Muy recomendada.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Los niños nos hablan a través de sus crisis


Crisis Niños
Observando la evolución de cualquier sistema, siempre en algún momento estos sufren períodos de inestabilidad o crisis. Por ejemplo, un ecosistema, el sistema económico, de salud, el sistema familiar, el sistema interior de una persona, en algún momento atraviesa periodos de caos. En estos momentos los organismos que lo conforman se ven en la disyuntiva de cambiar para adaptarse al entorno diferente y con ello alcanzar niveles más altos de organización o evolución, o bien, resistirse y permanecer en el viejo estado y con ello posiblemente extinguirse.
Observando desde esta perspectiva, las crisis no son negativas, sino que nos ponen frente a la posibilidad de estar mejor. Pero es cierto también que una parte nuestra puede sentirse amenazada y por eso tenderá a resistirse para mantener el estado habitual.

En nuestra cultura el error, el equivocarse, un tropiezo en el camino, es visto como algo que no debía haber pasado y que no debería volver a pasar. Nos han enseñado desde pequeños que los momentos de dificultad son un error que debemos evitar, “No te caigas”, “no toques ahí”, “¿cómo se te cayó eso?”, “¿por qué no me pediste que yo lo haga?”. Así crecimos, temiéndole a equivocarnos en vez de ver al error como parte inseparable de nuestros aprendizajes.

Es por eso que ante los momentos críticos el primer impulso que aparece es querer evitarlos, taparlos, salir de ellos lo antes posible para volver al estado habitual, perdiéndonos así la posibilidad de evolucionar.
Cuando atravesamos una crisis, tenemos ante nosotros la posibilidad de un cambio. Las crisis tienen una gran misión: Hacernos más conscientes.
Hoy quienes están propiciando y generando crisis, y por ende, abriendo puertas al cambio y una mayor conciencia, son los niños. Estos pequeños seres proponen dos opciones: cambia y evoluciona, o bien, extínguete.
Los niños nos hablan a través de sus síntomas
Hoy en día vemos cómo los niños se manifiestan, y nos están hablando, a través de sus crisis manifestadas en síntomas como malos comportamientos, rebeldía, agresión, hiperactividad, apatía, aburrimiento. Estos son síntomas de una enfermedad en su campo emocional-espiritual; si estos síntomas persisten y no son atendidos y solucionados desde la real causa, el niño incluso llega a enfermar en su cuerpo físico.
¿Y qué hacemos nosotros ante estos síntomas? Aquí nuevamente filtramos lo que vemos desde nuestros patrones heredados de nuestra infancia y cultura: ante la aparición de un síntoma, lo primero que surge es el rechazo. En vez de intentar comprenderlo y aprovecharlo para conocernos aún más y conocer aún más las reales necesidades del niño, los queremos evitar como sea.
En este caso se ve al niño como el portador y responsable de un problema. Es un niño rebelde o destructivo porque sí, porque le gusta ser así… Este problema debe ser solucionado abordando al niño con herramientas pedagógicas y psicológicas; y si perdura el conflicto, puede incluso llegarse a medicar al niño.
Si se llega a la instancia de utilizar medicación alopática deben saber que solo se apacigua o suprime dicho síntoma. No se resuelve el verdadero conflicto. Este aflorará de nuevo por el mismo u otro sitio, o buscará otras maneras de expresarse, y muchas veces lo hará con más intensidad.
Esta forma de reacción se ve en la medicina actual pero también se distingue en muchas escuelas de hoy cuando evalúan y catalogan a los niños como enfermos o problemáticos sin tener en cuenta qué podrán estar diciéndonos más allá de lo que en la superficialidad se ve.
Los síntomas en los niños hablan de un malestar interior. Nos dicen que al niño, en su interioridad, le falta algo, no se siente o no está completo.
Los niños no nos permiten estancarnos en situaciones involutivas, insanas, inarmónicas. Ellos constantemente nos mostrarán, siendo un espejo, aquellos lugares donde no estamos creciendo. Tanto en la familia como en el sistema educativo o de salud, la sociedad en general tiene la posibilidad de evolucionar de la mano de las crisis que los niños nos están mostrando.
Esta evolución se dará siempre y cuando intentes descifrar el real motivo de las crisis, y desde allí, se produzcan cambios genuinos.
Por dónde se empieza
Se empieza por reconocer que lo que estamos viendo es la superficie, que nos resta ver la profundidad. Sin obnubilarnos con la forma, tratamos de ver el contenido de ella. En la práctica sería: ante un comportamiento insano, despersonalizarlo del niño. Es decir, considerar que este nos está hablando de algo más que no puede verbalizar o manifestar de una forma más sana. Entonces aquí buscamos la causa posible y abordamos dicha causa, y no el síntoma.
Tratamos de cambiar aquello que lleva al niño a ser de determinada manera, para que como consecuencia, esto le proporcione la armonía que antes le había quitado.
Resumiendo, el niño está manifestando los síntomas de un mal funcionamiento de una parte de su vida que lo afecta en su totalidad. Nos avisa que hay algo que le FALTA, y que volverá a la armonía solo si eso que falta es incorporado. Y para incorporar lo que falta, hay que mover lo que hay, hay que cambiar prioridades, soltar cosas viejas, agregar cosas nuevas. En definitiva, los niños nos obligan o nos invitan a cambiar nuestro estado de conciencia y la vida que llevamos a raíz de ello.
Extracto del Curso a distancia: “El Niño como Síntoma de conflictos en la familia o escuela” (Nuevo!)
Autora:
Nancy Erica Ortiz
www.caminosalser.com/nancyortiz

Antídotos para el Falso Orgullo

FUENTE

Obra de Ángel Rey Vazquez
El orgullo es una concepción, un modo de ver las cosas, por el que exageramos una cualidad que poseemos –fuerza física o belleza, educación, clase social o talento- y que nos conduce a considerarnos superiores a los demás.
Esta actitud conlleva muchos inconvenientes. Bajo la influencia del orgullo, tratamos de asegurarnos que otros se enteren de lo buenos que somos. Hablamos de nuestros logros; buscamos impresionar a los demás para ganar elogios, reputación o dinero. El orgullo provoca que miremos desde arriba a aquellos que pensamos que carecen de nuestras buenas cualidades.
Cuando la presunción nos domina, resultamos realmente patéticos. Si fuéramos honestos con nosotros mismos, veríamos que bajo el disfraz no creemos que somos realmente buenos. Para convencernos de lo contrario intentamos desesperadamente persuadir a los demás de que poseemos ciertas cualidades que son excelentes. Pensamos que si otros consideran que somos importantes es que debemos serlo. En el fondo, todos nosotros, seres comunes, tenemos una pobre imagen de nosotros mismos, ni siquiera la persona con aspecto distinguido que según el modelo mundano personifica el éxito, se siente lo bastante bien. Cuando nos resulta difícil admitir nuestra propia inseguridad, la enmascaramos con el orgullo.
¿Cómo es posible que personas que parecen tener éxito no se sientan bien consigo mismas? Ellos, como nosotros, buscan en el exterior la autoafirmación, el elogio, y el reconocimiento. Así ignoramos nuestra capacidad para llegar a ser sabios y compasivos. Aunque busquemos en el exterior la felicidad y el amor propio, estas cualidades sólo pueden ser verdaderamente alcanzadas mediante un desarrollo interno.
El orgullo nos hace actuar de forma ridícula: alardeamos de apariencia física pareciendo a menudo estúpidos a los ojos de los demás. Criticamos libremente a los otros y después nos desconcierta que la gente no quiera compartir nuestra compañía. Tratamos a los demás injustamente y más tarde protestamos porque no hay armonía en la sociedad. Cuando las personas se sienten orgullosas y descuidan los sentimientos de los demás, rompen la armonía de grupo.
Aunque la gente orgullosa exige el respeto de los demás, el respeto no se puede forzar. De hecho, la sociedad respeta a aquellos que son humildes. Ninguno de los agraciados con el Premio Nobel de la Paz es frívolo y arrogante. Cuando Su Santidad el Dalai Lama recibió este gran premio en 1989, no se lo atribuyó a sí mismo sino a la actitud sincera y altruista y a las acciones que emanan de la compasión.
Podemos respetar a todo el mundo. Las personas que son más pobres, menos cultas o tienen menos talentos que nosotros poseen en realidad muchas cualidades y capacidades de las que nosotros carecemos. Cada ser humano merece ser respetado, simplemente porque tiene sentimientos. Cada persona merece al menos ser escuchada. Los que son arrogantes no pueden apreciar esto y son condescendientes e intolerantes. Las personas confiadas son amables, humildes y aprenden de todos. De este modo, crean una atmósfera de armonía y respeto mutuo entre los demás.
El orgullo es uno de los principales obstáculos para incrementar la sabiduría y desarrollar las capacidades internas. Al creerse a sí mismas cultas, excelentes y con talento, las personas orgullosas se vuelven autocomplacientes. Ni quieren ni pueden aprender de otros. Su orgullo les sume en un estado de inactividad.
Confiar en uno mismo
A menudo se confunde la confianza en uno mismo con el orgullo, a la vez que la persona asocia la humildad  a un pobre concepto de sí misma. Sin embargo, actuar con arrogancia no significa que nos sintamos seguros, y ser humilde no quiere decir que tengamos una pobre imagen de nosotros mismos. Las personas con confianza son también humildes porque no tienen nada que defender o demostrar al mundo.
Nos resulta muy difícil analizarnos con objetividad. Tendemos a infravalorarnos o a sobreestimarnos, oscilando entre los pensamientos extremos de que o bien somos inútiles y antipáticos o bien somos fantásticos. En ninguno de los dos casos hacemos una evaluación precisa de nosotros mismos porque todos poseemos algunas cualidades positivas así como ciertos rasgos de nuestra personalidad que necesitamos mejorar.
No podemos eliminar nuestros defectos ocultándolos o compitiendo con otros arrogantemente para probar que somos mejores; pero podemos reconocer honestamente nuestras debilidades y tratar de corregirlas. De igual modo, la seguridad en uno mismo proviene no de reclamar vanidosamente nuestras cualidades sino de examinar nuestras habilidades y capacidades y desarrollarlas.
En este sentido, será útil recordar que poseemos la capacidad de llegar a ser un buda, es decir, aquella persona que ha eliminado todos los oscurecimientos y que ha desarrollado completamente todas las cualidades beneficiosas. Esto puede sonar al principio como una afirmación extraña; pero a medida que comencemos a entender la naturaleza de buda y el sendero a la Iluminación, nuestra convicción y su validez se incrementarán. Esta preciosa naturaleza búdica representa nuestro noble linaje. No se pierde nunca, y nadie nos la puede arrebatar. Sabiendo esto, tendremos una base estable y realista para confiar en nosotros mismos.
Podemos aceptarnos tal y como somos y tener fe en nuestra capacidad para llegar a ser personas más amables e inteligentes. Esta visión equilibrada de nosotros mismos nos proporciona espacio mental para apreciar y respetar a los demás porque todos los seres humanos poseen ciertas cualidades dignas de consideración. Las personas seguras de sí mismas son capaces de admitir lo que no saben, y se sienten consecuentemente felices y deseosas de aprender de otros. De esta manera, sus buenas cualidades y conocimientos se incrementan.
Cuando poseemos buenas cualidades, los demás las perciben de un modo natural. No tenemos necesidad de proclamarlas. Mahatma Gandhi es un buen ejemplo de ello. Vivía y se vestía con sencillez y, en vez de alabarse a sí mismo, se mostraba siempre respetuoso con los demás. Aunque evitaba difundir sus virtudes, su triunfante trabajo y grandeza como ser humano se hicieron evidentes a los ojos del mundo.
Pacificar el orgullo
¿Qué técnicas podemos emplear para contrarrestar el orgullo? Como el orgullo es una actitud equivocada y limitadora, si desarrollamos una visión amplia podremos ver la situación de un modo más realista. De este modo, reduciremos nuestro orgullo.
Por ejemplo, si somos orgullosos debido a nuestra educación, necesitamos entonces comprender que todos nuestros conocimientos se deben al amable esfuerzo de nuestros profesores. Cuando nacimos éramos completamente ignorantes e incapaces, siquiera de alimentarnos a nosotros mismos, o de pedir lo que necesitábamos. Todo lo que sabemos –incluso saber hablar o poder atarnos los zapatos- lo debemos a la amabilidad de otros que nos han enseñado. Entonces, ¿por qué sentirse orgulloso? Sin el cuidado y la atención de los demás, sabríamos muy poco y tan sólo habríamos desarrollado unas pocas habilidades. Pensar de este modo nos libera del orgullo.
Del mismo modo, si nos sentimos orgullosos porque tenemos dinero, podemos recordar que el dinero no ha sido siempre nuestro. Si proviene de nuestra familia, o de una herencia, resultará más adecuado mostrar gratitud hacia esas personas que alimentar nuestro propio orgullo. Aunque nosotros hayamos ganado ese dinero, de cualquier modo estos ingresos provienen de otros, ya sea de nuestros empresarios, o bien de nuestros empleados, o quizá de nuestros clientes. Gracias al empresario que nos dio el empleo, o a nuestros empleados que ayudaron a que el negocio prosperara, tenemos ahora dinero. En este sentido, estas personas han sido muy amables con nosotros.
Puede que no estemos acostumbrados a recordarla amabilidad de los demás de este modo, pero si pensamos en ello veremos que es razonable. Aunque sintamos que hemos triunfado a pesar de los deseos insanos de algunos otros, de hecho nuestro solo esfuerzo no ha sido suficiente para procurarnos el éxito. Dependemos de los demás. Sabiendo esto, las personas sienten gratitud –no orgullo- hacia los demás.
Podemos sentirnos orgullosos de nuestra juventud, belleza, fuerza, o valor, pero estas cualidades son impermanentes. Quizá pensemos que seremos jóvenes, bellos y fuertes o atléticos durante un largo tiempo, pero estos son atributos fugaces. Aunque las arrugas no aparezcan de repente, vamos envejeciendo segundo a segundo, vamos perdiendo los dientes uno a uno, y gradualmente nuestros cuerpos pierden su belleza.
Nuestra sociedad intenta impedir el envejecimiento ocultándolo; pero, de hecho ese que hoy es un vigoroso deportista irá envejeciendo poco a poco hasta llegar el día en que ya anciano se sentará en la grada apoyándose en un bastón. La que hoy es una hermosa reina llegará inevitablemente a convertirse en una dama encorvada. ¿De qué podemos sentirnos orgullosos cuando vemos que nuestros cuerpos van envejeciendo paulatinamente?
Si nuestros cuerpos son capaces y atractivos, podemos apreciar estas cualidades sin ser presuntuosos. Del mismo modo, podemos alegrarnos de corazón de cualquier talento, buena fortuna o conocimiento que poseamos, pero sin ser altivos ni presuntuosos. En vez de ser orgullosos, utilizaremos cualquier cualidad que poseamos para beneficiar a los demás.
Con el fin de dominar el orgullo con respecto a nuestra propia inteligencia, basta, tan sólo, con que contemplemos cualquier materia compleja que no conocemos. Al hacerlo reconoceremos nuestras limitaciones y automáticamente el orgullo se disipará. Con una visión más equilibrada de nosotros mismos, utilizaremos nuestra energía para mejorarnos y ayudar a los demás.

Thubten Chödron
Ref.: Corazón Abierto, Mente Lúcida, Ed. Dharma

viernes, 29 de noviembre de 2013

Verónica Decide Morir , PELICULA Completa


pelicula basada en el libro que lleva el mismo nombre del autor P. Cohelo
Veronika es una joven que tiene los mismos sueños y deseos que cualquier persona de su edad. Es guapa, cuenta con un buen trabajo y no le faltan pretendientes. Su vida transcurre sin mayores sobresaltos, sin grandes alegrías ni grandes tristezas. Pero Veronika no es feliz. Por eso, la mañana del 11 de noviembre de 1997, Veronika decide morir. Sueños y fantasías. Deseo y muerte. Locura y pasión. Veronika, en su camino hacia la muerte, descubre que cada segundo de la existencia es una opción que tomamos entre la alternativa de seguir adelante o de abandonar. Veronika experimenta placeres nuevos y halla un nuevo sentido a la vida, un sentido que le había permanecido oculto hasta ahora, cuando ya es demasiado tarde para echarse atrás.
PD. COMO TODO LIBRO HECHO PELICULA: :SIEMPRE ES MEJOR LO PRIMERO

Las Experiencias Cercanas a la Muerte


Qué es exactamente lo que experimentan aquellas personas que han sobrevivido a una experiencia cercana a la muerte (ECM)? Quizás el mejor modo de responder a esta pregunta -mediante la palabra escrita – sea imaginarnos que la ECM es algo que nos está ocurriendo a nosotros en este mismo momento. Existen, sin embargo, dos características fundamentales que deberíamos tener en cuenta. En primer lugar, aunque este tipo de experiencias tiendan a ceñirse a un modelo específico prototípico, la variabilidad de los elementos que las definen es enorme. En este sentido, parecen existir ECM más completas que otras. En segundo lugar, en la medida en que la persona profundiza en la experiencia y experimenta su tronco fundamental, puede seguir ramificaciones muy diversas. En este artículo vamos a describir una ECM completa que se desarrolla a lo largo de una de sus ramificaciones más comunes.
Es muy probable que lo primero que experimentemos cuando atravesamos una ECM sea una gran sensación de paz y bienestar. No sentimos ningún tipo de dolor, no tenemos sensaciones corporales de ningún tipo y somos conscientes de una especie de silencio puro y cristalino que difiere notablemente de cualquier cosa que hayamos experimentado anteriormente. Sin embargo, la persona tiene la consciencia directa de que, independientemente de lo que ocurra, se halla absolutamente a salvo y segura en esta atmósfera de paz
que todo lo impregna.
Luego quizás comencemos a tener algún tipo de consciencia visual del entorno. Lo primero que advertimos entonces es que nuestro yo – nuestro auténtico yo – parece estar observándolo todo desde arriba mientras nuestro cuerpo yace abajo, rodeado por un grupo de personas preocupadas. Pero, con toda probabilidad, no nos habremos sentido mejor en toda nuestra vida. Nuestra percepción es extraordinariamente nítida y vívida, nuestra mente parece funcionar de un modo hiper lúcido y nos sentimos más vivos que nunca.
Súbitamente, nuestra atención se ve atraída por una oscuridad plácidamente acogedora en la que irremisiblemente terminamos sumergiéndonos. A pesar de carecer de un cuerpo, tenemos la inconfundible sensación de que nos estamos moviendo y, cuando lo hacemos, nos damos cuenta de que la oscuridad parece adoptar la forma de un túnel.
A medida que nos acercamos al final del túnel comenzamos a percibir un punto de luz – de color blanquecino y con matices dorados – que va aumentando progresivamente de tamaño y de brillo pero que, sin embargo, no daña en modo alguno nuestra mirada. Jamás hemos experimentado una luz similar. Se trata de una luz que parece carecer de origen y que ocupa todo nuestro campo visual. Al aproximarnos a la luz comenzamos a sentirnos sobrecogidos por una poderosa oleada que sólo puede ser descrita como puro amor; una oleada de amor, en suma, que parece impregnar las fibras más profundas de nuestro ser. En ese momento sólo pensamos en fundirnos completamente con la luz. El tiempo se ha detenido por completo, nos hallamos en la eternidad, en la perfección, y sentimos, en definitiva, que la luz es nuestro verdadero hogar.
Sin embargo, en medio de esta perfección atemporal somos conscientes de una presencia definida que se halla, de un modo u otro, ligada a la luz. Aunque no se trata de una persona parece, sin embargo, algún tipo de ser; una forma que no podemos ver pero cuya consciencia se halla, de una manera u otra, íntimamente vinculada con nuestra propia mente. Esta presencia nos advierte que ha llegado el momento de decidir si seguimos adelante o si, por el contrario, debemos regresar. Al mismo tiempo, asistimos al despliegue simultáneo de una multitud de imágenes precisas y detalladas que parecen contener todo lo que nos ha sucedido en la vida. Esta experiencia retrospectiva, sin embargo, no parece conllevar ningún tipo de juicio sino que simplemente nos es dado contemplar la pauta que gobierna nuestra vida. De este modo, nos damos cuenta de que nuestra existencia tiene un propósito definido y entonces comprendemos con absoluta claridad que debemos regresar, que nuestra familia y, en especial, nuestros hijos, nos necesitan.
Éste es el último fragmento de consciencia trascendental del que nos damos cuenta. En el próximo momento de consciencia experimentamos un intenso dolor mientras yacemos en la cama de una unidad de cuidados intensivos, incapaces de hablar pero recordando cada detalle de lo que acaba de suceder.
Si algo resulta claro es que la experiencia que acabamos de atravesar no ha sido un sueño, una alucinación o una fantasía, sino algo absolutamente real y objetivo, más real incluso que la vida misma. Nos gustaría hablar con alguien de lo que ha ocurrido pero aunque lográramos encontrar las palabras adecuadas para describirlo, quién podría comprendernos? Lo único que sabemos es que ésta ha sido la experiencia más profunda que jamás nos ha sucedido y que, a partir de ella, nuestra vida y nuestra comprensión de la vida han experimentado un cambio radical y definitivo.
Éstos suelen ser los elementos comunes que, de un modo general, caracterizan a cualquier ECM lo suficientemente profunda y sus consecuencias inmediatas. En todo caso, así es como describen la muerte la inmensa mayoría de las personas que han atravesado la experiencia. Pero, por supuesto, la mera descripción de los distintos elementos que componen una ECM no nos proporciona la menor respuesta concreta (excepto, claro está, para quienes han atravesado la experiencia), sino que, por el contrario, plantea una multitud de preguntas empíricas e interpretativas con respecto a lo que ocurre cuando morimos o lo que pasa – si es que pasa algo – después de la muerte biológica. Este tipo de experiencias ha sido objeto, desde hace poco tiempo, de diversas investigaciones.
Parámetros e interpretación de las ECM
Con cuánta frecuencia ocurre la experiencia? De cada cien personas, por ejemplo, que han estado clínicamente muertos, cuántos de ellos suelen relatar posteriormente haber atravesado una ECM?
Las primeras investigaciones realizadas en este sentido sugerían que la cifra podría aproximarse al cuarenta por ciento (Ring, 1980; Sabom, 1982) y estas estimaciones se vieron confirmadas posteriormente por los resultados de una encuesta llevada a cabo por el Instituto Gallup (Gallup, 1982). Aunque la mayoría de las personas que han atravesado una experiencia cercana a la muerte no suelen recordar nada, lo cierto, sin embargo, es que los relatos de quienes sostienen haber permanecido conscientes de la experiencia son muy similares a la ECM prototípica que acabamos de describir. Existe también un número menor de personas que relatan experiencias muy particulares que parecen tener, por lo general, un carácter alucinatorio. Hay que señalar también, por último, a un pequeño porcentaje de individuos que afirman haber atravesado una experiencia negativa.
Otra cuestión que suele plantearse con cierta frecuencia consiste en determinar en qué medida la forma en la que se accede a la experiencia puede determinar su desarrollo. En términos generales, la respuesta es que, con independencia del modo en que la persona acceda a la ECM, una vez que ésta comienza a desarrollarse sigue invariablemente la pauta esencial que hemos descrito. Por otra parte, la investigación de los relatos sobre experiencias cercanas a la muerte referidas por suicidas también suelen acomodarse
al mismo prototipo.
Así pues, las variables situacionales no parecen influir significativamente en el curso de la experiencia , pero acaso podemos decir lo mismo con respecto a las características personales?, o dicho de otro modo: existen personas que se hallen más predispuestas a este tipo de experiencias debido al medio social en
el que han crecido, a su personalidad, a sus creencias o incluso a un conocimiento previo de las ECM? Una vez más, los datos proporcionados por la investigación son suficientemente explícitos al respecto, ya que nos permiten concluir, sin ningún género de dudas, que los factores sociales e individuales parecen tener muy poca incidencia sobre el desarrollo de la ECM. En este sentido, las variables demográficas, el sexo, la raza, la clase social y la educación, por ejemplo, no parecen estar relacionadas con la incidencia y con el desarrollo de la ECM. En el mismo sentido, podemos afirmar también que no parece existir un tipo particular de persona, es decir, que no existen cualidades psicológicas particulares que predispongan hacia la ECM. Así pues, los ateos y los agnósticos no son menos proclives a referir experiencias cercanas a la muerte
que las personas religiosas, aunque las interpretaciones que aporten ambos grupos sobre la experiencia difieran, obviamente, entre sí. Por último, tampoco podemos afirmar que el conocimiento previo de este tipo de experiencias aumente la probabilidad de su ocurrencia.
Con respecto a la cuestión crucial de la universalidad de la ECM, nos vemos obligados a admitir que, lamentablemente, todavía existen muchas lagunas en este sentido. No obstante, parece que, a pesar de mostrar un cierto grado de variabilidad intercultural, las ECM presentan ciertas constantes universales (como la experiencia extra corporal, el pasaje a través del reino de la oscuridad hacia una zona iluminada por una luz brillante y el encuentro con seres celestiales).
Veamos, por último, el tema de la interpretación de la ECM. En este campo existe una verdadera plétora de teorías que muestran escasas coincidencias. Todas las interpretaciones, sin embargo, pueden agruparse
en tres grandes categorías – y algunas de ellas no están circunscritas a un solo grupo – a las que denominaremos la teoría biológica, la teoría psicológica y la teoría trascendental. La interpretación biológica tiende a ser reduccionista y contraria a la supervivencia después de la muerte mientras que las interpretaciones trascendentalistas, por su parte, suelen ser empíricamente no demostrables y se inclinan abiertamente en favor de la supervivencia post mortem. Obviamente, las interpretaciones psicológicas tienden, en muchos sentidos, a adoptar una posición intermedia entre las otras dos.
Tras una década de investigaciones en este campo, todavía no hemos podido formular una interpretación general que goce de una aceptación consensual. Por otra parte, tal como he tratado de demostrar recientemente (Ring, 1984), los problemas que suscita la interpretación son mucho más complejos de lo que la mayor parte de los teóricos parecen haber advertido.
El significado fundamental de la ECM no radica tanto en la fenomenología que se despliega durante la experiencia ni en las pautas que pueda adoptar como en sus efectos transformadores posteriores. Son precisamente estos efectos los que nos permiten vincular las ECM con ciertas tendencias evolutivas a
gran escala que parecen impeler a la humanidad hacia el siguiente estadio de su desarrollo colectivo. Pero para poder comprender adecuadamente la naturaleza de este vínculo convendrá explorar previamente el tipo de transformaciones que tienen lugar en la vida, la conducta y el carácter de quienes han atravesado una experiencia cercana a la muerte.
Los efectos transformadores de las ECM
El estudio de las experiencias cercanas a la muerte se ha centrado recientemente en los efectos posteriores de la ECM y nos ha revelado la existencia de una serie de consecuencias muy interesantes. En primer lugar, del mismo modo que la ECM parece ceñirse a una determinada pauta, los efectos que produce también parecen ajustarse a un determinado modelo. En segundo lugar, las pautas de ese cambio tienden
a ser tan positivas y tan concretas que es posible interpretarlo como el signo de un despertar generalizado de las capacidades potenciales superiores del ser humano. Para disponer de una sólida base de trabajo que nos permita apreciar mejor el posible sentido evolutivo de la ECM, comenzaremos revisando previamente los descubrimientos con los que he tropezado a lo largo de mi propia investigación (Ring, 1984).
Esta investigación analiza tres grandes categorías de efectos posteriores:
1) cambios en la imagen de uno mismo y en los valores personales;
2) cambios en la orientación religiosa o espiritual,
3), por último, cambios producidos en el ámbito psíquico.
Pero cuál es, en definitiva, el retrato psicológico que podemos extraer de este estudio?
En primer lugar, en lo que respecta al dominio de los valores personales, la persona suele regresar de la experiencia con un mayor respeto por la vida, lo cual no sólo supone un aumento en su capacidad para percibir la belleza intrínseca de la vida sino también una acusada tendencia a permanecer atentos al momento presente. Simultáneamente, la preocupación por los sufrimientos y las dificultades del pasado y
el temor hacia lo que nos deparará el futuro tienden también a disminuir. Como resultado de todo ello, quienes han atravesado una ECM suelen ser más capaces de vivir de un modo más pleno en el aquí y el ahora, desarrollando de manera natural una cierta frescura perceptiva, y ven fortalecida su atención hacia
el entorno. Estos sujetos también demuestran tener un mayor respeto por sí mismos en el sentido de que aumenta su autoestima. No estamos hablando, claro está, de que sean presas de ningún tipo de inflación egóica sino tan sólo que se muestran más capaces de aceptarse a sí mismos tal como son. En ocasiones, la persona atribuye este aumento de la autoestima a la tremenda sensación de afirmación que recibieron de la Luz.
Quizás uno de los cambios más evidentes que acompaña a una experiencia cercana a la muerte sea el aumento de la preocupación por el bienestar del prójimo. Éste es un tema muy amplio e importante que presenta diferentes aspectos. Aquí resumiremos tan sólo algunas de sus facetas más importantes: una mayor tolerancia, una mayor paciencia y una mayor compasión hacia los demás y, especialmente, un aumento en su capacidad para expresar amor. Por consiguiente, después de atravesar una ECM, la persona se muestra proclive a subrayar la importancia del amor como un valor esencial de la vida; además, también parecen sentir el deseo de ayudar a los demás y demuestran tener, en suma, una mayor comprensión de los problemas humanos y una intuición más profunda de sus necesidades. Por último, estos sujetos también presentan una aceptación incondicional hacia los demás, posiblemente porque pueden aceptarse a sí mismos de igual modo. Podríamos resumir todos estos cambios – que quizás no sean más que una manifestación del aumento de su capacidad de valoración general – diciendo que quienes han atravesado una experiencia cercana a la muerte muestran un mayor respeto hacia los demás.
Paralelamente, otro tipo de valores tienden, sin embargo, a declinar como ocurre, por ejemplo, con la importancia concedida a los asuntos materiales, el éxito personal y la necesidad de causar una buena impresión en los demás. Así pues, en términos generales, podríamos decir que las ECM tienden a intensificar los valores humanos en detrimento de la preocupación por el éxito material.
Estas personas muestran también una comprensión más profunda de la vida, especialmente en lo que respecta a sus facetas religiosas o espirituales. Por consiguiente, tienden a interesarse en su propio
autoconocimiento y parecen más proclives a participar en organizaciones, a leer y a comprometerse en actividades que apuntan hacia ese objetivo.
Las referencias que nos proporcionan los amigos íntimos y los familiares de estas personas tienden a corroborar la realidad de los cambios de conducta que experimentan.
No debe, pues, sorprendernos en absoluto que, en el terreno de la religión y la espiritualidad, también tengan lugar cambios de importancia. Por lo general, sin embargo, estos cambios tienden a seguir una pauta que bien podríamos calificar de universalista. Para definir esta orientación universalista será útil que analicemos, aunque sólo sea de un modo somero, los diferentes elementos que contribuyen a configurar el modelo espiritual a que se atiene la visión del mundo de quienes han experimentado una crisis de aproximación a la muerte.
En primer lugar, existe una tendencia a que el individuo se perciba a sí mismo de un modo más espiritual, aunque no por ello necesariamente más religioso. Ello significa que, si bien han experimentado un profundo cambio interior en su consciencia espiritual, este cambio no les conduce necesariamente a adoptar una conducta externa más religiosa. Suelen afirmar, por ejemplo, que se sienten más cerca de Dios que antes, pero los aspectos formales y externos del culto religioso parecen tener para ellos poca importancia. Así mismo, también muestran una inclinación a creer de manera incondicional no sólo en que la vida después de la muerte es accesible a todas las personas sino que también suelen subrayar especialmente la convicción de que ésta no es una especie de vaga existencia post mortem, ya que en el momento de la muerte la Luz estará esperándonos a todos independientemente de nuestras creencias al respecto. Asimismo, estas personas también expresan una cierta propensión hacia las creencias reencarnacionistas.
Por último, después de atravesar una experiencia cercana a la muerte, las personas se muestran más abiertas hacia la noción que los estudiantes de las religiones comparadas conocen como unidad trascendente de todas las religiones, la idea de que las grandes tradiciones religiosas del mundo entero comparten la misma visión trascendente de lo divino.
Mis propias investigaciones – así como las de otros colegas (Greyson, 1983; Kohr, 1983)- tienden a corroborar la hipótesis de que las ECM parecen también desarrollar la sensibilidad psíquica del individuo. Así, quienes han atravesado una ECM afirman tener más experiencias telepáticas y clarividentes, más experiencias precognitivas (especialmente en los sueños), una mayor consciencia de las sincronicidades, más experiencias extracorporales y, en general, una mayor sensibilidad hacia lo que los parapsicólogos denominan estados de consciencia inductores de psi (es decir, estados psicológicos que parecen favorecer la aparición de fenómenos psíquicos).
Después de haber revisado esquemáticamente cuáles son los principales efectos posteriores de las experiencias cercanas a la muerte, tendremos que disponer de un contexto coherente que nos sirva para organizarlas. Creo que es posible – e incluso plausible afirmar que las experiencias cercanas a la muerte desempeñan un papel fundamental como catalizadores del desarrollo personal. En especial, parece que las ECM sirven para promover el despertar y el crecimiento espiritual del individuo debido a su poder para impulsar a la persona a un estado trascendente de consciencia cuyo impacto sobre la mente del individuo es capaz de activar una especie de programador interno universal de los potenciales superiores del ser humano. En cada uno de nosotros parece existir un núcleo espiritual latente que sólo puede manifestarse mediante un estímulo lo suficientemente poderoso. Las experiencias cercanas a la muerte tienden, ciertamente, a propiciar una transformación espiritual radical en la vida del individuo que afecta a su propia imagen, a sus relaciones con los demás, a su visión del mundo y de la vida y también a su funcionamiento psíquico y psicológico. Pero acaso todos estos cambios – por más profundos que puedan ser – tienen alguna incidencia en la evolución del ser humano y en la transformación del planeta?
Implicaciones de las ECM con respecto a la evolución del ser humano y la transformación Planetaria
En mi opinión, una perspectiva exclusivamente psicológica que únicamente tenga en cuenta la experiencia del individuo y los efectos sobre su comportamiento, sólo puede proporcionarnos una comprensión parcial del significado de las experiencias cercanas a la muerte. Creo, sin embargo, que podríamos lograr una interpretación más completa si eleváramos el nivel de nuestro análisis desde el ámbito individual y lo colocáramos en el ámbito de lo colectivo.
Recordemos, para comenzar, que ya se ha determinado que unos ocho millones de norteamericanos adultos han experimentado este tipo de fenómenos y sabemos también que muchos niños norteamericanos relatan este tipo de experiencias. Aunque todavía no poseemos una estimación aproximada del número de personas en todo el mundo que pueden haber pasado por este tipo de experiencia, parece razonable pensar que, fuera de los Estados Unidos, existirán millones. Pero la cuestión no consiste simplemente en saber cuántos millones de personas han experimentado una ECM sino en conocer con exactitud de qué modo ha transformado sus vidas.
La profunda transformación espiritual que suele acompañar a una ECM no es algo exclusivo de este tipo de experiencias. Como señala Grof, las experiencias trascendentales tienden a provocar – independientemente de la causa que las origine – el mismo tipo de transformaciones espirituales. En otras palabras, la experiencia cercana a la muerte es tan sólo uno de los diversos métodos de que disponemos para catalizar la transformación espiritual.
La mejora y la difusión por todo el orbe de la moderna tecnología de la reanimación tiende necesariamente
a incrementar notablemente el número de personas que experimentan y sobreviven a una experiencia cercana a la muerte y que, por consiguiente, sufren una transformación acorde con el modelo arquetípico que acabamos de describir.
Resulta posible, por tanto, afirmar que esta elevada tasa de experiencias trascendentales puede representar un salto evolutivo de la humanidad hacia un estado de consciencia más elevado? Quizás la experiencia cercana a la muerte constituye una especie de mecanismo evolutivo cuyo efecto es el de impulsar a los individuos hacia el próximo estadio de la evolución humana, liberando en ellos un potencial espiritual que anteriormente se hallaba dormido? Acaso las personas que han sufrido una mutación de su antigua personalidad y se han transformado en individuos más amorosos y compasivos constituyen el prototipo de una nueva especie humana más espiritual que pugna por salir a la luz? Acaso es ésta la primera cosecha de un nuevo árbol de la humanidad que está madurando en nuestra época, el puente evolutivo hacia un nuevo horizonte en el curso evolutivo de nuestra especie o una especie de eslabón perdido? Todas estas preguntas pueden parecer algo insólitas y provocativas pero en ningún modo son meras especulaciones.
En cualquier caso, no me siento inclinado, a diferencia de otros autores, a pronosticar que este cambio de consciencia conlleve necesariamente la emergencia planetaria de una nueva cultura más solidaria. Considero, por el contrario, que este cambio evolutivo constituye únicamente la emergencia potencial de la especie humana que pugna por manifestarse. La posible transformación subsiguiente del planeta dependerá de numerosos factores, entre los cuales cabe destacar la importancia de nuestro compromiso consciente con esta tendencia evolutiva que recién comienza a tomar forma. En mi opinión, pues, en el potencial colectivo emergente que surge de las profundidades de la experiencia trascendental no existe ningún factor que impida la posibilidad de que terminemos provocando la destrucción del planeta.
Sin embargo, al mismo tiempo, el curioso y reciente fenómeno de la ECM parece transmitir a la humanidad el esperanzado mensaje de que, hasta en sus momentos más oscuros – y quizás entonces más que nunca – la Luz nos muestra el camino a seguir. Ahora nos toca a cada uno de nosotros averiguar si tenemos el coraje y la inteligencia suficiente como para emprender el camino que nos señala.
Kenneth Ring
Extractado por Tatiana Reyes de
R. Walsh y F. Vaughan.- Trascender el Ego.- Kairós

jueves, 28 de noviembre de 2013

Física Cuántica: ¿Sabes Utilizarla?


En los años recientes se han escrito varios libros sobre física cuántica que explican de manera científica como el campo cuántico conforma nuestro universo, este campo es un TODO inclusive nosotros somos parte de él.
Yo creo que los siguientes puntos son muy importantes y explican el porqué nosotros mismos somos creadores de la realidad física que “aparentemente” es sólida y que “creemos” no poder cambiar por más que lo deseemos.
  • En esencia nuestro universo está hecho de energía y electromagnetismo.
  • Antes se creía que los átomos eran las partículas mas diminutas existentes, pero ahora se ha descubierto que existen unas partículas AUN MAS PEQUEÑAS QUE EL ÁTOMO, éstas se llaman partículas subatómicas y no están hechas de materia, son sólo energía, es decir que prácticamente no existen en el mundo de lo físico.
  • Los científicos dicen que son tan diminutas que el único medio por el que saben de su existencia es por el rastro que dejan en los aceleradores de partículas.
  • Esas partículas parecen existir solo cuando son observadas, y solamente cuando se toma la decisión de ver una partícula la onda de energía invisible se convierte en una entidad concreta (sólida).
  • La atención dirigida hacia esa energía reconocible como una onda, es lo que crea la realidad que llamamos partícula o sólido, o mundo físico.
  • Los científicos dicen que el observador es el creador de la partícula o masa física del universo. Ver videos de la entrada (Salto Cuántico)
Todo esto significa que el observador (o sea nosotros), somos quienes creamos algo a partir de lo invisible (una partícula subatómica), con el simple hecho de OBSERVARLO. Nosotros también somos un conjunto de átomos moléculas y partículas, tanto atómicas como subatómicas, por lo tanto no somos sólidos como solemos pensar, nuestro cuerpo se regenera en su totalidad en un lapso de 7 años, así que en realidad una persona que tiene 50 años tiene un cuerpo nuevo cada 7 años.
Al ser parte de este campo cuántico que funciona a base de energía y electromagnetismo, nosotros somos una masa ambulante de energía, funcionamos gracias a ella y somos como un magneto ambulante.
Ahora vamos a profundizar un poco más sobre el tema de la física cuántica o mecánica cuántica diciendo que es una de las más modernas ramas de la investigación científica que se desarrolló con el afán de entender la naturaleza de la realidad física. Esta ciencia ha hecho posible respaldar todas estas teorías de que “Nuestros pensamientos crean nuestro mundo” ya que describe con precisión matemática cómo se comportan las partículas que conforman nuestra realidad física.
Esta ciencia nos dice que los electrones se pueden comportar de ambas formas, tanto como partículas y como ondas de energía invisibles.
Cuando se convierten en ondas, estos “electrones” no se pueden localizar (es como si no existieran) pero existen como campos de probabilidades. Cuando se encuentran en el estado de partícula, el campo de probabilidades se colapsa y ¡se convierte en un objeto sólido!
Los electrones se convierten en materia sólida (o partículas) cuando están siendo observados. Y cuando se les deja de observar se convierten nuevamente en ondas de energía invisibles.
En esencia el mundo esta construido por partículas (ellas son los ladrillos de nuestro universo) y el observador, que tiene poder de convertir a un electrón en partícula sólida o hacerla desaparecer somos nosotros.
En la película “¿Y Tú Que Sabes?”  se toca el tema de la física cuántica que acabamos de describir anteriormente y se va un poco mas allá diciendo que es posible crear nuestro día intencionalmente como nosotros lo queremos que sea.
Ahora hazte las siguientes preguntas:
  • ¿Que sucedería si los primeros pensamientos que tenemos al despertar por la mañana tuvieran el poder de afectar lo que nos suceda durante ese día?
  • ¿Y que sucedería si todos, todos, todos nuestros pensamientos influenciaran nuestro mundo en su totalidad?
  • ¿Y si esto fuera verdad y tus eres el encargado de crear tu día no te gustaría tomar las riendas por ti mismo en lugar de dejar que siga haciendo lo que él quiera?
  • ¿Qué sucedería si aprendieras poco a poco a dirigir tu atención/observación hacia las partes de tu vida que aun son invisibles y darles vida?
  • ¿No sería bueno entonces que antes de empezar a refunfuñar o maldecir el nuevo día comenzaras creando tu día de manera intencional para que resulte como tu quieres?
En la película “¿Y Tú Que Sabes?” el Dr. Joe Dispenza describe de una manera sencilla la forma en la que él crea intencionalmente sus días:
Me levanto por la mañana y conscientemente creo mi día de la manera en que quiero que pase. Algunas veces… me cuesta un poco de trabajo relajarme y comenzar a crear mi día con intención. Entonces durante el día, de la nada, pequeñas cosas suceden que son inexplicables y de esa manera sé que son el resultado de haber creado mi día con intención.
Desde un punto de vista espiritual, nosotros estamos pensando que nuestros pensamientos afectan la realidad y por lo tanto nuestra vida entera. Tengo este pequeño pacto en el que digo, “estoy tomándome este tiempo para crear mi día y estoy “infectando” al campo cuántico…. (Sembrando en el campo cuántico).
Ahora, es un hecho que el observador está observándome todo el tiempo durante el que estoy creando mi día (se refiere a nuestro ser interior como el observador, nuestro espíritu el que dirige la energía creadora) y también digo, “envíame una señal hoy de que prestaste atención a las cosas que hoy creé.
Envíame estas cosas de una manera en que yo no las espere, para que me sorprenda de mi habilidad de experimentar esas cosas y muéstramelas de cierta forma que no tenga duda que provinieron de ti.
Y entonces me dispongo a vivir mi día de manera normal pensando como si fuera un genio y mientras hago eso, durante algunas partes del día tengo pensamientos que son sorprendentes y mi piel se eriza, esos pensamientos (o sucesos) provienen de nada prácticamente.
Esta teoría de que nosotros somos los creadores de nuestra propia vida no es nueva. Ya se han escrito muchísimos libros sobre el tema del pensamiento positivo y todos ellos nos recomiendan como primera instancia cambiar nuestra mentalidad de negativa hacia positiva.
Esos libros también nos cuentan historias de cómo una “nueva mentalidad y actitud positiva” tuvo el poder enorme de transformar a individuos provenientes de familias muy humildes en gente sumamente poderosa famosa y rica. Y todo ese gran cambio se dio por el simple y sencillo hecho de cambiar la forma de pensar de ésos personajes.
Se han hecho estudios exhaustivos como el que realizó Napoleón Hill y que consistió en entrevistar a 500 de los millonarios más importantes que vivieron en su tiempo incluyendo ésta cifra a: Henry Ford, Hermanos Wright, presidente Theodore Roosvelt, Rockefeller, Graham Bell, Alva Edison, Andrew Carnegie, W. Clement Stone etc. etc. Y el trabajo final se llamó… adivina… ”PIENSE y hágase rico”.
Ahora que nos encontramos en pleno siglo XXI la ciencia está comprobando el hecho de que en efecto “Somos los creadores de nuestro mundo”. En el video titulado “Como crear tu día”, Ramtha nos dice que para nosotros debería ser muy importante aprender mas sobre la física cuántica porque es la única ciencia que está de nuestro lado en cuanto a nuestras habilidades, es el único nivel del estudio matemático del mundo subatómico al cual le importa nuestra opinión.
Y que el campo cuántico siempre cumplirá con nuestras expectativas (las expectativas del observador).
  • ¿Cuáles son las cosas que dices al despertar por la mañana?
  • ¿Qué es lo primero en que piensas al comenzar tu día?

Lo primero que dices por la mañana inclusive antes de abrir los ojos juega un papel fundamental en como se va a desarrollar tu día, así que crea tu vida con intención y ten un magnífico día.
Y con todo esto me pongo a pensar y me pregunto:
●¿Podremos cambiar la dinámica destructiva que tenemos con nosotros mismos y con nuestro planeta?
●¿Podremos evitar que cientos de miles de personas mueran de hambre diariamente por desnutrición o sed?
●¿Podremos evitar la pobreza mundial y repartir por IGUAL las riquezas?
●¿Podremos curar enfermedades potencialmente mortales?
●¿Podremos generar energía libre o (Punto Cero) GRATUITA para “cualquier persona” de “cualquier país” de “cualquier religión”?
●¿Podremos de una vez por todas respetarnos mutuamente?
●¿Podremos eliminar del diccionario la palabra Guerra?●¿Podremos pensar todos juntos que podemos cambiar nuestro mundo?
Hay otras muchas cosas que también podríamos hacer, pero no tendría papel o pantalla suficiente para escribirlas todas.
   Dicen los expertos que entramos en un era de cambios de conciencias, en parte facilitados por los avances científicos de la física cuántica, suponen que se irá produciendo lentamente y a lo largo de los años. Mi opinión al respecto es que debemos ir aprendiendo lo antes posible esta nueva física y saber que lo verdaderamente importante no es nuestro envoltorio sino la energía que poseemos en el interior de nuestro cerebro para crear nuestra propia vida…

La Conspiración de Acuario (LIBRO PDF)


La Conspiración de Acuario
Libro atrevido, estimulante y enciclopédico. Best-seller mundial, con más de medio millón de ejemplares vendidos en EE.UU. y traducido a numerosos idiomas. Tiene que ver con el diseño de una cultura nueva y con la configuración de un nuevo paradigma. Se trata del libro clave de la Nueva Era.

La llamada Conspiración de Acuario agrupa a millones de personas que, de manera invisible, están cambiando la sociedad a través de la expansión de su propio potencial humano y desde una actitud de perpetua exploración.

La conspiración de Acuario es un superventas del género ensayo de la escritora y poetisa norteamericana Marilyn Ferguson (1938-2008) que trata ampliamente sobre el cambio de era, las últimas teorías sobre la realidad, inteligencia, educación, política, redes y sanidad en un contexto comparativo entre el nuevo y el antiguo paradigma. Publicado en los años 80, vendió más de medio millón de ejemplares y fue traducido a 8 idiomas, siendo un texto clave para entender la nueva era.
En un primer momento, La Conspiración de Acuario fue un informe secreto encargado al Instituto de Investigación de Stanford por el gobierno de EE.UU.[cita requerida]

 Para comprender bien la magnitud de la conspiración es preciso conocer autores y obras concretas. Se trata de una motivación o inquietud interna íntima, la vocación (literalmente llamada), la cual nos empuja a ser y estar de modo más afín a nuestro entorno. Para hacer la idea inteligible, podemos imaginar gentes de diferentes países del planeta, luchando por unas sociedades más avanzadas, virtuosas, con mayor armonía entre sus miembros, como si fuéramos parte de un único organismo, cuyas células colaboran para hacer las funciones concretas. A través de cursos, conferencias, redes profesionales y sociales por internet, estas personas se conocen, intercambian información, contactos, de modo que amplían su perspectiva y conocimiento.

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La Conspiración de Acuario, de Marilyn Ferguson from Escuela Aztlan on Vimeo.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

No es suficiente querer despertar: es necesario despertar


No es suficiente querer despertar: es necesario despertar.
Estamos dormidos. Arrastramos una situación de irrealidad en nuestra vida, y no la controlamos, del mismo modo que no la controlamos cuando estamos dormidos. Cuando uno se despierta, lo primero que hace es tomar conciencia de quién es y dónde está. Por eso, el primer paso es despertar. Para tomar conciencia. El mejor método para despertar es el cuestionamiento de todas las cosas, los actos, los pensamientos, las reacciones, los estados de ánimo, las creencias: en fin, el cuestionamiento de todo. No te agarres a ningún concepto, ideología, costumbre rutinaria… si nada te obliga, si nada te ciega, estás en condiciones de descubrir dónde está la realidad, que es lo mismo que la verdad, y podrás despertar a la vida buena. No confíes sólo en las palabras, que son falsas si lo desean (prueba a decir la frase que quieras, luego coloca un no, y verás cómo todo cambia), que permiten mil interpretaciones; confía mucho en la intuición, acostúmbrate a escuchar a ese sabio viejo que todos llevamos dentro, ten fe en ti mismo, cree sólo en lo que resuene con fuerza en tu interior… piensa que todo puede ser lo que parece, pero también lo contrario. Hazte filósofo, pensador libre, duda cuanto creas necesario pero indaga hasta encontrar la verdad de cada cosa.
Siéntete vivo, muy vivo. Encuentra el gusto en atreverte a preguntarte cosas, y goza del placer de las respuestas propias. Despertar es Descubrir y Descubrirse. Quitarse las vendas, soltar los frenos, limpiar el polvo y las telarañas de los ojos para verlo todo de nuevo, todo nuevo, con la mente despierta y la vida atenta.
EL DESPERTAR ESPIRITUAL
(Texto basado en ideas del libro Ser Transpersonal, de Roberto Assigioli)
El ser humano “normal” se “deja vivir” en lugar de vivir. No piensa ni el significado, ni el propósito, ni el valor de su vida. Se dedica a satisfacer sus aspiraciones personales, disfrutar los sentidos, y busca cumplir las ambiciones de sus deseos materiales. Si está un poco más madura, subordina alguna de sus satisfacciones al cumplimiento de sus obligaciones familiares o sociales, pero sin pensar tampoco en el por qué. Probablemente se considera religioso y creyente, pero se limita, en los mejores casos, a ir a misa o cumplir la mayoría de los mandamientos, y con eso cree que ha hecho lo correcto. Así que parece que lo importante de su vida gira en torno a lo material, y piensa que la vida se vive aquí y se acabó. No piensa en un “Cielo futuro”. A este ser humano, este “hombre normal”, puede que un día se le presente una inquietud o una perturbación de una apariencia espiritual. Puede suceder tras una serie de desengaños, tras un shock emocional, pero también puede suceder sin motivo aparente en un momento en que todo va bien. La propuesta de cambio puede suceder con un sentimiento indefinible de insatisfacción, de que falta “algo”, pero ese “algo” que falta no es nada concreto, nada material, nada que aporte al mismo tiempo una respuesta o una solución. Se empieza a sentir que la vida ordinaria está vacía; de pronto, todo lo que ha sido satisfactorio hasta entonces ya no satisface del mismo modo: parece que se está viviendo una vida irreal. Los asuntos personales que antes llenaban su interés y su atención, parecen interesar menos: pierden su valor y su importancia. Surgen preguntas. Muchas. Otro tipo de preguntas distintas de las habituales, y casi todas tienen un matiz de interés por el prójimo, por el sufrimiento, por el sentido de la vida, por cosas que hasta ahora aparentaban no existir, pero que de pronto irrumpen con una fuerza capaz de desbancar otras preocupaciones. A veces le parece tan extraño lo que le está sucediendo que piensa si se estará volviendo loco, si estará divagando de un modo anormal en un mundo de cuestiones muy importantes cuyas respuestas desconoce. Hasta ahora no le habían importado, así que no entiende esta pujanza actual. Piensa, equivocadamente, que es mejor no seguir en ese camino y trata de volver a sumergirse en las cosas que hasta ese momento le han producido satisfacciones. Pero no. Ya no es igual. La inquietud persiste. Cada día vuelve con la misma o mayor intensidad. No hay forma de acallarla. La sensación de duda y de vacío se vuelve casi insoportable. La persona se siente distraída del mundo, las cosas de antes se desvanecen como un sueño, mientras que, extrañamente, no aparece algo con fuerza que le apacigüe o le tranquilice: no hay una nueva luz, algo que sustituya a todo lo que siente que está perdiendo o ya ha perdido. Aún no sabe que la luz aparecerá y en algún momento todo será claro. Además, en la mayoría de los casos todo esto viene acompañado de una crisis moral. La ética está más presente. Se juzga con severidad, y se recrimina algunas facetas de su forma de ser. Por supuesto que estoy generalizando. Hay variaciones en el modo, pero siempre es así más o menos. En unos casos está más marcado por las dudas existenciales y las preguntas metafísicas, y en otros predomina la crisis moral. En muchos casos, todo este proceso se asemeja a crisis neuróticas, rayando la psicosis. En otros, se manifiestan síntoma físicos, nerviosos, o psicosomáticos. Estas crisis, tan aparatosas, son positivas, naturales, y útiles para el despertar general de las personas de cara a su crecimiento humano y espiritual.
LAS CRISIS CAUSADAS POR EL DESPERTAR ESPIRITUAL:
La apertura del canal entre los niveles consciente y supraconsciente, entre el yo y el Yo Superior, producen una maravillosa liberación. Van desapareciendo los conflictos y sufrimientos anteriores, junto con los síntomas físicos y psicológicos que generaron, demostrando así que no eran problemas debidos a una causa física sino el resultado de una lucha interna. Pero en otros casos, bastante frecuentes, la personalidad es incapaz de asimilar correctamente el flujo de luz y energía. Esto sucede, por ejemplo, cuando el intelecto no está bien coordinado y desarrollado; cuando las imaginaciones y las emociones están descontroladas; cuando el sistema nervioso es demasiado sensible; o cuando la irrupción de energía espiritual es abrumadora por su intensidad y su carácter repentino. Si la mente no está capacitada para soportar la iluminación, puede ser que la experiencia sea interpretada de forma errónea, creando una confusión de niveles o desorientación con respecto a Lo Superior. Cuidado, porque, mal orientado, puede derivar en un inflamiento del ego. Conviene, por tanto, diferenciar claramente el nivel físico ordinario del Superior. Todos somos ambas cosas, pero es imprescindible no olvidarlo para evitar ser víctimas de una ilusión en la que uno se cree un elegido para una misión divina, un gurú, o un Nuevo Mesías. No se le deben atribuir al yo personal las cualidades del Yo Superior. Somos ambos, sí, pero no confundamos que, en realidad, en este momento simplemente somos humanos aunque con acceso a lo Superior.
REACCIONES POSTERIORES AL DESPERTAR ESPIRITUAL:
Un despertar interior armonioso se caracteriza por un sentimiento de alegría y de iluminación mental que conlleva una introspección en el sentido y en el propósito de la vida; despeja muchas dudas, ofrece solución a muchos problemas, y proporciona una base interna de seguridad. Al mismo tiempo, hace brotar la comprensión de que la vida es una, y a través de la persona fluye una efusión de amor hacia sus semejantes y hacia toda la creación. La personalidad previa, con sus aristas y rasgos desagradables, parece retirarse al fondo, y un nuevo individuo amoroso y encantador nos sonríe y sonríe al mundo entero, deseoso de ser amable, de servir, y de compartir sus recién adquiridas riquezas espirituales, cuya abundancia le parece casi demasiado grande para poder contenerla. Rara vez todo esto acaba siendo completo y permanente. Lo habitual es que se retroceda un poco hacia el estado anterior; hay cambios permanentes, otros son temporales; se toma conciencia de lo que se ha avanzado, y se mantiene la esperanza de que es posible seguir creciendo, y de que lo que viene tras el despertar espiritual siempre es glorioso. Y realmente es así.
ATENCIÓN En la Biblia se hace referencia a estar dormidos y despertar. En muchas ocasiones, cuando uno duerme cree estar viviendo en la realidad. Muchas veces, cuando estamos en la realidad, estamos dormidos a la vida, y estamos viviendo en un modo que se puede demostrar que tiene gran parte de ficción, de idealización, de desconocido… y vivimos sin Vivir, creyendo que no podemos intervenir en nuestro sistema de vida como también creemos que no podemos influir en el curso del sueño cuando dormimos. Estar atentos continuamente a la vida es despertar poco a poco, es ser y estar más despiertos cada vez. La otra forma de despertar, además de la atención, es el trabajo personal y espiritual, en el que uno Descubre la esencia que se encuentra tras la apariencia. Despertar siempre es gratificante: lo que aparece después en todos los casos mejora lo anterior.
DESDE UN PUNTO DE VISTA MÁS ESPIRITUAL Realmente… ¿Qué es lo que quiero? Despertar: todos estamos dormidos la mayor parte del tiempo. Y no me refiero a estar en la cama y tener los ojos cerrados. Me refiero a vivir de un modo en el que no intimamos con la realidad y la vida, sino que nos conformamos con dejar pasar el tiempo, vacío o lleno de autoengaños, muerto u ocupado por distracciones. La vida requiere una atención que está desatenta la mayor parte del tiempo. Despertar es ser consciente de la vida, de los instantes, de los sentimientos; es darse cuenta cada momento de que se está viviendo, de que uno es protagonista de algo especial e irrepetible, de que uno está detrás y por encima de los ojos que miran. Despertar es dejar de quejarse y ponerse a hacer; levantarse, aunque se pueda volver a caer; ver lo que hay detrás de las cosas; escapar del pasado e instalarse en el presente; decir adiós al sufrimiento y hola a nuevos y placenteros estados. Metanoia es una palabra utilizada en la religión católica. Viene a indicar una transformación profunda de corazón y mente hacia una manera positiva. Hay teólogos que sugieren que la metanoia es un examen de toda actividad vital y una transformación de la manera como se ven y aceptan los hombres y las cosas. Esto también es despertar. De momento, es más que suficiente con despertar, porque ese estado nos llevaría a realizar todo lo que es necesario.
RESUMIENDO Despertar no es sólo una opción, sino una obligación. Otra de esas responsabilidades absolutamente personales e intransferibles. A medio y largo plazo, del todo gratificante. El premio del esfuerzo que requiere se compensa con la nueva forma que se va a adquirir de ver las cosas y con la calidad de vida consciente que se va a poder disfrutar después. ¡Despierta ya!
FUENTE http://www.portaldimensional.com

Nuevos estudios demuestran que el tiempo es una consecuencia del Entrelazamiento Cuántico.


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El Tiempo es un fenómeno emergente como efecto del Entrelazamiento Cuántico tal y como demuestran los primeros resultados experimentales.

Cuando las nuevas ideas de la mecánica cuántica comenzaron a expandirse en las tendencias de la ciencia durante la primera mitad del siglo 20, comenzaron a aplicarse a los principios de la gravedad y de la teoría general de la relatividad.

Inmediatamente se puso en evidencia de forma clara que los dos enfoques anteriores eran entre sí completamente incompatibles, así que cada vez que se intentaba una aproximación de los principios, las ecuaciones resultantes arrojaban datos de reducción al infinito, algo hasta entonces absurdo, haciendo imposible que los resultados cobraran sentido.

Todo lo anterior hasta que a mediados de los años 60, el físico Bryce DeWitt, consiguiera combinar las hasta entonces incompatibles ideas en resultados clave, que desde entonces se conocerían como la Ecuación de DeWitt, que permitiría entender y permitir los molestos problemas de los infinitos como base en las ulteriores formulaciones. Un enorme avance.
Pero a pesar de solventar un problema, comenzó a introducir otro más complejo. El nuevo problema fue que el tiempo ya no tenía relevancia en la nueva ecuación, en la medida en que se afirmaba que nunca pasa nada en el universo, una predicción que es claramente contraria a la evidencia observaciones. Otro gran absurdo.

Este enigma, que los físicos llaman “el problema del tiempo ‘, ha demostrado ser la espina de los físicos modernos, que trataron de ignorarlo, pero con poco éxito.

Todo ello hasta que en 1983 los físicos noveles teoréticos Don Page y William Wooters, trajeran la solución basada en el fenómeno del entrelazamiento cuántico, entendido como la propiedad exótica en la cual dos partículas cuánticas comparten la misma existencia incluso a pesar de estar separadas físicamente. (1)

El entrelazamiento es un profundo y poderoso enlace entre las partículas, y Page y Wooters mostraron cómo podía usarse para medir el tiempo, en la medida que la evolución de dos partículas entrelazadas serviría como una especie de reloj que podría ser usado para medir el tiempo.(2)

Pero los resultados dependen del punto de vista del observador, es decir, de cómo la observación es realizada. Una forma de hacer esto es comparar el cambio entre las partículas entrelazadas con un reloj externo que es enteramente dependiente del universo. Esto equivaldría a medir el tiempo desde un observador que fuera como si Dios midiera desde fuera la evolución de las partículas utilizando un reloj externo.

En este caso, Page y Wooters mostraron que las partículas aparecerían completamente descargadas, en cuyo caso el tiempo no existiría en ese escenario.

Pero existe otra forma de hacerlo que muestra un resultado completamente diferente. En este caso sería un observador que desde dentro del universo compararía la evolución de las partículas con el resto del universo. En este caso, el observador interno vería un cambio y esta diferencia en la evolución de las partículas entrelazadas comparada con todo lo demás, constituye una importante medida del tiempo.



Ésta es una elegante y potente idea. Sugiere que el tiempo es un fenómeno emergente que se produce debido a la naturaleza del entrelazamiento. Y existe sólo para los observadores dentro del universo. Cualquier observador como un dios vería desde fuera un universo estático e invariable, al igual que las ecuaciones de Wheeler-DeWitt predicen.

Por supuesto, sin la verificación experimental, las ideas de Page y Wooter no dejarían de ser meras ideas excepto por su curiosidad filosófica y dado que no es posible poner un observador fuera del universo, es altamente improbable comprobar la idea.

Hasta ahora. Ekaterina Moreva y el Instituto Nacional de Investigación Metrológica (INRIM) en Turín, Italia han desarrollado el primer experimento que comprueba las ideas de Page y Wooters. Y el experimento ha confirmado que el tiempo es de hecho un fenómeno emergente para los observadores internos, pero inexistente para los observadores externos.

Para ello han simulado la creación de un universo de juguete consistente en un par de fotones entrelazados y un observador que pudiera medir su estado de las dos maneras: El observador interno y el externo. En el primer caso, el del observador interno, el observador mide la polarización de un fotón, convirtiéndose así en enredado con él. A continuación, compara esto con la polarización del segundo fotón. La diferencia es una medida del tiempo.

En la segunda configuración, los fotones de nuevo pasan a través de placas birrefringentes que cambian sus polarizaciones. Sin embargo en este caso, el observador sólo mide las propiedades globales de ambos fotones comparadas con respecto a un reloj externo independiente.

En este caso, el observador no puede detectar ninguna diferencia entre los fotones sin estar entrelazado con uno o el otro. Por tanto, no existe diferencia y el sistema aparece estático. Por tanto, el tiempo no emerge.

Pueden acceder al artículo y al estudio científico original en arxiv.org/abs/1310.4691 :Time From Quantum Entanglement: An Experimental Illustration.

La implicación del descubrimiento es importantísima, ya que la validación del principio implica entender que el tiempo es relativo y se mueve en diferentes líneas, pero que como tal, simplemente es una consecuencia del entrelazamiento cuántico.

Fuente: medium.com

Notas y Bibliografía.
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(1).-En este sentido ver FET20120501 Entrelazamiento cuántico: Un grupo de científicos logra por primera vez cambiar un evento en una de las líneas del pasado.

(2).-En este sentido ver FET20130601.Entrelazamiento cuántico: por-vez-primera-varios-fisicos-crean-un-enlace-cuantico-entre-fotones-que-no-existen-al-mismo-tiempo/.

martes, 26 de noviembre de 2013

El ensueño valiente.

FUENTE http://amor-en-el-aire.blogspot.com.es/
Somos lo que pensamos.
Todo lo que somos surge con nuestros pensamientos.
Con ellos creamos el mundo.

Buda.
Tanto si nos damos cuenta como si no, todos estamos creando el mundo soñándolo. En lo que estamos metidos no es en el acto de soñar con el que tan familiarizados nos encontramos, sino más bien en un tipo de ensoñación que hacemos con los ojos abiertos. Cuando no somos conscientes de que compartimos el poder de cocrear la realidad con el propio universo, ese poder se nos escapa y hace que nuestro sueño se convierta en una pesadilla. Entonces empezamos a sentir que somos las víctimas de una desconocida y espantosa creación que somos incapaces de influenciar, y los sucesos parecen controlarnos y atraparnos.
El único modo de acabar con esa terrible realidad es despertar al hecho de que eso también es un sueño… y entonces reconocer nuestra capacidad de escribir una historia mejor, una en la que el universo trabajará con nosotros para manifestarla.
La naturaleza del cosmos es tal que sea cual sea la visión que tengas de ti mismo el mundo, la hará realidad. Tan pronto como despiertes el poder que tienes, empezarás a ejercitar los músculos de tu coraje. Entonces podrás soñar con valentía: desprendiéndote de tus creencias restrictivas y superando tus miedos. Podrás comenzar a confrontar un sueño verdaderamente original que germinará en tu alma y dará frutos en tu vida.
El sueño valiente te permite crear, desde el origen, la sopa cuántica del universo, donde todo existe en un estado latente o potencial. Los físicos entienden que en el mundo cuántico nada es «real» hasta que es observado. Los definidos paquetes de energía conocidos como «cuantos» (compuestos de partículas de materia y de luz) no están ni «aquí» ni «allí»; en cierto sentido, están en todas partes del espacio/tiempo hasta que tú o yo decidimos prestarles atención. Cuando lo hacemos, los sacamos de la red de infinitas posibilidades y los hacemos precipitar en un suceso en el tiempo y el espacio. A esos cuantos de energía les
gusta conectarse los unos a los otros una vez han seleccionado una forma particular de manifestación. En cuanto se manifiestan, la realidad se vuelve fija: nuestra realidad está «aquí» en lugar de, posiblemente, en cualquier otro sitio. Pero los sucesos cuánticos no tienen lugar sólo en el laboratorio. También ocurren dentro de nuestro cerebro, en esta página y en cualquier sitio a nuestro alrededor. Incluso si están separados por millones de kilómetros, o por días o semanas, esos cuantos de energía permanecen estrechamente conectados; por consiguiente, si interactúas con uno, afectas al sistema entero del que esa energía es parte. Cuando accedes a cualquier parte del sueño, la gran matriz de la creación, puedes cambiar la realidad y alterar todo el sueño, y sus efectos se expandirán hacia el pasado e influirán en el futuro.


 Alberto Villoldo.
Del libro: "Soñar con valentìa".


La imagen es: Circle of life de Frank Howell.

PASOS DE LA "A" A LA "Z" PARA CREAR ABUNDANCIA



PASOS DE LA "A" A LA "Z" PARA CREAR ABUNDANCIA

La “A” representa la AFLUENCIA Y LA ABUNDANCIA, en nuestra forma más primordial somos un SER con todas las posibilidades, Nos es posible crear cualquier cosa, ese poder es nuestra naturaleza esencial, nuestro Ser interno, Espíritu.

La “B” representa lo BUENO Y LO BELLO, evolución es mejorar cada vez más en todos los sentidos posibles. Crea la conciencia de la riqueza y confórmate solamente con lo mejor, selecciona todo de primera clase y el universo responderá a tus expectativas dándote siempre lo mejor.

La “C” representa CALMA Y COMPARTIR. Dinero sin la experiencia de la despreocupación y la caridad, es un estado de pobreza. La conciencia de la abundancia es un estado mental. Quien se preocupa por como obtener cuanto necesita es realmente pobre, sin importar la cantidad de dinero que se tenga. Comparte despreocupadamente, la fuente de la que todo emana es infinita, ilimitada e inagotable.

La “D” representa DAR Y DHARMA, pregúntate ¿Cómo puedo servir?, ¿Cómo puedo ayudar? ¿Qué servicio puedo dar?. Cuando encuentres dichas respuestas en tu interior, notarás que la gente demanda tus servicios. Dharma es descubrir cual es tu propósito en la vida, tu misión personal a cumplir.

La “E” representa la ESPERANZA Y EL ÉXITO; lo que pidas para ti pídelo para los demás, especialmente para tus competidores y enemigos, alégrate por sus éxitos y los convertirás en tus amigos. La Esperanza determina el resultado, espera y siéntete merecedor siempre de lo mejor.

La “F” representa la FE Y EL FRACASO, aprende que en cada fracaso reside la semilla del éxito, son peldaños que nos acercan más a nuestra meta, en realidad el fracaso no existe, sino que es tan sólo el medio de perfeccionar lo que hacemos. Ten fe en ti, en los demás y en el poder que te guía y protege.

La “G” representa la GRATITUD Y LA GENEROSIDAD, que son características de una conciencia afluente. Adopta a Dios como modelo a seguir, no hay nadie más afluente y en él residen todas las posibilidades. Los 4 pasos para que un deseo se manifieste son: Espontáneamente o mediante la meditación u oración, una idea intuitivamente te señala un objetivo. Ten la intención clara de alcanzar dicho objetivo definido. Desea alcanzarlo, pero no te apegues a él. Deja que el universo se encargue de los detalles.

La “H” representa HUMOR Y HUMANIDAD, se feliz, y da felicidad con lo que haces a quienes te rodean, que sea tu objetivo máximo buscar primero la felicidad y todo lo demás la seguirá.

La “I” representa la INTENCIÓN E INTENSIDAD, toma una decisión inalterable de la que no puedas retractarte. Ten un propósito bien definido; decide alcanzar cualquier cosa que te propongas, sin que nada te desvíe. Deja que el universo te atraiga las oportunidades y mantente alerta para aprovecharlas.

La “J” representa el JUSTO MEDIO Y NO JUZGAR, abandona el deseo de clasificar, etiquetar y evaluar las cosas como buenas o malas, correctas o incorrectas. Acalla tu dialogo interno y libera la carga del juicio critico y perfeccionista del ego.

La “K” representa el Karma; los medios para poder aprender nuestras lecciones de esta vida.

La “L” representa la LIBERTAD Y EL LUJO, adopta el lujo y la abundancia como un estado natural o estilo de vida. Rodéate de lo mejor en todos los sentidos, tu lo mereces. Pero se libre internamente y no crees dependencia de y a nada. Date la libertad de ser tu mismo y renovarte constantemente.

La “M” representa la Motivación y la Meta, si tomas como meta ayudar a otras personas a ganar dinero y a que alcancen sus deseos, es una manera segura de que tu mismo logres más fácilmente lo mismo. Motiva y estimula a los demás a crecer juntos.

La “N” representa decir NO A LO NEGATIVO, cuando tengas un pensamiento negativo, dite mentalmente “que pase el siguiente pensamiento, por favor”. Evita la gente pesimista y ambientes negativos, pues bajan tu energía.

La “O” representa los OPUESTOS Y LAS OPORTUNIDADES, acepta que la vida esta formada de opuestos como alegría y tristeza, placer y dolor, luz y oscuridad, salud y enfermedad, amor y odio, metas y obstáculos. Son reconciliables y en esencia solo un medio para que el alma aprenda mediante los contrastes a ejercer sabiamente el poder del libre albedrío. Oportunidades a aprovechar para crecer constante.

La “P” representa el PROPÓSITO Y LA PAZ, estamos aquí para descubrir y cumplir nuestro propósito de vida, debemos poder expresarlo en términos sencillos. Saber tu propósito, misión o deber personal te abre las puertas de la potencialidad pura.

La “R” representa RECIBIR Y REGALAR, aprender a recibir es tan importante como saber dar, ambos son aspectos diferentes del fluir de la energía en el universo. dar y recibir no tienen que ser cosas materiales, puedes regalar una sonrisa o un estimulo.

La “S” representa SERVIR, SER Y SABER, el dinero es como la sangre, debe circular; aferrarse al dinero hace que se estanque, para que se multiplique debe circular. El dinero es energía y simboliza el resultado del servicio que damos a nuestros semejantes.

La “T” representa lo TRASCENDENTE, EL TALENTO Y EL TIEMPO, EL TRIBUTO, sin un sentido de trascendencia la vida carece de belleza; vivir sin la conciencia del tiempo es entregar el corazón plenamente y sin prisa a cada momento. Un sabio dijo: “No me preocupo por el pasado y no le temo al futuro, porque mi vida está perfectamente concentrada en el presente y la respuesta correcta me llega en cada situación cuando ocurre”. Únete a gente con talentos únicos y comparte los tuyos. El tributo o diezmo es dar sin apego una porción de tus ingresos. Cuando das, creas un vacío que debe llenarse y atrae más de lo que diste.

La “U” representa la UNIDAD Y LO UNIVERSAL, hay que comprender que hay una unidad interna detrás de la diversidad externa de las cosas, la conciencia de unidad es el espíritu que va más allá de la máscara de separación y fragmentación originada por ego y los sentidos. Todo es uno, todo es un mismo ser bajo diferentes disfraces, unión es yoga y amor universal.

La “V” representa LA VERDAD Y LOS VALORES, sin valores sólidos en la vida hay confusión, caos y desintegración. Cuando seguimos los valores que se consideran sagrados, nuestro potencial interno es poderoso y crea cualquier cosa que se desea.

La “W” representa la conciencia de la RIQUEZA (WEALTH) Y LA ABUNDANCIA, que implica la ausencia de preocupaciones monetarias. Las personas verdaderamente ricas nunca se preocupan por perder su dinero, saben que la fuente de donde surge es inagotable. Confía plenamente en que tu poder personal atraerá siempre hacia ti cualquier cosa que necesites.

La “Y” representa el YACIMIENTO Y EL YO SOY, el nacimiento u origen del vigor y la salud esta en el Ser o Yo Soy. Si estamos vertidos hacia las cosas externas nos desvitalizamos, si estamos en contacto intimo con nuestro Ser real, la energía universal fluye libremente a través de nosotros, sintiéndonos capaces, vigorosos y juveniles.

La “Z” representa el ZUMO o esencia de las cosas, es saber que hay un poder que rige el mundo y que esta siempre presente en todo lugar. Es saber que Soy Eso, que usted es Eso, que todo esto es Eso y que Eso es todo lo que existe. Estar en armonía con Eso es enfrentar lo desconocido con despreocupación y libertad.

Deepak Chopra.

FUENTE http://todomikeg.blogspot.com.es/