcione mejor y no se bloquee sino que también nos protege. En nuestro cerebro emocional están grabadas con fuego las experiencias negativas. Por eso, ese cerebro se encarga de descartar todas aquellas opciones que podrían causarnos daño o reactivar, de alguna manera, ese dolor.
    Sin embargo, ¿es realmente eficaz este mecanismo?
    La Inteligencia Intuitiva sería como un mecanismo de decantación de alternativas, donde nuestras experiencias emocionales anteriores son esenciales. En los años ’80 y ’90, se realizaron estudios con enfermeras, médicos y empresarios que tenían muchos años de experiencia y se pudo apreciar que su primera intuición casi nunca fallaba.
    Por supuesto, la Inteligencia Intuitiva no es, ni mucho menos, una herramienta infalible. Aún así, puede ser una estrategia particularmente útil cuando debemos tomar decisiones en las que la información es particularmente caótica o no tenemos forma de valorar con objetividad los pros y los contras de las diferentes opciones.
    ¿Cómo aplicar la inteligencia intuitiva a la vida cotidiana?
    En todo caso, siempre es conveniente aprender a escuchar las emociones. En un mundo donde hemos priorizado la razón e intentamos que la mente funcione como un algoritmo matemático, a veces es conveniente dejar hablar nuestros deseos más recónditos.
    Para lograrlo, puedes poner en práctica estos principios:
    1. Piensa de manera holística, analiza la situación en 360 grados y no te cierres a ninguna posibilidad, por disparatada que pueda parecerte en un primer momento. Más adelante, cuando llegue el momento de decidir, ya tendrás tiempo para eliminar alternativas pero antes, es importante que mantengas la mente abierta.
    2. Aprende a leer entre líneas, lo cual significa que no solo debes pensar en términos de conveniencia sino que también debes escuchar a tu cuerpo, a las sensaciones que despierta la perspectiva de determinadas decisiones. Si nunca lo has hecho, al principio te resultará difícil pero cuando te acostumbres, notarás los pequeños cambios en tu cuerpo que generan algunas decisiones. Hazles caso porque el resultado vale la pena.
    Fuentes: Gladwell, M. (2005) Inteligencia Intuitiva. Barcelona: Editorial Taurus.
    

    lunes, 27 de abril de 2015

    MEDITACIÓN GUIADA PARA LOGRAR EL ESTADO DE ILUMINACIÓN






    Ésta es una práctica de meditación para lograr estados superiores de consciencia, elevarte por encima del pensamiento, aprender a permanecer en tu centro y comprender tu naturaleza esencial, la iluminación.

    La iluminación no es nada más que el estado natural de tu verdadera esencia, tu Ser interno; libre de ego (identificación con tus pensamientos). Es la paz de espíritu, el equilibrio interno, el estado de gracia y felicidad que todos tenemos cuando permanecemos en el núcleo de nuestro ser interno y dejamos de perdernos en nuestros pensamientos.

    Para empezar la meditación, primero debemos sentarnos en una posición cómoda; puedes sentarte en posición de loto, o medio loto, o en una silla. 
    La posición no es lo más importante de esta práctica, lo más importante es poner tu atención en tu Ser interno, es decir, tu presencia, estar siendo. O dicho en otras palabras, el permanecer en el aquí y ahora, el momento presente. 
    También es importante poner atención a observar tus pensamientos; simplemente observarlos, sin identificarte con ellos. 
    La posición de las manos: puedes hacer el mudra de la armonía, o el mudra de la sabiduría, o el mudra del vacío. 
    Así pues, empezamos!

    Una vez sentados y las manos en posición, cerramos los ojos. Hacemos tres respiraciones profundas: cogemos aire por la nariz, inspiramos profundamente y lo dejamos ir por la boca, exhalamos profundamente, sacando todo el aire al exterior.
    Volvemos a inspirar profundamente por la nariz… y exhalamos profundamente por la boca. 
    Última respiración, inspiramos profundamente por la nariz… y exhalamos por la boca.
    Una vez hemos hecho las tres respiraciones profundas, ahora respiramos de manera natural: cogemos aire por la nariz y exhalamos también por la nariz.
    Ponemos especial atención a la respiración: inspiro por la nariz y expiro por la nariz… inspiro y expiro… inspiro y expiro…

    Ponemos una breve atención a nuestro cuerpo; notaremos que está rígido… relajamos… soltamos… dejamos ir…

    Ahora ponemos nuestra atención en los pensamientos. Los observamos, sin identificarnos con ellos. Simplemente los dejamos pasar; ellos vienen y se van. No nos aferramos a ningún pensamiento, nos mantenemos en nuestro centro, con una plena atención a nuestro ser interno.
    Viene un pensamiento… lo observo… es como una nube en el cielo… pasa de largo… y se disuelve… desaparece… 
    Viene otro pensamiento… lo observo… no me aferro a él, no me engancho a él, simplemente lo veo pasar… 
    Hay un espacio, una distancia entre el pensamiento y yo… El pensamiento pasa de largo… y se disuelve… desaparece…
    Así permanecemos durante un largo período de tiempo; observamos nuestros pensamientos, vemos como vienen y pasan de largo… nos mantenemos presentes en nuestro centro, en el núcleo de nuestro ser interno.

    Observaremos que cada vez aparecen menos pensamientos… Seguimos en nuestro centro, poniendo especial atención a nuestro ser interno… 
    Poco a poco notaremos más espacio… más paz… como una especie de apertura… 
    Al tener toda nuestra atención en nuestra propia Presencia, no sentiremos nuestro cuerpo… Estamos elevando nuestra consciencia, y, por tanto, trascendemos nuestro cuerpo y trascendemos la mente, de esta manera, alcanzamos estados superiores de consciencia.

    Seguimos poniendo toda nuestra atención a nuestro ser interno… Somos presencia… Estamos totalmente en nuestro centro, en el núcleo mismo de nuestro ser…. Somos espacio infinito… una totalidad… una unidad… Somos uno con Todo… 
    Permanecemos así durante toda la práctica de meditación.

    Si aparece algún pensamiento, simplemente lo observo… no me agarro a él, lo dejo pasar… viene… pasa… y se va… se disuelve…

    Soy Presencia… Soy espacio infinito… Soy uno con todo… Soy la totalidad misma…
    Siento una fusión entre la dimensión de la materia y la dimensión divina… no hay separación… Una unidad… Un Todo…
    Hay una sensación de gracia… una paz infinita… una felicidad… Éste es nuestro estado natural… nuestra verdadera esencia… es el estado de iluminación…
    Permanecemos en este estado hasta el final de la práctica de meditación.

    Para finalizar la meditación, vamos tomando consciencia de nuestro cuerpo; hacemos tres respiraciones profundas; cogemos aire por la nariz… inspiramos profundamente… y lo sacamos por la boca… exhalamos profundamente.
    Inspiramos profundamente por la nariz… y exhalamos profundamente por la boca… 
    Voy tomando consciencia del lugar en el que estoy… Voy moviendo mis manos, mis pies…
    Inspiramos profundamente por la nariz… y exhalamos profundamente por la boca… y abrimos los ojos lentamente…

    Lo importante es mantenernos en este estado, durante todo el día. Es de esta manera, como logramos traer el Cielo a la Tierra, es decir, el estado de iluminación.





    Camino al Despertar

    Aprende a aceptar tus emociones




  • “La sabiduría es el arte de aceptar aquello que no puede ser cambiado, de cambiar aquello que puede ser cambiado y, sobre todo, de conocer la diferencia.”
    “Preocuparse por algo así es una tontería”. “No merece la pena”. “No tienes motivos para estar triste”. “Anda, deja de llorar”. “Tienes que superarlo”. ¿Cuántas veces hemos escuchado frases así, dichas con la mejor de las intenciones?
    Nos han dado esos consejos y nosotros los hemos dado también. Parecen buenos y sensatos. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando intentamos aplicarlos? No funcionan, no logramos encontrar la fórmula mágica.
    Por desgracia, nuestras emociones no siguen órdenes ni cumplen nuestra voluntad. No basta con querer cambiar lo que sentimos. Los sentimientos están ahí y no cambian fácilmente.
    Además, es muy posible que nos sintamos frustrados. Sentirse bien se convierte en una obligación, y al no poder cumplirla, acabamos peor de lo que empezamos: nos sentimos torpes, culpables, creemos que cualquiera puede manejar sus emociones menos nosotros.
    Es evidente que de ese modo se crea un círculo vicioso que cada vez nos hunde más en la negatividad. Cuanto mayor es la obligación de estar bien y no dar importancia a las cosas, más grande se hace el problema en nuestra mente y peor nos encontramos.
    Sal del círculo
    Una cita que a menudo se atribuye a Einstein, aunque no se sabe si realmente la pronunció es: “Si buscas resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo”. Pertenezca o no al genio científico, lo cierto es que es una frase muy inteligente.
    ¿Cómo se sale de un círculo vicioso? Dando un paso diferente. En este caso, podríamos preguntarnos qué pasaría si cambiáramos las frases y consejos que hemos visto al principio. De hecho, este planteamiento se ha puesto en práctica desde las terapias de tercera generación, como el Mindfulness o la Aceptación y Compromiso.
    Observa y acepta
    En lugar de luchar contra las emociones negativas, probemos a aceptarlas. Eso no implica resignarse a que nunca cambiarán, sino más bien darnos permiso para sentirlas. Sí, estoy triste, sí, esto es importante para mí y me preocupa.
    Observarnos con la mente abierta, sin juzgarnos, porque los juicios siempre terminan por declararnos culpables. Sin esforzarnos en una lucha continua, porque luchar nos agota y nos deja a la deriva.
    Tus emociones son válidas
    No hay emociones buenas ni malas, todas forman parte de lo mismo, todas nos hacen humanos. Y es humano tener altibajos y cambios emocionales, esa es la corriente de la vida y ya sabemos la inutilidad de nadar contracorriente.
    Considera válidas a todas tus emociones, siéntelas sin luchar por cambiarlas. Aprenderás a identificarlas, a comprenderlas (las tuyas y las de los demás), a tomarlas en serio. También verás que siguen su propio curso y que terminan pasando, dejándose paso unas a otras de forma continua.
    ¿Influye la personalidad en nuestro corazón?
    Practica con otros
    La aceptación no sirve solamente para ayudarte a ti. Cuando alguien se sienta mal, prueba también esta técnica. Ponte en su lugar, acompáñale, siente junto a la otra persona. Empatiza y acepta sus emociones como válidas.
    Si te pide consejo, puedes dárselo, pero no juzgues. No le hagas sentir equivocado y torpe. Ofrécete a acompañarle, a hablar si lo necesita o a respetar su silencio. Vive la experiencia emocional y deja que la otra persona la viva.
    Hazte fuerte
    Recuerda que el dolor es una parte inevitable de la vida. Que las experiencias positivas cobran sentido porque existen las negativas… el contraste es lo que les da el significado. ¿Cómo diríamos que estamos contentos o felices, si jamás hubiésemos estado tristes?
    Respeta también tu propio sufrimiento, como has hecho con el de los demás, y no te castigues imponiéndote obligaciones. Tienes derecho a sentirte mal, a llorar, o a darle importancia a las situaciones.
    No te resignes: el dolor también pasará
    Por supuesto, aceptar y respetar no implica resignarnos sin hacer nada. Significa darnos el tiempo y el espacio, el momento que necesitamos para que la emoción ocurra. Después y desde un mayor conocimiento de nuestros sentimientos, podremos decidir si hay algo que podamos hacer para mejorar la situación.
    Al final el dolor también pasará, las emociones positivas acabarán llegando, y entonces, será aún más importante poner en práctica lo aprendido. Tendremos que atender a lo que sentimos, observarnos y ser conscientes. Y sabremos mejor que nunca lo que es sentirse bien. Porque sentirnos bien y mal, al fin y al cabo, es sentirnos humanos.

    domingo, 26 de abril de 2015

    Alergias: Origen, síntomas y tratamientos naturales por Adolfo Pérez A...

    Alergias: Origen, síntomas y tratamientos naturales por Adolfo Pérez
    Agustí, que tuvo lugar en Ecocentro (Madrid) el 1 de Abril 2015.

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    www.ecocentro.es
    http://www.mindalia.com - La Red Social de Ayuda a través del Pensamiento
    http://www.mindaliaradio.com - La Radio del Pensamiento Positivo
    http://www.circulosdeayuda.com
    Los vídeos de esta y otras conferencias y entrevistas de interés en http://www.mindaliatelevision.com
    Puedes escuchar este y otros audios en http://mindaliacomradio.ivoox.com

    LA SERENIDAD Y EL EMPODERAMIENTO DE LA SENCILLEZ--JORDI MORELLA

    Una de las revelaciones que he ido adquiriendo a lo largo de los caminos tomados hasta mi presente, es el de no ir a contracorriente de mi guía interior. Cada contratiempo vivido y sentido me ha llevado a dar un paso más en este proceso en el cual me encuentro. Poder vivir en la sencillez del sendero hacia ti te facilita el avance hacia tu ser. Todo es muy sencillo y simple. Todo es fluir. No hay adversidades ni obstáculos ante ti, sólo tu energía manifestada en la forma de alguno de tus aspectos como ser en evolución. Cuando esta energía interior se bloquea ante ti, aparece la forma para indicarte que tu andar no procede según la dirección a seguir.
    Todo lo vivido no procede de un azar, sino de tu estado interior en el momento concreto donde parece ser que la vida no te corresponde como a ti te gustaría.
    Todo es sencillez y simpleza. Todo es mucho más fácil de lo que puede llegarse a pensar. Detrás de cada una de las situaciones vividas, solo existe el Amor, para abrir tus ojos y poder ver el fondo de esta forma no querida, invitándote a un aprendizaje para tu alma.
    La vida es nuestra aliada, porque no existe contrincante esperándonos en una esquina, sólo nuestras resistencias y apegos a lo que fuimos, a aspectos de nuestro pasado. Cuando nos liberamos de ellos, podemos percibir como nuestra existencia empieza a sonreírnos y a sentirnos diferentes interiormente. Este nuevo estado interior tiene que ver con perder los miedos a ser nosotros. El fluir está esperándote para darte de la mano y acompañarte a lo acordado en los preludios de esta vida actual.
    ¿Sabéis? No existe el problema ni las dificultades, solo nuestra incapacidad de ser nosotros. ¡No es que no podamos ser!, sino la presencia de nuestros apegos, debido a las creencias y energías adquiridas desde nuestro exterior.
    Aprendí a  vivir confiando en el proceso.
    Aprendí a sentir el convencimiento firme conforme saldría de cualquier situación que pudiera estar y mi voluntad no aceptaba.
    No hay complicación en nuestra vida, sólo los apegos a aquel quien nos hicieron por propia voluntad. Pudimos decir que no aceptábamos lo impuesto, pero accedimos para poder llegar a nuestro presente actual.
    Dejar que la sencillez y la simplicidad en tu camino sea la guía de tu ser, te llevará a sentir el bienestar tan añorado a lo largo de los años. Fluir. Todo es sencillo y simple. Todo es muy sencillo, y aquellos que sintáis Lemuria en vuestro interior, sentiréis la pureza de la simplicidad de vuestra naturaleza. Sencillez. Simplicidad. Corazón. Aceptación y Humildad.
    Todo es sencillo, incluso el poder entender nuestro proceso y todo lo experimentado en el proceso del recordar. No se necesitan grandes palabras impresionantes. Nada de eso se requiere. Más allá de toda situación hay una claridad y nitidez de fondo cuando dejamos que nuestro corazón nos guíe.
    Hablar con la sencillez de lo que es una situación, un concepto, llega antes al corazón de aquel que puede escuchar aquellas palabras. Los nombres o simbolismos pueden crear una energía esotérica y de misterio, dando pie a un período ya obsoleto en los tiempos actuales junto a una vanidad inconsciente, en algunos momentos.
    Todo es muy sencillo. La vida es sencilla y debe de ser transmitida desde esta sencillez basada desde el corazón. Nos encontramos en tiempos de una gran elevación de la vibración energética en el planeta y la humanidad (salto cuántico). Para transmitir el sentido de los tiempos actuales no se requieren grandes palabras, ni elocuentes expresiones en forma de mantra, pudiendo, así, llegar a todos aquellos que puedan estar escuchando estas palabras.  Para conectar con todos los corazones y unirnos en una plena Unicidad Consciente y Sentida, debemos de dejar que sea nuestro corazón el sherpa de nuestra ascensión, y cuando así es, él no hace servir tecnicismos, ni símbolos idolatrados o palabras abstractas que necesitan un larga explicación y retenerla mentalmente para su entendimiento sin sentirla en nuestro interior.
    Todo es sencillo, claro, simple y sin misterios.
    Para llegar a ti, llegarás a través de la sencillez. Entonces entenderás sin esfuerzos. Entonces lo sentirás y resonará en tu interior. Sentirás la serenidad dentro de ti, en todo “ti”.
    Cuando algo nos reclama dar varios pasos basados en el exterior, pensad que os estáis alejando de vuestra esencia. Algo no está yendo adecuadamente cuando necesitamos más y más de nuestro exterior. “Algo no está funcionando”.
    Cuanto más simples seamos en nuestra vida, más llegaremos a los demás y más, con nuestro ejemplo, permitiremos que nuestra vida entre en una nueva etapa de serenidad, claridad, tranquilidad, paz, armonía y amor. Es nuestra actitud la que complica la vida y la bloquea, no la vida en sí. No es el azar existencial que me señala con el dedo, sino mi interior vibrando a un nivel bajo por alejarnos de nuestro verdadero ser. No somos complicados, siendo la vida muy dura. Nada de eso es. Podríamos decir que “somos muy duros e inflexibles con nosotros creando una vida muy complicada”.
    Hablar con sencillez, seguro que llegarás a todos los presentes y todos te entenderán. Mostrando tu sencillez ante la vida, todos verán la humildad en ti y abrirás sus corazones, llegándoles el mensaje que puedas llegar a transmitir.
    Tu actitud en el camino a seguir te llevará a la vanidad y a poner distancias, o a la comprensión y aceptación de tu presencia allí donde estés. Tu actitud te acercará o te alejará de aquel quien en verdad eres.
    Lo importante en nuestra vida, así como la sabiduría existencial, no se basa en grandes titulares o palabras que desprenden “una gran impresión haciéndote parecer un eterno discípulo”, sino en sentir el empoderamiento en tu interior y tener una actitud de simpleza y sencillez ante la vida. En ti encontrarás el entendimiento que tanto puedes anhelar. Tu interior es sencillo, claro, nítido y simple. Sencillamente es; así pues, dejemos a un lado la transmisión y la actitud de la vieja energía y abrámonos a la nueva, donde lo humano (racional) da paso a lo divino (crístico).
    Para conocernos, no necesitamos tener presente conceptos externos, sino sentir en nosotros mismos la esencia de nuestra existencia, nuestra verdadera naturaleza.
    Cuando la vida se complica, es nuestra actitud y nuestro apego a aspectos de un pasado que se manifiestan. Partiendo nuestras decisiones de unas raíces obsoletas y bloqueadoras.
    La vida no es difícil. Somos nosotros que la pintamos en blanco y negro en vez de colores diversos.
    No hay nada que proceda de nuestro exterior que no hayamos dado el consentimiento para albergarlo en nuestro interior. Nosotros somos los únicos responsables de nuestra vida y de todo lo que nos sucede en ella.
    Ha llegado la hora del fin de lo exterior en nosotros, para que lo interior dé paso a la materialización de nuestro exterior. Es el fin de lo complejo para dar paso a lo sencillo. La oscuridad da paso a la Luz.
    No temas amada alma. Todo es. Ya no hay lucha. Todo fluye.
    Desde mi corazón, que el Amor, la Paz y la Sencillez sean en cada uno de vosotros.
    JORDI MORELLA

    sábado, 25 de abril de 2015

    EL MILAGRO DEL CAMBIO




    ¿Qué sentido tiene discutir con la vida tal y como es?
    El ego contesta: “Sí, pero si dejo de resistirme a lo que es, el cambio nunca se dará, las cosas seguirán igual, o empeorarán…”
    Claro, el ego no comprende los ancestrales misterios del cambio y el sanar. Éste realmente cree que – en las relaciones, en nuestra carrera, en las decisiones de vida, en los asuntos mundiales – la paz sólo es posible a través de la guerra, que el cambio real sólo puede darse a través de odiar este momento y desear desesperadamente estar en otro lugar.
    He aquí la paradoja del cambio. Cuando nos cansamos de la violencia interna, cuando dejamos de estar en guerra con cómo son las cosas en este momento, cuando dejamos de discutir con la escena presente de la película de nuestras vidas, descansamos. 
    Y entonces, desde un lugar de paz y profunda conexión con el suelo del Ahora, nuevos horizontes se abren, posibilidades hasta ahora inexploradas se revelan. 
    Se establecen nuevas conexiones, surgen nuevas respuestas. Desde un lugar de ecuanimidad y aceptación, las cosas que antes parecían seguras ahora no parecen tan seguras, los obstáculos dejan de ser obstáculos, los obsoletos futuros comienzan a colapsar y los nuevos futuros se hacen posibles. 
    Las energías que parecían ser intolerables hace un momento ahora son admitidas, para moverse, para expresarse y liberar su poder creativo y sanador. Debido a que nuestros ojos están abiertos, nuevos detalles se hacen aparentes en la presente escena, detalles a los que nos habíamos vueltos ciegos ante nuestra prisa por conseguir “un mejor futuro”.
    Desde un lugar de paz, podemos dar el siguiente paso muy fácilmente. Y a veces, el siguiente paso implica no dar ningún paso en absoluto, sino enamorarnos profundamente de este momento. Esto NO es lo mismo que darnos por vencidos. Esto no es pasividad ni soportar lo ‘negativo.’ 
    Esto no equivale a descuidar la esperanza de un mejor futuro. Aquí no hay ningún descuido. No se trata de un estancamiento. No es debilidad. Se trata de un verdadero coraje. De nuestra disposición a bajar el ritmo, a estar presentes, a beber toda la riqueza – la alegría y la tristeza, la duda y la creatividad – de esta presente escena.
    La película aún no está escrita; se escribe a sí misma conforme avanzamos. Y al resistir la presente escena, estamos realmente resistiendo toda la película. La resistencia sólo genera resistencia.
    A veces, el sentido que tiene discutir con la vida es que lleguemos hasta un punto en el que nos hartemos de discutir con la vida. Y que nos sumerjamos profundamente en el momento presente, descansando en su abrazo, confiando en todo, aceptando nuestras propias imperfecciones. 
    Y justo ahí es donde todo parece posible, y todo se siente vivo porque nosotros nos sentimos vivos, y sin miedo, y entonces, el verdadero cambio es posible. Tal vez lentamente, tal vez en una sola gran ola. 
    Pero ya hemos dejado de presionar. Estamos permitiendo que todo suceda. Estamos alineados finalmente, hemos dejado de formar parte del problema para convertirnos en la voz de una solución.
    A veces tenemos que soltar nuestra intención de cambiar el momento para que éste cambie por sí mismo.
    - Jeff Foster

    http://anclajedeluz-rayma.blogspot.com.es/
    FUENTE http://www.maestroviejodespierta.com/

    Conoceréis la Verdad y la Verdad os hará libres























    Al vaciarnos de tantas preguntas y respuestas, que la mente incansablemente busca y responde, descubriremos que la Verdad se halla lejos de ella, porque la Verdad se muestra en cada cosa, y se halla en la chispa donde mora la Luz que resplandece dentro de nosotros mismos y si tan solo, nos dejamos Ser, entre los ruidos y movimientos de las olas del mar de la vida, podemos llegar al punto, en el que nos convertimos en la única realidad que habita en la eternidad silenciosa, experimentando la presencia del Amor en una chispa individual.
    Es por eso que, cuando quieras conocer la Verdad, habrás de ahondar en ti mismo, tanto como para no escuchar tus propias ideas y así llegar, según sea permitido  al sentido por lo cual nos hemos materializado.
    En cada Ser se puede vislumbrar la presencia de la Gran Luz Infinita, no obstante, si no vemos lo más profundo de las cosas, difícilmente podremos ser conscientes que está ahí.
    La verdad de cada alma reside en los actos simples y amorosos, en la luz que alivia la mente confundida, en la palabra que acompaña, y en la sublime mirada que anima al que camina en frustración. Cuando amas sinceramente, sin medidas, sin reparos, aunque tu misma mente no se dé cuenta, estas conociendo la Verdad siendo el alma luminosa que en silencio expresa lo que Es.
    Comprendiendo el secreto de lo que Es, en esencia el Amor que nace de la Chispa Divina en la tierra, el buscador de la Verdad puede comprender el propósito por el cual la Gran Luz se ha hecho carne en cada uno de los seres.
    No hay otro sentido en la vida que estar aquí y ahora, siendo una Presencia Consciente que proviene de un Origen silencioso, que, lejos de ser invisible, permite verse en tantos seres, cuando dentro de ellos nace la fuerza Intima del Amor.
    En la vida no nos damos cuenta que, cuando amamos desde las profundidades de nuestra alma, somos la verdad que nos hace libres, más auténtica de nosotros mismos, porque somos la presencia de la verdad que se revela en silencio.
    El libro de la Vida Eterna que contiene la Verdad se abre al corazón sencillo.
    Cuando el Ser eleva su corazón hacia el rostro de la Luz, por fin recuerda, finalmente, que no hay más Verdad en el hombre que su esencia y  ésta es llamada Amor.
    Amor es libertad y libertad es Amor…
    Conocer la Verdad escrita en nuestro propio Corazón, nos hará libres de Ser una expresión Divina.


    Por Marisol Garrido

    jueves, 23 de abril de 2015

    20 Formas sanas de responder al Insulto





     “No existe ofensa hasta que,
    el que recibe el improperio, lo valora como tal.”
    Hay un sabio principio de la navegación que reza: “No importa cómo soplan los vientos, sino cómo uno ubique las velas. En el mismo mar y con las mismas condiciones climáticas dos barcos a vela pueden dirigirse en direcciones opuestas.” Del mismo modo, lo primordial ante el insulto no es el agravio recibido, sino la forma en que respondemos a él. Y lo podemos hacer de dos grandes modos:
    - Nos ubicamos como espectadores, nos sentimos víctimas y reaccionamos con violencia. A su vez, siendo espectadores, podemos ser pasivos o activos. En el primer caso, estamos llenos de ira, pero nos sentimos impotentes de reaccionar (las personas que proceden así tienen tendencia a la depresión, al cáncer, a las enfermedades auto inmunes e infecciosas y a la diabetes). En el segundo caso, descargamos nuestra ira y, a la violencia recibida, oponemos más violencia (las personas que proceden así tienen tendencia a las enfermedades cardiovasculares). Como aquel hombre que se autodefinía como pacifista porque odiaba la guerra, sin advertir que así la fomentaba. Ambas variantes constituyen respuestas estereotipadas y fútiles.
    - Nos ubicamos como protagonistas y asumimos con conciencia la responsabilidad de gobernar la situación que nos toca vivir, abordando la situación desde alguno de los siguientes enfoques:
    1. Enfoque desde la ACEPTACIÓN: Aceptar y recibir el hecho del insulto tal cual es, sin por ello estar de acuerdo con su contenido.
    2. Enfoque desde la SERENIDAD: Advertir que no tiene sentido perder la razón ante alguien que, al insultarnos, ya demostró haberla perdido.
    3. Enfoque desde la COMPRENSIÓN: El que insulta está fuera de sí, enceguecido momentáneamente por su ira y sumergido en problemas que no ha podido resolver. O bien se siente víctima de alguna injusticia, o bien conoce su falta, pero usa el ataque como defensa. En el fondo es una persona que sufre y se siente desvalido o impotente por lo que, en el fondo, está necesitado de ayuda y contención afectiva. De este modo, permanecemos serenos e íntegros, al no dejarnos arrastrar por la ira del otro y, a la vez, tendemos una mano solidaria hacia el que la necesita.
    4. Enfoque desde la PRUDENCIA: Advertimos que, lo que aparentemente es un ataque nuestra integridad y nos podría herir (como el insulto), se diluye y desvanece en lo que realmente es: una opinión adversa sobre lo que aparentamos ser, y no necesariamente sobre lo que somos.
    5. Enfoque desde la PAZ: Si permanecemos serenos ante el insulto, con nuestra actitud, disolvemos al instante cualquier agravio o calumnia.
    6. Enfoque desde la CARIDAD: Si puedo amar y estar en paz cuando me ofenden no solo me beneficio sino que también beneficio a los demás. Irradiando calma colaboro y contribuyo a que los otros se pacifiquen.
    7. Enfoque desde la CONCIENCIA: Si el que me insulta está expresando una verdad sobre mí, aunque de modo inadecuado, aprovecho la oportunidad de tomar conciencia de ello y así poder superarme. Si el agravio no responde a la verdad, entonces no soy quién el otro cree que soy, en cuyo caso no existe motivo alguno para preocuparme.
    8. Enfoque desde la REFLEXIÓN: Permite tomar distancia para examinar el problema con más claridad y evitar caer en un arrebato de ira.
    9. Enfoque desde la APELACIÓN: Permite consultar a la conciencia y que ésta sea la guía de nuestra conducta. Es más fácil devolver una trompada que guardar el puño cerrado en el bolsillo, pero sólo de esta forma se podrá inmovilizar al atacante.
    10. Enfoque desde el HUMOR: Es un excelente neutralizador del ácido del insulto. Una mujer conduce su automóvil mientras otro conductor la increpa haciendo referencia a su madre. Ella, con calma, baja su ventanilla y le pregunta: ¿Nos conocemos?.
    11. Enfoque desde la ESTRATEGIA: La mejor estrategia es la que el adversario no espera. Y cuando alguien insulta espera que el otro reaccione con enojo. Permanecer en calma no sólo nos permite gobernar la situación, sino además desarmar al contrincante y sembrar la semilla de la duda en el campo de sus creencias.
    12. Enfoque desde la JUSTICIA: El que insulta, aunque de mal modo, está efectuando un reclamo. Cabe entonces reconocerle el derecho que le corresponda (el cual no necesariamente puede coincidir con el que exige) o bien, defender el propio.
    13. Enfoque desde la TEMPLANZA: Tanto el que insulta como el que se ofende y reacciona han perdido el control sobre sus pasiones.
    14. Enfoque desde la TRASCENDENCIA: Permite tomar distancia con la situación, salir de la misma y observarla desde afuera.
    15. Enfoque desde la LEY DE TERCIOS: Más allá de lo mal o bien que hagamos las cosas, todos contamos con adherentes, indecisos y opositores, en cantidades iguales. Al tercio a favor hay que nutrirlo, al tercio fluctuante hay que seducirlo y al tercio en contra hay que saber gobernarlo. El tercio en contra es indispensable para nuestro crecimiento (los dos errores más frecuentes son intentar conquistarlo o combatirlo). Cuanto más luchamos contra el tercio en contra más lo fortificamos. Si el que me insulta pertenece a mi tercio en contra no vale la pena hacer nada pues es imposible agradar a todos, así como no es posible que todos me agraden.
    16. Enfoque desde la COMPETENCIA: El adversario, al igual que el suelo, no es nuestro enemigo sino nuestro aliado. Ambos, al oponer resistencia, nos dan la posibilidad de afirmarnos y avanzar en el camino.
    17. Enfoque desde la HUMILDAD: Desde la humildad no aparentamos más de lo que somos pero somos más de lo que aparentamos. Así, el insulto es la oportunidad para recordar que el otro es más que lo que está mostrando con su arrebato.
    18. Enfoque desde la SABIDURÍA: Desde la sabiduría se absorbe el impacto del insulto, como el adulto absorbe el golpe de un bebé. Asimila el agravio y lo transforma, devolviéndolo en una sana convivencia.
    19. Enfoque desde la RESPONSABILIDAD: Somos a la vez tan responsables de dejarnos arrastrar por la ira y la furia cuando alguien nos insulta como de dar una respuesta sana, sensata y justa.
    20. Enfoque desde la LIBERTAD: Al responder al insulto con violencia salimos de nuestra órbita y perdemos nuestro autodominio. Soy libre de responder con serenidad siendo constructivo pero soy esclavo de reaccionar con ira siendo destructivo.
    Por Gabriel Jorge Catellá

    Temor a ser Rechazado




  • Todos queremos amar profundamente a otra persona; desnudar nuestra alma ante esa persona; pero muchos no se atreven a correr el riesgo de entregarse porque siempre hay la posibilidad de ser rechazado!
    Muy pocas cosas existen a las que les tengamos tanto miedo como a ser rechazados cuando anhelamos el pasional amor por otra persona. En el fondo, creemos falsamente que si somos rechazados quedará dañada o destruida nuestra propia identidad, es decir, el conocimiento y la conciencia de quiénes somos. Pero para una persona adulta esto no puede suceder. El adulto ya goza del enorme patrimonio de tener su propia identidad. Podrá sufrir hasta lo indecible los zarpazos desgarradores del rechazo de su amada, pero su propia identidad permanecerá por entero.
    Algunas personas están dispuestas a correr riesgos serios en muchos campos de sus vidas: negocios, trabajos duros, peligros que pueden hacerles perder su vida, pero jamás estarán dispuestos a correr el riesgo de ser rechazados por alguien al desnudar su ser y ofrecer amor. Arriesgarse en el terreno del amor, para algunos, es el único riesgo que no se permiten correr. Fénelon dijo: “El amor es más de temer que todos los naufragios”.
    Las personas que no han encontrado su propia identidad, y al enamorarse de otra y ser correspondido, y cree que su identidad se la proporcionará el ser que ama, comete una seria equivocación y corre un gran peligro: su equivocación consiste en que el ser que ama jamás podrá darle la identidad que le falta, pues esta búsqueda y encuentro de la propia identidad es una tarea personalísima que se va forjando con el tiempo; y el gran peligro que corre está en que cuando la persona que ama lo deje o muere, la persona que carece de identidad propia puede ser totalmente destruida, pues falsamente creía que su identidad la habría encontrado al ser amado y correspondido.
    Ante el pavor de ser rechazado en el amor, la persona se aísla y renuncia a amar y a ser amado. Esta renuncia le implica un costo altísimo, como bien lo señaló el gran novelista francés Stendhal, al escribir: “La más bella mitad de la vida queda oculta para el hombre (y también para la mujer) que no ha amado apasionadamente”.
    Una relación amorosa auténtica amalgama a las dos personas; se rompe, en algún sentido, el aislamiento al compartirse ambas personas de manera absoluta. Pero esto nada tiene que ver con que un amante absorba al otro. Cuando esto sucede, ya no se pueden compartir de manera absoluta, pues el compartir implica necesariamente la existencia de dos seres distintos; y en cambio, cuando un amante absorbe al otro, se anula el que es absorbido. Por ello, en los celos patológicos, el celoso destruye el objeto de su amor, pues lo invade, y al hacerlo, lo nulifica, y en cierto grado, también se nulifica a sí mismo. Esto lo dejó muy claro Shakespeare en su obra Otelo: “La pasión de los celos es un monstruo que se engendra a sí mismo y nace de sus propias entrañas”. Y que los celos nulifican al celoso también lo confirma lo que escribió Nietzsche: “El que está envuelto en la llamarada de los celos acaba, como el escorpión, por revolver contra sí mismo el aguijón envenenado”.
    El amor genuino rompe en algún sentido el aislamiento, pero recordemos que todos los seres humanos, sin excepción alguna, muchas veces en nuestra vida vamos a experimentar esa dolorosa emoción de sentirnos solos, aun y cuando nuestra relación amorosa sea excelente. Recordemos que nacemos solos, aun y cuando nuestra madre nos haya abrazado momentos después de nuestro nacimiento. Y recordemos también que vamos a morir solos, aun y cuando al morir hayamos estado rodeados de nuestros seres más queridos.
    Una buena relación amorosa es una de las mejores vacunas contra muchos posibles males de la vida, pero jamás podrá ser la panacea que lo prevenga y lo cure todo.
    Amar siempre será riesgoso, pero elegir vivir sin querer comprometernos en una relación de amor que esto implica es elegir el camino más seguro para la soledad y el vacío. La persona amada se puede morir, nos puede dejar o traicionar, los hijos nos darán muchos sufrimientos y gozos, pero renunciar a todo esto por el gran miedo a ser rechazados y a confrontar la responsabilidad que implica una familia, es renunciar a la dimensión más importante de nuestra vida.
    Critilo cree que, en el fondo, nadie desea una vida sin amor. Renunciar a los riesgos que implica el rechazo es elegir la soledad. Critilo piensa que mientras estemos en posibilidad de poder amar y ser amados, bien vale la pena arriesgarnos a ser rechazados; si somos rechazados, sufriremos, pero ya estábamos solos de cualquier manera, ¡Y si somos aceptados, habremos recibido uno de los más bellos dones de la vida!
    surge el miedo a enamorarnos, cuando vivimos algo desagradable con otra pareja o también puede ser cuando vemos que un tercero pasa por algo doloroso en una relación y éso nos podría creear cierto miedo, miedo a no sufrir, a no tener que pasar por eso mismo que hemos visto como a los demás les pasaba, o miedo al rechazo, falta de seguridad en uno mísmo para aceptar nuestros sentimientos, a que la otra persona no valore tus sentimientos.. etc…etc etc…
    Amar es sentir cariño, unión, no solo material, sino espiritual, amar es sentir a la otra persona, y que esta te sienta a ti, amar no es tener un anillo de compromiso o estar unidos bajo el titulo de novios, amar es entregar tu vida a una persona, que la recibirá y la valorará como tu valorarías la suya, amar es pensar en otro sin llegar a la obsesión, amar no son 4 letras, amar es vivir.
    Amar es pensar en tres: Tu, yo, nosotros…; amar no es el simple hecho de caricias y besos, amar es sentir en plenitud tu corazón, sentirlo lleno, de deseos, sentir cada latido fuertemente dentro de ti, sentir tu sangre corriendo en tus venas, dándote fortaleza para enfrentar cualquier reto.
    Pero no todos pueden amar a otra persona que de un momento a otro entra en su vida, para quedarse y no salir, para invadir su mente y corazón, sus acciones y pensamientos, para que la mires todo el tiempo, desde la ventana de tu corazón.
    Amar no siempre es un sentimiento recíproco, amar puede dar vida pero también puede quitarla, el amor es peligroso cuando se transforma en odio y olvidas que tanto dependías de aquella persona a quien querías, y lo único que piensas es en perjudicarla.
    Enamorarse no es amar, pues amar es eterno, enamorarse es mirar con perfección a tu pareja mientras que amar es comprender los defectos y virtudes de ella, amar no es buscar el paraíso, amar es estar en el paraíso.
    El amor no es algo que se encuentra en un diccionario, o en el parque, el amor no se puede buscar, pues el amor llega a ti, tarde o temprano, el te encontrará, solo hay que darle tiempo al tiemp0.
    Amar obsesionadamente, no es amar, como dice el refrán: si en verdad quieres a alguien déjala ir, y si es para ti volverá, sino, nunca lo fue.
    Solo recuerda que las cosas pasan por alguna razón, lo malo trae algo bueno, y a veces lo bueno tiene algo malo, solo depende de tu perspectiva de la vida, nunca veas solo el lado negativo de las cosas, ni tampoco solo veas el positivo.
    Lo que tienes que hacer es fijarte en ambas partes, valorar las cosas positivas que resultaron de tus acciones y corregir las cosas negativas, pues solo de esta manera podrás crecer espiritual y mentalmente.
    Las lágrimas son el consuelo del alma, son el parche de las penas, son la expresión del corazón, lloras cuando pierdes a un ser querido o cuando un amor no es correspondido, pero son mejores las lágrimas que derramas cuando te llenas de alegría porque tus sueños son realidades, tus deseos son acciones, y tu amor es real, no de ficción.
    El miedo es absurdo.
    Ama y deja que te amen, vive tu vida poniendo amor en todo lo que haces y espera que el destino te de aquella persona a quien vayas a amar eternamente, pues cuando ésta llegue tu corazón se dará cuenta y te lo dirá.
    Pero no significa que te sientes a esperar, significa que tendrás que conocer gente, que te llenará de experiencias, las cuáles te harán crecer y aprender.
    La mayoría solo serán enamoramientos pasajeros, que no dejan huella, pero sí dejan rencores, que lo único que hacen es amargar tu vida, pero tú dales la espalda, vive con el corazón no con la mente, piensa antes de actuar y no después de pagar, no lastimes corazones ajenos, pues corazones ajenos te lastimarán a ti.
    No desperdicies tiempo de tu vida en vicios, o en sueños que esperas que se cumplan, la única manera de cumplirlos es actuando. No dejes que solo sean sueños, hazlos realidad, ten fuerza de voluntad y recuerda que hay dos cosas que todo lo pueden, la fe y el amor, pues vivir SIN AMOR NO ES VIVIR.