Muy recomendada.

sábado, 31 de agosto de 2013

Emilio Fiel "Miyo" 2013: EL TIEMPO MULTIDIMENSIONAL y LA CONCIENCIA CRÍSTICA.

La Magia de la Palabra, la Fuerza del Lenguaje y Mantras

Imagen El nacimiento del lenguaje fue al mismo tiempo el nacimiento de la humanidad. Cada palabra era el equivalente fonético de una experiencia, de un acontecimiento, de un estímulo interior o exterior. Cada palabra en su origen era un núcleo de energías en las que se originaba la transmutación de la realidad en modulaciones de la voz humana, expresión vida del alma. Por medio de la creación verbal, el ser humano tomó posesión del universo. Más aún, descubrió una nueva dimensión, todo un mundo que estaba en el interior de sí mismo y a través del cual se le abría la perspectiva de una forma más elevada de vivir, sobrepasando el estado actual de la consciencia del mismo modo que la consciencia del hombre supera la del animal.

El presentimiento, y hasta la certeza, de la existencia de estados de consciencia tan elevados, va ligado a determinadas experiencias de naturaleza tan fundamental que es imposible explicarlas ni describirlas. Son tan sutiles que resultaría imposible compararlas a nada que puediera ser expresado con un pensamiento o con una representación. Y sin embargo, estas experiencias son más reales que cualquier otra cosa que pudiera ser percibida por nosotros, vista, pensada, tocada, sentida u oída. Únicamente los símbolos pueden sugerir el sentido de estas experiencias. Y tales símbolos no son de ningún modo invenciones arbitrarias, sino formas espontáneas de expresión, surgidas de las regiones más profundas del espíritu humano.

Los sonidos no son los que constituyen una conversación, son Mantra, fuerzan a la creación de una imagen mental, y la fuerzan ejerciendo su acción sobre lo que es, precisamente para que surja tal como es relmente en su Ser esencial. ...Aquel que consigue utilizar las palabras-mantra poseerá la fuerza del conjuro, el medio mágico de actuar sobre la realidad inmediata, que es revelación divina y juego sempiterno de las fuerzas del universo.

En la palabra mantra se encuentra la raíz MAN - pensar - unida a la partícula TRA, que forma parte de las palabras que designan los útiles. Así sucede con mantra, es un útil para pensar, una herramienta que permite aprehender una imagen mental. Por su resonancia, llama a la inmediata realización de su contenido. Lo que designa el mantra es así, está aquí, se realiza. La magia de la palabra y de la voz ha sido auténticamente vivida en las antiguas civilizaciones, las cuales asumían una actitud tremendamente respetuosa ante la palabra portadora de la tradición sagrada y encarnación del espíritu. En el Tíbet, donde se conservan vivas las tradiciones mántricas, la palabra únicamente no es un signo sagrado, sino que lo es cada letra del alfabeto, cada sonido.

OM, la sílaba sagrada, no es propiedad exclusiva de ninguna escuela filosófica en particular. Es la experiencia del infinito. El fonema sagrado está compuesto de tres elementos:

A - la consciencia vigilante, nuestro estado ordinario, la consciencia del mundo exterior

U - la consciencia en estado de sueño, la consciencia del mundo interior, el pensamiento, los deseos,los sentimientos, el intelecto

M - la consciencia del sueño profundo, la consciencia que reposa en sí misma, la unidad indeferenciada, donde no hay sujeto ni objeto

OM - es la totalidad, la expresión más alta de la consciencia, el cuarto estado, que todo abarca y sobrepasa toda expresión, es el fin más elevado, la conscienciade la cuarta dimensión.

Desde los tiempos más remotos, se utilizan fórmulas mántricas para fijar el espíritu sobre un conocimiento o una visión obtenida por medio de la meditación. El mantra es un medio o instrumento de mediación hacia un fin. En su absoluto paralelismo de sonido, ritmo e idea,su concentración sobre los símbolos más elevados, el abandono amoroso y la confianza llena de fe radica la magia de la palabra mántrica, cuya fuerza mística se expande por todo el individuo. Las potencias del alma, entonces, son despertadas, reforzadas y transformadas.

Lama Anagarika Govinda

FUENTE http://petalosdeluz.galeon.com

viernes, 30 de agosto de 2013

Más allá del sufrimiento

El sufrimiento, en algún punto de nuestra existencia, nos lleva al agotamiento. Llega un momento que ya no podemos más y nos decimos con firmeza, “Ya basta, no quiero sufrir más”. Esto no significa que enseguida paremos de sufrir, y en este estado podemos transitar algún tiempo hasta descubrir que los causantes del sufrimiento no son las circunstancias externas ni las demás personas que nos rodean, nuestra programación es quién lo causa. Al descubrirlo ya damos el primer paso. Ya podemos responsabilizarnos y encontrar una salida.
La buena noticia es que el sufrimiento puede ser nuestro gran maestro. Puede llevarnos a un nuevo despertar y a darnos cuenta que hay otro camino. Este nuevo camino nos enseñará a dejar de reaccionar, a soltar creencias, a vivir en el presente y al autoconocimiento; siempre y cuando no caigamos en la autocompasión.
Nadie nos hace sufrir, el dolor sabemos que es natural porque nos apegamos a nuestros afectos, cosas, personas, animales, parejas, modos de vida, valores etc.
Nos apegamos prácticamente a todo lo que se vuelve costumbre y nos resistimos al cambio.
En segundo lugar, el sufrimiento nos ayuda a comprender y no únicamente a un nivel intelectual que todo es inestable, pasajero, temporal y en continua transformación y que aunque el cambio nos cause algún dolor, todo sigue un proceso de evolución y nada permanece igual.
Para tener paz interior tenemos que aceptar e internalizar que las relaciones vienen y van cumpliendo con su cuota ya sea esta corta o larga, ya sea que la separación sea en vida o a través de un cambio del plano existencial. Igual sucede con nuestras posesiones. Todo fluye en un constante intercambio transformándose a si mismo.
No son las situaciones las que nos hacen sufrir sino las interpretaciones que hacemos de ellas con nuestros pensamientos.
Todas las situaciones en nuestra vida nos producen apego cuando son placenteras y aversión cuando estas son desagradables. Si nos relacionamos con el mundo con mayor desprendimiento y sin expectativas, el dolor será pasajero.
Los pensamientos, son el motor del sufrimiento y es el combustible que lo alimenta. Es aquella parte de nosotros que nos gobierna y mantiene poseídos si no nos mantenemos en el presente.
Podemos decirles GRACIAS y TE AMO a cada pensamiento que nos hace sufrir cuando este se presenta.
Cuando me doy por vencida al sufrimiento, y dejo de luchar y oponerme a él, es cuando realmente encuentro paz, aceptando lo que es. Es importante decidir ACEPTAR, rendirnos, y darnos cuenta que no somos eso, sino la conciencia superior detrás de esos pensamientos que nos hacen sufrir.
El sufrimiento no es más que la voz de nuestro maestro interno que nos indica que hay otra manera de percibir el mundo. Que no somos lo que pensamos y que no podemos controlar al mundo a nuestro antojo sino encontrar la paz interna para que nuestro mundo cambie.
Únicamente cuando soltamos nuestros hábitos y creencias, encontramos la paz anhelada y es solo entonces cuando vamos a experimentar circunstancias amorosas y no al revés.
Te amo
Jocelyne Ramniceanu

MEDITACIÓN MERKABA GUIADA. [ Audio mp3 Online + Descarga] - ¿Como se realiza la meditación Merkaba? - ¿Que es Merkaba?


¿Como se realiza la meditación Merkaba? - ¿Que es Merkaba?

Es un campo de energía que se encuentra alrededor de nuestro cuerpo físico, que actúa con nuestra energía vital y que fundamentalmente nos conecta con el magnetismo que mantiene el equilibrio en el planeta Tierra y por lo tanto nos mantiene a nosotros en equilibrio con ella.
Hoy en día este campo electromagnético que está alrededor nuestro, está inactivo o con un movimiento muy lento por lo que sentimos claramente ese desequilibrio en nuestra vida y nuestra interacción con el mundo y las personas.

El campo magnético de la Tierra está sufriendo alteraciones de diferente índole; entre ellas, está afectado por el ciclo natural de precesión de los equinoccios, por explosiones solares, la rotación más lenta del planeta, los cambios climáticos y esto a su vez crea alteraciones en los patrones de conducta, de pensamiento, de comportamiento y de sentido de vida para todos nosotros.

Un Vehículo de Ascensión.
La meditación MERKABA es de las herramientas mas poderosas para el desarrollo mental , emocional y espiritual .
Drunvalo Melchizedek expone en el taller La Flor de la Vida creado por él, las directrices de esta meditación.

La meditación MERKABA consta de 17 respiraciones para activar el campo MERKABA y de una adicional para trascender a la Cuarta Dimensión o a Dimensiones Superiores.

El poder de esta meditación radica en entender como alcanzar la Consciencia Crística a traves de estudiar la Geometría Sagrada y practicar disciplinadamente la Meditación Merkaba. Con apoyo de una técnica de respiración y la visualización se activan las estrellas de luz tetraedricas que son parte del cuerpo de luz del Ser humano.
En los últimos pasos de la meditación se aprende como controlar estos tetrahedros de luz y se les hace rotar contrarotatoriamente, a alta velocidad, a la velocidad que giran los electrones alrededor de los neutrones de toda la materia en la tercera dimensión, con lo que se crea el campo MERKABA:cuerpo de luz de forma de platillo volador de 20 Mts.de diámetro.

Cuando esto se hace bien, automaticamente el estudiante accede a la dimensión de la Consciencia Crística.
 

Richard Dannelley describe a la Consciencia Crística como 'un estado de existencia que representa una completa armonía con el Universo' *. Por esto es que cuando se realiza esta meditación entra uno a un estado de reposo constante, a un mar de tranquilidad. Esto lleva al estudiante más allá del caos de consciencia de nuestro actual nivel de consciencia, a ' un estado de existencia de resonancia total con los patrones básicos de energía del Universo' *. Esto es la energía de amor del universo y que es también el elemento clave, el amor incondicional , la actitud y sensación esencial en la práctica de esta meditación.

Coplementariamente el MERKABA ,en una meditación mas avanzada ,conlleva a vivenciar la existencia de la Red de Consciencia Crística que practicamente envuelve al campo Merkaba de cada persona y de manera similar esta también presente alrededor de nuestro Planeta . Estas redes y las estrellas de Luz que rodean el cuerpo humano son figuras geométricas perfectas que son estudiadas y entendidas mediante el estudio de la Geometría Sagrada.

Las redes de Consciencia Crística tienen la forma de un dodecahedro (compuesto con icosahedro).La estrella de Luz que rodea nuestro cuerpo está formada por dos tetraedros , uno que apunta hacia abajo y otro que apunta hacia arriba. Los dos tetrahedros juntos forman una estrella de Luz que vista desde arriba se ve como estrella de David. En la practica son tres estrellas en el mismo espacio,por lo que con esta disposición, con el poder de la voluntad y una orden mental se pueden girar de manera contrarotatoria. Esto con el apoyo de mudras y la respiración Pranayama , activa el campo MERKABA y cambia automaticamente la forma de respirar el Prana, tal como lo hacíamos hace 13 mil años.

También se inicia un proceso donde se eleva el nivel vibratorio de nuestros cuerpos físico y sutiles, siendo esto lo de mayor trascendencia puesto que se inicia el proceso de Ascención. Se da el primer paso a la inmortalidad, entendido esto como un nivel de consciencia crístico donde de esta etapa en adelante nuestra memoria permanecerá intacta en esta transición en que nuestro planeta y muchos de los seres que la habitamos pasaremos a altas dimensiones de conciencia.






FUENTE INFORMATIVA http://www.soycocreador.net/2009/06/meditacion-merkaba-que-es-mer-ka-ba.html

Meditación Merkaba Online.
Descargar Meditación 
Merkaba (Guiada en Español)
en MP3 Aqui


jueves, 29 de agosto de 2013

EL SER SUPERIOR, Deepak Chopra [ Audiolibro ] – La magia de la evolución total a través del crecimiento espiritual

EL SER SUPERIOR, Deepak Chopra [ Audiolibro ] – La magia de la evolución total a través del crecimiento espiritual
DatosEL SER SUPERIOR, Deepak Chopra [ Audiolibro ] – La magia de la evolución total a través del crecimiento espiritual
6 CD | MP3 | 6 horas | 224 Kbps | 290 MB | español neutro

El doctor Deepak Chopra nos revela las claves personales despertar al Ser Superior que habita en nosotros, un ser de y plenitud. Al conocer a tu ser superior se te revelará la llave de la inmortalidad.El audiolibro “El Ser Superior“, de Deepak Chopra, es una maestra que realiza un profundo análisis de la realidad y la naturaleza de los juicios de la mente, de las emociones y de su verdadera relación con la necesidad de expresión, de la dicha y plenitud del ser.
Mediante el descubrimiento de las conexiones naturales mente-espíritu, llegamos a comprender que “tu mundo es tal como tú eres”, recuperamos el valor de la inocencia, vencemos los obstáculos que nos impiden el espiritual y liberamos el cuerpo emocional, logrando así armonía, personal a través de la intimidad, libertad total y la dicha de establecer vínculos espirituales.
En “El Ser Superior” Deepak Chopra propone un que restablece el necesario para entender que la es la única posibilidad de hacer realidad nuestros sueños.
Hace más de una década, Deepak Chopra, fundador y educativo del Centro Chopra para el Bienestar, se convirtió en el pionero de la medicina integral. Nació en India, es médico cardiólogo y pertenece a la Escuela Norteamericana de Medicina y a la Asociación Norteamericana de Endocrinólogos Clínicos.
En su práctica profesional, Chopra comprendió que era posible establecer en la medicina occidental un paradigma sobre la vida, basado en la premisa de que la salud es el equilibrio y la integración entre el cuerpo, la mente y el , y que las prácticas médicas modernas pueden complementarse con los principios curativos de las culturas milenarias.
La medicina occidental ha reconocido la validez de sus premisas por intermedio de instituciones científicas tradicionales como la Universidad de Califormia y la Escuela de Medicina de San Diego, que acreditan el
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Fuente: http://www.decidatriunfar.net/2013/08/el-ser-superior.html#ixzz2cVRR6vzx

Lo Bueno y Lo Malo - Categorías del Estado Mental

imagen
  Todo ser es espiritual, si con ello queremos decir aquello que participa en la naturaleza de Dios; esto es, aquella energía vibratoria dual que todo lo compenetra. En el ser, la totalidad es buena inherentemente, pero puesto que el ser en sí no tiene necesidades ni valores, nada es bueno ni malo 'per se'. A pesar de todo, todas las cosas fragmentariamente pueden ser tenidas relativamente como buenas o malas 'per accidens'.

Para que algo sea llamado bueno, pues, es necesario que trascienda las cualidades de otra cosa en comparación. Lo bueno entonces es una noción de la mente del hombre, un resultado de la evaluación de la existencia en relación consigo mismo. Lo bueno y lo malo así existen solamente en el mundo mental. Ya que este mundo mental es consecuencia de la clase de organismo que el hombre es, nunca es posible eliminar la idea de lo bueno y lo malo así como tampoco posible descartar el pensamiento del tiempo y el espacio.

Los contrarios son categorías del estado mental del individuo. Lo bueno y lo malo son un par de ellas. De esta manera hay grados de bondad. El mal es entonces un grado inferior de alguna cosa. Tenemos, por ejemplo, la bondad del placer, como el sabor agradable del alimento. Y tenemos la bondad de la calidad, que es la plenitud de algo, como de un producto íntegro. También tenemos la bondad o lo bueno en la moral, que consiste en la conformidad o adaptación a un ideal, a una pauta de perfección.

Es el más alto bien segun la noción humana. Es este útimo concepto del bien, de la perfección, lo que el hombre atribuye a la Divinidad. Al experimentar el ser, el hombre se pone en armonía con el Ser Absoluto, o Dios. Está, por lo tanto, consciente de la naturaleza trascendental del Absoluto y de que es más infinito que todo lo demás que él percibe. Ya que el Absoluto Ser es tan profundo y tan libre de las realidades cambiantes de la existencia diaria, su contenido, en parangón, no únicamente es prístino, sino también puro. Esta experiencia del ser va acompañada de sentimientos que el ser humano trata de sostener; trata de capturarlos, de encerrarlos o asegurarlos dentro de ideas para poder percibirlos objetivamente a voluntad.

Lo que se conoce como conducta moral es el esfuerzo humano para llevar a cabo un comportamiento mental y físico que induzca o despierte sentimientos en simpatía con las realizaciones que tiene del ser interno. Así, pues, cada acto moral completa nuestro concepto de Dios y el bien que le atribuímos a El. Si el Ser Absoluto es Dios y si lo percibimos más intensamente por medio de la evolución de la consciencia del ser, entonces, ciertamente, el aforismo que dice "Dios de nuestra realización", es evidente en sí mismo.

No puede haber otro Dios que el Ser Absoluto, en el cual consiste nuestro ser animado, nuestro Yo-Alma. El ser propio, el ego, es una expresión de ese ser. A medida que percibimos ese ser, el ser interno, el alma, tanto más conocemos a Dios y de ese modo El es para nosotros el Ser Absoluto o el Todo. De este modo queda resuelto el problema de la inmortalidad que tanta perplejidad ha causado en la religión.

Los elementos duales de la vida no se destruyen con la transición o la llamada muerte. Su unicidad momentánea queda disuelta y cada uno se sumerge en el movimiento total y rítmico de la vida. El ser propio nunca fue substancia, nunca tuvo un existencia realmente independiente. Surgió simplemente de la unidd, de dos fases de energía en movimiento que es la vida. El ser menor, el microcosmos, se sumerge en el ser mayor, en el Macrocosmos. Esta escala cósmica total del ser no tiene naturaleza que se le oponga; no está en relación con ninguna otra cosa.

Por consiguiente, la consciencia del ser es el factor más prominente en la existencia personal. La totalidad de la existencia externa es evaluada por sus efectos sobr este ser. Así podemos concebir el ser como el centro de la existencia de la cual estamos conscientes. Las cosas y los eventos tienen valor, no en sí mismos, sino en la medida en que actúan sobre el ser. Lo que ES, no tiene tanta importancia como lo que sus efectos sobre el ser parecen ser. La Realidad, o realización, es mucho más importante que la actualidad.

Por otra parte, la intuición, místicamente la visión interior, el supremo juicio del hombre iluminado, es el corolario de la mente cósmica, de la consciencia psíquica, y es la inteligencia de la constancia universal fluyendo a través de cada célula de nuestro ser. Esta consciencia colectiva es realmente la esencia del alma del hombre. El sumo bien florecido, y su fragancia sublime, el divino amor hacia todos los seres.

Cuando se enciende la luz de la comprensión, desaparece todo mal, y asimismo toda separación. Todas las doctrinas se concilian entre sí; todos los 'dioses' son Uno mismo, Dios Todopoderoso, omnipresente, inmanente y trascendente, y en El, el hombre se mueve y existe desde el principio de los tiempos. Todo es bueno, justo y bello para la Deidad; todo es según se ha merecido por el hombre. El bien es lo excelente de una función, lo que tenemos que nos agrada, pero también, tal y como dice la sabiduría popular, "no hay mal que por bien no venga". Si miramos hacia atrás en nuestro pasado, aceptaremos que todo aquello que antes llamamos mal, se transmutó al final en bien y fue un suceso contribuyente en nuestra marcha por entre escollos hacia el bien pleno, meta final donde la comprensión es la luz del mundo.




G. Cruz Martínez

1971 

FUENTE http://petalosdeluz.galeon.com

miércoles, 28 de agosto de 2013

Thich Nhat Hanh-Semillas de Paz, Sabiduría, Compasión y Sanación.I

Las causas y condicones para realizar la paz, el entendimeinto y la compasión en nosotros mismos.

EL VIAJE DEL ALMA


COSMOGONÍA
Acerca de como se gesta y nace cada alma y el viaje
que emprende hacia la encarnación.
Este tema nos fue enviado, por una colaboradora externa y amiga de la segunda fundación, nos ha parecido interesante editarlo como tema, ya que explica con sencillez algunos interrogantes de la experiencia humana.

La creación comienza con la presencia de Lo Divino en la manifestación. En lo inmanifiesto no hay energía, allí sólo existe lo ABSOLUTO. En la manifestación, nace lo INFINITO, nace la energía.
La entrada de la Energía Divina en la manifestación, es de naturaleza trinitaria, esta idea es común a todas las religiones y movimientos espirituales, se habla de Padre, Hijo y Espíritu Santo; Voluntad divina, Amor Divino y Sabiduría Divina etc.
En un segundo momento esta energía trinitaria se transforma: por un lado en ESENCIA DIVINA, y por otro en ESPÍRITU. Esencia y espíritu son dos cualidades que se diferencian.
La Esencia Divina está predominantemente ligada al contenido, y el Espíritu a la forma, al continente. La esencia está más ligada al amor y el espíritu a la sabiduría.
Una de las experiencias posibles que se puede transitar dentro de la existencia del universo es la EXPERIENCIA HUMANA, que es la que estamos intentando todos los que estamos encarnados en la Tierra. La característica principal del alma es la posibilidad de vivir la autoconciencia de lo divino.
El Alma, todas las almas, se crean para realizar la experiencia humana. Si yo, siendo Esencia, que poseo individualidad, quiero realizar la experiencia humana, necesito un Alma. La única razón de ser del Alma es justamente la de realizar la experiencia humana, sólo está creada para este fin.
Existen seres que aun cuando no eligen una experiencia humana y en consecuencia no tienen alma, pueden de todos modos apoyar, acompañar la experiencia humana.
Existen diferentes líneas evolutivas además de la humana como por ejemplo la línea angélica.
Entonces, para la creación del Alma, se produce algo similar a un “casamiento” entre, una Esencia Divina que tiene una cualidad única, y el Espíritu, que le da forma, la matriza y allí nace el Alma.
La creación, decíamos, tiene siempre un orden tripartito. Los tres elementos de la creación del Alma son: la Esencia Divina, el Espíritu y la intercesión divina.
Hay dos tipos de creaciones, una de ellas es la trinitaria, y la otra es la creación “autogenerada”.
Junto con la creación del núcleo del Alma se crea su eje que recorre todas las dimensiones, de la primera a la décima.
El alma tiene como propósito realizar la experiencia humana y para llevar a cabo este fin, crea un vehículo que llamamos “Ser Álmico”. En este caso el alma genera directamente el Ser Álmico, estamos hablando de otra forma de creación a la cual podríamos llamar “autogenerada”.
Si representamos al Ser Álmico en forma esférica, cada porción de experiencia, de aprendizaje, que vamos realizando en cada encarnación, en un determinado tiempo y espacio podría estar representada por una porción de dicha esfera.
El “Ser Álmico” crea a su vez, un vehículo para bajar a la encarnación que es la personalidad y con la personalidad y la energía de la Tierra se crea el cuerpo físico.
Todos los planos de manifestación contienen en sí lo Divino.
Para la creación del cuerpo físico, específicamente, tenemos la energía divina de la Tierra que es la que genera la materia divina densa, de la que todos estamos hechos, aun cuando perdemos conciencia de ello. El aporte que hace la Tierra es de materia densa y divina.
Y para completar la idea de la naturaleza de nuestra existencia, tenemos la tercera variable que es la línea horizontal de la materia. Yo soy hija de mi papá y mi mamá, que son hijos de… Estamos hablando acá de la línea genética, de la genealogía.
Estamos construidos de una horizontal y una vertical que juntan mi Alma con la energía del principio de la creación, con la energía del centro de la Tierra y con la línea horizontal de la materia.
Cada alma crea un vehículo propicio para la experiencia que tiene que realizar, las características del vehículo están en función de aquello que intento aprender, acá estamos hablando tanto de la personalidad como del cuerpo físico. Como decimos ellos habrán de crearse en función de la experiencia a realizar.
La encarnación se produce por sincronía energética. ¿Qué quiero decir con esto? A lo mejor no todos elegimos a nuestros padres en el sentido de el Sr. Fulano de tal, pero cuando empezamos a prepararnos para descender, para encarnar y tener la experiencia aquí, por sincronía energética vamos a elegir o sincronizar con un hogar que tenga las energía que yo necesito en este momento para realizar mi aprendizaje, es decir se produce un acople. Entonces sincronía energética es atracción por similitud de vibración en algunas variables de la energía. Las variables similares se sincronizan y compatibilizan para que el encuentro y el aprendizaje sean posibles.
Esto intenta ser una respuesta a la famosa pregunta ¿elegiste o no elegiste a tus padres?
Además de lo antedicho la elección por energía o por seres dependerá del nivel evolutivo, y ella resultará cada vez más ajustada. En las primeras etapas de la evolución se es atraído hacia energías afines, más adelante se eligen más activamente, seres con cualidades determinadas, con quienes compartir la encarnación.
La elección es siempre energéticamente sincrónica, nunca vamos a parar al lugar equivocado.
Cuando hay un nivel de evolución más alto, la elección puede ser consciente uno podría imaginarse diciendo, bueno esos seres son los más adecuados para acompañar la experiencia que deseo vivir, lo otro se produce por atracción, por similitud energética con el tema que yo vengo a trabajar en esta encarnación y en relación al nivel evolutivo, o sea, hay una atracción que tiene un sentido aunque no haya una conciencia que elige concientemente, y siempre está relacionado con un propósito. El propósito también incluye cómo estoy vibrando.
Esto es para los que nunca pensamos ¿qué estoy haciendo en esta familia? ¿Fue un error?, ¿un accidente del cosmos?
¿No sé si alguno conoce lo que es “la novela familiar”?, en el psicoanálisis se llama novela familiar a “como yo me imagino” la familia que hubiera querido. Nosotras creemos que esto da cuenta de la rebeldía del Alma pensada en términos psicológicos. ¡Estos padres no! Esto es rebeldía, si lo pasamos a positivo, si uno se hace cargo de que siempre es responsable y comprometido con lo que vive y no hay accidentes, no hay, NO HAY, rebeldía válida.
La posibilidad sería comprender dónde estoy y comprometerme, porque, mientras yo creo que esto que vivo es un accidente, los demás son responsables o los vectores Neptuno, Venus…, yo estoy a merced del accidente, yo no tengo nada que ver con esto que pasa. Pero si yo me responsabilizo, me comprometo, tengo la posibilidad de modificar, de crecer y no dependo de factores externos. Me reconozco como co-creador de la experiencia. Acá básicamente nos estamos refiriendo al “cómo” vivir lo que vengo a vivir. El “qué” puede estar bastante predeterminado mientras que el “cómo” es una decisión nuestra acá, en la encarnación. El “qué” voy a vivir está matrizado antes de encarnar, el “cómo” es como vivo cada circunstancia lo cual determinará mi crecimiento espiritual, esto es nos servirá para evolucionar o no. Este pensamiento es bastante lineal cabe mencionar que lo mismo hay ciertas situaciones en las que, inclusive el “qué” también puede modificarse.
Hace ya muchísimos años que la media evolutiva del planeta, en relación a lo espiritual ¿qué busca? Busca saber quiénes somos y a qué venimos. Digamos que llegamos acá, a la encarnación, estamos encarnados ¡hola vos SOS mi viejo! ¡Qué horror! o ¡qué lindo!, ¿de dónde vengo yo? La vida puede no ser solo esto que veo.
Cada uno de nosotros, en su estilo, busca un movimiento ascendente, miramos por la ventana, algo nos hace sentir que hay un misterio, que esto no es todo, que lo que vemos no es todo, que el cuerpo no es todo, entonces buscamos la ascensión, con la idea de que lo bueno está en otro lado.
La especie humana, suele despreciar el cuerpo en esta etapa, es como si “la cosa” esta allá, no acá, quiero Eso.
Muchos pasamos por la etapa de: ¡me quiero ir al monasterio!, ¿para qué estoy encarnado? Este cuerpo ¡qué trabajo que da!, hay que lavarlo, vestirlo, darle de comer, llevarlo a la fiesta, traerlo, todas estas cosas que en diverso grado uno puede sentir ¿dónde meto el cuerpo en esta historia, si lo bueno está allá?
Entones, recapitulando el primer paso es el primer descenso (venir a la encarnación), el segundo, la búsqueda del ascenso y el tercer paso es lo que se llama el SEGUNDO DESCENSO, que es: la magia de lo divino está allá y en todas partes, ACÁ TAMBIÉN.
Entonces ¿qué es mi cuerpo? mi cuerpo piensa, siente ¿o es algo más? ¿Para qué quiero un cuerpo acá en la experiencia humana? ¿Cuál es el sentido de tener un cuerpo físico?
Sabemos que el primer paso hacia la realización, es el silencio mental.
En el segundo descenso, la mente es lo primero con lo que se encuentra la energía divina al descender. Como consecuencia de esto se podrá intentar silenciar la mente, detener nuestros pensamientos negativos, aquietar la mente para que aparezca otra cosa, esto último lo vamos a desarrollar en otro momento. Intuimos que puede haber una mente diferente, verdadera, infinita, no limitante, no judicativa y a la vez estructurada.
Inmediatamente si logro que mi cabeza se silencie, mis emociones se pacifican.
Estos dos pasos son bastantes simultáneos, primero busco el silencio mental y logro a su vez la paz emocional. Mayormente las distintas líneas espirituales toman en cuenta estos dos fenómenos.
El tercer paso de la realización es mucho más difícil porque es divinizar el cuerpo físico, y aquí comenzaríamos a contestar la pregunta en cuanto a para qué tenemos un cuerpo físico. Esto es mucho más enigmático para todos nosotros, menos experimentado, menos común en la bibliografía ¿Por qué? Porque nosotros también tenemos una ilusión del cuerpo, distorsiones, uno cree que es mucho más chico de lo que realmente es o uno cree que es eso que camina, habla, va al baño, se baña, etc. ¿qué significa esto?
Se acuerdan que hace un ratito hablábamos de la horizontal, de dónde venimos en la línea horizontal.
Básicamente las características de lo que vemos son: inercia, automatismo y resistencia de la materia. De hecho aún desde el cuerpo lo que más nos cuesta es lo que sorprende, ya sea un dolor porque corrí, o bien cualquier cosa que escapa de la rutina me llama la atención.
El cuerpo es inercial, seguramente muchos de ustedes habrán tenido contacto directo con alguna persona que se está muriendo que ya está lista para morir, no tiene en condiciones sus funciones vitales y no se va, la máquina no se paró, pero se siente claramente que algo que estaba en esa persona ya no está. Esto es lo inercial del cuerpo físico.
Uno puede sentir que lo que tenía que hacer esa persona, ya lo hizo o no, pero ya se terminó, y parecería que no se le terminó la pila, como si la pila fuera por un lado y el Alma por el otro.
Ustedes se acuerdan que mencionábamos las dos variables (materia y alma), en la encarnación, muchas veces la energía del Alma se retira primero, antes que se apague el motor de la materia y a veces pasa al revés uno siente que esa persona físicamente se murió y algo de esa energía esta presente.
Entonces nosotras creemos que el desafío de la especie humana en este momento en relación a la evolución es el de divinizar la materia.
Cuando estamos hablando de lo divino en el cuerpo físico estamos diciendo que hasta la última célula, todos los elementos que forman el cuerpo físico son en esencia divinos y aun cuando su manifestación pueda estar muy distorsionada, puedo tener tejidos enfermos, montones de cosas, pero debajo de todo esto que está distorsionado por la materia, está la divinidad, siempre, en cada partecita y en el todo, en todo está lo Divino, en TODO.
¿Cuál sería el camino para ir abriendo paso al conocimiento de la materia, de lo divino? Básicamente hay dos herramientas que son muy útiles:
• Desautomatizar
• Auto-observación amorosa
A lo mejor ustedes esperaban algo más complejo. Estas son herramientas más que simples lo que no significa que sean fáciles de utilizar.
Por ejemplo, uno se lava los dientes automáticamente y si uno para, ya pasa algo, uno se pregunta: ¿cómo seguía el lavado de dientes?
Si uno interrumpe el automatismo voluntariamente hay una estructura que se rompe, es como poner una cuña en el automatismo. Estoy dando un ejemplo muy sencillo.
Uno puede observar, estar atento, estar en actitud de observador, uno puede darse cuenta de infinitas cosas. Siguiendo con el ejemplo, podría, inclusive, llegar a sentir los dientes vivos. Uno podría ir viendo qué pasa con cada cosa simple. Estoy diciendo que en relación a la escisión que muchos tenemos en cuanto a que somos seres espirituales cuando meditamos o en determinados momentos del día y no en otros, queremos enfatizar la idea de que es posible incluir lo espiritual en cualquier momento, en la vida cotidiana, en las cosas más simples.
Esta es una llave más que importante, todo lo que estoy haciendo es en sí mismo divino, yo puedo conectar desde ahí, o puedo pensar “no es nada”, depende desde dónde yo lo miro, lo pienso y lo siento, es decir depende de la conciencia.
Lo más difícil con lo que nos encontramos en este camino es con la resistencia de la materia. Por ejemplo, una célula que se formó como decíamos, con lo divino y la línea horizontal, sólo la vemos en la línea horizontal y creemos que a los tantos años muere y a los tantos años tiene que activar alguna enfermedad genética, pero lo creemos en serio. Cuando uno empieza a trabajar con alguna célula que se olvidó quién es, como nosotros en lo mental, en lo espiritual, sabemos que la esencia divina está en el centro y todo lo que vemos es toda la ilusión que se fue generando en la vida en la Tierra.
Todos nosotros en mayor o menor medida desde el punto de vista de la divinidad de la materia no tendríamos por qué morir ni envejecer, pero ya tenemos la información desde que nacemos, vemos que a todos les pasa, que tus abuelos se mueren, que te dicen ya vas a ver cuando tengas mi edad, en fin, está ahí, se respira.
Lo que se denomina como hipnótico, sería el campo mórfico, el campo mental que formamos todos los vivientes acá en la Tierra, donde están miles de ideas de estas, “a lo sumo longevos pero no eternos”.
Quisiéramos relatar la experiencia que vivió un médico y que la hizo pública. Cuando este médico era joven, tenía un compañero de residencia que se comenzó a llenar de verrugas. Entonces él le propone al jefe del servicio probar ayudarlo con hipnosis y el jefe le dice que no. Él insiste y practica con su compañero hipnosis, decide hacerlo por etapas, limpiarle las verrugas de un brazo, luego de otro, y cuando finalmente logra que no tenga más verrugas. Van a ver al jefe y le muestran el resultado. El jefe se queda muy impresionado porque en realidad no eran verrugas, era una enfermedad incurable de piel, muy grave. El joven médico escribe un artículo sobre la experiencia con hipnosis sobre la enfermedad X, y se acercan muchos pacientes con esa enfermedad que quieren ser curados por medio de la hipnosis. Él vuelve a intentar curar del mismo modo muchas veces pero nunca más vuelve a curar, porque ya sabe que no son verrugas, aún dándose cuenta de que es su mente y/o la mente de los demás, la que no le permite realizarlo nuevamente, no logra vencer esta idea negativa.
Conscientemente condicionado porque él dice: yo trabajo con esa limitación mental, sé que puede no ser así, pero aun así no curé a nadie más. Vean, los pensamientos conscientes tienen un gran poder. Y ni hablar de los pensamientos inconscientes, existen muchísimos pensamientos que influyen sobre nosotros sin que ni siquiera nos demos cuenta.
El médico dice: tengo el dolor de no haber podido volverlo a hacer a pesar de saber cual es la limitación.
Uno podría darle una vuelta más a esto y decir, la evolución de la especie se maneja también por lo que se conoce como “masa critica” o el fenómeno del “centésimo mono”, o sea, quizás con que él sea conciente de eso, no basta porque esa no es su misión ni su servicio el poder producir curación o sanación. No estamos como mente humana preparados todavía para el insert de este nuevo patrón, pero así y todo no deja de ser un objetivo, para el cual podemos trabajar.
El hecho de que a él le pase y lo cuente, a su vez, va generando un campo propicio, seguramente, para que en algún momento haya más gente que lo pueda sostener.
Recapitulando, si logro el silencio de mi mente y lo que permito es que descienda una energía mucho más alta en vibración que sería aspirar a la Verdad absoluta infinita, todo es Verdad y yo puedo sentir y vibrar desde ahí. Si tengo paz emocional desciende la energía de la Esencia Divina y yo puedo manifestar mi cualidad amorosa.
Decíamos también, que el cuerpo se construye con la energía de la Esencia más la energía Divina de la Tierra, ¿Qué será divinizar el cuerpo? ¿Cómo será en el futuro, en la especie, un cuerpo divinizado? Así como uno puede saber a qué aspira en los otros planos tanto en la mente como en las emociones este es un plano muy poco conocido, muy poco desarrollado (nos referimos a la divinización de la materia densa).
En esencia el cuerpo es divino pero cuando decimos Divinizado queremos decir que eso se manifieste, que esté visible su divinidad en lo físico, no que uno le vea alrededor lucecitas, que el físico-físico, tenga cualidades divinas y seamos conscientes de ellas.
Claro, pero eso implica tomar conciencia de, desde un lugar profundo, de que estamos construidos todos de la misma esencia Divina, por lo tanto no tiene por qué ser perecedero y no tiene por qué enfermarse y no habría ninguna necesidad de eso, pero el punto es, en cuanto tiempo se logrará alcanzar esa masa crítica.
Las puertas están abiertas, con eso podemos contar, pero no podemos saber cuanto tiempo llevará lograrlo, uno solo puede proponerse trabajar en pro de la evolución o en contra de ella, no importa cuando suceda.
En la especie humana no hay enfermedades, hay enfermos y no es una cuestión lingüística. No podemos dejar de hablar del karma, ¿qué representa para la señora J una experiencia en particular? Probablemente el obstáculo de la señora J no significa lo mismo que para otro y a lo mejor el otro se tiene que morir para abrir el corazón a los vecinos y el otro no, no sabemos. La curación dependerá también del plan de vida de su alma.
El obstáculo es la posibilidad de aprender, porque acá en la Tierra por las características que tenemos, por ahora como especie, el sufrimiento abre mucho camino, no estoy haciendo un homenaje al dolor estoy describiendo una realidad.
Si a alguien le dijeran anda y hace tal cosa para tu crecimiento uno podría decir: ¡Ay está de lindo el día! Lo voy a hacer mañana, estoy muy cansada. Todo puede sonar muy razonable, esta semana tuve mucho trabajo, pero si nos duele mucho algo, no lo vamos a dejar pasar, resulta perentorio.
En ese sentido, es paradójico lo que digo, algún día nos daremos cuenta que podemos crecer sin sufrir pero hoy por hoy, esta idea, la de la necesidad del sufrimiento, está todavía muy instalada.
No solo podremos no aprender a través del dolor sino que podremos replantearnos en relación al dolor, cuando una cosa es: ¡Ay de mí, siempre me pasa! ¿Por qué a mí? o sea, yo como víctima del sufrimiento que me repito a mí misma y replico la situación de tal forma que consigo que el dolor aumente y otra cosa es que yo me plantee pasar de ser sobreviviente a viviente en donde el sufrimiento va a ocupar otro lugar va a ser parte de lo que sucede.
Como dirían los maestros la alegría es un descanso entre dolor y dolor y el dolor es un descanso entre alegría y alegría. Y estoy ahí y me siento neutra y no es que me dé lo mismo porque soy indiferente, sino porque comprendo lo que está pasando, se íntimamente que tiene que tener un sentido.
Las cosas suceden, yo diría, inevitablemente, y aun cuando pueda no gustarme lo que me está pasando, puedo saber, lo mismo, que es para mi mayor bien y el de otros. No me siento víctima.
Esto acopla con lo que decíamos antes, si yo tengo el compromiso, si yo soy responsable de mi vida, si soy víctima también soy responsable de serlo, de ahí que también puedo pensar, que puedo dejar de ser sobreviviente para ser viviente, el dolor afuera probablemente no va a desaparecer pero yo lo podría vivir de una manera completamente distinta.
El camino para ascender y para descender, es único en el sentido de que es personal para cada uno. Nadie puede saber lo que el otro necesita exactamente, puede sospechar, intuir, pero el que puede saber qué necesita es uno ¿por qué una persona se acerca a un lugar y ahí se queda y otra no y sigue circulando? no es algo explicable por eso es personal, interno, cada uno tiene que buscar cómo sigue esto, para dónde va, esto va, esto no va, y puede ser que lo mejor para uno no sea bueno para otro, no hay recetas para esto.
La realización es un fenómeno colectivo de la especie. Si uno solo de nosotros se realiza no basta, no alcanza, porque la evolución es un fenómeno social.
La realización individual podría crear un superhombre mientras que la realización de un grupo puede llevar a la evolución de la especie humana, y aún puede llevar a la creación de una nueva especie.
Habrá un día en que podamos ser divinos concientemente en todos los planos de la experiencia humana y evolucionar hacia una especie nueva. Sabe Dios como será, pero aún así podemos elegir trabajar para ese plan divino.
Lic. Silvia Kamienomostki
FUENTE   http://www.lasegundafundacion.com/                                                                            

sábado, 24 de agosto de 2013

Meditación e Intimidad


FUENTE http://alcione.cl
El mundo moderno muestra gran interés en cualquier tema que se vincule con las relaciones comunitarias e interpersonales. Lo más probable es que estemos empezando a ver que si hemos de vivir en armonía en este atestado planeta sería mejor que empecemos a encontrar la fórmula para la vida comunitaria, y rápidamente . Teilhard lo expresó muy bien cuando dijo que era Amarse los unos a los otros si desean ser perfectos, pero ahora es Amarse los unos a los otros si desean sobrevivir. Si queremos proseguir con el objetivo de planetización y construcción de la Tierra, debemos aprender a vivir juntos. De ahí nuestro interés en una vida comunitaria, en relaciones interpersonales, en encuentros grupales, en entrenamiento de sensibilidad, y todo lo demás. Es evidente que la comunidad es una de las grandes preocupaciones hoy en día.
Y relacionado con esto está el interés moderno en la intimidad. Nuevos enfoques en el matrimonio acentúan la dimensión de intimidad entre marido y mujer. Nuevos pensamientos sobre el celibato religioso le dan importancia al amor personal y a la intimidad en el estado de soltería. Es aparente que el hombre ha llegado a una etapa en la evolución donde la intimidad es no sólo una de sus prioridades, sino también una necesidad de la vida.
A pesar de todo lo que se dice sobre la intimidad, sin embargo, no hay un consenso sobre lo que la palabra significa. A veces se iguala con sinceridad en las relaciones humanas, o con la franqueza y apertura. 0 es considerada como lo opuesto a jugar juegos. Pero lo que me interesa aquí es que, no rara vez, unas profundas relaciones interpersonales e intimidad son asociadas con profundidad en la meditación. Centros de entrenamiento de sensibilidad y de desarrollo del potencial humano a menudo ofrecen cursos de encuentro y de meditación, como si sintieran instintivamente que ambos están unidos de alguna manera. Y aquí quiero preguntar cómo y con qué alcance están de hecho relacionados.
Frente a esta pregunta puedo ver inmediatamente dos razones por qué la meditación puede llevar a la gente a conocerse y amarse en niveles más profundos de consciencia. Uno es el desapego que necesariamente acompaña el proceso de meditación . El otro es el conocimiento empático. Quiero decir unas palabras sobre estos dos puntos. Primero sobre el desapego.
La psicología moderna nos recuerda que para ser verdaderamente íntimos no debemos apegarnos a la gente. Debemos dejarlos ser, dándoles la libertad de ser ellos mismos, de vivir sus propias vidas, de tomar sus propias decisiones, de escoger sus propias creencias, de seguir al espíritu dentro de ellos. El hecho es que la mayoría de nosotros no podemos hacer esto. Nos colgamos de quienes amamos, tratando de hacer de ellos lo que nosotros queremos que sean y de amoldarlos de acuerdo a nuestros planes. Esto destruye
la unión e intimidad.
Sería relativamente fácil el abandonar nuestras fijaciones de apego si estuvieran en la mente consciente. Pero generalmente no lo están. Ellas están vagando en esas profundidades nubladas y subliminales que están fuera de nuestro control y aun más allá de la frontera de la consciencia. A veces sólo podemos adivinar su existencia por la inexplicable angustia que cruza la mente en ciertas relaciones. A menudo dichas relaciones son en parte proyecciones: ya que estamos sobreponiendo la imagen de nuestro padre o madre sobre otros, o apegándonos a ellos como un niño se apega a sus padres. 0 una madre proyectará en su hijo sus frustraciones inconscientes, obligándolo a vivir la vida que ella quiso vivir, pero no pudo. Está
de más decir que no se da cuenta de esto; ante sus ojos ella es la madre amorosa. Pero no puede ser íntima con este niño porque se quiere a sí misma en él.
Sólo se puede conseguir profundidad cuando llegamos más allá de las proyecciones, al centro de la personalidad del otro, es decir, cuando una persona conoce otra persona. Y esto, a su vez, se puede hacer únicamente cuando estoy desapegado de mis ilusiones subliminales, deseos egocéntricos, frustraciones inconscientes, proyecciones infantiles, y todo lo demás. En otras palabras, la primera condición para la intimidad es la purificación de la mente consciente e inconsciente.
En términos del análisis transaccional, la intimidad sólo se puede conseguir cuando una relación es purificada de influencias excesivas de Padres y Niños.
Mientras el Niño en mí se relacione constantemente con el Padre en otra persona, las oportunidades de intimidad son pocas porque la relación es distorsionada por la interferencia de recuerdos semienterrados y de voces del pasado. Si yo he de conocer el centro del otro en el centro de mi propio ser debo deshacerme del Niño neurótico y del Padre mandón. Y una vez más esto sería fácil de hacer si estos fantasmas estuvieran únicamente en la mente consciente. Pero a menudo no es así, están alojados en áreas subliminales, así que no podemos analizar la transacción, aun cuando quisiéramos hacerlo. Una vez más se requiere la purificación del inconsciente. Unicamente cuando esto se ha producido puede una persona conocer otra persona sin jugar juegos. Solamente ahí es posible que un adulto conozca a un adulto, o, más maravilloso aún, que el Niño purificado conozca al Niño purificado. Unicamente ahí está el escenario listo para una reunión que pueda ser una experiencia verdaderamente íntima. Desapego de los estados internos propios y la purificación de todas las identificaciones son las condiciones inexorables para tal encuentro íntimo.
Ahora, la meditación vertical que va más allá de los pensamientos e imágenes, al centro interior del silencio, es el enemigo del apego consciente e inconsciente. Esto es particularmente cierto en el samadhi budista con su énfasis en el silencio, la nada, el vacío y la cesación del deseo. El Budismo declara que el apego causa ilusión, cegándonos a la verdadera naturaleza de la realidad y haciéndonos vivir en un mundo de fantasmas. Y así, en el silencio, una meditación que penetra a través de capas y capas de conocimiento, libera al hombre de la tiranía de sus identificaciones internas . Penetra a las oscuras profundidades subliminales y las limpia. Entonces, liberado de apego e identificación, yo puedo ver y relacionarme con el otro como un otro. Deja de existir mi idea del otro y puedo percibir al otro como es en sí. No existe más mi idea de mí mismo sino sólo mi yo verdadero, profundo y auténtico. Ahora estoy libre para amar y recibir amor.
Más aún (y esto es cierto de toda experiencia contemplativa), me vuelvo habitualmente presente y abierto al aquí-y-ahora. Las ideas conceptuales sobre las personas y cosas nos apartan de la realidad que existe frente a nosotros, transportándonos al pasado. La persona intuitiva, no apegada, por el contrario, es una persona-ahora. El ve al otro como es hoy, no como era ayer. La disciplina del desapego lo ha llevado a una fresca percepción continua que hace posible una autenticidad más profunda y un regalo de sí mismo.
Este desapego, tan característico del Budismo, se encuentra en todas esas formas de la meditación vertical que usan el mantra, el koan, el mandala, o simplemente el silencio sin imágenes. Se encuentra en forma predominante en la contemplación Cristiana. El proceso de meditación aclara las capas superiores de la mente, abriendo el inconsciente , yendo más allá de las identificaciones, hacia las profundidades de la vida psíquica, trayendo al meditador a una profunda libertad en la cual es liberado de la tiranía de sus propios estados interiores. Y todo esto para el fenómeno que llamamos intimidad.
Pero el desapego, valioso como es, no constituye la esencia de la intimidad. No es más que una condición, una preparación, una liberación. Precisamente , el desapego en sí, podría ser una condición para el odio y
la destrucción: podría liberar al meditador para hacer daño con ecuanimidad. Mucho más importante es el segundo punto que mencioné, a saber, el conocimiento de empatía que forma el fondo de la meditación sea ésta Budista o Cristiana . Es el conocimiento que va más allá de los pensamientos, imágenes y conceptos.
Proviene del amor y compasión, y lleva a vivir-dentro. Es el conocimiento y amor de un Pablo que descubre que vive en Cristo y que Cristo vive en é1. Pablo continua diciendo que él es en Cristo y que él experimenta que Cristo está en él. Los creyentes, también, están en Cristo , y ellos rezan para que Cristo esté en ellos; que Cristo pueda vivir en sus corazones a través de la fe. (Efesios .3:17). Aquí está el centro de la intimidad y de vivir-en. Y algo de la intimidad de Pablo con Jesús puede ser encontrada en una relación entre buenos amigos que se conocen y aman a niveles profundos de conocimiento. En Introducción a la Vida Devota, Francisco de Sales cita las palabras de San Gregorio de Nazianzen sobre su notable amistad con San Basilio:
Parecía como si hubiera una sola alma entre nosotros, teniendo dos cuerpos. Y si no debemos creer a los que dicen que todas las cosas están en todas las cosas, Ud. tiene que creer esto, que nosotros estábamos en cada uno, y el uno en el otro (Francisco de Sales, cap. 18).
Estos dos hombres eran místicos. Habían experimentado desapego y estados de consciencia meditacional para que su amistad culminara en un vivir-en que nos recuerda la amistad de Pablo con Cristo. Y la esencia de esa intimidad es un amor personal, liberado por el desapego, por medio del cual dos personas
se encuentran en el centro de su ser en un encuentro extático.
Quisiera acentuar el papel de la empatía y el amor porque ha sido sugerido en grupos de encuentro que el proceso psicológico, por sí solo, puede afectar la intimidad. Es como si el simple hecho de meditar, de entrar en estados profundos de conocimiento y de expandir la consciencia de uno, mejoraría la intimidad
sin la dimensión religiosa de la fe y el amor. Yo no creo que sea así, yo no creo que ningún proceso psicológico, divorciado de la fe y del amor y compromiso pueda producir intimidad y vivir-en. Esto se me grabó mientras leía sobre unos experimentos hechos en el campo de la meditación secular y la meditación no religiosa. Estos experimentos resultaron no en un vivir-en sino en unión. Déjenme describirlos brevemente:
En un experimento, a los sujetos se les pidió meditar mirando por largos períodos a un objeto, como ser un jarrón azul. En la medida que miraban y su meditación se profundizaba, algunos experimentaron la sensación de unión con el jarrón y de convertirse en uno con él. O sintieron que el jarrón estaba dentro de ellos. Aquí sigue un informe de un investigador:
La unión fue informada por el sujeto A, quien desde un principio habló de alteraciones notorias en su percepción del jarrón y de su relación con él: Uno de los puntos que recuerdo más nítidamente es cuando yo realmente empecé a sentir, casi como si el azul y yo nos uníamos quizás, o que el jarrón y yo nos uníamos. Me asustó al punto que me encontré regresando de alguna manera de él Fue como si todo se estaba uniendo y yo de alguna manera estaba casi perdiendo mi sentido de consciencia. Esta experiencia de unión fue característica de todas las sesiones de meditación de ese sujeto, pero de pronto se familiarizó con ella y dejó de describirlo como algo excepcional . Después de la sexta sesión, informó, En un momento sentía como si el jarrón estuviera en mi cabeza en lugar de allí afuera; yo sabía que estaba allí afuera, pero parecía como si casi fuera parte mía. Pienso que casi sentía en ese momento como si la imagen estuviera realmente en mí, y no allí afuera
Adicionalmente, al unirse con el jarrón, los sujetos informaron que ellos se apegaban personalmente a él: se sintieron desilusionados cuando fue retirado o cuando no estaba al entrar a la habitación. En otras palabras, la meditación prolongada había desarrollado en ellos un cierto amor por el jarrón y un estado de unión con
él. Unirse con un jarrón o con una flor es una cosa; unirse con una persona es otra cosa . Aquí también los experimentos de laboratorio nos hacen pensar. Después de una serie de sesiones en hipnosis, donde dos sujetos, Bill y Anne, se hipnotizaron mutuamente, el Dr. Tart de la Universidad de California en Davis hizo
la siguiente observación:
La alteración que más impresionó (y luego asustó) a los sujetos, sin embargo, fue el sentimiento de unión
a ratos del uno con el otro, especialmente en las sesiones finales de hipnotismo mutuo. Esto pareció como una fusión parcial de identidades , una pérdida parcial de la distinción entre Yo y Tú . En un principio se sintieron bien, pero luego los sujetos lo percibieron como una amenaza a su independencia personal
.
El mismo Dr. Tart no está convencido que esta unión sea siempre de ayuda, y continúa:
Un posible peligro que se debe mencionar es que la intimidad forzada, producida por esta técnica puede ser perturbadora. Nuestra cultura no prepara a gente para la intimidad intensa y repentina. Yo conozco un caso de dos parejas de casados que tomaron LSD 25 juntos: cada uno experimentó una unión de identidades intensa con los otros tres. Debido a la repentina e inesperada intensidad de sus sentimientos, las parejas tuvieron mucha dificultad en sus relaciones emocionales durante varios meses después. Todas las dificultades estaban centradas alrededor del sentimiento de que habían visto demasiado del verdadero ser del otro, más de lo que su relación anterior los había preparado para ver.
En las sesiones e hipnosis mutuas – que el Dr. Tart nos cuenta – Anne estaba dispuesta a continuar ; pero uno simpatiza con Bill que se oponía fuertemente a futuras exploraciones y luego perdió el interés en todo
el experimento.
Finalmente déjenme citar otra técnica de camino hacia la intimidad, efectuada por el Dr. Tart :
Póngase cara a cara con otra persona. Mírela y esté atento hasta que su propia mente se distraiga. Esté atento cuando trate a su cara como un objeto, como un diseño, o juegue juegos de percepción con ella. Podrán aparecer distorsiones que le indicarán qué es lo que proyecta Ud. en la relación: ángeles, diablos, animales, y todo tipo de posibilidades humanas podrán aparecer en su cara. Eventualmente Ud. podrá pasar por estas fantasías visuales hacia la presencia genuina de otro ser humano.
He citado los anteriores experimentos porque creo que ilustran en cierta manera la realidad que llamamos intimidad; y en ellos la debilidad del enfoque científico es evidente.
En la intimidad más profunda – me parece – no hay unión, pero sí vivir-en, a tal punto que dos personas pueden vivir el uno en el otro y ser parte del otro aun cuando estén separados por miles de kilómetros. Lo que hace la diferencia entre vivir-en- y la unión es – yo creo – el amor personal, el compromiso y la confianza. Dos personas pueden entrar en estados muy alterados de consciencia a través de drogas o hipnosis, o aún por la práctica del desapego, y pueden flotar dentro de la psiquis del otro con una tremenda pérdida de identidad. Pero donde no hay amor y confianza , qué valor humano puede tener esto? Y donde
el amor y la confianza faltan, cuán atroz puede resultar esta forzada intimidad. Más aún, el amor y la confianza deben crecer, y usualmente esto requiere de tiempo . Yo no creo que podamos simplemente entrar en el centro del ser de otra persona alterando nuestra consciencia con drogas o hipnosis ni otras técnicas. Ni tampoco lo podemos hacer mirando por horas la cara de otro, a no ser que nuestro amor y confianza corresponda a la duración de nuestra mirada. Debe ser atroz el ser mirado durante horas por alguien que no nos ama; y debe ser atroz mirar horas a alguien a quien no amamos. Todo esto es tan diferente de la relación extática de amor en la cual el amado es las montañas, los boscosos valles solitarios, las islas extrañas la música silenciosa. Sin la dimensión mística del amor y la confianza, la meditación corre el riesgo de ser inhumana, de ser una manipulación mecánica.
Obviamente, esto no pretende ser una crítica a la investigación científica del área de la meditación. Todo lo que quiero decir es que la ciencia necesita el complemento de la religión si es que va a ser verdaderamente humana en este campo.
Para entender vivir-en, como contrario a la unión, facilita, una vez más, recordar el principio de Teilhard que la unión en lo personal hace la diferencia. Cuando la gente se encuentra al nivel de amor personal logrado a través del desapego radical, ellos no se unen; ni tampoco son absorbidos por el otro, ni tampoco pierden su identidad . Al contrario, es precisamente en su unión con el otro que encuentran su propio ser. Hay simultáneamente una total unidad y una total independencia.
La paradoja llega aquí a su clímax. Pero creo que oculto en ella tenemos la noción de la persona, – tan central en cualquier doctrina de intimidad – de la inviolabilidad y singularidad de la persona humana, unidos en la noción de la total unión. Nunca puede, el hombre o la mujer que han sido llamados por su nombre, perderse en la masa amorfa de la nada unificada. Al contrario, cuanto más grande la unión, más independiente y libre se convierte la persona. El impulso hacia la unión que caracteriza todo amor resulta
no en unificación, no en absorción, sino en una presencia iluminada de persona a persona.
Esta intimidad, sin embargo, se compra a un precio alto. El desapego es un proceso muy doloroso en el cual las cavernas profundas de la psiquis son purificadas de celos, odio, posesividad, ira y egoísmo. Sin esta purificación, marido y mujer, padre e hijo, amigo y amigo nunca pueden ser íntimos. Pero – y esto es la doctrina preciosa de los místicos Cristianos – es el amor quien purifica y desapega. El proceso es como el del hombre que vendió todo con felicidad por el amor del tesoro escondido en el campo (Mateo 13:44). En nuestro caso el tesoro es el centro de la otra persona, el misterio de su personalidad. Es esto lo que nosotros amamos; y nuestra búsqueda de este tesoro demanda la renunciación de dioses más pequeños.
Dándonos cuenta que el amor desapega, podemos ver cómo la búsqueda de la intimidad se puede llenar
con felicidad y puede llenarse de dolor. Con felicidad porque el amor es un negocio feliz, y quién es más extático que el amante? Con dolor porque – en las palabras de D. H. Lawrence – EI amor es el gran suplicante. Siempre nos está pidiendo dejar lo pequeño por lo grande, siempre nos pide dejar la cáscara para llegar al centro; siempre nos está pidiendo seguir adelante en una exploración perpetua. Y en un último análisis la intimidad es menos una cosa que un evento o un suceso . Es por eso que no resiste análisis y escapa a una definición. No puede ser limitado. Las montañas, los boscosos valles solitarios, las islas extrañas la música silenciosa.
William Johnston, S. J.
Traducido y extractado por Carlos Cruz de
William Johnston.- Silent Music
Harper & Row, Publishers
San Francisco

El Destino está escrito, pelicula completa

viernes, 23 de agosto de 2013

Documental El Mundo Interior - Carl Gustav Jung

"El Mundo Interior, en sus propias palabras", es un documental del famoso y reconocido Carl Gustav Jung, médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo, figura clave en la etapa inicial del psicoanálisis; posteriormente, fundador de la escuela de psicología analítica, también llamada psicología de los complejos y psicología profunda

El respeto al proceso consciencial de los demás, también de los seres queridos


Son numeros@s l@s amig@s del blog que, a menudo, me comentan lo difícil que les resulta aceptar y respetar el proceso evolutivo y consciencial de los demás, especialmente en el caso de los seres queridos cuando no perciben ni sienten las cosas como uno mismo.
En atención a ell@s, comparto seguidamente una serie de reflexiones acerca de los estados de consciencia, la diversidad de los procesos evolutivos, el libre albedrío, el Amor que hace factible la presencia de ese libre albedrío en la Creación y la práctica del Acompañamiento en el “Vivir Viviendo”.
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El respeto al proceso consciencial de los demás, también de los seres queridos
SUMARIO
1. Estados de consciencia.
2. Reencarnación.
3. Factores estrictamente interiores.
4. Diversidad consciencial.
5. El libre albedrío es fruto del Amor.
6. Mantener el Corazón abierto hacia las personas cercanas.
7. “Vivir Viviendo” y Acompañamiento.
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1. Estados de consciencia
Cada ser humano y en cada momento de su vida se halla en un estado de consciencia determinado, cada uno el suyo.
El estado de consciencia configura y engloba: la manera en la que cada cual se ve a sí mismo, a todo lo que le rodea, al mundo, al Cosmos y la Creación y a la Divinidad; la forma de contemplar, entender e interpretar tanto la vida como el tránsito que la Humanidad aún llama muerte; y la escala de valores, las pautas vitales y las prioridades y preferencias con las que cada uno experiencia el día a día y la vida cotidiana.
El estado de consciencia no es estático, sino evolutivo. Y suele variar a lo largo del tiempo, sean días, semanas, meses, años, lustros o décadas. La experiencia humana pone de manifiesto que, con el devenir de las experiencias, vamos observando, mirando y entendiendo al mundo y a nosotros mismos de diferentes modos; es decir: desde distintos estados de consciencia. Y cada uno de ellos goza de una determinada frecuencia vibracional que puede oscilar, expresado coloquial y sintéticamente, en clave de más o menos apego a lo material, de mayor o menor armonía y paz,… de más o menos Amor.
La llamada “dinámica consciencial” explica estas variaciones en el estado de consciencia y en su gradación vibratoria. Tal dinámica halla su base en el hecho de que, en cada estado de consciencia concreto, vivimos experiencias (sean sentidas como “gozosas” o cual “noches oscuras”, que suelen irse alternando ondularmente) que tienden a ir modificando nuestra visión de las cosas y a transformar nuestro estado consciencial y, por ende, la frecuencia con la que interiormente vibramos. Curiosamente, uno mismo, los otros y el mundo no serán en sentido estricto diferentes, pero en función del estado de consciencia, los contemplaremos de modo muy distinto.
2. Reencarnación
Antes de nacer en cada nueva vida física, tenemos (en nuestra dimensión álmica) un estado de consciencia resultado de las existencias y experiencias de vidas anteriores.
El cuerpo y el entorno en el que volvemos a nacer (el “yo y mis circunstancias” de los que habló Ortega y Gasset) contarán con el perfil energético y vibratorio pertinente para, a partir de ese estado de consciencia “pre-natal”, desarrollar la aludida dinámica consciencial en la nueva vida. Esto es: vivenciar nuevas experiencias que nos posibilitarán la evolución del grado consciencial, accediendo a un nuevo estado de consciencia. Durante una misma vida física el proceso de transformación del estado consciencial puede repetirse “n” veces, sin que exista una regla fija, pues depende de cada uno y su respectiva toma de consciencia en la sucesión de experiencias.
Como consecuencia de todo ello, en el momento del tránsito (“muerte”) disfrutaremos de un determinado estado de consciencia, con su correspondiente gradación o frecuencia vibracional. Este será el punto de partida en nuestra siguiente vida física y definirá el perfil del cuerpo, la vida y el entorno en el que nos volveremos a encarnar.
3. Factores estrictamente interiores
            El estado de consciencia y su vibración y las posibles variaciones en el mismo responden a factores estrictamente interiores.
Ciertamente, las experiencias vitales se despliegan en el mundo exterior, pero el cómo las contemplamos, vivenciamos y, finalmente, las hacemos nuestras, se relaciona con el interior de cada cual. Y desde el interior, moldeamos, realizamos y creamos el mundo exterior, en general, y nuestra propia vida, en particular.
Por ello, la base de la evolución es puramente interior. Sin embargo, acostumbramos a creer que el mundo exterior y nuestra vida se mueven bajo el impacto de cambios exteriores. Comprender la falacia de esto e interiorizar la dimensión interior del proceso evolutivo, en todos los niveles y escalas de la Creación, representa la plasmación de una nueva visión de la Vida y la existencia y el arranque del despertar consciencial del ser humano.
4. Diversidad consciencial
            Con el telón de fondo de todo lo hasta aquí enunciado, los estados y procesos conscienciales que las personas viven y experimentan en el aquí y ahora no se caracterizan por su homogeneidad, sino, al contrario, por su gran diversidad.
Desde el punto de vista espiritual, todos los hombres y mujeres gozan de la misma “naturaleza esencial”, que es divina. Y desde el físico-material o corpóreo-mental, todos tienen idénticos derechos inalienables y dignidad. Sin embargo, no perciben el mundo que les rodea y a ellos mismos de manera similar, ni han desarrollado idénticas convicciones, certidumbres, etcétera.
            Esto obedece a que, al hilo de lo ya expresado, los seres humanos no experimentan un nivel de consciencia análogo, sino que hay muchos niveles posibles a la hora de contemplar y crear la “realidad”. Y cada persona hace suyo y despliega el que, en libre albedrío, estima oportuno.
Ningún nivel es ni “mejor” ni “peor” que los demás, sino que cada uno se ajusta y corresponde a la etapa del proceso evolutivo en el que cada ser humano se halla. Lo que está ligado, a su vez, al grado de asimilación e interiorización consciencial obtenido de las experiencias vividas y acumuladas tanto en esta vida física como a lo largo de la cadena de vidas o “reencarnaciones” que configura la encarnación de cada cual, de su dimensión espiritual, en el plano humano.
Y esto no es sólo así con relación a la Humanidad, sino que sucede en el marco de la infinidad de modalidades y formas de vida y existencia que en la Creación bullen y se desenvuelven, con las particularidades específicas de cada caso, que varían enormemente, sobremanera en función del plano y la Dimensión en la que se inscriben.
5. El libre albedrío es fruto del Amor
            La aludida diversidad de los estados y procesos conscienciales no es una anomalía de la Creación, sino que forma parte del Milagro que la configura y constituye. No en balde, en ella todo fluye, refluye y confluye en el Amor. Y la diversidad consciencial deriva del libre albedrío, que es, a su vez, fruto de ese Amor que llena, expande y colma la Creación: sin Amor no existiría el libre albedrío; y sin este no habría diversidad consciencial.
            Por tanto, la diversidad de estados conscienciales no es un error, sino algo sublime y maravilloso que hace factible que la Creación –Vida y Consciencia- evolucione y se expanda por derroteros espectaculares e inimaginables en un contexto de “dirección obligatoria” –que iría asociada a la ausencia de Amor-.
            Por lo mismo, ante tan prodigiosa diversidad consciencial, lo natural es la Aceptación. Y el más absoluto respeto al proceso evolutivo –consciencial, espiritual- de cada cual y a las experiencias que, dentro de ese proceso y en cada etapa del mismo, se han de vivenciar. No un respeto frío, distante o displicente, sino cálido, acogedor y lleno de Amor.
De hecho, como ya se ha resaltado, el Amor es la fuente de tanta diversidad al ser el origen y el sostén del libre albedrío. Y la Aceptación y el respeto son las actitudes naturales con la que contemplar y vivenciar la diversidad consciencial y la variedad de los estados y procesos conscienciales de uno mismo –en la particular evolución de cada cual- y de los demás, también de los seres queridos.
6. Mantener el Corazón abierto hacia las personas cercanas
           
            Los seres queridos y las personas que nos resultan más próximas y cercanas no están en nuestra vida por casualidad, sino que la propia Vida y la Providencia –nuestro “verdadero ser” en acción- las han puesto delante nuestra y a nuestro lado con un porqué y un para qué. Incluso es frecuente que la cercanía en la vida física responda a pactos efectuados en el otro plano antes de la encarnación (“Pactos de Amor entre las Almas”, etcétera).
            Pues bien, en el marco de ese porque y para qué se enmarca y juega su papel el estado de consciencia de cada ser querido o persona próxima –que es consecuencia de la propia evolución y dinámica consciencial de cada uno de ellos-. Tal estado de consciencia es desde el que se relacionan con nosotros en cada momento. Y es precisamente el que necesitamos que interaccione con el nuestro para poder vivir las experiencias ajustadas a nuestro estado y proceso consciencial.
Por esto, hacia lo seres queridos y la gente cercana debemos mantener el Corazón muy abierto, estando atentos a sus emociones y sentimientos y permaneciendo en disposición de acompañamiento, sin enjuiciar nunca y aceptando siempre sus procesos conscienciales y sus comportamientos, pues son los que, al interactuar con nosotros, coadyuvarán a que podamos vivir las experiencias coherentes con nuestro propio estado consciencial, impulsando así la evolución mutua, cada cual la suya, ninguna mejor que otra.
            Por tanto, si los seres queridos no sienten lo que tú y viven un estado consciencial distinto al tuyo, no te incomodes, ni exasperes, ni frustres. Simplemente, en el día a día, actúa exactamente de acuerdo con lo que tú percibes y afirmas ser. La Consciencia, para que sea tal, es Coherencia: que tu conducta ante ellos sea fiel reflejo de lo que emana de tu intimidad sagrada y nunca un intento de interferir o alterar sus procesos conscienciales.
7. “Vivir Viviendo” y Acompañamiento
No pretendas que nada ni nadie “cambie”. Todo se halla en Evolución veloz y constante, por lo que basta con fluir con Confianza y Amor. Y en la Evolución se inscribe el proceso evolutivo y consciencial de cada cual. Y, tanto en la Evolución como en cada proceso consciencial, todo tiene su porqué y su para qué.
Tampoco persigas “ayudar” a nadie. Comprende e interioriza la enorme carga de vanidad que supone querer imponer a los otros lo que tu consideras “bueno”, “correcto” o “adecuado”, sin percatarte de que cada cual está en su proceso y viviendo las experiencias a él ajustadas.
Tu miedo y tu vanidad son los que provocan tu deseo o necesidad de “ayudar” o de “cambiar”, cayendo en la ignorancia y sucumbiendo en la petulancia de pretender incidir o interferir en un Milagro –la Vida en su totalidad e integridad- donde todo, sin excepción, fluye, refluye y confluye en el Amor de cuanto Es y Acontece.
Lejos de diatribas mentales y anhelos egoicos, goza del “Vivir Viviendo” de instante en instante, lo más centrado posible en tu “verdadero ser” y “naturaleza esencial” y divinal, con Confianza en la Providencia y en la Vida y en Frecuencia de Amor.
            Y en ese “Vivir Viviendo”, comparte con entusiasmo tus dones y talentos y lo que emana de tu interior -sin buscar resultados y sin querer convencer a nadie de nada- y practica el Acompañamiento: acompaña en el aquí y ahora, con Amor y en el Amor, a tus seres queridos y a todos tus congéneres; y siéntete acompañado por ellos, cada uno en su estado consciencial y momento evolutivo, ninguno “mejor” o “peor, “superior” o “inferior” que otro.
            El Acompañamiento requiere respeto absoluto al otro y Aceptación plena de su proceso y de las experiencias que en él vivencia. Y el Acompañamiento se desarrolla poniéndose en el lugar del otro, para compartir lo que siente (“Compasión”), y desde la Escucha del otro, no desde el “hablar” (decirle o desear “enseñarle” algo), lo que exige Paz, Armonía, Silencio interior y mucho, mucho Amor.
FUENTE  http://emiliocarrillobenito.blogspot.com.es/