Muy recomendada.

domingo, 3 de julio de 2011

SENTIR EL CUERPO INTERIOR


Aunque la identificación con el cuerpo es una de las formas básicas del ego, por fortuna es también lo más fácil de superar. Esto no lo lograrás intentando convencerte de que no eres tu cuerpo, sino desviando la atención de la forma externa del cuerpo y de los pensamientos acerca de tu cuerpo - bello, feo, fuerte, débil, demasiado gordo, demasiado delgado, a la sensación de vida que hay en su interior. Sea cual sea la pariencia de tu cuerpo en el nivel exterior, por debajo de la forma externa hay un campo de energía intensamente vivo.
Si no estás familiarizado con la conciencia del " cuerpo interior ", cierra los ojos un momento y averigua si hay vida dentro de tus manos. No preguntes a tu mente, porque te dirá " yo no siento nada ". Probablemente, también dirá "Dame algo más interesante en que pensar ". Asi que, en lugar de preguntarle a la mente, ve directamente a las manos. Con esto me refiero a hacerte consciente de la sutil sensación de vida que hay dentro de ellas. Está ahí, solo tienes que llegar ahí con tu atención para notarlo. Puede que al principio sientas una ligera sensación de picor, y después una sensación de energía o de vida. Si mantienes la atención en las manos durante un rato, la sensación de vida se intensificará. Algunas personas ni siquiera tienen que cerrar los ojos. Son capaces de sentir " sus manos interiores " al mismo tiempo que leen esto. Pasa después a los pies, mantén la atención en ellos durante un minuto, y empieza a sentir las manos y los pies al mismo tiempo. A continuación, incorpora otras partes del cuerpo- piernas, brazos, abdomen, pecho...A esta sensación, hasta que seas consciente del cuerpo interior como una sensación global de la vida. Lo que yo llamo "el cuerpo interior" no es en realidad el cuerpo, sino la energía vital, el puente entre la forma y la no forma. Adopta la costumbre de sentir el cuerpo interior tan frecuentemente como puedas. Al cabo de un tiempo, ya no necesitarás cerrar los ojos para sentirlo. Cuando estás en contacto con el cuerpo interior, ya no te identificas con tu cuerpo ni te identificas con tu mente. Ya no estás identificado con la forma, sino apartándote de la identificación con la forma para acercarte a la no forma, pero también podríamos llamar El Ser. Esta es tu identidad esencial. La conciencia del cuerpo interior no solo te ancla en el momento presente; es también una puerta para salir de la prisión que es el ego. Y también refuerza el sistema inmunitario y la capacidad de autocuración del cuerpo.

Eckhart Tolle

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