Muy recomendada.

viernes, 31 de agosto de 2012

Enric Corbera — El Desdoblamiento del tiempo 11.07.2012 parte 1º de 2



Enric Corbera — El Desdoblamiento del tiempo 11.07.2012 1º parte
Enric usando un lenguaje cotidiano desgrana la teoria de Jean Pierre Garnier Malet de forma esclarecedora y acsesibles para todos.
En 1988 hace un asombroso descubrimiento relacionado con las propiedades del tiempo. Publicado entre 1998 y el 2006, su teoria acerca del desdoblamiento del tiempo aporta muchas primicias científicas.
EL DOBLE


Descubrimiento científico reciente de JPGM1 : El tiempo es continuo pero posee instantes imperceptibles que permiten el intercambio permanente de informaciones con el pasado y el futuro.
Llamadas « aperturas temporales » por JPGM, estos instantes imperceptibles nos proporcionan intuiciones, premoniciones e instintos vitales. Su control permite optimizar el porvenir antes de vivirlo, entender nuestra vida y crear un equilibrio individual y colectivo.
Centro de Referencia en España de Biodescodificación
http://www.naturalenric.com
Enric Corbera Sastre
Rafael Marañón Arjona
Montse Batlló Segura
c/Maximí Fornés, 31 08191 – Rubí ( Barcelona ) – Teléfono: 935885485 Fax: 936974404 Email: naturalenric@gmail.com
Solo se contestan Correos , estrictamente Profesionales o para pedir Hora en el centro Natural Enric, a la atención de Enric Corbera . Gracias …. !!!
http://www.biodescodificacion.com

Energías Negativas


Los pensamientos y sentimientos, crean formas ya sean positivas o negativas, alrededor de nuestro cuerpo y de nuestro ambiente. Esa es otra forma como estamos contaminando la tierra.

jueves, 30 de agosto de 2012

10 pasos para contactar con tu SER interior



Yo superior

Cada uno de nosotros está conectado con lo Divino. El Ser Superior que está dentro de nosotros trasciende por mucho la comprensión de nuestras mentes conscientes. Este es el poder al que han accedido todos los grandes genios y maestros. También es el espacio de la magia y los milagros en nuestras vidas. Aquí están los pasos para hacer contacto:

¡El primer paso es CREER que tienes un Ser Superior con quién establecer comunicación!

Entonces ten la EXPECTATIVA de que esta comunicación mejorará cada día, conforme te enfocas diligentemente en el crecimiento interno. Sin estos dos prerrequisitos esenciales, es difícil lograr cualquier cosa en la vida, incluso en el nivel físico. Estas dos cualidades son esenciales para el crecimiento interno. Así que establece una META para lograr contactar con el Ser Superior, revisa esa meta diariamente y mantén tu propósito con determinación hasta que el éxito sea tuyo.
2. Transforma Tu Visión del Mundo

Somos educados con una visión principalmente materialista del mundo, que niega el papel del Espíritu. Para establecer un contacto cercando con los reinos espirituales, necesitamos que todo nuestro ser – consciente y subconsciente – sea congruente con nuestra meta. En cualquier actividad o meta principal, tienes que establecer las reglas del juego y la forma como se juega. Contactar con tu Ser Superior es lo mismo. Por lo tanto, busca escritos o maestros que expandan tu comprensión del universo, fundamentalmente como un reino de Conciencia y Mente.
3. Soledad

Busca regularmente tiempo para ti, en el cual puedas estar totalmente solo. Es preferible un lugar tranquilo. Simplemente siéntate en silencio sin expectativas. No hagas NADA. Esto puede parecer muy incómodo y extraño al principio. Persiste. Le estás dando tiempo y espacio a la voz interna para que se haga escuchar. Lo hará ya sea durante ese tiempo tranquilo, o durante los eventos del día. Ocurrirá un evento sincrónico, alguien te dirá exactamente lo que necesitas escuchar, vas a obtener un destello de intuición. Todos los grandes genios de la historia se han dado un tiempo regular de soledad y silencio para sí mismos. Tu también deberías.
 
4. Meditación

En la meditación, trabajas para disciplinar a tu mente y para silenciar la charla interna que siempre la llena. Creas un recipiente puro para que lo llene el Ser Superior. Seguir tu respiración es una disciplina de meditación excelente, como lo es oncentrarse en una flama. O visualizar una esfera dorada de luz en tu Plexo Solar que llena todo tu cuerpo con energía y curación. Hay muchas prácticas que puedes estudiar y usar.

5. Diario

Registra tus sentimientos, emociones, sueños e intuiciones todos los días en un diario. Esto te ayudará a entrar en un contacto más estrecho con tus profundidades intuitivas. Puedes hacerle preguntas a tu Ser Superior aquí, y después registrar cualquier respuesta o intuición que recibas. Si haces esto regularmente con fe y expectativa, RECIBIRAS las respuestas que necesitas.
 
6. Diálogo Interno

Conduce un diálogo interno regular con tu Ser Superior. Durante los próximos 40 días, decide mantenerte en contacto todo el día. Dile a tu Ser Superior “Yo se que estás allí y quiero conocerte y ponerte atención. Por favor comienza a guiar mi vida”. No te preocupes si este diálogo es enteramente en un solo sentido al principio.
Recuerda que has estado fuera de contacto durante décadas. ¡Toma tiempo limpiar las telarañas! Persiste con este diálogo interno como si hablaras con un amigo, platicando, haciéndole preguntas, compartiendo tus esperanzas comienza a escuchar las respuestas. Llegarán.
 
7. Lecciones de la Vida

Ve la vida como una Escuela de Misterio. Cree que todos los eventos de tu vida, las situaciones y las personas, han sido estructurados PRECISAMENTE con el fin de enseñarte exactamente lo que necesitas saber ahora. ¡Toma la vida como si toda la creación estuviera conspirando para tu beneficio! Cuando algo suceda en tu vida, para bien o para mal, pregúntate cuál es la lección para ti. Incluso situaciones o personas desagradables han sido colocadas deliberadamente allí como un reto que te ayude a crecer. Al comenzar a ver tu vida como una obra en la que tu estás jugando el papel principal, el Ser Superior se volverá mucho más evidente en tu vida. Registra tus descubrimientos en tu diario.

8. Sueños

Espera que tu Ser Superior te hable en sueños. Antes de dormir has algunos estiramientos y relaja tu cuerpo completamente. Pregúntale algo a tu Ser Superior y espera la respuesta. Cuando te levantes, recuerda lo que puedas de tus sueños y escríbelos en tu diario. Si no estás acostumbrado a recordar tus sueños, esto te tomará tiempo y persistencia. Sin embargo, con paciencia, comenzarás a recordar tus sueños Y recibirás respuestas de tu Ser Superior.
 
9. Conciencia

Enfócate en vivir más y más en el presente, en el AHORA. Cuando estés comiendo, sé consciente de que estás comiendo. Cuando camines, sabe que estás caminando. El único momento real es el ahora – el pasado se ha ido para siempre y el futuro todavía no ha llegado. Por lo tanto, trabaja en limpiar tu mente de preocupaciones, ilusiones y extrapolaciones. Limia el desorden de la mente y crea un espacio para que lo llene el Ser Superior.
 
10. ¡Paciencia!

Recuerda, puedes haber pasado toda tu vida sin contactar con la Fuente. Por lo tanto, toma tiempo aprender como reestablecer contacto. Todo lo que vale la pena toma tiempo y práctica. Permanece vigilante y practica estos pasos cada día, y vas a recibir las respuestas que necesitas. Recuerda: El Ser Superior QUIERE estar en contacto. De hecho, el simpl hecho de hablar de él como alguien separado de ti es contradictorio. ¡El Ser Superior eres tu! Tu verdadero ser. ¡Así que ponte en contacto CONTIGO!

Empieza a cambiar si quieres que todo cambie ( Krishnamurti)

La Simultaneidad del Ser




miércoles, 29 de agosto de 2012

Borrando memorias con la madre por Vivi Cervera


http://www.vivicervera.com - Una experiencia holográfica perfecta.
Antes de escuchar este audio, lee la información escrita que lo acompaña en el siguiente enlace: http://www.vivicervera.com/blog/2012/08/15/borrando-memorias-con-la-madre-audio/
Música de fondo: 1. Razvan Veina (Perla mágica) y 2. Project divinity (Ethereal awakening) descargadas de jamendo.com
TOMADO DE http://amor-en-el-aire.blogspot.com.es

¿TE ESTÁ SUCEDIENDO ESTO? SÍNTOMAS DE LA ASCENCION. Por Karen Bisho...




Síntomas de la Ascensión y Herramientas para tu comodidad.
¿Qué Pasa en el Planeta Tierra?
Por Karen Bishop.
Traducción: Laura Vizmanos
 
Edición: El Manantial del Caduceo
 

Debes saber que aunque nuestro proceso evolutivo está acelerándose rápidamente, junto con las nuevas energías elevadas, todos estamos experimentando estos cambios a nuestra propia manera y en nuestro propio tiempo, de acuerdo a quien somos y en concordancia con nuestro código y plan que hicimos antes de nacer. Además, hablando en general, nuestro proceso de ascensión se relaciona con como dejamos correr nuestra energía individual, y cuales son nuestras creencias y experiencias (en otras palabras, cómo estamos conectados y cómo vibramos). Estas cosas pueden ser cambiadas y cambiarán automáticamente al purificarnos y incorporar más luz dentro de nosotros mismos.
Para mí, todos mis interesantes y “extraños” síntomas desaparecieron después de que “llegué” completamente a un reino superior…y así será para ti también. Estos síntomas parecen ocurrir mientras atravesamos la transición, o lo que llamamos el “túnel”. Sabe que hay un final, y una realidad increíblemente hermosa, pacífica y llena de luz, esperándote. ¡Tu proceso evolutivo puede ser alegre, pacífico y lleno de luz y maravillas!
* Sentir como si estuvieras en una olla de presión o en una intensa energía; sentir estrés.Recuerda, te estás ajustando a una vibración más alta y eventualmente te ajustarás. Viejos patrones, comportamientos y creencias están también siendo empujados hacia la superficie. ¡Hay mucho moviéndose dentro de ti!
* Un sentimiento de desorientación; no saber en donde estás; sensación de sentirse fuera de lugar. Tú no estás más en la 3a dimensión, has avanzado o estás en el proceso de ir hacia los reinos superiores.
* Achaques y dolores inusuales a través de diferentes partes de tu cuerpo. Estás purificándote y liberando la energía bloqueada de la 3a dimensión, mientras estás vibrando en una dimensión más alta.
* Despertarse en la noche entre las 2:00 y las 4:00 a. m. Muchas cosas están pasando durante tu estado de sueño. Tú no puedes estar ahí por largos períodos de tiempo y necesitas un descanso.
 
Pérdida de la memoria. Una gran profusión de pérdida de la memoria a corto plazo y sólo vagas remembranzas de tu pasado. Estás en más de una dimensión a la vez, y regresar y avanzar es parte de la transición (estás experimentando una “desconexión”). También, tu pasado es parte de lo Viejo, y lo Viejo se ha ido para siempre. ¡Estar en el Ahora es el sistema del nuevo Mundo!
* “Ver” y “escuchar” cosas. Tú estás experimentando diferentes dimensiones durante tu transición, todo de acuerdo a que tan sensitivo eres y cómo estás conectado.
* Pérdida de identidad. Tratas de acceder al Viejo tú, pero ya no está más aquí. ¡Puedes no saber quien está mirándote en el espejo! Has aclarado muchos de tus viejos patrones y ahora estamos encarnando mucha más luz y un simple y más purificado Tu Divinidad. Todo está en orden… tú estás BIEN.
* Sentirse “fuera del cuerpo”. Puedes sentir como si alguien te hablara, pero no eres tú. Este es un mecanismo natural de supervivencia cuando estamos sobre fuerte estrés o sintiéndonos traumatizados o fuera de control. Tu cuerpo está atravesando por mucho y puedes no querer estar en él. Mi guía en la ascensión me dijo que esta fue una forma de facilitar el proceso de transición, y que no necesitaba experimentar por lo que mi cuerpo estaba atravesando. Esto sólo durará poco tiempo. Pasará.
* Periodos de sueño profundo. Estás descansando de todo, aclimatándote e integrándote, también estás cimentándote para la siguiente fase.
* Sensibilidad aumentada a tu entorno. Multitudes, ruido, comidas, Televisión, otras voces humanas y diversos estímulos son apenas tolerables. Tú también te abrumas fácilmente y te sientes fácilmente sobre-estimulado. ¡Estás sintonizándote! Sabe que esto pasará eventualmente.
* Sientes como si no estuvieras haciendo nada. Estás en un periodo de descanso, “reconectándote”. Tu cuerpo sabe lo que necesitas. Además, cuando comiences a alcanzar los reinos superiores, “haciendo” y “haciendo que las cosas pasen” se vuelve obsoleto, cuando las Nuevas energías apoyan lo femenino de tomar el sol, recibir, crear, cuidarte a ti mismo y nutrirte. ¡Pide al Universo que te “traiga” lo que quieras mientras disfrutas de ti mismo y diviértete!
* Una intolerancia a las cosas de baja vibración (de la 3ª Dimensión) reflejada en conversaciones, actitudes, estructuras sociales, modalidades sanadores, etc. Ellos te hacen sentir “enfermo” interiormente, literalmente.Estás en una vibración más alta y tus energías no están alineadas. Estás siendo “lanzado” a moverte hacia delante… para “ser” y crear lo Nuevo.
* Una pérdida del deseo de comida. Tu cuerpo se está ajustando a un nuevo y elevado estado del ser. También, parte de ti no quiere estar más aquí, en lo Viejo.
* Una repentina desaparición de amigos, actividades, hábitos, trabajos y residencias. Estás evolucionando más allá de lo que solías ser, y esta gente o entornos no concuerdan con tu vibración. ¡Lo Nuevo pronto llegará y te sentirás mu-u-u-ucho mejor!
* Tú no puedes hacer más ciertas cosas. Cuando tratas de hacer tu rutina usual y tus actividades, se siente extremadamente espantoso. Igual al punto anterior.
 
Días de fatiga extrema. Tu cuerpo está perdiendo densidad y atravesando una intensa reestructuración.
* Una necesidad de comer más a menudo porque sientes ataques de disminución de azúcar. Aumento de peso (especialmente en el área abdominal). Antojo de proteínas. Estás requiriendo una enorme cantidad de combustible en este proceso de ascensión. El aumento de peso, con la incapacidad de perderlo, no importa lo que hagas, es una de las experiencias típicas. Confía en que tu cuerpo sabe lo que está haciendo.
* Experimentar bajadas y subidas emocionales; llorar. Nuestras emociones están siendo nuestra salida para liberar, y estamos liberando mucho.
* Querer ir a Casa, como si todo hubiera TERMINADO y tú no pertenecieras más a este lugar. Estamos regresando a la Fuente. Todo SE terminó. (Pero muchos de nosotros estamos quedándonos para experimentar y crear el Nuevo Mundo). También, nuestros viejos planes para la llegada están siendo concluidos.
 
* Sentir que te estás volviendo loco, o que debes estar desarrollando una enfermedad mental o algo así. Estás experimentando varias dimensiones y una gran apertura rápidamente. Mucho está ahora disponible para ti. Sólo que no lo has usado. Tu percepción ha sido incrementada y tus barreras se han ido. Esto pasará y eventualmente te sentirás en Casa, como nunca antes lo sentiste, el Hogar ahora está aquí.
* Ansiedad y pánico. Tu ego está perdiendo mucho de si mismo y tiene miedo. También tu sistema está sobrecargado. Te están pasando cosas que no puedes entender. Estás liberando patrones de comportamiento de una vibración baja, los desarrollaste para sobrevivir en 3a dimensión. Esto te puede hacer sentir vulnerable e impotente. Estos patrones y comportamientos que estás perdiendo no son necesarios en los reinos superiores. Esto pasará y eventualmente sentirás mucho amor, seguridad y unidad. ¡Sólo espera!
* Depresión. El mundo exterior puede no estar en alineación con el Nuevo, altamente vibracional tú. No se siente muy bien estar ahí afuera. También estás liberando energías viejas y oscuras y estás “viendo” a través de ellas. ¡Aguanta!
 
Sueños vívidos, salvajes y algunas veces violentos. Estás liberando muchas, muchas vidas de energía vibracional baja. Muchos están reportando que están experimentando sueños hermosos. Tus periodos de sueño eventualmente mejorarán y los disfrutarás nuevamente. Algunos experimentan esta liberación cuando están despiertos. ¡Mi madre me comentó un día que ella creía haber tenido pesadillas durante el día!
* Sudores nocturnos y bochornos. Tu cuerpo está “calentándose” mientras quema los residuos.
 
Tus planes cambian repentinamente, a medio camino, y van por una dirección completamente diferente. Tu alma está balanceando su energía. ¡Usualmente se siente BIEN ir en esta nueva dirección, porque tu alma sabe más que tú! Está rompiendo tus decisiones de ruta y vibración.
* Tú has creado esta situación que parece tu peor pesadilla, con los “peores” aspectos de ti.Tu alma te está guiando hacia un “estirón” en aspectos de ti mismo donde tenías carencias, o a “suavizar” aspectos donde tenías sobreabundancia. Tu energía se está balanceando a sí misma. Este es TU viaje, y tu alma no tendría que elevarse si no estuvieras listo. Tú eres el que encuentra la manera de salir y lo harás. Mirando hacia atrás, estarás agradecido por la experiencia de ser una persona diferente.
 
HERRAMIENTAS PARA TU COMODIDAD
 
Una nota breve: No todas nuestras incomodidades físicas o emocionales pueden ser etiquetadas como un “síntoma de la ascensión”. Hay algunas veces en que no estamos bien, punto. Por ejemplo, fácilmente podemos tener un resfriado o gripe y no estar purificándonos… un cigarro algunas veces sólo es un cigarro.
* Descansa. Descansa. Descansa. Tu cuerpo está atravesando por una transformación increíble y está sobrecargado. Para aquellos altamente sensitivos, con sistemas nerviosos frágiles, el descanso puede hacer la diferencia. He encontrado que limitar drásticamente mis actividades y ocuparme hasta el extremo de mi propio cuidado ha hecho una diferencia considerable. Esto también tiene un subproducto natural, que es colocarte en los reinos superiores.
* Quédate en tu creatividad, tanto como sea posible. Las energías elevadas ansían creatividad, Y tu serás elevado natural y automáticamente hacia los reinos superiores, además serás un canal abierto para que esa energía fluya más fácilmente.
* Trata de no oponer resistencia al proceso. He encontrado que el miedo y la resistencia al proceso de ascensión sólo crea una experiencia desagradable. Todo está en el correcto orden divino. Todos tenemos nuestros propios y especiales seres de luz monitoreando nuestro proceso (¡Yo los he visto!), y no se nos permitirá ir “demasiado lejos” hacia una zona peligrosa. ¡Nunca se nos ha dado nada más de lo que podemos manejar, aún aunque algunas veces parece lo contrario!
* Monitorea tus pensamientos. Esta es la llave. Pensamientos elevados y positivos te colocarán inmediatamente en los reinos superiores, y también de ayudarán enormemente en lo que estés creando. Encuentra una imagen de “sentirte bien” para ti mismo y úsala a menudo. Frecuentemente vislumbro mi vida de una manera perfecta en todos los sentidos. Sé que llegará. ¡Tienes la visión porque se supone que la estás viviendo!
* Deja que tu alma te guíe. Tendemos a querer estar en control de lo que está pasando y podemos “exagerar” buscando cualquier tipo de alivio. Si lo dejas fluir y pides, tu alma te traerá los mensajes que necesites (ya sea a través de otra persona, un libro, un correo electrónico, etc.), y es una gran navegadora para una transición más tranquila y placentera. He encontrado que “menos es más”. El proceso en si tiene su propia manera de llevarte a donde necesites ir, y puedes fácilmente sobre estimularte si tratas de guiarlo.
* Si eres guiado hacia ayuda suplementaria, tómala. El apoyo suprarrenal me ha ayudado enormemente. Nuestros cuerpos están trabajando horas extras. Las hierbas relajantes también son buenas.
 
Aunque muchos doctores puedan estar desconcertados por tus síntomas, porque no encajas en sus “nichos”, aún pueden ayudarte. Nuestros cuerpos se han salido de balance y puede ser que tengas un desequilibrio químico, hormonal, de la tiroides, o algo más que necesite el diagnóstico del doctor. Los doctores parecen estar captando, y realmente están llegando a hacerlo. Mis doctores y enfermeras en Asheville frecuentemente me hablan acerca de rodearme de energía blanca, siendo cuidadoso de no tomar las energías de otros y fue cuando yo estaba liberando vidas pasadas. ¡Ellos están ahí!
* Pasa tanto tiempo en la naturaleza como puedas. El cielo todavía es azul, el sol todavía sale y la naturaleza todavía está floreciendo y creciendo. Se siente bien conectarse.
* Haz abundante ejercicio. Si estás muy cansado para hacer ejercicio, intenta caminar. Es importante mantener las cosas moviéndose.
* Toma baños de sol. El sol lleva la vibración de la Nueva energía y realmente ayuda tomarlo diariamiente.
 
Si estás experimentando hipersensibilidad, cambia tu estilo de vida, considerando las multitudes, la excitación y el estrés. Yo los evité completamente por un tiempo, ¡y eventualmente vendrás a un lugar donde no existe el estrés mientras estás en el momento y nada importa mucho de todas maneras! Tu vida se volverá SIMPLE.
* Encuentra tu pasión. Muchas veces una situación incómoda te aclarará tu misión y tu pasión. ¡Esto es parte del plan!
* Pasa tiempo alrededor de nuevos seres pequeños. Yo juego con los niños en la guardería de mi nieta. Muchos de los nuevos pequeños están altamente evolucionados y te harán sentir más “en casa”.
* Toma baños con sales de Epsom.
* Agua. Sumérgete en ella y bébela en grandes cantidades. Mientras atravesaba un intenso periodo de liberación y transición, mi guía en la ascensión me dijo que me sumergiera en agua… no en una tina, sino en una alberca. Puede ser muy tranquilizador y relajante, y moverte a través del agua realmente ayuda. Y como todos sabemos, ¡Bébela en grandes cantidades!
 
Visita a tus amigos y simplemente escúchalos diariamente. Recuerda, estás “vaciando” mucho de tu identidad, y esto puede ser porque a veces contribuyes. Ayuda enormemente estar conectado con otros, aún si piensas que no quieres estar alrededor de la gente. Esto alejará de tu mente tu propio proceso.
* Encuentra maneras interminables de hacer que tu mismo te “sientas bien”. ¡Lee un buen libro, camina en el bosque, toma un baño, date un masaje, compra un carro nuevo, consigue nuevo guardarropa, toma las clases de arte que siempre quisiste, hazte un corte de pelo, redecora! Sentirte bien es vital, y el universo se encenderá para apoyarte como te apoyas tu misma. ¡Este es nuestro estado de ser natural y a veces nos coloca en los reinos superiores!
 
¡Trata de no enfocarte mucho en los extraños síntomas que estás experimentando, porque esto sólo servirá para magnificarlos y HACERLOS tu realidad! El proceso se abrirá por si mismo, así que es mejor enfocarte e involucrarte en cosas que realmente disfrutes o en sugerencias de esta lista.
 
* Sólo ama a todas las personas… especialmente ti mismo.
* Haz una declaración personal sobre cómo te gustaría que se desenvolviera tu proceso de ascensión. Tú eres el maestro, y necesitamos no sentirnos como víctimas. Mientras evolucionas, eventualmente recordarás las herramientas para controlar tus propias experiencias y proceso.
 
Las Alertas planetarias en español: http://www.manantialcaduceo.com.ar/libros.htm
Este mensaje puede ser copiado y difundido siempre y cuando se conserven intactos los textos dando crédito al autor y al traductor, publicando sus fuentes de origen.

Nada de lo que escuches, sin importar quien lo diga.
Nada de lo que leas, sin importar dónde esté escrito.
Nada debes aceptar, sin previo discernirlo.
Y por ti mismo, deberás decidir su validez o no.
¡Investiga!

Nada REAL puede ser amenazado.
Nada IRREAL existe.
En eso radica la Paz de Dios.
“Un Curso en Milagros”.

¡Vida a la Vida! ¡Amor al Amor! ¡Fe al Corazón!

Con amor,

Lucía Montaño Ferrer

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http://groups.google.com.co/group/grupo-circulo-orbes-de-luz-
http://www.youtube.com/user/1951LUCIA#p/f/110/vXw3Hj6vRo

Estas soñando tu Realidad


Los Seres de Luz, las Esferas Luminosas, te dicen que uses tus ojos físicos para darte cuenta de que estás viviendo un sueño....¿Por qué ir en busca de lo que ya eres? ¿Por qué esperar a lo que diga un calendario para aceptar lo que en realidad eres?
Para mayor información visita a www.youaresacred.com
Video originally posted by sacredsarrah

lunes, 27 de agosto de 2012

LOS 10 SECRETOS PARA TRASMUTAR EL KARMA...


1.- Aprende a guardar silencio en los momentos de mayores turbulencias.

2.- Evita juzgar a las demás personas.

3.- Enfoca tu atención sobre las cosas que más te agradan.

4.- Mantente quieto, no es que sea malo luchar, pero recuerda que sólo es una prueba.

5.- Ten esperanza, lo que parece real es sólo un mal pensamiento producto de tu imaginación. ¡Cámbialo!

6.- Perdona, suelta, y libera.

7.- Habla siempre en positivo.

8.- Medita por lo menos dos veces al día. ( 5 minutos sería muy buen comienzo)

9.- Visualiza situaciones agradables para ti y todos tus seres queridos.

10.- Otorga Amor sin importar lo que recibas.

MANDALAS ABUNDANCIA MÙSICA SHAMAN ABUNDANCE MANDALA MUSIC SHAMAN 頂禮豐富音樂薩滿


Rrepetir este mantra mentalmente mientras observa el video y escucha la música :
OM BRZEE NAMAHA pronunciado OM BREZII NAMAJA

Mantras contra el estrés, angustia y depresión
Escucha Mantras y olvídate del estrés, angustia y depresión

Mantra es una corriente de sonido que afina y controla la vibración mental. Es la palabra de palabras que dirige la psique, una combinación de silabas que ayuda a enfocar la mente; su significado implanta profundamente en tu psique pensamientos positivos por el efecto de sus ondas de sonido. Al cantar determinados Mantras del Kundalini Yoga estamos por medio de la lengua estimulando ciertos puntos en la boca, estos puntos son meridianos que van al cerebro , al estimularlos provocamos que nuestro cerebro segregue los neurotransmisores necesarios para lograr estados superiores de conciencia y éstos a su vez nos llevarán a un estado de tranquilidad y salud.



ARMANDO RODRIGUEZ MORALES
ORGULLOSAMENTE PACHAMAMA

Amor y Ego

Amor y Ego
Defender equivale a rechazar. El polo opuesto de rechazar es amar. Todo amor es un acto de acogida. En el amor, el ser humano abre barreras y deja entrar algo que estaba fuera de ellas.  A estas barreras solemos llamar Yo ( ego) y todo aquello que queda fuera de la propia identificación es el otro. En el amor esta barrera se abre para admitir a otro que es un Tú que, con la unión se convertirá en un Yo.
En la ecuación micro- macrocosmos, el rechazo de una manifestación procedente del entorno es siempre expresión externa de un rechazo psíquico interno. Todo rechazo consolida nuestro ego, ya que acentúa la separación. Por ello al ser humano la negación le supone más grata que la afirmación. Cada “no”, cada resistencia nos permite sentir nuestra frontera, nuestro Yo, mientras que , en cada unión esta frontera se difumina , no nos sentimos nosotros mismos
Cada “si pero” es una defensa que nos impide ver la unidad. Con cada “no” incurrimos en una carencia y para estar sano hay que estar completo. Más allá de la polaridad en que, como individuos ,nos encontramos inmersos está la unida , el Uno que todo lo abarca, en el  que se aúnan los contrarios. Este ámbito del ser se llama también el Todo ,porque todo lo abarca, y nada puede existir fuera de este todo. En la unidad no hay cambio, ni transformación , ni evolución, porque la unidad no está sometida al tiempo y al espacio.
La ventaja que nos brinda la polaridad es la facultad de discernimiento. Todo camino de salvación o de curación lleva de la polaridad a la unidad. Toda la metafísica, las religiones, las escuelas esotéricas enseñan el paso de la polaridad a la unidad. No enseñan a “mejorar el mundo”, sino a la “superación del mundo”.
La justicia “humana” no existe como tal, es subjetiva, polarizada y relativa. Lo que para uno es bueno, para otros no lo es.Este mundo en concreto sólo adquiere sentido cuando tiene un punto de referencia situado fuera de sí mismo.
La superación del mundo no es sino la superación de la polaridad, lo cual es lo mismo que la renuncia al yo, sólo alcanza la plenitud aquel al que su Yo no lo separa del Ser.

La transformación interior en el trabajo espiritual, por Miguel A. Quiñones Vesperinas


ImageCuando queremos introducirnos en un camino espiritual, en muchos casos podemos partir de un punto de vista erróneo al considerar  las diferentes ofertas y maneras  que pretenden fomentar el desarrollo espiritual en nuestra época, por ejemplo casi todos los métodos procedentes de la moda “new age” o nueva era. Ellos dan por supuesto que cualquier consideración por encima de lo puramente material solo puede llevar a lo bueno y verdadero. Si hablamos de lo suprasensible ello va a ser equivalente a: conveniente, bueno, apropiado, necesario, correcto, verdadero y espiritual. Y, por supuesto el mal, en estos sistemas no tiene cabida. 
Esta concepción solo se puede dar en una sociedad educada en una concepción puramente materialista. Últimamente se habla mucho sobre laicismo. Para los expertos en este tema, el que un estado se declare laico supone que ese mismo estado garantiza la posibilidad de que cada ciudadano elija la religión  o creencia particular que decida profesar. Ese laicismo defiende el derecho de las minorías y evita el abuso de las mayorías que podrían pretender eliminar a los que defiendan credos diferentes. Por otra parte existen las personas que exigen del estado la supresión de cualquier partida presupuestaria destinada a clases de religión sea esta cual sea, dentro de la enseñanza pública. Su razonamiento es simple. El estado se encarga de promover y ofertar una enseñanza basada en conocimientos y las religiones no parten de conocimientos. Son cuestiones de fe. Y ahí nos encontramos con el verdadero núcleo del problema.
El que estas personas tengan estas exigencias no es gratuito. No es más que la expresión de un tipo de pensamiento que se ha ido fraguando en los últimos 5 siglos. El materialismo contemporáneo en el desarrollo del cual han intervenido pensadores como el racionalista Kant.
Todo esto  y para el tema que estamos tratando, se ha decantado hoy en día en unas ideas claras y tajantes. El ser humano posee un pensamiento que puede utilizar a través del método científico para la obtención de conocimiento. En cuanto a la realidad trascendente o espiritual: o bién no existe o en cualquier caso el pensar humano nunca podría llegar a percibirla porque la estructura del hombre no está capacitada para ello. De ahí surge el agnosticismo tan extendido en nuestra época. La realidad y validez de estas afirmaciones se supone que han sido demostradas comprobadas y demostradas a nivel filosófico y científico y en la actualidad se utilizan con carácter de axioma. Al que las cuestiona se le considera un ignorante.
Todo lo expuesto genera dos posturas en el hombre moderno. O bien practica una religión intentando aceptar desarrollar lo que le han explicado que es fe, o en caso contrario supone que hoy en día no tiene sentido ocuparse de algo que está fuera de su alcance. Sus capacidades tiene que ponerlas al servicio de realidades y no de fantasías basadas en tradiciones medievales totalmente desfasadas. (Creyentes y agnósticos)
No obstante, muchas personas aunque intenten ser “fieles” a esos principios van a ir notando un malestar, una insatisfacción  sin saber en un principio a que obedece. Mas tarde o mas temprano se darán cuanta de que su vida  carece de sentido y acudirán a cualquiera que les ofrezca reconfortarles y dar calidez a su vida. Pero ahí nos topamos con la consecuencia de esa gran trampa que es el materialismo.
El ser humano ha desarrollado en el último siglo todo tipo de conocimientos en los campos profesionales, sociales, pedagógicos, financieros, técnicos… pero ¿Y los conocimientos espirituales? No tiene ninguno porque, como se ha dicho antes…   ¡¡¡SON IMPOSIBLES!!! Por lo tanto se da una paradoja: necesitamos una actividad relacionada con lo espiritual, pero no tenemos absolutamente ningún criterio ni referente auténticamente serio ni lógico ni convincente porque tanto los sacerdotes como los laicos agnósticos nos han demostrado su imposibilidad.
ImageEsta situación, a su vez, hace posible que gente sin escrúpulos de todo tipo y “pelaje” oferte refritos y pastiches cocinados a toda prisa utilizando la abundancia de escritos esotéricos, mas o menos serios aparecidos desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX. En otros casos se trata de médiums o contactados que han recibido mensajes de tal o cual dimensión y se han autoimpuesto la misión de transformar y salvar a la humanidad. Uno de los problemas por lo que estas formas de espiritualidad espuria no es rechazada y borrada de la sociedad inmediatamente es que esos mensajes se envían a una forma de pensar entrenada para funcionar en y con los problemas y condiciones del mundo físico/material. Pero ese  mismo pensamiento es incapaz de discriminar lo real de lo irreal, lo conveniente de lo imprudente o lo peligroso de lo necesario, siempre que se le saque de su ámbito cotidiano. Ante cualquier afirmación de un mundo espiritual o superior que desconoce se halla desvalido, frágil  e indefenso. Esa misma situación promueve la dependencia de unas personas: sus maestros, al tiempo que el individuo prescinde de su criterio, discriminación e iniciativa personal. Justamente la dejación de todo lo que caracteriza a un ser humano como tal.
Este suele ser el punto de partida en muchos casos de un supuesto desarrollo espiritual. O sea una situación adecuada para cualquier cosa menos eso. Un desarrollo espiritual.
De todo lo anterior se puede deducir cual puede ser el mayor y principal problema del ser humano ante este desafío personal. La utilización del propio pensar.
En base a lo expuesto nos podemos hacer una idea de cual es la verdadera situación de las personas que manifiestan su intención de introducirse en un camino espiritual- ¿Que se podría hacer para evitar incurrir en los errores antes mencionados? Lo primero que deberíamos hacer es plantearnos seriamente cual es la verdadera naturaleza del ser humano. Una descripción muy breve y concreta puede ser que el hombre es un CENTRO de CONSCIENCIA MORAL en EVOLUCIÓN. En estas cuatro palabras se encierran casi todas las claves para entender verdaderamente la esencia del hombre y hasta el sentido de la humanidad en su conjunto. Examinemos cada concepto.
CENTRO: Cada individuo, en su relación con el mundo, se siente y vivencia a si mismo un centro  rodeado de una periferia. Los estímulos del mundo, sensaciones, percepciones y hasta los sentimientos que se forman en su interior, en su centro, siempre lo hacen como consecuencia de estímulos del exterior, de la periferia. Así sentimos, yo estoy aquí en mi centro interno  soy el sujeto y el mundo es lo exterior a mí lo que me rodea la periferia, el objeto. El mundo exterior se me manifiesta de manera múltiple, diversa, agradable o desagradable, apasionante o aburrido, peligroso o necesario, bello o repugnante, solo cuando penetra en mi mismo, en mi centro. Solo cuando el mundo penetra hasta mi centro yo soy consciente de la realidad. Yo soy  el sujeto. Todo lo que no soy yo es el objeto.
CONSCIENCIA   Podemos describirla como el sentido de la realidad que se manifiesta en nuestra alma. Aquí tocamos un tema muy complejo. Quizás el más complejo de todos. La consciencia es un patrimonio espiritual en todos y cada uno de los seres humanos. Realmente lo es de todos los seres creadores y también de todas sus criaturas;  pero de momento nos vamos a ceñir al ser humano exclusivamente. Todos tenemos consciencia, la cuestión es ¿De que tipo, cual es el contenido de la consciencia, como se va alimentando? Podemos afirmar que el contenido de nuestra consciencia es el conjunto de las representaciones que nos hemos ido formando a lo largo de toda nuestra vida, pero… ¿Como se generan esas representaciones?  Podemos decir que, en general  se van formando cuando a las percepciones sensoriales que nos llegan desde fuera les añadimos desde dentro un concepto. El proceso sería perfecto si dejáramos que las percepciones se mantuvieran como flotando ante nosotros, durante un tiempo, sin unirles ese concepto para que fueran ellas, las percepciones y no nosotros las que se nombrasen a si mismas. En el presente esto solo puede ser un ideal de futuro, por lo menos en la mayoría de las personas. En la práctica el proceso de representación es rapidísimo, unos pocos segundos en muchas ocasiones y en algunas y sobre todo a partir de la madurez se pueden formar en una fracción de segundo. ¿Por que ocurre esto y de que dependen las representaciones? Dependen de la capacidad de observación correcta y tranquila (percepciones) y sobre todo de la manera y utilización del pensar y los conceptos de que se dispone.
Y una vez mas nos preguntamos ¿Y esto de que depende? Sin duda y en un alto grado: de nuestra educación; pero entendiendo por educación el conjunto de todos los estímulos tanto positivos como negativos, todas las enseñanzas correctas e incorrectas que nos han llegado a través de nuestros padres, nuestros hermanos, familiares, vecinos, amigos compañeros de colegio, profesores, jefes, colegas y en fin el conjunto de las personas y las situaciones que han ido modelando en mí una manera de pensar un criterio sobre el mundo y sobre cada una de las cosas y seres con los que yo me he relacionado. En suma el conjunto de los estímulos que el mundo exterior ha ejercido sobre nosotros modelándonos fundamentalmente en los primeros 3 o 4 septenios de nuestra vida: La educación exterior. A partir de un cierto  momento en nuestra vida nos podemos plantear el comienzo de una autoeducación.  Esto conlleva la revisión, a través de un proceso interno, de todos los criterios e ideas que los demás han ido sembrando en nosotros y que hemos ido aceptando automáticamente. Este proceso naturalmente llevado a cabo en una etapa de mayor madurez nos conducirá a negar, cambiar, modificar y sustituir mucho de lo que aprendimos anteriormente. Este es un proceso que puede ser duro y doloroso, pero muy fecundo. Mas, en la práctica suele ocurrir que lo aprendido hasta los 20 o 22 años  en el mejor de los casos hasta  los  30 años va a ser la base inmutable para el comportamiento de la persona. Formas de pensar muy pobres con ideas muy escasas y en muchos casos  erróneas, con conceptos toscos, sin matices, sin capacidad de penetración  en la esencia de las cosas y operando exclusivamente acerca de los intereses personales, a lo sumo familiares y en ocasiones de forma egoísta y mezquina, van a ser los encargados de interpretar el mundo , la vida, las relaciones humanas hasta el fin de sus días. En estas condiciones nos podemos preguntar ¿Que relación puede haber entre ese contenido de la consciencia y la realidad y con la verdad?
ImageMORAL  Para entender el sentido de este concepto en este análisis que estamos intentando llevar a cabo es necesario que dejemos a un lado el significado convencional de la palabra  “moral”. En principio vamos a desarrollar brevemente una idea sobre la realidad del mundo desde la perspectiva esotérica de la realidad. Situémonos como seres humanos en el cosmos. Podemos afirmar que el ser humano vive en el cosmos, pertenece al cosmos y depende del cosmos. Entender esto no es demasiado difícil. Sigamos adelante, pero si depende del cosmos ¿De que depende, de fuerzas? Y esas fuerzas ¿Son ciegas y aleatorias o hay en ellas sabiduría? Si puedo percibir sabiduría y ya creo que lo puedo percibir en todas y cada una de las leyes que vamos conociendo durante el estudio de nuestro universo, entonces me planteo ¿Desde donde se puede manifestar la sabiduría? Desde una consciencia. Y ¿En donde vive o existe una consciencia? En un ser. De momento no vamos a entrar a considerar de que tipo de seres estamos hablando y cuales son los niveles o planos en los que se desarrolla su existencia, pero si podemos afirmar que, si esto es así, no estamos solos en el cosmos o en el universo. Vemos , por tanto, que los seres humanos  coexistimos: en nuestro mundo con los seres de otros reinos, animales, vegetales, minerales y el conjunto de todo lo que conocemos como ecosistema. Y mucho mas ampliamente coexistimos con todos los seres que existen en el cosmos,  en todos los planos de la realidad que podamos imaginar.
Bien, a todo esto, ahora le añadimos un concepto muy importante: la interdependencia. Esto nos puede parecer muy lejano, abstracto. Pues bién, en el campo de la Física y de las matemáticas se viene considerando desde hace tiempo la famosa “teoría del caos”  y uno de sus ejemplos  “el efecto mariposa” que mas o menos postula que el batir de las alas de una mariposa en China puede producir a través de una concatenación de sucesos, por de pronto impredecibles, una tremenda tormenta en Nueva York. Esto respecto a lo que concierne al mundo físico, de materia. Lo que nos viene a decir es que hechos aparentemente insignificantes pueden generar efectos colosales que no se pueden prever, porque las modificaciones que produce el hecho causal , en su entorno, pasan desapercibidas pero aún así, existen y producen efectos reales. De esto se infiere que cualquier modificación, por pequeña que sea, de una minúscula parte de un todo  afectará al todo  en su conjunto. Y por supuesto la modificación del todo afectará a todas y cada una de las partes . Pues bién si esta ley la extrapolamos al hombre y al cosmos podremos ver que las consecuencias de los actos del ser humano tienen unas consecuencias generalmente impensables. Para empezar debemos ampliar el concepto de cosmos a algo más concreto: El mundo normalmente conocido, constituido por los cuatro elementos clásicos: Tierra, agua, aire, fuego. O sea: sólido, liquido gaseoso y plasmático, además: Cuatro niveles y estados en el mundo etérico o vital , siete niveles de manifestación en el mundo anímico, cuatro niveles de manifestación  en el mundo espiritual inferior (Devachan Rupa) y  otros tres niveles de manifestación en el mundo espiritual superior (Devachan Arupa). Esto representa un total de 22 niveles de manifestación de la realidad conocida.  Es imprescindible considerar lo que se acaba de decir reflexionando tranquila y profundamente en ello . Solo después podemos comenzar a considerar que cualquier actividad o ausencia de actividad que llevamos a cabo no solo en los actos de voluntad, hacer algo en el mundo, actos manifiestos, sino cualquier sentimiento, cualquier pensamiento, cualquier palabra, cualquier silencio,  cualquier gesto, van a tener unas consecuencias concretas en todos los ámbitos de la realidad  y eso absolutamente ningún ser lo va a poder evitar. Eso quiere decir que todos los seres humanos  somos seres morales lo queramos o no pues estamos alineándonos permanentemente con el bien o con el mal dependiendo de las consecuencias que producen en los diferentes ámbitos de la realidad los efectos de nuestros actos, para el enriquecimiento armónico  y el mantenimiento del orden y equilibrio, o por el contrario de la destrucción , desorden y caos de la realidad.
EVOLUCION  En principio nos podemos preguntar ¿Qué es lo que realmente puede evolucionar en un ser humano? Las ciencias naturales nos enseñan basadas en las teorías de Darwin  y desarrolladas en su obra principal “El Origen de las Especies” que el hombre va desarrollándose desde la fase animal, a través de una serie de mutaciones y transformaciones destinadas a la adaptación al medio, modificándose su anatomía, morfología y fisiología, alcanzando de ese modo, finalmente, la condición humana. Sin entrar a valorar ahora la autenticidad de esas afirmaciones, podemos , una vez mas, preguntarnos ¿A que van dirigidas todas y cada una de esas transformaciones físicas que son las únicas que la ciencia puede considerar?. Todas ellas van dirigidas a un fin: que el cerebro pueda dirigir todos los procesos fisiológicos, a nivel inconsciente y aún esto tiene por objeto el dejar, digamos, un espacio libre para que en el hombre se vayan desarrollando los procesos intelectivos. Estos procesos intelectivos  van a ir permitiendo al ser humano conocer su entorno, defenderse mejor de los peligros que lo amenacen y aprovechar este mismo entorno para mejorarlo, transformándolo finalmente a su conveniencia a través de los procesos que  en su conjunto conocemos como civilización. Pero detrás de esta explicación totalmente materialista ¿que subyace en el fondo? La evolución de la Consciencia humana.
ImageComo hemos visto antes este es el aspecto más rico e importante del ser humano. Todo lo que hacemos es en base al contenido de nuestra consciencia. Las tres actividades principales del hombre: la pensante, sentiente y volitiva, abarcan toda la vida humana y todas ellas viven, tejen e impulsan en el hombre en y desde su consciencia. Por eso a los responsables de las instituciones representativas de las diversas formas de poder les ha interesado, desde siempre muchísimo, que tipo de contenido vivía en la consciencia de los hombres, porque en función de ese contenido el hombre va a obrar de una manera u otra. Al describir el concepto de consciencia hemos podido plantearnos  en que situación tan problemática se encuentra, en la actualidad. Pero antes de continuar examinando esta situación vamos a intentar describir la transformación sufrida por la misma  desde los tiempos mas remotos. Para marcar un punto de referencia en principio tenemos que señalar al primer  libro contenido en la Biblia: el génesis. Allí podemos leer el capítulo que seguramente conoceremos como la expulsión del paraíso. Este episodio de sobras conocido explica como Adán, y Eva son castigados por Jehová al haber sucumbido a la tentación de la serpiente que les lleva a comer la fruta del árbol prohibido, expulsándoles del ámbito de convivencia común entre Dios y su creación. ¿Qué significa esto en realidad? La materialización del ser humano o dicho con una terminología orientalista: su encarnación. Significa que la Divinidad representada por Jehová en esa situación y en ese momento determina la separación del hombre de lo que podríamos considerar como su inmediata presencia. Por lo tanto podemos comprender que antes y hasta ese momento el hombre ha convivido con la divinidad, ha vivido siempre con Dios. ¿Y su consciencia, como era, en qué consistía? En el conjunto de los impulsos divinos recibidos. El hombre, espiritualmente infantil, no poseía intelecto no tenía conciencia, no podía discriminar, ni decidir, no tenía prioridades, ni distinguía categorías, no tenía capacidad de elección. Solamente obraba en la dirección que le señalaba el impulso divino. En un ámbito suprasensible, espiritual, el hombre se desarrollaba todavía en estado embrionario con una voluntad que respondía directamente a los pensamientos espirituales recibidos de los seres divinos  Y su consciencia existía también en estado embrionario.
La encarnación del ser humano supone un enorme caos y una  transformación completa  de todas sus estructuras sobre todo de su cuerpo físico, pero también de todas las partes suprasensibles del ser humano que quedan distorsionadas por la potentísima información que ahora le llega del mundo físico de forma tan intensa que le produce un inmenso  e insoportable dolor. Todas las percepciones hasta ahora suprasensibles se tienen que transformar en percepciones sensoriales físicas. Vista, oído, olfato, gusto.. ya existían , pero no adaptadas al mundo de materia. Esta situación, afortunadamente para el género humano, se regula y modifica por medio de seres espirituales que consiguen finalmente adecuar  la vida del hombre a la Tierra. No obstante la consciencia del hombre queda totalmente transformada. Desde entonces la consciencia del hombre se separa en dos partes; por una se recibe la información que envían los órganos de los sentidos y por la otra se recibe el pensamiento que en esa época todavía se vivenciaba como infundido desde los mundos espirituales. Es decir información sensorial por una vía y por otra la significación esencial de ese contenido. En ese sentido el hombre continúa siendo clarividente. Esa situación se va a prolongar durante mucho tiempo con pocas variaciones. Durante ese tiempo la vivencia del hombre está constituida por una percepción física que es mas una ensoñación que una verdadera contemplación perceptiva y es complementada por una experiencia onírica que, a diferencia de nuestros sueños actuales contiene un sentido correcto y real de la esencia de los seres y objetos que le rodean.
ImageEsta manera de incidir la realidad sobre la consciencia humana le otorga, temporalmente una especie de moralidad instintiva primaria e infantil pero útil para el hombre y protectora para el cosmos que se ve en peligro  cuando el ser humano es desgajado  parcialmente de su patria espiritual, como consecuencia de lo anteriormente explicado en relación a la las consecuencias de los actos humanos en el universo en base a la ley de interdependencia en el cosmos. Paralelamente, todas las estructuras físicas y espirituales del hombre van sufriendo modificaciones, pero va a ser en el alma,  centro de la consciencia humana, sobre todo, en la que se van a desarrollar procesos modificativos mas elaborados . Aproximadamente 3.000 años antes de Cristo comienza el proceso de transformación más importante que se va a producir en el interior del hombre en esta etapa Terrestre. Se van a producir tres transformaciones en el interior anímico del hombre. La primera, en la época antes citada va a consistir en el desarrollo, casi vegetativo, de una nueva forma de relacionarse con el mundo y la realidad a través de un alma de sensibilidad, la primera y auténtica alma humana. Este alma le va a permitir al hombre contemplar la vida sensorialmente, como hasta ese momento, pero añadiéndole un sentido estético que le va a permitir, no tanto comprender la realidad como sentirla y en ese sentimiento vivirá y distinguirá el bien del mal, lo adecuado y lo inadecuado, el orden del caos y en conjunto la armonía y desarmonía en los actos propios y los ajenos. Fundamentalmente este alma  vive en la relación con la Belleza y su correspondencia con la armonía existente entre el hombre y el cosmos, o su ausencia en caso contrario.
Mas adelante, aproximadamente en el siglo octavo antes de Cristo, se produce la siguiente transformación; al alma sensible antes citada  se añade un segundo tipo de alma el alma racional y de sentimiento. En esta época comienzan las primeras formas de Filosofía. Esto significa que el hombre se plantea, por primera vez, su relación con el mundo a través del conocimiento. Comienzo a contemplar la naturaleza como algo extraño, objetivo, desconocido a lo que hay que acercarse para conocerlo y ¿A que puede recurrir el hombre para aprender a conocer desde su interior al mundo externo? La respuesta, naturalmente, es al PENSAR y desde entonces hasta el día de hoy, la filosofía no ha hecho mas que examinar las distintas maneras de utilización de ese pensamiento. La característica esencial mas pura del alma racional es la búsqueda de la verdad. Al hombre le interesa aprender el como y el porqué de las cosas., pero, a diferencia de lo que ocurrirá más tarde, de momento no le interesan las comprobaciones empíricas de sus razonamientos tanto como el vivir en su propia alma las consecuencias de esos razonamientos y pensamientos que todavía experimenta, no lo olvidemos como inspiraciones de los mundos celestiales. (Por ejemplo.. Platón y los Arquetipos espirituales). El pensar va a ir ligado a un sentimiento de placer o displacer en función de lo correcto  o incorrecto del proceso pensante. Este tipo de funcionamiento va a mantener, todavía,  el acto pensante en un entorno moral , espiritual e interno . Finalmente y mas de veinte siglos después, aproximadamente a comienzos del siglo XV, comienza el último proceso de transformación del alma humana hasta la fecha.
A las dos características anímicas descritas se le añade una nueva estructura anímica el alma de consciencia. Aquí se produce un giro radical en la consciencia humana. Gestándose los cambios necesarios desde el siglo XII, va a manifestarse externamente a partir del siglo XV una nueva manera de utilizar el  conocimiento a través de algunos individuos. En ellos el pensamiento comienza a manifestarse como algo individual, no como una inspiración venida del cielo o de los Dioses, sino como algo personal, privado. El pensar, así sienten esos individuos, es producido en y por la propia persona, no tiene nada de trascendente ni espiritual, es algo fisiológico. Esta vivencia va a tener consecuencias de enormes proporciones. Hasta ese momento el hombre había podido sentir (no siempre ni en todas las ocasiones, pero sí en los momentos importantes de la vida) que las ideas que se manifestaban en él eran el resultado de inspiraciones que, viniendo de mundos arquetípicos, le ayudaban en sus quehaceres, en las tomas de decisiones y en fin , a lo largo de toda su vida. El hombre, en general no se cuestionaba la existencia de Dios, ni de la trascendencia de sus actos. Eso lo vivenciaba en su interior y no necesitaba ni pedía demostraciones externas. Lo que pedía es “que Dios le iluminase”. Ese proceso comienza a desmoronarse a partir de la época que conocemos como renacimiento. Por otro lado, en cuanto al pensar, el hombre se siente libre  de ataduras religiosas. Ya no se ve obligado a creer en nada que no comprenda. Los dogmas religiosos y las doctrinas podrán imponérselas por la fuerza pero ya no las aceptará dócilmente. Su pensar no está condicionado por ninguna fe, por ninguna religión. Por fin el hombre vivencia que ¡su pensamiento es libre! Y es en ese momento cuando comienza el desarrollo de la ciencia natural en occidente. En otras latitudes este proceso llegará mas tarde por que el peso de las tradiciones y las costumbres todavía va a determinar el comportamiento de esos pueblos. Naturalmente las instituciones responsables del mantenimiento de las costumbres y tradiciones se van a oponer con toda la fuerza de que dispongan a esa nueva manera de utilización del  “nuevo pensar”. Recordemos los enfrentamientos entre las iglesias, principalmente la católica y los primeros representantes de la investigación científica Giordano Bruno, Galileo, Miguel Servet, etc. A poco que el estamento religioso sospechase o temiese que el discurso racional del científico se alejaba lo más mínimo de las doctrinas impuestas a lo largo de los siglos, o que alguno de los postulados científicos  contradecía o no tenía en cuenta alguno de los múltiples dogmas a respetar, el investigador era inmediatamente juzgado y condenado con diversas penas que todos recordaremos seguramente. Esta oposición va a durar varios siglos saldándose finalmente las disputas con la separación entre ciencia y religión. Esos dos estamentos serán independientes. Por fín la ciencia deja de estar bajo la mirada del inquisidor. Lo mismo va a ocurrir con la filosofía o la política. Todos los procesos que dependen del pensar se independizan. El pensar del hombre no va a estar sometido a ninguna moral externa, solamente a la del propio pensador. Nace el pensamiento libre y los librepensadores.
ImageNaturalmente el proceso descrito lo llevan a cabo un reducido grupo de individuos que, de alguna forma, estaban en contacto o formaban parte de la Iglesia Católica. No olvidemos que todavía en el  siglo XV los representantes de la Iglesia no solamente se ocupaban de la relación con sus feligreses a través de los distintos sacramentos, sino también del desarrollo administración, clasificación y difusión o prohibición, según les convenía, de todo el conocimiento acumulado hasta ese momento y más concretamente de todas las actividades culturales que se desarrollaban en la sociedad para que se adecuasen a los diferentes dogmas y doctrinas impuestos por la iglesia a toda la población. En resumen todo el conocimiento era acaparado por la iglesia y ningún individuo podía llevar a cabo un trabajo de investigación científica al margen del criterio clerical. Precisamente los primeros trabajos científicos más importantes acerca del mecanicismo fueron llevados a cabo por sacerdotes, porque eran los que disponían  de la información mas completa sobre los trabajos que sus antecesores habían desarrollado.
Esta situación condicionaba a que el proceso de pensamiento antes descrito concernía a muy pocas personas por aquel entonces. No obstante paso a paso, a partir del siglo XV en Italia y mas adelante durante los siglos XVII y XVIII en Francia e Inglaterra y un poco después desde Alemania y hasta el siglo XIX se van sentando lenta pero imparablemente las bases inamovibles del materialismo, que en la segunda mitad del siglo XIX y naturalmente desde Europa  van a ser impuestas mediante la expansión de un Racionalismo empírico materialista.  Naturalmente esta labor la llevarán a cabo especialistas en cada una de las materias  que se van a ir reforzando en esos siglos: Ciencias Matemáticas, Filosofías Positivistas, Ciencias Económicas, Ciencias Sociológicas, Antropología, Arqueología, Ciencias Históricas, “Psicología Científica”. Todo conocimiento debía de tener un marchamo de científico para ser considerado “auténtico”.Tal es así, que en el siglo XIX la iglesia renuncia a la permanente confrontación que hasta ese momento había tenido con los estamentos científicos y paradójicamente es en ese momento cuando la Iglesia Católica establece la “Infalibilidad del Papa” para alguna de sus manifestaciones en cuanto a doctrina  se refiere. Oficialmente la Fe es separada del Conocimiento. Esto es universalmente aceptado, lo que quiere decir que las personas ilustradas que en aquel entonces tenían opiniones basadas en el intelecto acogen con entusiasmo esa libertad y se felicitan por liberarse del yugo de la Iglesia mantenido durante  diecisiete siglos.
Al margen de estos acontecimientos del siglo XIX la inmensa mayoría de los seres humanos siguen viviendo y alimentando sus almas con el contenido de sus tradiciones, costumbres locales, religiones de sus pueblos ya sean de oriente o de occidente. Al igual que sus padres y sus abuelos  viven con formas, criterios y doctrinas y hasta el  folklore local establecido, normalmente hace muchos siglos. Esta situación se mantiene hasta el siglo XX y entonces ¿Que ocurre? 
Nos encontramos con todos los elementos necesarios  para que se extienda de manera acelerada la mayor y mas rápida transformación de todos los tiempos  sucedida en la humanidad. No debemos olvidar que todavía a principios del siglo XX  la mayor parte de los seres humanos vivían en un completo analfabetismo. Durante la primera parte del siglo  se expande el proceso de  alfabetización  y enseñanza primaria, estando hasta ese momento unido a las prácticas religiosas que imperan en cada lugar de Europa, América, etc., en que se van desarrollando. A la par que ese proceso se va extendiendo con una rapidez vertiginosa, llegando hasta las capas sociales mas bajas que nunca antes habían participado en esos procesos educativos, se va arraigando  de manera universal el amplísimo respeto al pensamiento científico, a tal punto que va a sustituir en determinados ámbitos sociales con buen nivel intelectual al respeto por la religión. Antes se decía: “Doctores tiene la Iglesia”; lo que daba a entender que si los expertos en materias trascendentes afirmaban tal o cual cosa que uno no podía comprender, eso no era razón para no creer en sus afirmaciones porque al fin y al cabo, aquello era una cuestión de Fe y uno no era quién para discutirlo.  Ahora la situación cambia en el qué pero no en el como. Si los científicos afirman algo y aunque yo no lo entienda tengo que creerlo pues confío en la investigación científica y en quienes la desarrollan: “Doctores tiene la Ciencia”.
ImageEl materialismo a partir del siglo XX no se justifica, se da por hecho y aceptado universalmente, sin ninguna discusión respecto al conocimiento.  Antes el hombre tenía que creer en lo que no veía, ni comprendía porque se lo decían e imponían los sacerdotes. Ahora las cosas han cambiado, son diferentes. El hombre tiene que creer en lo que no ve, ni comprende porque se lo dicen e imponen los científicos. A lo largo de la segunda mitad del siglo pasado la transformación del proceso educativo al tiempo que se expande por los cinco continentes a una velocidad increíble va produciendo de “forma natural” la disminución de la actividad religiosa de forma muy acentuada lo cual se incrementa en todas las latitudes a ritmo acelerado hasta nuestros días.
Todos los procesos descritos generan una situación muy particular en el alma humana. Es el resultado de un proceso evolutivo muy complejo que llega a modelar el alma  del ser humano del presente. ¿En que situación nos encontramos en este momento? Lo que se modifica completamente es nuestra consciencia. En la actualidad no se trata del comportamiento de unas pocas personas, como en el siglo XV, sino de toda la humanidad. Podríamos decir que cualquier persona que sepa leer y escribir participa de este proceso, pero eso hoy ya no es necesario. Solo se necesita una capacidad: ver televisión.
Desde los primeros procesos de encarnación hasta hoy se han desarrollado  dos procesos paralelos, simultáneos y opuestos  que caracterizan la evolución humana. Por un lado el incremento en la nitidez de los sentidos fisiológicos: Vista, oído, olfato, etc. ; se ha ido desarrollando hasta nuestra época  acompañados de un lento incremento de nuestra capacidad de pensar. Al mismo tiempo la resonancia del mundo espiritual en esa vida perceptiva se ha ido apagando, también lenta pero imparablemente. Al principio la visión , la audición, hasta el gusto en el hombre iban acompañados de una especie de inspiración instintiva  que le enseñaba  a orientarse en los entornos que se desenvolviese fueran materiales o inmateriales, de forma muy parecida a la que utiliza un bebé de pocos días para reconocer a su madre. Ese instinto clarividente  poco a poco va apagándose, lo que se va a conocer como el ocaso de los dioses. En otra etapa comienza la utilización del pensamiento filosófico pero todavía unido a una leve resonancia espiritual  que se manifiesta en el alma del pensador. Más adelante los últimos rescoldos de la clarividencia  instintiva se convierten en atávicos, fuera de tiempo. Se crean las bases epistemológicas del materialismo: racionalismo empírico, positivismo, materialismo dialéctico, etc. se inserta en los procesos educativos. Se expande por todo el mundo. En el siglo XXI la clarividencia y sus ecos se han apagado. La información que nos llegaba del mundo espiritual calla, solo hay silencio. Se valora  mas que nunca la contemplación y observación dentro del ámbito sensorial, la materia, la utilización del pensar dentro de un ámbito de su competencia, la materia. El poder de las religiones se apaga, pues ya no se puede aceptar creer en aquello que no puede conocerse, ya que lo que puede conocerse es: la materia. El contenido del alma , el conjunto de las representaciones  humanas están formadas o condicionadas  por los procesos educativos, que no lo olvidemos   se acaban de inaugurar a lo largo del siglo XX, y que como, cuerpo de conocimiento académico en su conjunto  han sido elaborados en base a la observación de la materia.
Esta situación, aunque no lo parezca tiene su parte positiva. Mientras el hombre estaba siendo “ayudado” en sus percepciones por los mundos superiores era dependiente y su forma de actuar relativamente pasiva ante una presión , la espiritual, que no podía negar, ni cuestionar y le obligaba de alguna manera a relacionarla permanentemente con sus propios actos. Una forma de moralidad impuesta  en épocas antiguas por el propio mundo espiritual y mas adelante impuesta por las personas que se atribuyen la representación de esos mundos. Tenía que llegar una época en la que el hombre pudiera desembarazarse de todas las presiones, tanto las internas, psicológicas-anímicas, como las externas eclesiásticas-culturales. Esta es la situación en la actualidad, pues lo mas importante es que en esta época existe en el hombre la necesidad de acoger fuerzas morales autónomas  y esa necesidad humana no puede ser cubierta con formas culturales o religiosas  que provengan del pasado. Personas o instituciones  que oferten métodos antiguos, obsoletos, evidentemente no van a ser útiles. La cuestión es que el hombre en este momento tiene unas capacidades que no utiliza pero debe de aprender, primero a conocerlas y mas adelante, aceptarlas y movilizarlas. Para que esto se produzca, en primer lugar debe sentir como todas las formas  culturales y religiosas que ha  conocido le resultan insuficientes, ya no le convencen, no le “nutren” y a partir de ese momento comenzar una búsqueda, por iniciativa propia, del  auténtico sentido de la vida, entendiendo que en este momento no se puede delegar la fé en personas o en comunidades sin que exista primero una comprensión personal basada en un conocimiento lo mas perfecto posible y con una actitud de identificación con la realidad a través de la búsqueda de la verdad.
En resumen encontrar la sintonía con la realidad, cambiando la fé en lo desconocido, por la fé en la verdad comprendida a través del conocimiento. Lo primero es comprender que esto se puede hacer, lo segundo, comprender que si no lo hago la insatisfacción siempre andará rondándome.
ImageNaturalmente, en un primer momento,  este proceso va a resultar doloroso, porque a nadie le resulta agradable desprenderse de lo que ya posee. En cualquier caso para que este proceso se desarrollase bien era necesario que la persona no sintiese ninguna presión, como se ha dicho, ni de tipo espiritual, ni de tipo cultural. En cuanto al espíritu podemos comprobar su silencio, pero no ocurre lo mismo a nivel cultural. Todo el proceso anteriormente descrito confluye, en la actualidad, en un silencio por parte del mundo espiritual y en la tierra un constante martilleo con la apología del materialismo, el cientifismo, el relativismo, el nihilismo y aún en esta época “postmoderna” la moralidad se considera una especie de atavismo trasnochado y de mal gusto que el pensador “avanzado” ha tenido la suerte de superar, porque… al fin y al cabo todo es relativo ¿o no? ¿Acaso existen absolutos?. En el alma del hombre moderno cada vez hay menos condicionamientos religiosos o espirituales, pero sin embargo hay cantidades desmesuradas de contenidos anímicos  materialistas, anti-espirituales, los cuales van a suponer el estorbo más potente en un camino espiritual. Y esto exactamente es lo que se encuentra, sin saberlo, la persona que, ingenuamente, manifiesta su intención de introducirse en un camino espiritual. Comenzar un trabajo espiritual en este tiempo exige  que el individuo examine detenida y profundamente no solo el contenido de su alma, su consciencia . Es necesario estudiar si el contenido más abundante de las representaciones que viven en nuestra alma son de carácter materialista y asimismo examinar como utilizamos el pensamiento. Normalmente lo que tenemos y como lo empleamos suele ser el resultado de lo que nos han enseñado en etapas infantiles y si más adelante en nuestra vida eso no lo hemos revisado puede ocurrir que lo sigamos utilizando igual que entonces sin plantearnos que pueda ser ningún problema. Ya en la vida corriente va a ser un estorbo, pero considerando que el trabajo espiritual  en esta época tiene que operar sobre la consciencia, que es el elemento a transformar por excelencia y que habrá que realizarlo a través del conocimiento, los impedimentos que van a suponer a nuestro entendimiento todos los conceptos que vayan en contra del espíritu, en contra de la realidad completa, arraigados y esclerotizados en nuestra alma, son incalculables.
Por eso una de las cosas mas urgentes que hay que llevar a cabo hoy día es la limpieza de toda la contaminación  cultural y religiosa que hallamos podido recibir y los sedimentos que reconozcamos. Esos que nos obligan a rechazar lo nuevo. Esos que nos provocan miedo ante un cambio, ante lo distinto. Esos que nos tienen sometidos ante cualquier institución, ante cualquier representante del poder establecido, la autoridad externa. También esos que nos inducen a buscar todas nuestras satisfacciones exclusivamente en el mundo físico, ninguneando desde nuestro inconsciente la auténtica riqueza, poder y satisfacción que se experimenta en el encuentro con el mundo del espíritu.
Madrid, 19 de Noviembre de 2010

La transformación interior en el trabajo espiritual

Miguel A. Quiñones Vesperinas
–> VISTO EN: www.revistabiosofia.com
GHB - Información difundida por http://hermandadblanca.org/

Tiempo Sagrado


Marc Torra

«El tiempo es como una espiral que va creando círculos, los cuales no nos rigen pero sí nos influencian. Entre tales ciclos encontramos un equivalente al año, a las estaciones que este define, al mes, al día e incluso a la hora. Veamos, pues, cuáles son tales ciclos.»
Tiempo en espiral
HAN EXISTIDO Y aún existen culturas que reconocen la ciclicidad del tiempo, según la cual el pasado se repite aproximadamente; pero sin ser exactamente igual. Entre tales culturas se cuentan: la andina, la hindú y la anáwak (olmeca, maya, tolteca, azteca, zapoteca,…). Esa circularidad del tiempo la vemos expresada en su lenguaje, que es el que suele aportarnos la mejor radiografía de una cultura; pues, a diferencia de la historia, que sí puede ser manipulada, el lenguaje no engaña. Por poner algunos ejemplos:
  • En quechua, idioma de los Andes, se utiliza la misma palabra para referirse al “año pasado” o al “año más distante en el futuro” pues esencialmente estamos hablando de lo mismo. El término es «kunan wata».
  • En hindi se utiliza el mismo vocablo para decir ayer o mañana. Para ambos conceptos se utiliza el término «kal», palabra que procede del sánscrito «kala» y que significa simplemente tiempo, independientemente de si lo proyectamos hacia adelante o hacia atrás.
  • Un refrán nahuatl dice: «Así como fueron las cosas, así volverán a ser, en algún sitio, en algún momento. Quienes ahora viven, otra vez vivirán». (Códice Florentino VI).
El tiempo se transforma así en la otra cara del espacio, en su expresión dual, conservando sus mismas propiedades. Esto nos permite recorrerlo en círculos «kunan wata», hacia adelante y hacia atrás «kal», para volverlo a vivir, es decir, visitar de nuevo un mismo instante.
Sin embargo, también hubo y aún hay culturas que nunca llegaron a separar tiempo y espacio, ni tan siquiera conceptualmente. Me estoy refiriendo a los aborígenes australianos. En ninguna de las aproximadamente 500 lenguas que se hablaban en Australia cuando llegaron los europeos existían los conceptos de pasado o futuro. De hecho, en ellas ni siquiera existía el concepto de tiempo. Ellos conservaban la sabiduría de los niños, quienes viven constantemente en el aquí y el ahora y no en el mañana ni en el ayer. Y cuando no están hablando de ese aquí definido por la realidad que nos rodea, es que se hallan en el «Dreamtime» o el tiempo de sueño: un lugar en el que pasado, presente y futuro coexisten y se funden, o mejor dicho, en el que nunca fueron conceptualmente separados. Para ellos, los sueños acontecen en la realidad de los ancestros (Dreamtime), mientras que nuestra realidad viene configurada por el sueño de los ancestros. El aquí está siendo soñado desde el allí. Entonces, cuando ellos se desplazan por aquello que nosotros llamamos pasado o futuro, consideran simplemente que están cambiando de sueño, como quien cambia el canal del televisor para ver una película histórica o una de ciencia ficción.
De todas las culturas mencionadas podemos aprender algo. De aquellas que florecieron en los Andes, el Himalaya y Mesoamérica podemos aprender que el tiempo se rige por ciclos. Estos ciclos definen acontecimientos casi seguros y sus probables efectos. Son como el día y la noche, que se alternan con gran certeza para ir definiendo nuestro comportamiento más probable: que nos vayamos a dormir al caer la noche para despertarnos al amanecer. Sin embargo, nuestro libre albedrío nos permite mantenernos despiertos toda la noche. De ahí que los ciclos influencien pero no rijan.
De las culturas que florecieron en Australia ? la tierra más antigua del planeta ?, podemos aprender que cada fase del ciclo no delimita un periodo temporal, sino un sueño. Para ellos, el tiempo avanza al compás de nuestro caminar por el paisaje del sueño colectivo de la tribu, de una nación o de toda la humanidad. El tiempo avanza; pero también se repite en la medida en que regresemos a parajes ya conocidos.
Muchas de las culturas que percibieron la espiral formada por el tiempo y el espacio también reconocieron ese sueño colectivo o de consenso. En el Himalaya se lo llamó maya, y entre los mayas mitote. De todas ellas vamos, pues, a aprender algo. Vamos a aprender:
  • cuáles son los ciclos que rigen la conciencia colectiva de la humanidad;
  • cómo dichos ciclos se dividen en fases o estaciones, para determinar aquello que la conciencia colectiva busca o necesita aprender en cada instante;
  • cómo, a su vez, esas estaciones se fragmentan en meses, los cuales afectan a los símbolos arquetipales utilizados para canalizar e integrar emocionalmente tales experiencias;
  • cómo los meses se fragmentan también en días, definiendo el día y la noche de las culturas; y finalmente
  • cómo esos días se componen de horas, para delimitar el instante preciso del alba y el ocaso de cada nuevo día.
Veamos, pues, cuáles son esos ciclos que rigen el tiempo sagrado. El año sagrado
CUANDO NOS TRASLADAMOS del tiempo mundano al tiempo sagrado, los años solares se convierten en años platónicos de aproximadamente 26.000 años. Constituyen el llamado ciclo de precesión de los equinoccios. A causa del movimiento de precesión, las constelaciones que aparecen a una hora determinada en un día concreto del año se van desplazando, completando un giro cada 26 milenios. Se cree que tal movimiento se debe al vaivén del eje terrestre, el cual no solo gira sobre si mismo cada 24 horas, sino que también se desplaza como una peonza.
 

Y sin embargo, tengo la impresión de que tal desplazamiento de las constelaciones no se debe tanto al vaivén del eje terrestre sino:
  • al giro del Sistema Solar sobre su eje, o
  • a la órbita descrita por nuestro Sol en relación a otra estrella, constituyendo lo que se llama un sistema binario.
La primera explicación asemejaría la precesión de los equinoccios a la rotación diaria de la Tierra sobre su eje, pero aplicándola al sistema solar en su conjunto. La segunda la asemejaría a la órbita de la Tierra alrededor del Sol, la cual define el ciclo anual, pero de nuevo aplicado a todo el Sistema Solar. Independientemente de cual sea su causa, lo que está claro es que existe un tercer ciclo, a parte del diario de 24 horas y del anual de 365 días. Constituye un ciclo que, como los dos anteriores, tiene un profundo efecto sobre nuestro medioambiente y sobre nuestro comportamiento como seres humanos. A tal ciclo lo llamo el «año sagrado». Otros lo llaman año platónico o gran año.
Las estaciones sagradas
EL AÑO SAGRADO define cuatro puntos, equivalentes a los dos equinoccios y dos solsticios del año solar. Estos puntos marcan el tránsito por las estaciones de la consciencia del ser humano y se hallan separados aproximadamente por 6.500 años. Esa cantidad de años define los límites de nuestra memoria histórica.
El primer equinoccio marca el fin del invierno e inicio de la primavera de la consciencia. El segundo marca el fin del verano e inicio del otoño. Según el sistema occidental, el tránsito del invierno a la primavera de nuestra consciencia se da cuando el 21 de marzo (equinoccio vernal del año solar) la constelación de Acuario amanece por el horizonte, y el tránsito del verano al otoño de la consciencia acontece cuando en esa misma fecha el sol amanece frente a la constelación de Leo.
Los solsticios, por el contrario, marcan el inicio del invierno de la consciencia, momento en el que el ser humano se sumerge en su máximo grado de materialismo; y el inicio del verano de esa misma consciencia colectiva, durante el cual reina la espiritualidad. Así, entramos en el invierno cuando el 21 de marzo el sol amanece frente a la constelación de Tauro, y en el verano cuando lo hace frente a la constelación de Escorpio.
 
 Habrán aquellos que se pregunten porqué justamente son estas cuatro constelaciones las que definen el tránsito entre una estación del año sagrado y la siguiente. Una primera forma de responder a tal pregunta sería argumentando que tales constelaciones constituyen los llamados signos fijos del zodiaco. Son fijos dado que marcan los solsticios y los equinoccios del año sagrado. Por ello no debe sorprendernos que las mencionadas cuatro constelaciones aparezcan tres veces en la Biblia (Ezequiel 1:10, Ezequiel 10:14 y Apocalipsis 4:7). Ello también explica porque la cruz cósmica del 11 de agosto de 1999 marcó un momento clave en la evolución de la consciencia. Muchos fuimos los que despertamos por esas fechas.
 
También debe tenerse en cuenta que la precesión, tal como su nombre indica, constituye un movimiento retrógrado, un movimiento hacia atrás. Es por ello que las cúspides precesionales no están localizadas a principios del signo (0º) sino al final del mismo (30º). Están localizadas entre Leo y Virgo, Tauro y Géminis, Acuario y Piscis, y finalmente entre Escorpio y Sagitario.

 Sin embargo, ello aun no responde a la pregunta formulada de porqué esos cuatro puntos y no otros. Para responderla debemos considerar cuándo empieza el verano en el año solar. El verano se inicia en un hemisferio dado cuando esa mitad del planeta está lo más ladeada posible hacia el Sol. Así, el tránsito del Sol por 0º Cáncer, significa que éste se halla justo perpendicular al trópico de Cáncer, marcando el inicio del verano en el hemisferio norte. Y cuando transita por 0º Capricornio, es que está en su paso cenital por el trópico de Capricornio, marcando el inicio del verano en el hemisferio sur. Mientras que los dos equinoccios tienen lugar cuando el Sol transita justo por encima del ecuador.
De manera similar, el verano del año sagrado empieza cuando el 21 de marzo (0º Aries tropical) el Sol de nuestra Galaxia justo se alza por el horizonte. Tal punto, también llamado Centro Galáctico, se halla localizado justamente entre las constelaciones de Escorpio y Sagitario. Por el contrario, 30º Tauro (ubicado entre Tauro y Géminis) define el eje opuesto, el cual apunta hacia las regiones exteriores de nuestra galaxia. Tal distribución irá variando con el tiempo, a causa de la órbita de nuestro sistema solar alrededor del centro galáctico. Constituye una órbita que se completa en aproximadamente 240 millones de años y la cual define aquel que podríamos llamar el Gran Año Sagrado. Sin embargo, podemos estar seguros que las constelaciones, tal como las observamos hoy en día, permanecerán prácticamente invariables durante los próximos cien años sagrados (2.6 millones de años solares).
 
El año sagrado de cinco estaciones
SIN EMBARGO, NO todas las culturas dividieron el ciclo de precesión en cuatro estaciones, sino que también hubo algunas que lo hicieron en cinco, obteniendo cinco eras de poco más de 5000 años cada una. Entre tales culturas encontramos la maya, inca y la aborigen australiana.
No es una división en cuadratura sino en quintil. Cada 73 días, el Sol se desplaza 72 grados para definir un quintil, el ángulo de un pentágono. ¿Porqué algunas culturas decidieron utilizar dicho ángulo, en vez de los 90º definidos los dos solsticios y equinoccios que separan las cuatro estaciones del año? 
 
En astrología, cuando dos o más planetas se hallan en quintil significa que sus energías se han armonizado, que se han integrado como resultado de un proceso de maduración evolutiva llevado a cabo a lo largo de muchas vidas. Constituye una armonización cuya vibración resultante suele ser expresada de manera creativa, dado que el quintil está vinculado al planeta Venus, que rige el proceso de creación y crecimiento. Así, cada 584 días, Venus se coloca entre nosotros y el Sol. De esta manera se forma el llamado ciclo sinóptico de Venus. Podríamos decir que Venus nos besa, pues en ese instante se coloca a la menor distancia posible de nosotros. Cada ocho años, dicho fenómeno se repite cinco veces, dado que 584 x 5 = 8 años. Ese movimiento nos dibuja una flor de cinco pétalos, a la cual llamo «la Flor de Venus». De ahí que tanto la geometría del pentágono como del pentáculo estén vinculada a dicho planeta.
El planeta Venus rige el proceso de crecimiento armónico en la naturaleza. Rige la proporción y el equilibro. No debe extrañarnos que sus ritmos vengan marcados por la serie de Fibonacci. Recordemos que dicha serie se obtiene de sumar un número con el anterior, obteniendo: 0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21,… (Dado que 0+1=1, 1+1=2, 1+2=3, 2+3=5, etc.). De esa manera, Venus da 13 vueltas al Sol al tiempo que la Tierra da 8. En esos ocho años, el Sol, la Tierra y Venus se habrán alienado un total de 5 veces.
En el tiempo, la serie de Fibonacci la encontramos, por ejemplo, en la pauta reproductiva de las abejas y de los conejos. En el espacio, la encontramos en el número de oro, también llamado proporción áurea o phi (?), que rige la Naturaleza. La serie de Fibonacci tiende justamente a phi de manera que: 8/5?13/8?21/13?… = ?. Por ello, tampoco debe extrañarnos que el pentágono y el pentáculo expresen phi en la proporción definidas por sus vértices.

Como expresión de ese pentáculo tenemos la mano, con sus cinco dedos y con la proporción áurea de nuevo presente en la distancia definida por las falanges de cada uno de ellos. De ahí que la mano, al igual que el quintil, constituya la expresión de nuestro potencial creativo, de nuestra capacidad por imitar a la naturaleza. Dicha creatividad se rige por la influencia venusiana.
El invierno del que salimos
DURANTE EL INVIERNO de la consciencia del que salimos, Occidente, en su intento por alcanzar la espiritualidad, se alejó de la Madre Tierra para centrarse únicamente en la adoración a su expresión complementaria: la del Padre Cielo. En el intento posterior de la ciencia por comprender esa misma naturaleza de la cual se había alejado siglos atrás, se la profanó hasta casi destruirla. La religión de occidente la negó primero y su ciencia intentó someterla después. Veamos cómo sucedió todo ello.
A medida que el colapso de su imperio militar se hizo más evidente, Roma intentó reciclarse como imperio con la fe con una religión (la cristiana), la cual había adoptado oficialmente en el año 313 d. C. Roma tomó así el mensaje de amor de Jesús; pero, por intereses políticos, muchas veces se vio forzada a leerlo al revés, no como mensaje de A-M-O-R, sino de R-O-M-A. Se vio forzada a tergiversarlo, para que este pudiera satisfacer sus intereses y aspiraciones políticas.
Entre dichas tergiversaciones tenemos la de asociar tanto el pentáculo como Venus y el rostro de Pan con el Diablo. Por regir el mundo natural, el paganismo europeo asociaba el pentáculo a Pan, dios griego de la naturaleza. Pero durante la Edad Media europea (s. V al XV) dicho dios cayó en desgracia. Fue un intento romano de desprestigiar las creencias paganas que aún perduraban, al competir estas contra la nueva fe. Esto sucedió a pesar de que, según la Biblia, Jesús dijo: «Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana» (Apocalipsis 22:16) o Pedro escribió: «hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones» (Segunda de Pedro 1:19).
La negación del mundo natural constituyó un intento para alcanzar la divinidad, al negar tanto nuestra parte material como la femenina. Se habló del Padre en el Cielo; pero se obvió a la Madre en la Tierra. Se habló del ave que nos permite alzar el vuelo; pero a la serpiente que se arrastra por el suelo se la equiparó a Satanás. Se idealizó el mundo de arriba, y se estigmatizó el mundo de abajo. Este último fue llamado “el Infierno”, lugar desolador al que las almas en pena van para vivir en sufrimiento durante el resto de la eternidad. Las sacerdotisas, seguidoras de la Diosa y sanadoras con plantas, fueron acusadas de brujería. Como resultado, se calcula que nueve millones de mujeres europeas acabaron en la hoguera.
No obstante, muchas son las cosmovisiones que nunca percibieron el mundo de abajo de esa forma, sino que lo vieron como realidad complementaria a la del mundo de arriba: la realidad del Cielo. Vieron como de la intersección entre el Cielo y el Inframundo surgía el mundo intermedio que habitamos, por lo que ninguno de los dos podía ser negado o despreciado. Y mucho menos debía ser estigmatizado, pues para ascender al Cielo uno debe primero descender a los Infiernos. Para que a uno le abran las puertas del Paraíso, debe primero descender al Averno y expresar compasión hacia las almas atrapadas en los lugares más oscuros de la corteza terrestre. Uno debe traer luz a esos espacios oscuros para ayudar a la liberación de las almas que allí moran.
De todas las cosmovisiones que comprendieron esa complementariedad entre los dos mundos, tres definieron eras de poco más de 5.000 años. Esas culturas fueron: la inca (andina), la anáwak (mesoamericana) y la aborigen australiana. Dicho ciclo surge de partir el ciclo de precesión en los cinco pétalos definidos por la Flor de Venus para que cada 5.000 años pudiera emerger un nuevo Sol, nacer un nuevo mundo o adentrarse en un nuevo sendero del soñar. Esto no significaba que el anterior mundo fuera destruido, sino que cambiaba la frecuencia vibracional del planeta y del Sistema Solar.
Para los incas y los mayas (anáwak), estamos terminando justo ahora el cuarto Sol y entrando en el quinto. Para los aztecas (anáwak) finalizamos el quinto para regresar de nuevo al primer Sol de un nuevo ciclo. Se habla del sexto Sol, pero resulta más correcto hablar del primer Sol (mes sagrado) de un nuevo ciclo (año sagrado), pues ir sumando soles más allá de los cinco que posee un ciclo es erróneo y es el resultado de la influencia ejercida por poseer una percepción lineal del tiempo. Entre los aborígenes australianos se dice que el Sistema Solar entra en un nuevo Dreamtrack o sendero del soñar cada 5.000 años. Es decir, al igual que los incas y las diversas culturas mesoamericanas del anáwak, los aborígenes australianos también notaron que dicho periodo de tiempo cambiaba la frecuencia vibracional de la Tierra. Ellos han notado que el Sistema Solar, en su tránsito alrededor de la galaxia, entra en un nuevo sendero del soñar cada dicho periodo de tiempo. Esto equivale al inicio de un nuevo sueño.
La alegoría del sueño nos permite comprender por qué la memoria histórica del ser humano es de entre 5.000 mil y 6.500 años. La razón es que, al cambiar de sueño, olvidamos aquello que estábamos soñando antes, cambiamos de mitote o dreamtrack.
Los meses sagrados
PARA EXPLICAR EL concepto de mes sagrado, debemos recuperar las cuatro estaciones del ciclo de precesión, delimitadas por los dos equinoccios y los dos solsticios del ciclo. Actualmente, nos encontramos en el equinoccio que marca el tránsito del invierno a la primavera de la consciencia. Al invierno que acabamos de vivir se le llamó Edad de Hierro en la tradición griega, o Kali Yuga (Era Oscura) en la tradición hindú. Según el hinduismo,  entramos en él tras la muerte de Krishna en el año 3112 a. C. Por aquel entonces la constelación de Tauro amanecía por el horizonte durante el equinoccio vernal del 21 de marzo. De ahí que Krishna recibiera los nombres de Govinda o Gopala, en alusión a su función como cuidador de vacas. Después de Tauro entramos en Aries, cuyo símbolo ya no es el toro, sino el carnero. No debe, pues, extrañarnos que el Antiguo Testamento de la Biblia, escrito durante dicha era zodiacal, ya no utilice la alegoría de la vaca, sino la de la oveja y del rebaño. Por ejemplo: «Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré» (Ezequiel 34:11). En cambio, el Nuevo Testamento se escribió durante la era zodiacal de Piscis, de ahí que Jesús tuviera como discípulos a pescadores, que multiplicara peces y que aquellos primeros cristianos se identificaran dibujando un pez sobre la arena. Finalmente, tampoco debe extrañarnos que el nombre utilizado en la Biblia para referirse al regreso del Mesías, que ya no se dará durante la Era de Piscis sino la de Acuario, sea el del hijo del hombre, por ser Acuario el único signo del zodiaco que no viene representado por un animal, sino por un ser humano.
Después de Acuario vendrá Capricornio, seguido de Sagitario y después de Escorpio. Y entre Sagitario y Escorpio se halla Ofiuco, la treceava constelación de la Eclíptica, reconocida por la Unión Astronómica Internacional cuando en 1930 redefinió los límites de cada constelación. Ofiuco posee forma de serpiente y define el centro de la galaxia, el Gran Sol. Si consideramos esa 13ª constelación estaríamos en el verano del alma cuando Ofiuco amaneciera por el horizonte durante el equinoccio vernal.
 
Observamos entonces que las eras zodiacales constituyen una especie de meses sagrados, los cuales definen los símbolos utilizados para canalizar e integrar emocionalmente las experiencias que nos trae cada estación del año sagrado. Si le añadiéramos Ofiuco, podríamos dividirlo en trece meses, de la misma forma que el año solar define aproximadamente trece lunaciones o que el cuerpo humano posee trece articulaciones principales.
En cuanto a las articulaciones, poseemos tres en cada brazo (hombro, codo y muñeca) y tres en cada pierna (cadera, rodilla, tobillo). De manera similar, las doce constelaciones del zodiaco se agruparon en torno a cuatro elementos: tres de fuego (Aries, Leo y Sagitario), tres de agua (Cáncer, Escorpio y Piscis), tres de aire (Géminis, Libra y Acuario) y tres de tierra (Tauro, Virgo y Capricornio). Los elementos constituyen las cuatro extremidades del cuerpo celeste, cada una con sus tres articulaciones. Ofiuco, la treceava constelación, simboliza el cuello, que nos une a la cabeza, al centro de la galaxia.
Cuando, hace aproximadamente tres mil años, los babilonios dividieron la Eclíptica en doce constelaciones idénticas de 30 grados cada una (la creación de los 12 signos del zodiaco), lo que hicieron fue proyectar una realidad que nada tenía que ver con aquella que podía observarse en el cielo. Por comodidad, dividieron el cielo en base a las tres falanges de cada dedo que pueden contarse con el pulgar, sumando un total de 12 falanges.
 
Los babilonios utilizaban un sistema en base 60, que obtenían al contar con el pulgar de una mano las doce falanges de los cuatro dedos restantes, mientras que a cada vuelta sacaban un dedo con la otra mano. El resultado era 12×5=60. Así dividieron su mundo. Dividieron la Eclíptica en doce meses y el día en 12 horas diurnas y doce horas nocturnas. Pero esa división del año en 12, cuando en realidad en un año caben 13 lunaciones, fue como considerar un cuerpo sin cabeza. Un cuerpo que poseía 12 articulaciones; pero le faltaba la treceava: aquella que corresponde a la cabeza.
Ahora que la Unión Astronómica Internacional reconoció que el Sol cruza las doce constelaciones del zodíaco más una treceava llamada Ofiuco (la cual corresponde justamente al centro de la galaxia), se nos está dando una oportunidad de añadirle a ese cuerpo su cabeza. Cuando así lo hagamos, podremos volver a ver, a oler, a degustar, a escuchar…,  todas son facultades que manifiestan sus centros de percepción justamente en la cabeza.

 El día sagrado
MUCHAS FUERON LAS culturas que también se percataron de que existía otro ciclo menor, al que llamaremos día sagrado. Este rige el auge y declive civilizacional. El ciclo dura aproximadamente 13 000 lunaciones, o para ser más exactos, 12 863 lunas llenas; sumando un total de 1040 años. Esto constituye el periodo de sincronización entre el año solar (365,242264 días), la lunación (29,530589 días) y el día. Por tratarse del equivalente del día, el ciclo se compone de una fase diurna que dura aproximadamente 520 años y de otra fase nocturna de igual duración.
Decíamos que el día sagrado rige el auge y declive civilizacional. Pues bien, de la misma forma que cuando el sol amanece en una parte del planeta y en la otra parte cae la noche, dicho ciclo también acontece de manera diferente según la cultura. Algunas culturas entrarán en su día civilizacional al mismo tiempo que otras verán caer sobre ellas la noche.
El día sagrado lo observamos en el mito del ave Fénix: renace de sus cenizas 500 años después de su muerte, vive otros 500 años y vuelve a lanzarse ella misma a la pira funeraria. El mito fue heredado por los antiguos griegos del Bennu egipcio. También lo encontramos en otras culturas, como la persa. El mito hace referencia a los 500 años de luz o esplendor que suele experimentar una civilización, tras los que entra en declive para no volver a emerger hasta 500 años después.
Para los hebreos, mil años constituyen un día de Yahveh, que es el resultado de elevar al cubo (3 dimensiones) las diez unidades del sistema decimal (10 dedos). Para ellos simboliza el número de la perfección, aquel que completa un ciclo.
Los incas consideraron que cada 500 años tenía lugar un pachacuti menor. La palabra pachacuti significa tiempo-espacio (“pacha”) girado del revés (“cuti”). Con cada amanecer y atardecer se da también un pachacuti, pues la luz da paso a la oscuridad y viceversa. De ahí que el día sagrado también se rija por esa misma alternancia, que marca las fases entre la luz y la oscuridad. Ellos consideraron que el ciclo de 5000 años se dividía en diez pachacutis: durante cinco de ellos entrábamos en un periodo de oscuridad o de anochecer civilizacional, mientras que los otros cinco constituían el amanecer o auge civilizacional. Entonces, tal y como ya vimos, con el décimo pachacuti (10×500 años) la humanidad entraba en un nuevo Sol, en un periodo que iba a regirse por una cualidad vibratoria distinta.
Del Anáwak nos llega la identificación de dicho ciclo con dos acontecimientos celestes muy concretos. Por un lado, la sincronización entre los ciclos de los planetas menores (Mercurio, Venus y Marte) con el Sol, que tiene lugar cada 468 años (52×9). Por otro lado, 1040 años (52×20) eran los que se necesitaban para sincronizar el calendario solar vago (sin año bisiesto) con el calendario tonal de 260 días (Tonalpowalli). Y en tercer lugar, 2080 años (52×40) constituyen el periodo de sincronización de la salida de Venus como lucero de la mañana con el ciclo solar. Es decir, Venus amanecerá como lucero de la mañana en un cierto día del año, después de 260 días se esconderá tras el Sol y, aproximadamente 50 días después, se mostrará como lucero del anochecer. Pues bien, 2080 años después, Venus volverá a amanecer como lucero de la mañana en esa misma fecha del año.
La hora sagrada
468 ES EL resultado de multiplicar 52×9, mientras que 520 es el resultado de multiplicar esa misma cifra por 10. 1040 se obtiene al multiplicar esos 52 años por 20, y 2080 de multiplicarlos por 40. De ahí extraemos otro ciclo sagrado, al que llamaremos hora sagrada de 52 años.

Esto constituye los llamados fuegos nuevos, una medida temporal que de nuevo está vinculada al planeta Venus. Ya conocemos el ciclo que realiza Venus. El periodo de 260 días fue muy importante entre las diversas culturas mesoamericanas del Anáwak. Constituye el Tzolq’in maya o el Tonalpohualli azteca.
El periodo de 52 años es el tiempo que se necesita para que el ciclo de 260 días y el ciclo anual de 365 días (calendario vago) se sincronicen. Tras 52 años solares, se habrán cumplido 73 ciclos de 260 días. Pero para que se sincronicen esos ciclos, no con el calendario vago de 365 días, sino con el rectificado que tiene en cuenta los años bisiestos,  se requieren 52×20=1040 años; es decir, un mes sagrado.
Por lo tanto, las horas sagradas nos ayudan a determinar ciclos de acontecimientos trascendentes. Por ejemplo, entre los años 1968 y 1972 se dieron toda una serie de acontecimientos de gran relevancia. Durante esos años, los pilares sobre los que se había constituido la era de 5125 años, que ahora termina, se fueron integrando (ver artículo Los Pilares de una Nueva Era). Si a esas fechas les sumamos 52 años, nos da 2020-24. Es previsible que durante dichos años se manifiesten con mayor claridad los pilares de la Nueva Era en la que estamos entrando ahora; mientras que los de la antigua irán sufriendo un acelerado proceso de desintegración, transmutación o pérdida de importancia. Esto sucederá previsiblemente durante los años inmediatamente anteriores al 2020, es decir, en el transcurso del periodo de ocho años que va del 2012 al 2019.
Lectura complementariaSi deseas conocer la aplicación práctica de dichos ciclos la tienes en tres artículos, que son:
 2011, Marc Torra para mastay.info
Notas a pie:
GHB - Información difundida por http://hermandadblanca.org/